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Bienvenida y presentación

Te doy la bienvenida al Podcast Vida en Salud, el podcast que te inspira a llevar una vida saludable. 

Esta propuesta es mi iniciativa y yo soy Diana Valeria.

Declaración de intenciones

Nosotros pensamos que nadie más que tú es responsable de tu salud, que tú eres la persona más adecuada para cuidar de tu cuerpo y de tu vida.

Creemos que si cedes tu responsabilidad estás renunciando a tus derechos y a tu libertad.

Y por esto hemos decidido ofrecerte información, conocimiento e inspiración que te ayuden a tener la capacidad de tomar las decisiones más acertadas sobre tu salud y la de los tuyos.

Entendemos la salud desde un punto de vista muy amplio. Así que no te extrañe encontrar información sobre los muchos aspectos que afectan a la vida y que no se suelen vincular con la salud, aunque, para nosotros, lo están.

Introducción

¡Y seguimos con nuestro viaje por el conocimiento de la microbiota!

La microbiota humana, específicamente, porque todos los seres vivos tienen microbiota, pero son distintas de la nuestra. Sin ir más lejos el reino vegetal tiene su microbiota exotérica, o sea externa a su organismo.

Aunque de la microbiota de las plantas, ya hablaremos en otro episodio.

Hoy quiero explicarte otras formas en que la microbiota se puede “estropear”, lo que se conoce por SIBO que es el acrónimo de “Small Intestine Bacterial Overgrowth”, o sea, sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado. ¡Vamos a ello!

Contenido

La microbiota enferma

En el episodio 52 te expliqué cómo la microbiota se enferma y entra en disbiosis, que quiere decir que su composición microbiana se altera y desequilibra, generando bastantes síntomas que producen diferentes grados de molestia, desde leve a insoportable. Te hablé del problema que se genera en el organismo cuando la microbiota es pobre y le falta diversidad. 

Hoy, como ya te ha comentado, voy a hablarte de otra forma en que la microbiota se puede desequilibrar: te voy a hablar del SIBO.

Qué es SIBO

Si no has escuchado los episodios 49 y el 52, para ponerte en antecedentes, te diré que un intestino sano (tanto el delgado como el grueso) tiene una enorme diversidad de microorganismos en las paredes de su piel interna.

Cada tramo del intestino tiene que cubrir unas necesidades digestivas específicas y por eso en cada tramo proliferan un tipo de microorganismos (cepa) sobre otros (los más adecuados para la función).

Pero se sabe que más o menos tenemos más o menos las mismas cepas en todo lo largo de los dos intestinos. Aunque varía su densidad según el tramo en que están.

En el ID se descomponen los alimentos, como vimos en el episodio 52, por eso permanecen más tiempo que en el IG, dónde solamente están de paso y quieren ser expulsados lo más rápidamente posible, ya que allí llegan solamente residuos.

Entonces en el IG hay más cantidad de bacterias “irritantes” del intestino, que promueven la contracción de los músculos circulares del intestino, con el objetivo de que las heces sean expulsadas en el menor tiempo posible.

En catalán hay un dicho que reza: «Cosa dolenta, fora del ventre». Que viene a ser algo así como: «Lo que es dañino, a echarlo afuera».

Pues bien, cuando estas bacterias están en el ID su función es la misma, pero en esa zona los alimentos han de seguir siendo descompuestos y solamente se han de desplazar unos centímetros hacia adelante en el tracto digestivo, no han de ser expulsados hacia afuera como pasa en el colon (IG).

Por esto si la microbiota está equilibrada y funcional, en el ID estas bacterias están en mucha menor proporción

Si en el IG hay millones de este tipo de bacterias, en el ID hay solamente cientos de ellas. Ese es su equilibrio.

Bacterias intestinales desproporcionadas y desorientadas

El problema que se genera con el SIBO es que las bacterias que son necesarias en gran cantidad dentro del intestino grueso, se establecen en el intestino delgado en una proporción casi tan alta como en el colon (intestino grueso). Por eso digo que están desorientadas y no saben dónde ir, pero el problema es más complejo que esto.

Y estas bacterias, que son muy útiles para servir a las necesidades del colon, al ID (intestino delgado) le son más bien molestas. Suponen una interferencia en nuestro proceso digestivo.

El alimento no se mantiene allí el suficiente tiempo para ser descompuesto y no puede ser asimilado y además los daños que la irritación produce en la membrana y la mucosa de la piel del intestino.

Consecuencias de la presencia de estas bacterias en el ID

Si te han diagnosticado un Síndrome de Intestino Permeable, puede ser que tu condición no mejore porque en realidad ese problema está producido por el SIBO. Al dañar a las bacterias residentes en el intestino, Sucede lo que te explicaba en el episodio 52 con la estructura del biofilm intestinal, y el resultado es que se cuelan hacia el torrente sanguíneo sustancias complejas que intoxican tu organismo.  

Pero además las bacterias propias del IG cuando son demasiado abundantes en el ID producen los siguientes síntomas:

  • Se alimentan de lo que nosotros ingerimos, usurpando esos nutrientes que ya no están disponibles para nosotros. Así que producen deficiencias de aquello que ellas comen, como hierro y Vitamina B12. Entonces te diagnosticarán Anemia o unos niveles bajos de Ferritina, entre otros desarreglos.
  • Como las paredes del ID están dañadas no pueden absorber algunos nutrientes que quedan a disposición de estas bacterias, que se sobrealimentan y se hacen más fuertes y numerosas.
  • Por este mismo motivo, como al ID le falta la protección de un filtro eficiente, pasan al interior del cuerpo partículas de alimentos demasiado complejas, generando reacciones orgánicas. Entonces desarrollamos intolerancias alimentarias de diversos tipos.
  • Las bacterias, como todo ser vivo, excretan y lo hacen en forma de toxinas y gases, como están en mayor proporción de la que fisiológicamente deberían estar, el ID no puede gestionar todo lo que excretan, produciendo hinchazón abdominal después de las comidas en sus huéspedes (nosotros). Entonces tenemos síntomas como pedos (flatulencias), el abdomen muy hinchado y dolorido, estreñimiento o diarrea, náuseas, eructos y diversos síntomas de intoxicación.
  • La grasa que comemos ya no se absorbe adecuadamente porque la bilis se ve alterada y esto, además de producir deficiencias en Vitaminas A y D, hace las heces grasas. Lo notarás porque el exceso de grasa hace que se queden pegadas en las paredes de la taza del WC.
  • Incluso las bacterias mismas pueden llegar a penetrar en el cuerpo a través de las deterioradas paredes del intestino. El cuerpo reconoce a estas bacterias como toxinas y, parece ser, que la respuesta que da el organismo produce la fatiga crónica, el dolor corporal (fibromialgia) y además sobrecarga del hígado.
  • Entre los desechos que excretan las bacterias (cacas y pipis) hay fuertes ácidos que pueden afectar el sistema nervioso y provocar síntomas neurológicos y cognitivos o neurodegenerativos.

El tema es que, cuando el problema es SIBO y no está detectado, es difícil que haya una mejoría si no se trata como tal, entonces lo que sucede es que tenemos unos síntomas que no remiten por más que nos sometamos a tratamientos.

Muchas veces, incluso empeoran bajo según qué tratamientos.

Has de saber que no son pocas las ocasiones en que se diagnostican trastornos intestinales que, en realidad, tienen detrás un SIBO y solo mejoran al abordar el SIBO. 

El problema no es el diagnóstico si no el tratamiento, porque de hecho al trastorno puedes llamarlo como quieras. 

Si te diagnostican Colon Irritable o Celiaquía, por ejemplo, te tratan para compensar la irritación de tu colon o te ponen una dieta muy estricta 100% libre de gluten.

Pero si el problema de fondo que está produciendo el trastorno es el SIBO, este tratamiento no será una solución. El tratamiento adecuado que mejorará tu salud, ha de  estar orientado a equilibrar ese sobrecrecimiento bacteriano, cualquier otra cosa no será más que un parche que no mejorará tu salud.

Solamente mantendrá los síntomas bajo un cierto control, con bastantes inestabilidades, que aumentarán con el paso del tiempo, durante tanto tiempo como te retrases en abordar la verdadera causa: el SIBO

Síntomas del SIBO

Y es que los síntomas que tiene el SIBO son idénticos a los de otros muchos trastornos digestivos ya tipificados. Es por esto que se confunde muy fácilmente con ellos.

Mira, por ejemplo:

Hinchazón Abdominal (gases):

  • Eructos, Flatulencia 
  • Dolor Abdominal, Calambres 
  • Estreñimiento o Diarrea
  • Acidez estomacal (reflujo o ERGE) 
  • Náuseas 

Fugas intestinales:

  • Sensibilidad alimentaria 
  • Dolores de cabeza 
  • Dolor articular 
  • Fatiga
  • Síntomas de la piel (como eczema o erupciones cutáneas) 
  • Síntomas respiratorios (como asma) 
  • Síntomas del estado de ánimo (como depresión) 
  • Síntomas cerebrales (como Autismo) 

Mala absorción:

  • Esteatorrea (heces grasas) 
  • Anemia (Hierro o B12) 
  • Pérdida de peso

Como puedes ver son síntomas que confluyen con muchos otros trastornos.

Condiciones asociadas al SIBO

Consultando diversas fuentes, he elaborado una lista, que por cierto es muy, muy extensa, de las situaciones ambientales, emocionales, físicas, fisiológicas y clínicas que se detectan junto con el SIBO.

Estas asociaciones derivan de los estudios que se están haciendo constantemente en ámbitos científico-médicos y que se actualizan muy a menudo. 

Al ser la microbiota un descubrimiento muy reciente, todo lo asociado a su disbiosis está despertando mucho interés, sobre todo debido a las asociaciones que se están encontrando. 

Muchas enfermedades raras, de las que se desconocía el origen, empiezan a ver respuestas cuando son observadas bajo el prisma del SIBO.

Así que es estudiado minuciosamente en sus detalles y se observa detenidamente su presencia asociada a multitud de síntomas y trastornos de salud. 

Quiero nombrarte estas condiciones que pienso te pueden ayudar a identificar un SIBO no diagnosticado previamente. Porque hay muchas enfermedades que se diagnostican que “se asocian” al SIBO y que al tratar el SIBO, los síntomas empiezan a remitir.

Pero no hemos de perder de vista que la visión global de lo que representa la microbiota en nuestro organismo, en el mantenimiento de la salud, la longevidad e incluso la vida plena, es lo que realmente nos importa. 

Dar demasiada importancia a los detalles, puede hacer que nos desorientemos y perdamos la rigurosidad.

Ahí va la lista, tómate tu tiempo. Es larga.

  • Acné Roseacea
  • Acromegalia
  • Consumo de alcohol en ancianos 
  • Anemia 
  • Gastritis Atrófica
  • Autismo
  • Enfermedad celíaca 
  • Síndrome de fatiga crónica
  • CLL (leucemia linfocítica crónica) 
  • Fibrosis quística
  • Diabetes 
  • Diverticulitis 
  • Dispepsia 
  • Esofagitis erosiva
  • Cálculos biliares de fibromialgia
  • Gastroparesia
  • ERGE (Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico)
  • Encefalopatía hepática 
  • Esteatosis hepática
  • Infección  por Helicobacter pylori 
  • Hipoclorhidria (falta de acidez estomacal para realizar los procesos digestivos)
  • Hipotiroidismo / Tiroiditis de Hashimoto
  • EII (enfermedad inflamatoria intestinal) 
  • Crohn 
  • Colitis ulcerosa 
  • IBS (síndrome del intestino irritable)
  • Cistitis 
  • Intolerancia a la lactosa
  • Síndrome de escape intestinal
  • Cirrosis hepática 
  • Medicamentación para la Enfermedad de Lyme 
  • Inhibidores de la bomba de protones (tratamiento para el exceso de acidez) 
  • Opiáceos
  • AINE (Anti Inflamatorios No Esteroideos)
    Dejo en el apartado de enlaces, al final de la página, el enlace a un estudio proporcionado por la Asociación Española de Gastroenterología sobre los efectos secundarios de estos medicamentos.
  • Distrofia muscular mielomeningocele (espina bífida) 
  • NASH (Esteatohepatitis No Alcohólica, enfermedad del hígado graso no alcohólico) 
  • Obesidad 
  • Pancreatitis 
  • Parásitos
  • Parkinson
  • Prostatitis (crónica) 
  • Radiación Enteropatía
  • Síndrome de piernas inquietas 
  • Artritis reumatoide
  • Cirugía de esclerodermia
  • Gastrectomía

Enfermedad hepática

  • Enfermedad hepática alcohólica
  • Inflamación hepática
  • Insuficiencia hepática
  • Malnutrición 
  • Síndrome de Marfan

Medicamentos:

  • Inhibidores de la bomba de protones
  • Narcóticos / opioides 
  • AINE
  • Antibióticos                            
  • Síndrome metabólico de nutrición parenteral
  • Distrofia muscular de esclerosis múltiple (miotónica tipo 1)
  • Obesidad
  • Osteoporosis / Osteopenia
  • Pancreatitis
  • Insuficiencia pancreática
  • Parásitos de carcinoma pancreático 
  • Parkinson
  • Anemia perniciosa
  • Pneumatosis Cistoides.
    Quistes en el intestino, se cree que producidos por parásitos que excretan gases que alimentan a las bacterias que conforman el SIBO.
  • Síndrome de taquicardia ortostática postural(POTS)
  • SII (Sindrome de Intestino Irritable) postinfeccioso
  • Prostatitis crónica.
    Cuando se prescriben tratamientos con antibióticos, se puede producir un sobrecrecimiento (SIBO)
  • Psoriasis.
    Aunque todavía son necesarios más estudios, se ha observado que la mala absorción está bastante generalizada en las personas afectados con psoriasis. A raíz de las últimas investigaciones, se especula con la idea de que la psoriasis sea una consecuencia de una disbiosis en la microbiota.
  • Enteropatía por radiación.
    Lesiones intestinales producidas por la radioterapia en pacientes de cáncer.
  • Síndrome de piernas inquietas.
    Aunque los investigadores quieren investigar más sobre el tema, las observaciones y experimentos hechos hasta el momento señalan que este síndrome puede estar muy asociado al SIBO y que cuando se trata el SIBO, el síndrome mejora en las personas que tienen este problema.
  • Artritis reumatoide.
    Debido a la asociación clara que se ha detectado entre los problemas intestinales y la artritis, se ha experimentado en ratas y se ha visto que la artritis se reactiva bajo las condiciones de SIBO.
  • Rosácea.
    Después de muchos estudios en que se concluyó que la asociación entre la Rosácea y los trastornos intestinales era evidente, se puede afirmar que los afectados por este problema de la piel remiten completamente al ser tratado y equilibrado el SIBO. 
  • Esclerodermia (esclerosis sistémica). + información
  • Síndrome de intestino corto.
    Cuando se da una extirpación por cirugía de una parte del intestino, las variaciones anatómicas y fisiológicas, junto con los medicamentos que se prescriben, producen SIBO.
  • Lesiones de la médula espinal.
    SIBO se dá como consecuencia posterior a la lesión.

Cirugías:

  • Abdominales.
    Las cirugías del abdomen (incluídas las que se aplican para tratar la obesidad mórbida: cirugías bariáticas, gastrectomías, histerectomías y las colecistectomías)  suelen tener como consecuencia posterior la disbiosis microbiana y el SIBO.
  • Del cáncer de colon.
  • De esófago y cáncer gástrico 
  • Diarrea del viajero
  • Enfermedades Tropicales.
  • Colitis ulcerosa (ver EII arriba y abajo) 
  • Grasa visceral

Deficiencias vitamínicas:

  • Deficiencia de vitamina B12.
    Se sospecha que esta deficiencia está vinculada a la malabsorción debido al SIBO y que si se opta por la suplementación debe ser en dosis mayores a lo establecido. Pero esta vitamina es producida por las bacterias intestinales en condiciones normales. La suplementación jamás sustituirá esta forma de abastecimiento natural, como ya expliqué en el episodio 49.
  • Deficiencia de vitamina K2.
    Otra vitamina producida por las bacterias intestinales, cuyo suministro se ve alterado por el SIBO.
  • Deficiencia de vitaminas A, E y K (liposolubles).
    Lo mismo…           
  • Enfermedad de Whipple

Los últimos avances científico/médicos afirman que: «Es obligatorio considerar SIBO en todos los casos de quejas dispépticas inespecíficas complejas (distensión abdominal, molestias abdominales, diarrea, estreñimiento, dolor abdominal), en trastornos de motilidad, anomalías anatómicas del intestino delgado y en todos los síndromes de mala asimilación (mala absorción, mala digestión).»

Causas del SIBO

Y la pregunta del millón es: ¿Cómo llegan las bacterias del Colon a invadir el ID?

Pues la respuesta es que hay varias formas por las que estas bacterias que trabajan mayormente en y para el colon pueden llegar a ser demasiado numerosas en el ID. Algunas mecánicas, algunas biológicas y algunas químicas.

Mecánicas

Entre las mecánicas está el síndrome de falta de motilidad intestinal, incompetencia de la válvula Ileocecal, cualquier otra malformación estructural que afecte al intestino, o las lesiones producidas por una cirugía que haya alterado la anatomía y/o fisiología del sistema digestivo.

Alteración de los ciclos circadianos

El ID aprovecha las horas de descanso del cuerpo para limpiarse de las bacterias colónicas que puedan haber subido por el íleo hacia arriba, usando idénticos movimientos a los que utiliza para empujar el bolo alimenticio hacia el IG.

Si el ciclo de descanso está alterado, no dejamos espacio al intestino para hacer esta labor

Biológicas

Las biológicas serían la debilidad y alteración de la microbiota, consecuente de una infección que haya afectado directa o indirectamente al intestino, o el haber tomado antibióticos que han producido la disbiosis al terminar tajantemente con las colonias de bacterias necesarias para nuestro sistema.

Y el suministro de vacunas, aunque esto ningún científico que ame su profesión y quiera seguir ejerciéndola por mucho tiempo, puede ni siquiera sugerirlo. 

No se invierte capital en investigar la relación que tiene el suministro de vacunas en la evolución de la microbiota, esta es la verdad. 

Por más que la intuición científica nos indique que tienen todos los números de ser agentes que afectan a la microbiota y que pueden estar relacionadas con muchos de los trastornos que sufrimos en nuestro tiempo, no se puede comprobar. 

Nadie que pueda va invertir fondos en estas investigaciones, porque el lucrativo negocio de las vacunas pone medidas para que así sea.

La función del apéndice en tu intestino

Si te han extirpado el apéndice debido a alguna infección, has de saber que es más que probable que lo que te está pasando tenga que ver con el SIBO.

El apéndice es un trozo de tripa que “cuelga” del ciego (el tramo del intestino en que se conectan ID e IG).

Hasta hace poco se pensaba que no tenía ninguna función, la medicina moderna argumentaba que se debía tratar de un resto de algún órgano ya en desuso perteneciente a la anatomía del hombre primitivo, al que le fue útil en algún momento de su evolución…

Pero ahora se sabe que la función del apéndice es muy importante. Su cometido es el de preservar la naturaleza de la microbiota, toda la diversidad microbiana de tu intestino, protegida del mundo, escondida en ese rinconcito. 

De esta manera, cuando sufres una infección o una infestación, todas las cepas que necesitas para mantener tu equilibrio sistémico, están ahí para reproducirse en el momento oportuno. 

Si la recuperación post-infección o infestación no es buena la microbiota queda alterada.

Químicas

Y entre las causas químicas estaría la consecuencia de la toma de tóxicos en forma de medicamentos o de drogas.

Además este tipo de bacterias son más resistentes a las condiciones adversas que otras bacterias que también habitan en nuestro intestino. Suelen aletargarse, aguantar como jabatas la falta de nutrientes esenciales para ellas y sobrevivir a casi cualquiera de sus compañeras. 

Así que, si en algún momento han migrado del colon al intestino, tienen toda la capacidad para resistir y reproducirse ahí, a pesar de que la naturaleza se lo ponga difícil.

El estrés y el SIBO

No vamos a olvidar que el sistema nervioso y la microbiota están comunicados, interactúan intensamente y constantemente afectándose el uno al otro.

Esto hace que un problema en la  microbiota, como por ejemplo el SIBO, pueda producirnos estrés, depresión o incluso otros problemas etiquetados por la psiquitría.

Pero también al revés. 

Si sufrimos un exceso de presión vital, esto puede alterar a la microbiota y desencadenar un SIBO o cualquier otro tipo de disbiosis.

Si, por ejemplo: tienes 4 hijos y te quedas sin empleo. La situación se agrava con que no te dan un finiquito decente y además no has tenido la oportunidad de ahorrar, ni de invertir para que tu dinero produzca por sí solo.

Esta presión vital puede ejercer cambios drásticos en tu microbiota también.

Tres importantes sistemas que están íntimamente relacionados

La maduración y la salud de la microbiota está directamente vinculada con la maduración y la salud del sistema nervioso y del sistema endocrino (productor de hormonas). 

El equilibrio de todo el cuerpo depende de esta relación a tres bandas en que están implicados estos importantísimos sistemas, que se afectan mutuamente de forma multidireccional.

El estrés afecta al equilibrio de la microbiota y a la producción y el equilibrio hormonal. 

La microbiota disbiótica (desequilibrada) afecta al equilibrio hormonal, a la respuesta nerviosa, al sistema cognitivo, al carácter y a las emociones. 

El desequilibrio hormonal afecta al equilibrio y la salud de la microbiota y al funcionamiento del sistema nervioso.

En un ciclo sin fin xDTanto es así que el sistema digestivo contiene el sistema nervioso entérico, que es el primero en formarse en el feto, y es la conexión directa entre el cerebro, la producción de hormonas  y la microbiota.

Conclusión

Y bueno, creo que por hoy ya tienes suficiente información, no quiero saturarte. 

Es importante que comprendas y que puedas identificar cualquier desbalance en tu microbiota (que ya te aviso, tal como he hecho en todos los episodios dedicados a la microbiota, que seguramente lo tienes).

El tema sería identificar qué tipo de disbiosis te afecta.

Sé que lo que más te interesa es conocer el tratamiento. Pero ya sabes que no existe un buen tratamiento a una causa que se desconoce, ya  me entiendes.

El SIBO es un desequilibrio bio- orgánico que está detrás de muchos de los problemas que se manifiestan en nosotros, pero es necesario conocer de dónde viene para saber cómo tratarlo.

Enlaces

Todos los episodios de la serie sobre la microbiota del Podcast Vida en Salud

Fuentes de consulta para la realización de este episodio:

PubMed. Estudios sobre el sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado.

Agradecimientos

Muchas gracias por escucharme. Gracias por participar. Gracias por tus comentarios y sugerencias. Gracias por estar dándole sentido a Vida en Salud.

Gracias también a Kitflus por la cesión de las melodías del programa.

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Despedida

Nos reencontramos hablando con el Dr. Miquel Samarra sobre adelgazar desde una mirada integrativa.

Que pases muy buenos días y excelentes noches.

¡Hasta la próxima!

Si quieres descargarte la transcripción de este audio haz clic en el siguiente enlace:

Episodio 54. Trastornos intestinales (II) SIBO.pdf

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