111. La «no-vacuna» genética que no nos va a devolver a la normalidad
13 de diciembre, 2020
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Hay interés en distribuir una vacuna genética de ARN nunca probada entre la población humana.Transcripción del episodio
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Esta es la transcripción literal del audio, dividida en párrafos para facilitar su lectura:
**Vida en salud, episodio 111: La no vacuna genética que no nos va a devolver a la normalidad.**
No son pocos los científicos biomédicos que se han pronunciado en cuanto a la peligrosidad y a la innecesariedad de las vacunas. Sobre todo en Argentina, los científicos éticos y sin conflictos de intereses para con cualquiera de los actores de esta crisis han levantado la voz defendiendo la integridad de sus pacientes, como garantes del juramento hipocrático que han emitido al comprometerse como médicos.
Francamente preocupados por cómo puede afectar a sus pacientes cualquiera de las medidas que se está pretendiendo imponer debido a esta crisis inventada por empresas muy poderosas. Y ha sido sobre todo en Argentina porque ha sido el país más castigado por estas medidas. Incluso han tenido que enfrentarse al intento de obligatoriedad de una vacuna que no ofrece ninguna garantía para quien la reciba.
Pero no solo en Argentina, también se han pronunciado científicos muy vinculados a la mafia del medicamento, por ejemplo, el doctor Michael Yeadon, ex vicepresidente de la Pfizer (o Pfizer, o como se diga), que ha hecho unas declaraciones muy críticas con la compañía de la que fue presidente. Seguramente te suene Pfizer porque es una de las compañías farmacéuticas que están pugnando en el circo de la búsqueda de la vacuna que nos ha de proteger de un supuesto virus supuestamente peligrosísimo.
Y las declaraciones que ha hecho el doctor Michael Yeadon, la televisión española entre otros medios españoles han calificado como falsas. Ellos tan fieles siempre a sus perversos amos. Pero ya verás que poco a poco y esperando que no nos demos cuenta, van a tener que ir cambiando su discurso. Y bueno, total, que en este episodio te voy a explicar lo que estos científicos están declarando sobre estas no vacunas.
Recibe una cálida bienvenida al podcast Vida en Salud, el podcast que te inspira hacia una vida saludable, verdaderamente saludable. Esta propuesta es mi iniciativa y yo soy Diana Valeria. En este podcast encontrarás información vinculada a la vida, porque no entendemos la salud si no es vinculada a la vida, a todas las áreas de la vida. No consideramos que la salud sea una parcela de la sanidad y que solo trate temas de medicamentos, diagnósticos, enfermedades, etcétera. Creemos que es algo que está dentro de la vida, por eso hablaremos de todas las áreas de la vida que pueden estar involucradas en tu estado de salud. Hoy voy a hablarte de estas vacunas.
Y parece que eso, que solo una vacuna nos puede sacar de este atolladero en el que estamos metidos, o en el que dicen que estamos metidos, o en el que nos han metido. Míralo como quieras. Y esta rabieta con las vacunas proviene de que la SAGE, que es el grupo asesor científico para emergencias de la OMS, presupone que el 100% de la población no tiene inmunidad previa a este virus y es 100% susceptible, o sea, que se puede contagiar todo el mundo.
Pero esta presunción es bastante ridícula porque aunque el SARS-CoV-2 es nuevo, los coronavirus llevan siglos con nosotros. No existen ningún virus sin ancestros. Hay cuatro coronavirus endémicos que están vinculados con el resfriado común y que circulan libremente por todas partes y con los que todos hemos estado en contacto.
Así que según el paradigma médico que ha sido impuesto y difundido, quienes han sido infectados por alguno o algunos de estos coronavirus adquieren una robusta y duradera inmunidad para toda la familia de virus de coronavirus. Así que según las estadísticas, por lo menos el 30% de la población tenía células T capaces de protegerles del SARS-CoV-2 aunque no habían estado nunca en contacto con él. Al menos esta es la definición hasta el día de hoy.
En un principio las estadísticas de la SAGE están contando como infectados a todos aquellos que tienen anticuerpos de SARS-CoV-2. Pero los especialistas nos informan de que no todas las personas infectadas por un virus respiratorio producen anticuerpos y que las personas que tienen inmunidad previa por haber estado en contacto ya con un virus SARS no se infectan pero sí tienen anticuerpos. Así que esta estadística que hace la SAGE es un auténtico fraude y es en lo que se están basando todos los medios de comunicación para pasar información a sus públicos sobre este fraude de pandemia.
Y es que como dice Luis de Miguel Ortega, el que tiene razón te da pruebas y el que se inventa un discurso te da estadísticas. Y es que a día de hoy, la verdad es que si alguna vez ha habido una pandemia, ya se ha terminado. Porque se sabe que sobre el 65% o el 72% de la población tiene inmunidad al COVID-19.
Y se sabe porque los estudios precedentes sobre la inmunidad colectiva, cuando la susceptibilidad de un virus cae tan bajo, que es alrededor del 28% al 35% lo que estamos teniendo ahora parece ser, no soporta un brote expansivo de enfermedad y por tanto el virus disminuye hasta desaparecer. Es decir, cuando hay muy poquitas personas que podrían llegar a infectarse por este virus porque no tienen inmunidad adquirida contra él, ya no llegan a infectarse porque son protegidas por las personas que sí que las tienen. Incluso si se llegaran a infectar, no podría escalar el número de contagios porque hay demasiadas personas inmunizadas.
Así que todo esto que está pasando ahora puede ser gestionado muy fácilmente por familias empoderadas sobre su salud que tengan unos mínimos conocimientos de cómo funciona el cuerpo humano y de remedios básicos naturales. Y es que incluso este doctor que fue director de la Pfizer, Michael Yeadon, escribió: "no hay absolutamente ninguna necesidad de vacunas para extinguir la pandemia. Nunca había oído hablar de estas tonterías sobre las vacunas. No se vacuna a personas que no corren el riesgo de contraer una enfermedad. Tampoco se propone vacunar a millones de personas sanas y en forma con una vacuna que no se ha probado exhaustivamente en seres humanos".
Porque si partimos de la base que a día de hoy entre el 65% y el 72% de la población está inmunizada de forma natural contra el COVID-19, resulta que este porcentaje supone un nivel de inmunidad colectiva suficiente para que la enfermedad no prospere, si es que el causante es el virus este.
La doctora en inmunología y bioquímica Roxana Bruno explica que han observado que personas que sufrieron el SARS en 2002, ahora 17 años después todavía tienen células y anticuerpos que los han protegido contra el COVID-19, por reacción cruzada con otros SARS, como también apuntaba el doctor Yeadon. Esto quiere decir que la respuesta inmune natural funciona.
Vacunar a toda la población es estar suponiendo que somos todos inmunosuprimidos, susceptibles todos a sufrir una enfermedad grave y que la única forma que tenemos de sobrevivir a una enfermedad es vacunarnos, y esto no es verdad. La realidad es que el 99% o más de las personas que entran en contacto con el virus se recuperan, bien por los tratamientos o bien porque las personas lo pasan de manera natural. Esto es que se pasa como una gripe.
De hecho ya lo dicen los propios promotores de la idea de que estamos en una peligrosa plandemia, que no tienen manera de diferenciar el COVID-19 de una gripe común. Y aunque ellos emiten tal sentencia con la intención de asustarnos más para crear en nosotros la ficción de que si cogemos una simple gripe podemos estar sufriendo el COVID-19, enfermedad maligna que dicen los paparazis es mucho más peligrosa, pues lo que quiere decir es que solamente es una simple gripe común.
Y volviendo a la letalidad, si es tan baja, si sanitaria y epidemiológicamente no está comprobado que todo el que se infecte se muere, ¿dónde está la urgencia? ¿Dónde está ese peligro que nos están escenificando en todo momento? Pero aun así, todo parece indicar que hay una clara intención globalista a seguir la campaña que fue notificada por Bill Gates en su momento y que tiene la intención de vacunar a la totalidad de la población, incluso mundial.
Los propios fabricantes de vacunas aseguran que nunca se ha desarrollado con éxito una vacuna para ningún coronavirus y dicen que de llegar a conseguirlo llevaría años. El problema aquí es que para acelerar la implementación de una vacuna que claramente no es necesaria más que para aumentar los beneficios de las empresas que las fabrican, y tal vez para satisfacer algún otro interés muy perverso que no vamos a abordar ahora, se han saltado etapas de experimentación. En lugar de ser probada durante años en animales como requiere el protocolo para la fabricación y puesta en comercialización de vacunas, pues va a ser probada casi directamente en humanos.
Luego está la forma en que la farmacéutica (o farmafia, farmafiacéutica) Pfizer notificó a la población que su vacuna tenía el 90% de efectividad. Esta afirmación no tiene ningún valor porque la informó mediante la prensa, se lo dijo a los paparazis que están pagados por ellos, en lugar de hacerlo mediante una revista médica revisada por pares, informando a la comunidad científica, permitiendo que los científicos pudieran comprobar la veracidad de esa afirmación, etcétera. No, fue dada directamente a la población mediante la prensa corrupta, añado, porque es verdad.
Así que nos faltan pruebas de que la vacuna sea segura y eficaz. Además, como apunta muy acertadamente el médico pediatra homeópata que además está especializado en vacunas por un largo e intenso y profundo estudio que ha llevado a cabo, el doctor Eduardo Yahbes, eficacia no es lo mismo que efectividad. Pero ya sabemos que nos atontan con las palabras.
El caso es que las vacunas pueden tener una eficacia muy alta, pero luego resultar que la efectividad es muy buena para matar a todos los animales. Y no se han pronunciado sobre a qué se refiere esta eficacia. Hay una gran confusión sobre todo esto y sobre todo a nivel de los medios de comunicación.
Y el caso es que la administración de las vacunas de prueba en los supuestos voluntarios coaccionados o engañados han dado complicaciones graves. Y estas parten desde dolores de cabeza, fiebre, dolores corporales y síntomas parecidos a una resaca potente, aunque no hemos de olvidar que estos síntomas son detectados casi inmediatamente después de la imposición de la no vacuna y no sabemos de qué forma estos síntomas iniciales pueden llegar a evolucionar. De todas formas hay testimonios de reacciones mucho más adversas que las reconocidas por los fabricantes.
La doctora Roxana Bruno hace público un estudio publicado el 28 de octubre de 2020 por el *International Journal of Clinical Practice* que indica que los anticuerpos que generan estas vacunas tienden a provocar una enfermedad aún peor por un proceso que se llama mejora dependiente de anticuerpos. Total que en lugar de mejorar la inmunidad contra la supuesta infección, lo que mejora es la capacidad del virus para entrar en la célula. Así que es oficial que las vacunas de ADN y de ARN favorecen la entrada del virus y en algunos casos facilitan que el virus se reproduzca porque interactúan con los anticuerpos.
Así fue cuando lo probaron en conejos, en gatos, en hurones, en monos. Todos los ejemplares vacunados terminaron con una patología pulmonar mucho más grave cuando fueron expuestos al nuevo virus del SARS. ¿Y qué hacen realmente estas vacunas genéticas (o estas, mejor llamadas, no vacunas genéticas)? Otra vez la doctora Roxana Bruno explica que es muy probable que los vacunados no supongan ningún problema para los no vacunados, pero el problema es que cuando los vacunados entren en contacto con el virus van a desarrollar una enfermedad mucho mejor que probablemente los va a matar, como les pasó a todos los animales sobre los que se hizo esa prueba.
Entonces claro que vaticinan que va a haber una segunda ola que va a provocar una patología mucho más grave; va a ser favorecida por la administración de la vacuna. Incluso se estuvo probando la respuesta a este protocolo en ratones ancianos y vieron que en personas vulnerables todavía era peor la respuesta a la vacuna porque además desarrollan una inmunopatología letal que se llama TH2, que es una reacción alérgica pulmonar que es mucho más dañina que la infección que podríamos llamar natural.
Total, que de ahí va a salir la segunda ola mucho peor que la primera. Incluso por la respuesta que han dado siempre las vacunas antigripales, ya se sabe que las personas vacunadas contra la gripe se enferman más que las no vacunadas. Además está el dato de que los laboratorios fabricantes de estas vacunas experimentales para ser experimentadas directamente sobre humanos, ya han solicitado a los gobiernos inmunidad frente a las reacciones adversas. Y lo peor es que los gobiernos se la han concedido.
Esto quiere decir que si a tu abuelita le ponen una vacuna y esta la enferma terriblemente y la mata, ni siquiera puedes reclamar a los responsables del crimen porque no tienen responsabilidad legal sobre lo que han provocado a tu abuelita. Llegados a este punto, ¿soy la única que ve una conspiración para despojarnos del fruto de nuestro trabajo con una doble estrategia estafadora e iatrogénica además? Es un plan perfecto. Se usa dinero público, el que nosotros producimos trabajando, para investigar la no vacuna. Luego se compran millones de dosis que no ofrecen ninguna garantía de seguridad ni de eficiencia con dinero público.
Otra vez más de nuestro dinero tiene que hacer frente a los daños que estos productos del demonio generen. Y nada, que los responsables de los daños no hacen más que embolsarse nuestro dinero, el que nosotros todos hemos generado trabajando y en muchos casos trabajando de forma esclavizante.
Como dato curioso quiero añadir que tal como cuenta la doctora en análisis clínico María José Martínez Albarracín, los CEO de Pfizer y de Moderna ya se han vendido sus acciones, a un precio muy alto por cierto. El marrón ya no se lo comen. Pero quiero explicarte quién ha comprado estas acciones: has sido tú seguramente. Una vez más va a ser tu dinero el que sirva para limpiarles las manos a estos asesinos traidores y estafadores. Que no, sí, tú con tu plan de pensiones o tu plan de ahorros, ese por el que cobras intereses que te ayudan a compensar la devaluación que tiene el dinero.
Pues con ese dinero tuyo que tiene el banco es con lo que financian toda esta barbarie. ¿Verdad que tú no escoges a qué empresas le invierten con tu dinero? Que tu contrato es a ciegas, que les has autorizado a hacer con tu dinero lo que les da la real gana. Pues esto es lo que hacen: comprar acciones de compañías fraudulentas que están dentro de la agenda de aprovechamiento hasta la extinción de los recursos del planeta Tierra, entre ellos sus habitantes. ¿Que no? Espero que no te des cuenta demasiado tarde y cuando lo veas puedas hacer algo para poner remedio.
¿Quieres un ejemplo? Ve a pedirle explicaciones a tu banco sobre las inversiones que hacen con tus fondos. Verás que invierten en Alphabet (que es Google, YouTube, Gmail), en Facebook (el tándem WhatsApp, Instagram, Facebook), en Amazon, en Tesla Motors (responsables de un montón de enfermedades y sintomatologías digamos difíciles de vivir por las antenas de comunicación avanzada), BlackRock (dueños de más del 90% de la superficie de la Tierra, bancos y otras fusilerías por el estilo). Dile que a partir de este día rescindes el contrato con ellos y que en todo caso, si quieren continuar, has de ser tú quien decida dónde vas a invertir tu dinero.
¿Que no sabes dónde invertir y perderás tus beneficios? Si piensas esto es que tengo que hacer un episodio dedicado a esto. Si te interesa que lo prepare escríbeme a dianavalerio@vidaensalud.es y dímelo; sabré que te interesa y lo prepararé. Por ahora voy a seguir con estas no vacunas transgénicas.
Entonces, ¿qué va a pasar con la segunda ola? Pues te voy a explicar el panorama, así tú podrás deducir lo que va a pasar. Se están preparando las vacunas, se está preparando la excepción de las responsabilidades ante las seguras reacciones adversas que va a haber en gran cuantía (es obvio que saben que va a haberlas por cómo están preparando el terreno). Pero no están preparándose para atender a todos los enfermos graves que va a haber a causa de la implementación de estas vacunas.
Si las gripes producidas por las vacunas producen cada año el colapso de los sistemas de salud y los hospitales de la mayoría de las ciudades del mundo, la vacuna del COVID va a producir un escenario todavía peor. Pero nadie se está preparando para eso; al contrario, tienden a prescindir del personal sanitario y cerrar instalaciones, a la vez que hacen instalaciones fantasmas para crear la ilusión de que no queda espacio en los hospitales que tienen muchas áreas totalmente inactivas.
Así que está todo muy preparado para que te pongan la vacuna. La publicidad ya hace meses que está en la calle, por todas partes durante el mes de diciembre induciéndote a ponerte la vacuna. Pero no están preparando el servicio que te tienen que dar cuando la vacuna te dañe. Y es que lo sabemos porque cada año pasa lo mismo.
Y si comparamos a la población vacunada con la no vacunada, la vacunada tiene una incidencia mucho más significativa de enfermedades crónicas de diversos tipos de enfermedades crónicas. En los Estados Unidos, el primer país donde se implementaron las vacunas, el 54% de la población infanto-juvenil padece algún tipo de enfermedad crónica. Esto quiere decir niños enfermos de por vida desde niños.
Las vacunas no han intervenido para nada en la reducción de las enfermedades ni en la disminución de su gravedad. No. Las enfermedades han ido reduciéndose de forma natural en la medida en que han ido mejorándose las condiciones de vida como el agua potable, las cloacas, alimentación, etcétera. Está demostrado que la mejor inmunización que puede recibir un infante es la leche materna, que no solo transmite anticuerpos de la madre, sino que también transmite linfocitos de memoria. Estos linfocitos proveen a los bebés que están mamando de la memoria inmunológica de su mamá y esta inmunidad le puede durar toda su vida sin necesidad de ninguna vacuna.
Y la vacuna no es capaz de hacer esto porque la inmunidad que se obtiene con la vacunación es bastante baja, si es que se da, porque es muy bajo también el porcentaje de vacunas que pueden llegar a dar inmunidad. Y en todo caso es una inmunidad que dura muy poco tiempo. Por esto las vacunas no pueden contribuir a lo que hasta hoy se había llamado inmunidad de rebaño, que es un argumento muy fraudulento para justificar la vacunación compulsiva.
Hasta tal punto es fraudulento el argumento que ni siquiera han tenido suficiente con el fraude de definición que tenían hasta ahora. Y esta semana, bueno, el 14 de noviembre creo que ha sido, la OMS le dio la vuelta completamente a la definición de inmunidad de rebaño para vincularla absolutamente a la administración de la vacuna (o de una mal llamada vacuna). En junio del 2020 la definición que tenía la OMS en su página web sobre inmunidad de manada era que la inmunidad de manada está presente cuando una población ha adquirido inmunidad ya sea por vacunación o por una infección previa. Y el 13 de noviembre del 2020 cambió esta definición a que (bueno, lo que pone es): "también conocida como inmunidad de la población, es un concepto comúnmente usado para las vacunaciones en las que la población está protegida del virus particular una vez se ha alcanzado el umbral de vacunación", añadiendo que la inmunidad de rebaño se logra protegiendo a la gente del virus, no exponiéndolos a él.
O sea que la OMS no reconoce que la inmunización se pueda dar de ningún modo que no sea la vacunación, con el peligro que esto conlleva. Al igual que hizo con el término pandemia justo antes de que se declarara este timo que nos ha caído encima ahora. Te dejo aquí una imagen de las diferentes definiciones. He estado buscando en la web archive.org, que es donde normalmente es el archivo de internet donde están todas las páginas web en todas las versiones que han tenido a lo largo del tiempo, pero la página web de la OMS en fechas anteriores a hoy ha sido manipulada; no se puede ver la web o al menos yo no la he sabido encontrar. Si la encuentras, compártemela por favor.
Y bueno, a todo esto con las no vacunas transgénicas no sabemos qué pasa. Y te voy a aclarar: las llamo no vacunas emulando a los inmunólogos, biólogos, virólogos y epidemiólogos que las llaman así, porque en realidad no son vacunas; son procedimientos de ingeniería genética. Hay vacunas que para transportar el ARN mensajero usan partículas lipídicas (o sea de grasa) como vehículo. Pero hay otras que para llevar este ARN mensajero adentro de la célula usan adenovirus, que también son modificados.
Y el organismo puede reaccionar contra los adenovirus. Explican que el adenovirus 5 se está usando en la composición de esta vacuna y se ha evidenciado que aumenta la capacidad del virus del SIDA para infectar a la célula. Lo que está claro es que estamos frente a elementos biológicos que no sabemos el daño que nos pueden llegar a producir. Son experimentos de ingeniería genética practicados directamente en humanos. Experimentos.
Los especialistas declaran que no pueden ver ningún beneficio en estas vacunas porque los resultados han sido un verdadero desastre. Y la vacuna transgénica no se ensaya completa; se están ensayando solo algunos componentes aislados. Y no se cumple ninguna condición de seguridad, por eso los fabricantes han pedido inmunidad frente a los daños que pueda producir. Ningún científico honesto, o sea que no tenga conflicto de intereses, puede comprender por qué se pretende ignorar la inmunidad natural, implementar medidas muy agresivas sobre las personas sanas y una supuesta protección por medio de vacunas. Y por contra se abandona a las poblaciones en verdadero riesgo, las que son susceptibles a sufrir una enfermedad por COVID, que son mucho más numerosas. Yo sí lo entiendo. Que en esta frase, que son muchos menos numerosa, está la clave: son muchos menos clientes, son muchas menos ventas.
Cualquier profesional de la salud coherente y de pensamiento eficiente piensa que es a la población de riesgo que debería ir dirigida toda esta estrategia de aislamiento, cuidado, medidas de higiene, y pensar en implementar una vacuna si llegan a comprobar que es segura y eficaz. Ninguno ve justificación para la vacunación masiva que están publicitando. Pero claro, ellos son médicos, científicos; no entienden demasiado de negocios ni de economía, porque esto es algo que solo se puede entender viéndolo desde el prisma del negocio. Entonces todo cuadra.
También hay mucho revuelo con la posibilidad de que estas no vacunas causen infertilidad y esterilidad, posibilidad que ha sido amplia y rápidamente negada por los medios de comunicación que ya sabemos (los de "no, esto no es así"). Bueno, pues la mejor explicación que he encontrado al respecto es la de la doctora en inmunología Roxana Bruno de nuevo, y verás: resulta que la proteína S, que es el gen que se inocula con estas vacunas transgénicas, tiene mucha similitud con una proteína humana endógena producida por el organismo humano para sus propias funciones: la sincitina, que funciona en el desarrollo de la placenta y en el implante del embrión, haciendo al embrión invisible al sistema inmune de la madre para que este no lo rechace.
Y nadie está garantizando que nuestra sincitina no vaya a ser dañada por los anticuerpos que contiene esta vacuna. ¿Qué pasaría si esto fuera así? Que las mujeres que hayan sido inoculadas con esta no vacuna transgénica podrían tener un aborto tras otro, quedando encintas sin poder llevar adelante el embarazo, al menos en su cuerpo. Siempre tendría la posibilidad de comprar un vientre de alquiler o un aparatejo muy caro para que gestara por ella, claro. Y me temo que esta es la dirección que toma todo al final: hacia más productos con los que despojarnos de nuestras riquezas.
Y también es preocupante el daño que puedan llegar a hacer estas vacunas en el testículo humano. Voy a incluir una nota dedicada a médicos y científicos, y esta es: el receptor ACE2, que es el homólogo de la enzima convertidora de la angiotensina, tiene una expresión mayoritaria en el testículo humano, no en el pulmón, y tiene una función en la fertilidad masculina. Cierro la nota. Resulta que se ha observado que cuando alguien contrae una enfermedad tipo SARS severa, en su respuesta inmune el cuerpo genera una gran cantidad de anticuerpos que se depositan en el testículo, produciendo una inflamación testicular que termina dañando el testículo humano.
Pero parece que no tienen ningún problema con vacunar a los hombres en edad fértil inoculándoles un virus que genera una respuesta inmune que daña a los testículos. Ya se ha visto el daño en el testículo de pacientes con SARS y no se puede saber si los anticuerpos que induzca la vacuna también puedan dañar el testículo. Esto es algo que se tiene que ver a largo plazo y este plazo no se está dando; hay mucha prisa por empezar a vacunar a todo quisqui.
Se nos hace muy clara la conexión que hay entre el interés globalista por favorecer el aborto y ponerlo en la esfera de lo público, tanto como debate alegando que es un derecho de la mujer como lo económico, tiene que ver con la elaboración de estas vacunas que utiliza partes de fetos abortados. Y no voy a detallar aquí este proceso porque no quiero herir sensibilidades, pero me siento en la necesidad de hacerte saber que se trata de una práctica demoníaca; es la mejor forma de definirla.
Otra cuestión es si realmente nos llega la información de cuáles son los resultados de los ensayos que se están haciendo directamente sobre humanos de estas mal llamadas vacunas porque no lo son. Se rumorea por ahí que muere el 100% de los inoculados pero que no se difunde esta realidad. Sea como sea, la última información más o menos rigurosa que conozco sobre este asunto es que existe un estudio de la FDA (que es la agencia americana del medicamento) que ha sido hecho en centros de control de enfermedades, servicios médicos y de salud, y en administraciones de veteranos, porque en Estados Unidos tienen muchos veteranos de guerra porque sus gobiernos han estado muy involucrados en el negocio de la guerra y han promovido muchas guerras.
Entonces este estudio da una lista de posibles efectos adversos a estas vacunas. La FDA que hacía 32 años que no revisaba la seguridad de ninguna de las vacunas que ya se estaban usando. El caso es que si son posibles efectos adversos quiere decir que a medida que las personas vayan manifestándolos se irán confirmando. Yo me pregunto si se llegará a declarar que lo son; por lo menos con las anteriores vacunas jamás han reconocido abiertamente que los producen. Lo que se suele hacer es añadir al prospecto de la vacuna los efectos que se van constatando que son producidos por ella como posibles efectos adversos y se quedan tan anchos. Se quedan tan anchos porque ese prospecto rara vez alguien lo ve.
La vacunación compulsiva y protocolaria hace que nunca sean tratadas como el peligroso medicamento que son y las inoculan en los dispensarios de los centros de atención primaria. Y estas criminales genéticas de ahora, tengo entendido que incluso en los colegios las van a inocular. Y total que rara vez alguien que consiente a ponerse o a que le pongan a su hijo una vacuna sabe qué le está poniendo porque ese prospecto ni pasa por las manos del afectado.
Vale, no me enrollo más. Te dejo aquí en las notas del programa una lista, la lista de la FDA, para que te pongas en contexto. No lo voy a decir yo porque son bastantes. Entra en vidaensalud.es/podcast/111 y ahí la tienes. ¿Y qué vamos a hacer ahora, verdad? Pues bueno, cada cual hará lo que considere. Estoy segura de que va a haber gente informada por las noticias de la tele que querrá ponerse esta no vacuna criminal y habrá mucha otra gente que no va a querer hacerlo porque algo se huele o porque sabe que no es buena para ella. El caso es que nadie tenga que obligar a nadie ni pretenda obligar a nadie a hacer algo que no quiere hacer.
Ahora, yo creo que deberíamos vivir nuestras vidas completamente al margen de sus chanchullos en todas las áreas en que ellos se inmiscuyen, que no son pocas. Pero poco a poco de verdad tendríamos que ir consiguiendo prescindir de darles ninguna autoridad sobre nosotros, nuestras acciones y nuestras vidas. Juntarnos, hacer piña y darnos apoyo. Tener grupos de Telegram con los vecinos no informados por las noticias de la tele y otros amigos con los que podamos tener grupos de apoyo de forma que si pasara algo en un momento dado pudieras llamar, avisar al mayor número de personas que estuvieran presentes contigo en el lugar lo antes posible, o que te pudieran ofrecer la información que necesitaras lo antes posible. Que te sirviera para grabar conversaciones que requieren ser testificadas, enviar vídeos y fotos que puedan servir para tu defensa, etcétera.
Y no tener en cuenta sus imposiciones. Vivir bajo nuestras propias leyes, no las suyas. Dejar de comprarles, de engrosar su poder con dinero nuestro y sobre todo sacar el dinero de los bancos o hacer lo posible para que ellos no decidan qué hacer con él. Si dejas de financiar todo esto poco a poco perderá fuerza. Y bueno, si se te ocurre alguna otra propuesta más, puedes entrar en el grupo de Telegram de Vida en Salud y comentarla.
Muchas gracias por escucharme. Gracias por participar, gracias por tus comentarios, por dar a conocer el podcast, por dar a conocer todo lo que estamos haciendo, por matricularte en la escuela de autogestión de la salud, por comprometerte con sinceridad y con compromiso verdadero por hacer todo lo posible por gestionar, por capacitarte a gestionar tu salud. Gracias por dar a conocer la escuela a tus amigos y conocidos. Gracias a los ponentes por compartir su conocimiento con todos nosotros. Gracias también a *Keyfros* por ceder las melodías del programa. Muchas gracias a todos por estar haciendo posible Vida en Salud.
Si tienes algún comentario que hacer escríbeme a dianavalerio@vidaensalud.es. Si quieres conocer nuestra escuela pásate por vidaensalud.es/escuela. Y nada, pues nos encontramos en el próximo episodio. Que tengas muy buenos días y excelentes noches. Hasta la próxima.