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37. El Elemento madera en la medicina China

15 de marzo, 2019

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Jordi Gutiérrez, nuestro especialista en Salud Taoísta, nos explica las características del Elemento Metal y nos da indicaciones y pautas para preparar nuestro cuerpo para vivir con salud la primavera.

Transcripción del episodio

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Aquí tienes la transcripción literal del audio, dividida en párrafos para facilitar su lectura:

**Vida en Salud, Episodio 37: El elemento madera en la medicina china.**

Ya casi me olvidaba de nuestra serie dedicada a la visión taoísta de la salud. Y ya vamos llegando muy justitos a revisar el elemento madera, que corresponde a la primavera. Por eso me he reunido con Jordi Gutiérrez a toda prisa para que nos ponga al día de la energía que vamos a estar viviendo en los próximos días, incluidas las indicaciones de las curas que corresponden a la preparación para que nuestro cuerpo se adapte a esta nueva energía y así mantener nuestra máquina humana en óptimas condiciones. Y digo "máquina humana" parafraseando a Ehret, porque él es así como llama al organismo humano en su libro *El sistema curativo por dieta amucosa*. Así que, bueno, en este episodio podrás escuchar las enseñanzas y reflexiones de Jordi. Estoy segura de que te serán muy útiles.

Hola, Jordi. Hola, Diana. ¿Qué tal? Ya estamos otra vez por aquí. Vamos a hablar esta vez del elemento madera. Ahí está. Sí, es lo que toca. Estamos en la temporada, estamos ya entrando en primavera y vamos a ver qué se nos viene encima con la primavera. Bien, pues habíamos dado ya unos ciertos apuntes sobre los cinco elementos en podcasts anteriores y, por lo tanto, no hace falta incidir mucho en los principios del Yin y el Yang y los cinco elementos. Pero bueno, por si se ha quedado alguien rezagado, podemos poner un poco al día.

El taoísmo es una especie de ciencia o esoterismo o magia, todo incluido, que tiene sobre todo una explicación del origen del universo y su funcionamiento. E incluso va más allá: explica el funcionamiento del universo dentro de nuestro planeta, en nuestro ecosistema. El taoísmo tiene reglas numéricas o geométricas para medirlo todo, pero la base sería, igual que en la informática, pues un código de ceros y unos. El uno se llamaría Yang, que es lo que existe, o sea, lo que está activo, lo que pulsa, lo que tiene energía. El cero sería el Yin, lo que tiende a ser inerte, es decir, la materia. Así que, en función del grado de materia o energía que sea una cosa, pues será un objeto u otro. El taoísmo tiene en cuenta pues que el Chi, la energía vital, está en todas partes. El Chi se compone de esos dos polos, Yin y Yang, en distintas formas, y eso es lo que crea las "diez mil cosas", y con eso se refieren a toda la creación.

Bien, el Yin y el Yang pues son eso: la energía y la materia. Luego, las transiciones de materia a energía y viceversa nos dan los cinco elementos. Es decir, cuando es Yin, cuando es materia y casi no es energía, se llama elemento agua. A partir de ahí, cuando la materia empieza a vibrar más y se empieza a convertir en energía, es elemento madera. Cuando esa energía llega a su culminación y llega al máximo nivel energético que puede soportar el planeta Tierra, se llama elemento fuego. Luego, esa energía expansiva se vuelve a contraer otra vez y se va convirtiendo en elemento metal, que es la decadencia, cuando la energía empieza otra vez a apagarse y convertirse en materia. Y así llegamos otra vez al elemento agua. Entre todas ellas está el elemento tierra, que sirve de ojo del espectador —digamos, soy yo rodeado por los cuatro elementos— y también sirve de transición entre un elemento y otro.

Es decir, considerando los elementos como estaciones del año, pues el elemento tierra sería la transición, los días que hay entre una estación y la otra, los días previos al cambio de estación, que siempre son 18 días. Por ejemplo, pues 9 días antes y 9 días después del 21 de marzo estaremos en elemento tierra. Es decir, ya no estaremos en elemento agua (el invierno empieza a ceder), aún no estaremos en elemento madera (o sea, la primavera aún no ha llegado) y esos 18 días se consideran elemento tierra y son los días en los que se pueden hacer las curas de cambio de estación.

El taoísmo aplicado al planeta Tierra y a nuestra biosfera pues nos dice que la madera viene del este. En nuestro hemisferio norte, la energía del sol naciente procede del este y, por lo tanto, todo lo que es vida, todo lo que es promesa de vida, todo aquello que tiene futuro, nos viene del este. También se refiere, dentro de las estaciones del año, a la primavera. La primavera es pura potencia. Es decir, en unos poquitos días una cosa dura y compacta como es una semilla se convierte en una planta; eclosiona con gran rapidez. Todo lo que se pone en marcha en primavera eclosiona muy rápido. Es el momento en que el mundo se viste de rapidez, con un gasto energético tremendo.

Es decir, la primavera es el Yin del invierno. Cuando hablábamos del elemento agua, el invierno es casi la inmovilidad absoluta; es cuando el mundo no pulsa casi, no palpita, está todo el mundo quieto, hibernando. Y de repente, de esa casi inmovilidad, un buen día empiezan a salir flores y bichos que ya se empiezan a ver. Es decir, la primavera china es el 4 de febrero y, aunque aquí aún hace tiempo invernal, se está viendo ya esa energía. Ya empieza a haber brotes por ahí, te empiezan a aparecer moscas enormes por casa, empieza a haber mosquitos... Los pájaros empiezan a cantar con más asiduidad, con más intensidad. Sí, la luz, el sol calienta ya. El sol de invierno no calienta; te pones ahí y si te está dando el aire, tienes frío. Pero el de ahora ya te hace sudar, ya es ese que da gustito. O sea que ya estamos, estamos en primavera, estamos encarrilados.

Y bueno, la característica climática del elemento madera es el viento. Es importante irlo recordando porque va a ser la energía que nos va a atropellar este año. Bien, pues el elemento madera, como su componente principal es el viento y además procede del invierno —que vamos acumulando toxinas—, ¿qué necesitamos en primavera? Pues todas esas toxinas que no las hemos podido sudar porque hacía frío van a salir por la vía del hígado. Es el hígado el órgano que se activa durante la primavera. El hígado y su compañera la vesícula biliar, que es el eyector de todas esas toxinas en el tubo digestivo. Así que, bueno, toda la actividad se va a dirigir al hígado y las patologías o los síntomas van a ser hepáticos. Los dos más gordos son las migrañas y las alergias.

La migraña es una crisis hepatobiliar depurativa, casi siempre. Sí, se parece un poco a las alergias la migraña. Es como un sensor de nuestro hígado que se considera intoxicado y entonces, para que la única zona que hay que salvaguardar no reciba sangre sucia —es decir, el cerebro no reciba sangre sucia—, envía grandísimas cantidades de sangre rica en oxígeno a la cabeza. Envía más cantidades de sangre para que entre más oxígeno. Esa sangre llega a la cabeza y entra bien, pero a la hora de volver no cabe por las venas. Así que nos dilata las venas y nos provoca un dolor tremendo. Claro, como una inflamación. Exacto, en el fondo sería como una inflamación venosa.

Curiosamente, una migraña va acompañada de todas las posibilidades de eliminación humoral del organismo. Es decir, una crisis migrañosa como Dios manda va acompañada de rinitis nasal (te sale agüilla por la nariz), una salivación profusa, te salen hasta lágrimas incluso... Sí, sí, te moquea el cuerpo entero. Vomitas si tienes algo en el estómago que no te haya sentado muy bien o que no sea nada sano. Sudas de una manera impresionante y a veces tienes incluso un poquito de diarrea en momentos de la migraña. Es decir, y la piel también puede reaccionar, ¿no? Sí, pero sobre todo por el sudor. Alguna vez en erupciones por las toxinas que salen por el sudor. Sí, si la piel está ya muy irritada o ya estaba sucia, digamos, entonces sí que pueden salir pupas. Pero vamos, en principio es una sudoración que al final es limpia casi.

Tu cuerpo empieza a producir humores de todas clases y eso te ayuda a sacar todas las toxinas posibles. Es decir, una migraña es un hígado que se está centrifugando. Está haciendo una limpieza salvaje porque no puede más. Además, te obliga a guardar cama, te obliga a dormir, que es el momento en el que mejor trabajan el hígado y la vesícula biliar. Seguramente las personas que suelen sufrir de migraña deben tener migraña más seguido en primavera. Sí, claro, es que se te exacerban todos los síntomas. Cuenta que la migraña tiene un motivo que es la toxicidad hepática, pero el motivo de fondo es el emocional, que es ira guardada, ira comprimida. Ira tuya hacia otros o ira recibida de otros, pero está guardada. Es decir, no puedes expresar, no está reconocida, no hay un proceso sobre esto. A veces la ira pues la ignoramos, no queremos verla. Sí, no es políticamente correcto.

A veces, cuando hablamos de las patologías con los cinco elementos, la ira todavía, pero la tristeza... aquella es como al sótano, por favor. Si estás triste te medican. Si estás cabreado te dejan en paz, se te apartan un poco y te dejan que se te pase, pero a una persona triste es que se le echa encima todo el mundo para que se le pase enseguida, no podemos soportarlo. Así que, bueno, sí que hay mucha ira reprimida porque puede haber una persona entre diez que se ponga a chillar, pero no nueve personas entre diez; no es tolerable, no sería socialmente útil o llevable, gestionable. Demasiados decibelios. Así que, bueno, la mayoría de la gente se guarda la rabia y entonces, ¿qué hace? La rabia está latente, está ahí pulsando en tu hígado. Como a Prometeo cuando se le comía el hígado el buitre, pues toda la noche. ¡Qué imagen! Bueno, depende de lo imaginativo que sea cada uno. Ahí lo vimos, pero bueno, sí, ahí está la rabia como Prometeo.

El hígado creando piedras, cálculos... guardando cada toxina. El hígado la envuelve en una pelotita de grasa que al final se queratiniza o se vuelve como plastilina y se van quedando ahí guardaditas. Cada vez se hacen más sedimentosas, más duras... van obstruyendo, a veces duelen ante la compresión. Así que todo eso se te va quedando dentro esperando que tú te calmes para poder limpiar el hígado. O sea, que se te pase el cabreo sería, que se te pase el enfado. Sí, porque mientras estás con la rabia dentro, todo tu ser está en modo ataque-defensa-huida. Está tu sistema nervioso está en modo simpático y puede ser eso día y noche. El hígado y la vesícula biliar trabajan, pues el hígado de 9 a 11 de la noche hora solar y la vesícula de 11 a 1 hora solar. O sea que esas cuatro horas debes estar, si puede ser durmiendo, ya cenado desde hace rato y que no te pongas a ver películas de miedo o a pelearte con gente o a discutir por teléfono. Es decir, tienes que estar fuera de todo estrés y entonces, cuando tu hígado siente que no hay peligro, se pone a limpiar.

Necesitas un espacio de calma, tranquilidad, seguridad. Esa gente que está siempre rabiosa, siempre está como alterada, acelerada, su hígado nunca está haciendo la limpieza a fondo, va haciendo pequeños mantenimientos. Claro, a veces en forma de migrañas, alergias, vómitos... hace lo que puede el cuerpo, ¿no? Hasta que no hay más remedio que quitarles la vesícula que está colapsada de piedras. Sí, es una pena porque eso se podía prevenir antes. Pero es que, por muy bien que comas, si no tienes un poco de paz interior, no hay nada que hacer para salvar tu hígado. Lo único que puedes rezar es haber nacido con un hígado grande, que son esas personas que tienen el occipital muy ancho y que han nacido para comer. Esas personas su hígado lo puede abarcar todo. Pero hoy día, en una época más evolucionada, ya no nace tanta gente así; nace más gente espiritual con el parietal alto, con predominio del riñón, y esas personas tienen el hígado débil. Ya no son guerreros, son filósofos. Así que todas esas personas pues tienen el hígado delicadito y es lo primero que cae ante una enfermedad o un problema climático o un disgusto.

Así que, bueno, tenemos las migrañas y tenemos las alergias, que sería como otra señal de alarma. El hígado está hasta las narices ya de que lo tratemos mal, sea emocionalmente o por vía de la alimentación (grasas y alcohol) o no darle el descanso necesario. Entonces es como, sabes que estás enfadado con una persona y dices: "A la próxima que me haga, se la carga". O sea, por pequeña que sea, es que como abra un poquito la boca es que le meto. Pues eso es lo que está haciendo el hígado, te la está guardando y dice: "Ahora cuando te comas una fresa te voy a montar un pollo". Pobre. Y lo hace. Es decir, tú te comes una cosa inofensiva como puede ser una fresa o respiras un poquito de polen y te monta una crisis histamínica. Que en grado superlativo, si ya no le has hecho caso muchas veces, podría ser un shock anafiláctico y entonces ya corres peligro de verdad.

A ver, traduce estos dos últimos conceptos que has utilizado. Básicamente, para que nos entendamos, la subida de histaminas es un intento del hígado de rechazar todo aquello que pueda suponerle una dificultad digestiva. El hígado dice: "No va a entrar aquí dentro en este estómago nada que yo no deje pasar". Y entonces la persona empieza a vomitar a lo mejor bilis... Sí, eso en el mejor de los casos. Luego hay casos de erupciones cutáneas, rinitis, sinusitis, mucosidad... porque el hígado no elimina directamente, le pasa el trabajo al pulmón. Así que todas las crisis alérgicas son vía sistema respiratorio y piel, que son territorio del elemento metal como habíamos hablado la última vez. Es decir, el hígado no se ensucia las manos, simplemente le dice al pulmón: "Elimina todo lo que puedas". Así que te salen pues erupciones, granos... que una erupción en realidad es una toxina que el cuerpo la empuja hasta que sobresale de la piel para que se vaya. Te salen mocos, te sale congestión e incluso en algunos momentos, ya podría ser en un shock anafiláctico, se te puede, por ejemplo, inflamar mucho la garganta y bloquear el sistema respiratorio, impedirte la respiración.

Entonces, claro, cuando el hígado nos hace una cosa semejante es que nos ha avisado muchas veces. "No te cabrees, Gutiérrez, que lo vas a pagar al final, que tú no estás para esos trotes. Tómatelo con calma, descansa o respira o come sano o no te pelees, no discutas". Te lo he dicho muchas veces de muchas formas. A veces hay niños que solo de ver sentir la ira de sus padres —no hace falta que sus padres alcen la voz, los niños presienten a sus padres, se están empapando continuamente del lenguaje gestual de sus padres porque un niño quiere estar seguro de que sus padres le quieren. Porque si no le quieren, a lo mejor lo echan de casa y se muere de hambre. Así que un niño está empapándose continuamente de lo que respiran sus padres—. Y si siente agresividad contenida, puede generar una crisis alérgica porque puede reverberar esa ira, aunque sea latente, en su propio hígado. Y si sus padres no la expresan, a lo mejor el niño tampoco, pero ahí se queda. Sí, pasa muchas veces creo yo esto. Eso añadido a un sistema inmunitario todavía construyéndose, en el caso de un crío, pues ya tenemos la crisis alérgica.

Entonces, a veces, así como a veces creo que los perros manifiestan enfermedades que son nuestras y ellos las exteriorizan —lo he visto en muchos casos—, mucho más un niño que tiene muchos más recursos emocionales y mucha más comprensión y mucho más, de alguna manera, vínculo de reflejo con los padres. Así que a veces las patologías de un niño pues son la escenificación del psicodrama familiar no expresado. El hígado se manifiesta inmediatamente siempre en los ojos. Un problema hepático nos cambia el color del blanco de los ojos o nos los irrita o incluso nos crea infecciones y nos crea problemas en la vista progresivamente. Es decir, enseguida cuando fallan los ojos —el propio globo ocular o su entorno o la vista—, tenemos que hablar de hígado. Tenemos que empezar a tratar el hígado y la vesícula biliar.

Claro, pero esto nos... yo creo que hoy en día todas las personas que tienen más de 50 años todas tienen lo que se llama vista cansada. Se puede mejorar. De hecho, la vista cansada, como es un problema muscular, sí que se puede mejorar con ejercicios. Ahora bien, también la degeneración del hígado sí que nos va a agravar la vista y también el sistema inmunitario del ojo: la defensa ante infecciones, orzuelos, legañas y todas esas pequeñas cosas. Luego ya a nivel más serio, el hígado nos afecta directamente a los tendones, ligamentos y tejido nervioso. La teoría china es que esos tejidos no están muy inervados, o sea, muy irrigados a nivel sanguíneo. Es decir, no tienen una grandísima circulación. El extremo de un tendón no tiene circulación sanguínea, un ligamento prácticamente tampoco. Así que toda la acidez que estamos sacando, toda la bilis que se está creando dentro nuestro —no porque sea necesaria, sino por ira, por rabia contenida—... Químicamente hay una reacción también. No hace falta que haya un enemigo delante, tú vas generando bilis. Toda esa bilis se va repartiendo, a veces te aparece en la comisura de los labios y te hace una pupa; es muy usual en casos de debilidad hepática.

Alguna de esa acidez se queda en los rincones, llega a una vía muerta por los vasos sanguíneos y acaba en el extremo de un tendón, un ligamento, incluso alrededor del tejido nervioso. Y claro, como no hay apenas circulación sanguínea, no podemos expulsar. Así que esa acidez va corroyendo los tendones. ¿Por eso la gente con la edad pierde flexibilidad? Sí, bueno, eso es más por el estómago, quizá sería más por la diabetes, por las actitudes de exceso de azúcar. Pero también tiene que ver porque, claro, los tendones cuando los sientes débiles o vulnerables ya haces menos ejercicio y entonces se te acorta la musculatura. Ahora bien, cuando se te rompe un tendón, no es normal. Es decir, a la gente no se le tienen que romper los tendones tan fácilmente; están muy bien hechos. Tienes que tener un traumatismo importante, una torcedura... bueno, y ni siquiera es que no se rompen. Es cuando el tendón está sano, digamos. Pero si está muy ácido, sobre todo el extremo del tendón, entonces claro, no, ya está roto. O sea, se te rompe porque ya estaba roto y no te habías enterado; estaba carcomido. Como la caries en un tendón. Sí, es decir, el tendón ya está a punto de romperse y tú no lo sabes porque no te da sensibilidad. A un tendón que se le van rompiendo las microfibras no se entera. Entonces al final, en algún momento se dan dos o tres circunstancias confluyentes y se te parte. Tendones que a lo mejor pueden ser grandísimos como los de los isquiotibiales y que des un salto así de puntillas y se te enrollen los cuádriceps en la rodilla, se te parte desde arriba. Eso no puede ser por sí mismo; el cuerpo está preparado para mucho más que eso, pero sí ocurre porque ya estaba roto, simplemente.

¡Hala, qué daño por eso! No, no creas, no duele. El tendón no duele, lo único tienes una sensación muy extraña de compresión ahí abajo. ¿Y cómo se lo resolvieron a esto? Pues nada, vas a buscar el tendón allí donde está, lo estiras y lo coses otra vez. Ah, o sea que hay que hacer una intervención. Sí, sí, hay que hacer una plastia porque no hay otra manera. Pero bueno, todo ese territorio (tendones, ligamentos —que ya es más delicado, un ligamento ya te deja KO durante dos o tres meses— y el tejido nervioso) pues también es muy peligroso porque, bueno, puedes ir perdiendo mielina y entonces ya nos vamos a enfermedades degenerativas graves. Así que supongo que con esto ya tenéis bastantes argumentos como para no cabrearos demasiado. Lo justo nada más. Lo intentaremos. Llevar la vida con más filosofía, con más buen humor.

Claro, es que además la energía madera no es que sea mala leche, básicamente. Inicialmente, la energía madera se llama creatividad en positivo. Es decir, cuando viene la primavera y la energía madera se instala ahí, ¿qué te ocurre? Pues tienes ese cosquilleo en las tripas que tienes ganas de iniciar proyectos, tienes ganas de enamorarte, tienes ganas de salir a la calle y que te dé el sol y de cantar y de moverte, sobre todo de hacer actividad física. Tienes ganas de todo, de todo lo que no tenías ganas en invierno, ¿no? en el letargo invernal. Así que es el momento de empezar a pensar. Dicen que el hígado es el órgano de las ideas y la vesícula el que las ejecuta. Por eso dicen los chinos que si te quitan la vesícula nunca llegas a ejecutar tus planes ya, te conviertes en un teórico. Se te ocurre la idea pero luego no la aplicas.

Así que, bueno, la energía de madera es creatividad. Dura muy poquito porque claro, la energía madera es muy bestia, muy fuerte. Es como la primera marcha de un coche. Así que te sirve para arrancar una masa de 2.000 kilos desde la inercia absoluta, que sería el invierno, a ponerlo en marcha, que sería la primavera, coger una inercia. Pero claro, tú no puedes llevar el coche en primera mucho rato, te lo cargas. Tú no puedes funcionar con ira o con energía madera siempre. Estas personas... me acuerdo de Marisol en las películas, que era una niña que te ponía de los nervios cuando hablaba porque hablaba muy rápido, gritando y muy fuerte y se movía... eso es energía madera. Parecía alegría, pero no, era energía, era ira, ira que la sueltas como cuando inflas un globo y sueltas un poquito y sale a chorro.

Entonces, esa energía pues la tienes que plasmar en algo. Es decir, que ocurra algo. Cuando tú sacas la energía creativa pues o es para defenderte de un enemigo —y entonces tienes que luchar contra él y que acabe la lucha, vencerlo o que te venza— o si se te ocurre una idea pues tienes que llevarla a cabo. Si no, entonces esa energía sí que se queda en forma de ira guardada en el hígado. Y de hecho, cuando se enfría mucho, mucho y ya no sientes nada, se llama amargura, que son esas personas que parecen tristes pero critican con cinismo las cosas. Es como que están enfadados con el mundo pero no tienen fuerzas para ponerse rojos y gritar. Simplemente, con voz queda pues van desgranando toda esa bilis, esa amargura, porque ya no tienen ninguna intención de luchar, solamente se alimentan de la propia bilis.

Entonces, bueno, es bueno llevar a cabo las cosas que se te ocurren. Sí, claro, sí que a veces va bien desahogar la ira. Pero yo conozco personas que están todo el día desahogándose y no tienen bastante. Algo falla ahí. Una persona que se cabrea veinte veces al día y que está todo el día gritando y desahogándose quiere decir que esa ira alimenta otra ira. Sí que hay casos en consulta, ves gente que la ira les mantiene vivos, que si no ya estarían muertos, que ya no tendrían energía vital y se alimentan de esos cabreos. Suelen ser gente con el hígado grande y fuerte y su hígado está asumiendo las carencias de los otros órganos. Pero vamos, no es bueno para esa persona a nivel evolutivo. Sí, vas a vivir tus 85 años como todo el mundo a base de desahogarte con todo el mundo. A nivel evolutivo no es para lo que hemos venido a este planeta. Y además, pues tampoco es agradable para los demás ni para uno mismo supongo tampoco al final.

Así que, bueno, ¿qué podéis hacer con la energía creativa? Pues crear. Te vas a esos sitios donde venden muebles para montar, que no hay instrucciones o no son comprensibles, y sacas toda tu creatividad ahí; que cuando consigues montar el mueble eres más feliz que las amapolas. O también ahora que se ha desatado la moda de emprender negocios... Sí, bueno, esto es positivo. Que la pegas muchas veces, pero por lo menos estás en la acción, en crear, en llevar a cabo ideas, en pensar en ello. Es más saludable que el supeditarte a un trabajo con un sueldo fijo y que tengas que hacer lo que se te dice siempre sin la posibilidad de crear, ¿no? Es más saludable. Bueno, estamos en la Era de Acuario; quiere decir que cuando avance esta era todo el mundo será autónomo. Es decir, la idea es que se va a desarrollar el espíritu individual, que va a haber cooperación pero no supeditación; se acaban las jerarquías. Así que todos vamos a ser iguales, ¿no? Imagínate un montón de gente vendiendo por internet, por ejemplo. Internet no es tu dueño, no es tu jerarca, sino que es tu vehículo y nadie te dirige. Entonces vamos hacia eso, así que sí, hay mucha oportunidad de sacar la creatividad. Que a lo mejor en la Era de Piscis, que era más de sometimiento, era más de ser pacíficos y someternos, pues la rabia se ha ido quedando muy contenida. Así que tenemos 2.000 y pico años de rabia contenida para sacar. O sea, hemos de crear mucho. Pero vamos, y vamos a crear, aunque a veces haya que destruir antes para poder crear algo. Pero todas las grandes ciudades están encima de las ruinas de la anterior gran ciudad que se construyó. Exacto.

Bien, pues aparte de dejar de cabrearnos, ¿qué podemos hacer? Pues alguna que otra cura de primavera. La más sanota que hay, y además se puede hacer casi todo el año, es el zumo de limón con aceite de oliva. Es decir, es algo que se puede ir manteniendo casi todo el año para ir depurando el hígado, porque la gente que no lleva una vida sana a nivel de alimentación o de emociones pues tiene que estar limpiándose el hígado continuamente. Entonces esa es una limpieza suave. Puede ser por la mañana en ayunas el zumo de medio limón con aceite de oliva. Con una cucharada sopera, por ejemplo. Sí, incluso a partes iguales; ya está bien. A mí me gusta hacerlo de lunes a viernes, descansar dos días luego y hacerlo temporadas largas, sobre todo en primavera. Ahora es cuando tenemos que poner toda la carne en el asador porque el hígado quiere limpiarse, tiene que sacar todas las toxinas del invierno porque, si no lo hacemos, vamos a estar con astenia hasta el verano. ¡Huy, no, por favor! Somnolencia, síntomas alérgicos...

¿O sea, ya podemos empezar a hacer esto? Pero ya. Entonces, esos 9 días antes y después del 21 de marzo, que los tenemos encima, pues como es elemento tierra podemos hacer curas con la fruta del tiempo. Lo que sea del tiempo y de la zona. Puedes estar uno, dos hasta tres días comiendo solo esa fruta y con eso ya haces la limpieza de cambio de estación. Luego pues hay tiendas especializadas que hacen fórmulas de plantas para limpieza hepática; pues podemos elegir la que nos dé más confianza y quizá durante esos días hacer una cura fuerte. También es correcto la del sirope de savia con zumo de limón, por ejemplo, porque incluye un ayuno. Entonces, bueno, es bastante sanota. Le metes vitamina C al cuerpo, que es un buen momento también. También supongo que espaciar el tiempo de ayuno —o sea, por ejemplo, pues cenar muy temprano o comer a mediodía y no volver a comer hasta el mediodía del día siguiente— podría ayudar.

Por ejemplo. Sí, hay mucha gente que se está deshinchando, que se nota que te estás quitando la energía de invierno. El invierno retiene líquidos y, si dejas de comer a media tarde y no comes hasta la mañana siguiente, te deshinchas. Es mucho más fácil eliminar líquidos. Luego, la gente que tenga todavía síntomas de invierno, casi casi antes de esta cura de primavera que trabaje el riñón como habíamos dicho en el elemento agua. Porque si tienes dolores lumbares, rigidez de espalda, sensación de frío, frío en las manos y los pies, encogimiento, rigidez... todo eso son síntomas de invierno. Entonces antes de ponerse con la cura primaveral, la cura de madera, se tendría que hacer una limpieza de invierno. Un poquito. Por ejemplo, pues estarte una semanita tomando bastante zumo de manzana, de uno a dos litros diarios, que eso limpia mucho; y quizá el té de tres años, el Kukicha que habíamos comentado la otra vez, que es muy energizador del riñón. Y ya con esto nos olvidamos del riñón hasta el invierno que viene y ya nos ponemos con el hígado. Como dicen los chinos, pues una enfermedad de invierno se cura en primavera y, si la enfermedad llega hasta el verano, el paciente muere. Así que, técnicamente, debería curarse ya sola la patología de riñón en primavera, pero por si acaso pues le damos un empujoncito unos días antes del cambio de estación y esos 18 días alrededor del 21 de marzo pues nos dedicamos al hígado para poder tener una primavera fructífera. Para estar creando todo lo que nuestra ira nos permita, ¿no? Pues sí, porque luego en verano será todo fiesta y jolgorio. Así que lo que no hayamos creado en primavera pues ya hay que dejarlo para el año que viene. ¡Huy! Así que en ello estamos.

Bueno, pues muchísimas gracias. Gracias a ti, un placer estar contigo como siempre.

Y bien, ahí queda eso. Ya sabemos un poquito más sobre lo que sucede en la estación primaveral y lo que nos sucede a nosotros en ella. Cosa que me parece muy útil. Todavía no sé qué publicaré la próxima semana, así que no te puedo avanzar nada. Tengo varios temas en preparación, eso sí, y todo dependerá de qué pueda hacer, de qué me dé tiempo a hacer. Así que será una sorpresa. Gracias por escuchar. Gracias por participar, por tus comentarios, por tus sugerencias. Gracias por darle sentido al podcast Vida en Salud. Sin oyentes ni siquiera podría existir. Gracias también a Kitflus por la cesión de las melodías del programa. Comparte si te ha gustado. Permite que los niños escuchen el podcast; la información que vamos dando será de muy buena utilidad para ellos desde cualquier edad. Ya sabes, si quieres proponer un tema o exponer una pregunta, escríbeme a vidaensalud@dianavaleria.es. ¿Te gustaría recibir un aviso en tu correo electrónico cada vez que publique un nuevo episodio? Pues suscríbete en dianavaleria.es/suscripcion. En esa misma página podrás suscribirte a las notificaciones por WhatsApp. Nos encontramos en el próximo episodio. Que tengas muy buenos días y excelentes noches. Hasta la próxima.