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Bienvenida y presentación

Te doy la bienvenida al Podcast Vida en Salud, el podcast que te inspira a llevar una vida saludable. 

Esta propuesta es mi iniciativa y yo soy Diana Valeria.

Declaración de intenciones

Nosotros pensamos que nadie más que tú es responsable de tu salud, que tú eres la persona más adecuada para cuidar de tu cuerpo y de tu vida.

Creemos que si cedes tu responsabilidad estás renunciando a tus derechos y a tu libertad.

Y por esto hemos decidido ofrecerte información, conocimiento e inspiración que te ayuden a tener la capacidad de tomar las decisiones más acertadas sobre tu salud y la de los tuyos.

Entendemos la salud desde un punto de vista muy amplio. Así que no te extrañe encontrar información sobre los muchos aspectos que afectan a la vida y que no se suelen vincular con la salud, aunque, para nosotros, lo están.

Introducción

Miquel lleva no pocos años atendiendo personas en su consulta de Barcelona y sabe muy bien qué problemas tenemos que nos preocupan.

El exceso de peso es muy común en las sociedades del primer mundo y muchas veces se convierte en un problema muy difícil de resolver.

Pues él ha querido compartir nosotros lo que ha aprendido sobre esto en sus años de práctica.

Contenido

Miquel:

El título del podcast de hoy está formulado en forma de pregunta y es:

¿Es la obesidad un problema solamente alimentario?

Bien, la respuesta es NO.

Y aquí ya acabaríamos el podcast. Pero vamos a explicarnos un poco más para tener una idea de lo que es  la información que voy a compartir. 

Diana:

Para saber porqué no, por lo menos ¿no?

Miquel:

Claro.

Entonces…

El tema de la obesidad, hoy en día, el sobrepeso, sabemos que está relacionado con la ingesta inadecuada de los alimentos, de las bebidas. Esto todos lo tenemos claro y durante muchos años, los médicos nos hemos ocupado de medir calorías, de ver la calidad de los productos… 

Y hasta aquí hemos desarrollado muchísima información sobre distintas dietas. 

El caso es que yo, en mi práctica clínica diaria, me he encontrado con personas que saben más de dietas que yo mismo.

Porque han explorado a lo largo de 25 o 30 años todas las dietas, que desde los años setenta han ido apareciendo. Ha habido  dietas, ha habido modas.

Y entonces me di cuenta de que tenía que haber un común denominador para poder determinar si, realmente, era la dieta que fallaba, o había alguna cosa que hacía que la persona, aún haciendo dieta regularmente, no consiguiera mantener un normopeso adecuado. 

La estructura, los ritmos

Entonces me di cuenta de que había otros factores que estaban íntimamente relacionados con el mantenimiento del peso correcto través de una alimentación correcta y adecuada.

El primero de todos era cómo estructuraba la persona su vida.

Es decir que se producía una situación en la que la estructura de vida de la persona; los hábitos que ella tenía en general, me refiero a hábitos de comer, de beber, de dormir, de ejercicio físico… que en esos aspectos, la persona no gestionaba adecuadamente su tiempo.

Por tanto me doy cuenta que el tema de la obesidad es un problema de ritmos, es un problema de gestión de tiempo y a partir de aquí empecé a profundizar.

Ví que realmente cuando una persona está estructurando bien el tiempo que dedica a trabajar, a descansar, a comer, a dormir, ahí se generaba un buen hábito.

Y entonces, desde el punto de vista de lo que es la dieta.- Aunque tú tengas la información de lo que tienes que hacer, el hecho es que después no lo estás haciendo.

Y te preguntas: ¿por qué no estoy aplicando este conocimiento?

Sencillamente porque el patrón, por ejemplo, de distribución de la ingesta, no es el adecuado.

Es decir, no te respetas tu tiempo para poder comer. 

Pero si no te respetas tu tiempo que estás comiendo, significa que estás desajustando el tiempo que le estás dedicando al trabajo, y que estás desajustando el tiempo que le digas a tu ocio, o a tu no trabajo, y estás desajustando el tiempo de lo que es estrictamente, por ejemplo dormir.

Es decir que esos 4 tiempos, esos 4 aspectos que cada ser humano maneja cada día, no lo está haciendo de forma proporcionada.

Esto es muy importante porque se desajusta todo cuando desajustas una. Esta es la belleza de la interconexión.

Por tanto cuando nosotros queremos trabajar un aspecto sin tener sin tener en cuenta los otros, no podemos trabajar y consolidar lo que quiera que estemos haciendo, por muy bueno que sea técnicamente.

Por eso es que la dieta funciona, funciona un tiempo, la persona vuelve a ponerse en la situación previa y de esta manera se va repitiendo. Por eso hace una dieta, dos dietas, 25 años de dietas. 

Pero lo único que tiene que cambiar no lo cambia, que es la estructura de su vida. 

Pero esto es mucho más difícil, porque entonces aquí ya no participa solamente la información externa que tu recibes, si no que la persona tiene que hacer un movimiento introspectivo y plantearse en donde tiene que cambiar los patrones de conducta, en dónde cambiar sus hábitos.

Y esto genera una exigencia superior y a partir de aquí hay que acompañarle. Y es dónde el terapeuta, el médico, tiene que dedicarse.

El propio terapeuta, el propio médico, ha olvidado este aspecto.

Por eso hoy en día, cuando se aborda un tema de dieta, siempre se aborda desde una, vamos a decir, como mínimo triple visión, qué es:

  1. La dietética, esto lo tenemos claro. La visión de los alimentos 
  2. La visión de cómo está gestionando sus emociones y su vida diaria.
  3. Y también cómo está gestionando el ejercicio.

Cuando tú trabajas estos tres aspectos a la vez y con este trípode, la persona puede, no solamente perder peso, sino que después también mantenerlo.

Y entonces se genera un círculo virtuoso, que se llama, en donde a la persona le cuesta muy poco mantener peso, porque no estás solamente fijada en una dieta restrictiva indefinidamente.

Las restricciones

Me explico: la mente humana tolera mal restricciones o situaciones en las que está prohibido alguna cosa. Porque esto agota mucho.

Yo te restrinjo la dieta un mes, de acuerdo, dos meses, un año, pero indefinidamente no. Porque esto va a agotarte mentalmente, porque la persona no está preparada.

Entonces cuando una persona ha acabado una dieta y te encuentras que he perdido 20 kg, y dices: y ahora, para mantener ¿qué puedo hacer, lo mismo que estaba haciendo?

No, no puedes hacer lo mismo.

Porque lo que has aplicado durante unas semanas o meses, no lo puedes aplicar durante 40 años.

Porque sólo está basado en: esto no puedes, esto no es bueno, ¿me explico?

Nosotros siempre damos ordenes en negativo, pero no en positivo. Es otro aspecto que terapeuta tiene que tener claro. La prohibición, la restricción, todo esto funciona un tiempo para un objetivo a corto plazo. Pero a largo plazo hay que positivizar el mensaje. Y las dietas siempre son en prohibición.

La gente siempre tiene cosas prohibidas. Esto está mal, esto no me conviene, etcétera. Esto es pecado, toda esta visión judeocristiana, siempre basada en la restricción, el pecado. Es como han funcionado durante siglos las dietas. 

Hemos cambiado de las dietas hipocaloricas a las dietas de un solo alimento, a las dietas cetogénicas. Todas ellas pueden funcionar para determinados aspectos y tienen su utilidad. No voy a entrar en esto. ç

El ejercicio físico

Lo que quería dar esa visión de que hay que contextualizar, en este caso lo que es una dieta, con otros elementos que van a ayudar definitivamente, por ejemplo: si la persona tiene una estructura en la que el ejercicio físico se incorpora tres veces a la semana como algo regular, va a conseguir varios beneficios.

El primero: el propio ejercicio físico te disciplina. Te marca unos horarios que tú vas a respetar. Por tanto ya tiene un aspecto autodisciplinante. Este es  un aspecto.

Segundo: y seguramente este es el aspecto el más conocido, pero el menos importante. Que es el aspecto del del gasto calórico.

El mito del gasto calórico

Hay mucho mito en el gasto calórico dentro del ejercicio, pero es muy decepcionante ver, que después de machacarte una ahora haciendo spinnig, vas a gastar muchas menos calorías de las que esperarías.

Realmente en este punto, que es muy mítico, no tiene tanta importancia.

Beneficios fisiológicos reales

Pero si tiene importancia el hecho de que el ejercicio físico, cuando lo haces regularmente, va a aumentar tu metabolismo basal, eso significa que en reposo vas a consumir más calorías y por tanto va a generar que tu metabolismo funcione más activamente. 

Te va a ayudar a mantener el peso en ese sentido.

Diana:

Y además se va a depurar más el organismo

Miquel:

Bueno, claro!

Todos los beneficios del ejercicio físico, desde el punto de vista orgánico, que todos conocemos, no voy a insistir.

Todo lo cardiovascular, y por tanto el muscular, óseo.

Pero también un aspecto muy importante es ese aspecto psicológico.

Desde el punto de vista físico se sabe que genera betaendorfinas, por tanto te da otra visión de la vida ¿no?

Entonces mejoras esto, mejoras la autoestima, etcetera.

Por tanto tenemos en el ejercicio físico un instrumenteo terapéutico de primer orden.

En general está bastante desaprovechado en nuestra sociedad, aunque hoy en día se intenta incorporar más de lo que se estaba haciendo hasta ahora.

Pero hay mucha tendencia a poner de moda determinadas cuestiones.

De acuerdo, pero me importa sobre todo, no tanto la competición, como el físico. No estoy hablando del deporte, el deporte tiene una connotación competitiva. Hablo del ejercicio físico. Que sería aquel que una persona puede pautar de forma regular sin que necesariamente tenga que competir. Pero que lo haga habitualmente. Esto va a ser muy ordenante en ese aspecto.

Combinando beneficios

Por lo tanto tenemos: el físico combinado con dieta ese matrimonio es  un matrimonio perfecto que actúan como una sinergia. Y sinergia significa que los dos juntos van a dar más que si sumamos por separado. 

Por tanto sinergia es uno más uno, ¡tres! o cuatro.

Diana:

Entonces cuando hablamos de ejercicio físico nos referiríamos por ejemplo pues, a spinnig, que ya lo has nombrado, o pilates, yoga, baile de salón, Hip Hop…

Miquel:

Efectivamente. Cualquier cosa que lleva una persona a mover grandes grupos musculares de una forma regular, vamos a decirlo así, de forma pautada.

Entonces hoy en día tenemos muchísima oferta. Cualquiera que funcione. Podemos hablar de ejercicios más cardiovasculares, ejercicios más de tonificación o de fuerza. Ejercicios más en la dimensión psicofisica: Yoga, Taichi, chi kung…

¡Me valen todos! Cada uno tiene aspectos distintos que se complementan.

Es decir: tan importante es el cardiovascular, en donde una persona puede trabajar pues del orden de 30 a 40 minutos a una intensidad moderada baja, de tal manera que la frecuencia cardíaca no supere el 60% de la frecuencia cardíaca total.

Así uno puede mantener un esfuerzo treinta 40 minutos y ahí trabajarías cardiovasclarmente, eso es interesante.

Cuando el individuo está trabajando la fuerza. Muy importante, porque la fuerza hasta ahora estaba más relacionada con el culturismo. Hablamos de tonificar, sobre todo. Se ha descubierto que ejercicios de alta intensidad interválicos están generando un gran beneficio muscular y un gran beneficio general. Por tanto también.

Diana:

A mi me gusta mucho la calistenia. Que es trabajar con el propio peso del cuerpo.

Miquel:

Exactamente.

Esto sería, con la calistenia trabajas ejercicios de tonificación. Por ejemplo puedes hacer unas sentadillas con una silla o apoyarte con los pies lejos de la pared y hacer flexiones contra la pared, para mejorar lo que es el aspecto del tríceps braquial o los  pectorales. 

Y eso hay que invertir poco tiempo. Estos ejercicios con poca inversión de tiempo dan un gran beneficio, siempre que sea regularmente.

Después están todos los ejercicios de flexibilidad.

Tenemos flexibilidad, tonificación, cardiovascular, ejercicios de coordinación.

Entonces hay ejercicios combinados. El baile que comentabas, que también en baile pueden haber ejercicios de cardio vascular y de tonificación. 

Lo que aporta el ejercicio físico en una dimensión amplia, es extraordinariamente importante, relacionado con el tema de la obesidad, que es el título  del episodio del podcast.

Al final, lo que quería transmitir hoy era básicamente el aspecto de que: cuando estamos atrapados en un bucle, en este caso de la dieta, porque es algo que uno ve.

Si una persona de 55 años te dice que desde los 18 está haciendo dietas.

Bueno, algo falla en lo que es la dinámica.

Es decir, cambias de terapeuta, cambias de médico, cambias de dieta

DIana:

Desde los 18 está haciendo dietas para resolver un problema que no ha resuelto.

Exactamente. Ese es el tema.

Porque si no ya no tendría sentido la charla. Diría: bueno, pues la persona hace una dieta  y se acabó el tema.

Pero estoy hablando de personas que han hecho muchas dietas, que conocen todas las dietas, tienen toda la documentación. Podrían abrir un gabinete para aconsejar a las otras ¿no?

Y tienen toda la teoría y se la saben. Y cuándo les explicas, no hay ninguna novedad, no es que se sorprenda. No.

El enfoque integrativo de la obesidad

Sencillamente es el enfoque. Una vez más es el enfoque integrativo.

Ahora esta palabra está de moda. Ahora en Barcelona va a haber un congreso de medicina integrativa en septiembre.

Ahí va a haber muchos médicos, muchos terapeutas. Esto está llegando ahora con fuerza. Ya no son solo los alternativos, los frikis. Si no que ya los médicos se han dado cuenta de que esto está aquí y de que esto forma parte de lo que la sociedad va a demandar y a lo que le tenemos que dar respuesta.

Entonces lo primero, para hacer medicina integrativa, lo primero es tener visión integrativa.

Porque si no soy un médico integrativo, pero de nombre. Pero sigo desintegrando. Por tanto, la integración no es una cuestión médica, es una cuestión mental, vamos a decirlo así. La persona tiene que tener una visión integrativa y entonces se integra. Es lo que es.

Diana:

De hecho es ver y comprender cómo todo está integrado.

Miquel:

Entonces eso te da un universo completamente distinto. 

¿En qué sentido? 

Bueno, más amplio. Tienes más elementos de trabajo.

Puedes trabajar según la necesidad de la persona.

Claro hay sobrepesos que sí.

Que igual la persona estuvo accidentada durante 3 meses y no pudo andar y se engordó. O la mujer que se quedó embarazada, después la lactancia.

Estos son los casos que se resuelven fácil, porque es una causa, que es muy concreta y cuando esta causa ya no está, se resuelve el tema. Es así de sencillo. Entonces la medicina ahí es donde triunfa. 

Causa-efecto, fantástico. 

Me cae una piedra en el pié, me pongo tratamiento y se acabó. Porque sí: la piedra, la factura, el tratamiento y buenas tardes.

Pero cuando ya no hay algo que tu puedas ver como una causa única. Cuando ves que la cosa se repite. Esa dimensión la tenemos, desde la perspectiva médica, mal enfocada. Porque  estamos siempre dándo vueltas con lo mismo y podemos hablar de obesidad y podíamos hablar de tantas otras dolencias, que calificamos de crónicas.

La etiqueta de trastorno crónico

Al final lo crónico tiene una asociación temporal, una vez más. Decir que algo es crónico. A partir de los 3 meses, 6 meses se considera crónico porque ya no lo tengo resuelto. Y todo lo agudo y sub-agudo estaría por debajo de este tiempo.

Entonces la obesidad crónica tiene que ver con ese enfoque que solamente está dedicado al tema de la dieta. 

Por tanto podemos ir presionando a la persona, la la podemos penalizar, pero la persona siempre va a tener estrategias para salirse de esa presión.

Y al final, pues bueno, era era poder enfocar la historia desde esta perspectiva.

Y otro aspecto muy importante relacionado con el tema del sobrepeso-obesidad es el aspecto de la gestión emocional.

Porque al final esto sería la clave.

Y es cuando en la persona, en su vida y en su personalidad, pues hay un desorden, va a ser muy difícil aplicar principios teóricos de hacer ejercicio y comer lo que corresponde.

Por eso lo que comentaba era: si dieta, más ejercicio, más gestión emocional. Cómo esa persona gestiona sus emociones en base a su propia personalidad.

Si la personalidad está desordenada, será difícil tener unas pautas adecuadas de salud.

Si esa persona está siempre en un estado de estrés permanente. Es difícil que ella  pueda ordenarse, aún teniendo todos los instrumentos a su alcance.

Es su drama. Tengo delante el gimnasio, tengo el dietista, sé lo que tengo que hacer, pero no lo hago.

¿Por qué? pues porque porque algo por encima me está desordenado.

Diana:

Me falta el impulso.

Miquel:

Me falta el impulso porque me desordeno. Es lo más difícil porque eso implicaría cambios estructurales, que podría llevar a una persona a trabajar durante años ese aspecto para ir domesticando la personalidad.

La personalidad, en realidad es como nuestra mascota, a través de la cual experimentamos. Entonces si no domesticas la mascota, la mascota te da mala vida ¿no? 

Hace lo que le da la gana, no come cuando le toca, no hace sus necesidades dónde le toca.

Entonces tienes una mascota rebelde. Y así es nuestra personalidad. Yo lo veo clarísimo.

Y en la medida en la que nuestra personalidad nos acompaña todo fluye mucho más fácil y podemos aplicar estos conocimientos.

Por tanto, por muchos conocimientos que tengamos respecto a todo, al final nos acaba faltando aquel punto, como el password que nos permite acceder a toda la información. 

Tenemos un ordenador potentísimo pero no hay manera conectarse a la red, porque nos falta la contraseña.

Diana:

¿Y cuál sería la contraseña?

Porque si a una persona le falta motivación porque está en una depresión porque sus emociones le pueden, está desordenada a raíz de esta depresión y come desordenadamente, también y eso le produce sobrepeso… 

¿Y cuál sería?

Establecer prioridades

Miquel:

Lo importante es ver la prioridad.

Tenemos muchas a tratar, pues ir por orden de prioridades.

En este caso que me planteas, que es un caso práctico, no presionar con la dieta. Porque a esa persona, en esa situación, esa propuesta la va a presionar todavía más. Entonces ella se mete en su bucle y, por supuesto, como estoy deprimida, ansiosa y gorda y fea, me ponen a dieta y como no cumplo, pues sigo siendo así y soy incapaz, me falta voluntad…

Y automáticamente, pues me merezco estar así.

Sería, por ejemplo, el clásico error. No ver la prioridad e insistir, una vez más, en un tema.

Es decir: no veo más allá de mi nariz y entonces aplico el principio sintomático.

Así lo puedo hacer con otros aspectos médicos.

Si me duelen las cervicales pues sigo haciendo tratamientos, sigo haciendo masajes, pero al final, a lo mejor, el problema es si es que estoy mal en mi trabajo. Y en ese punto estoy gestionando mal las energías y me estoy contracturando a ese nivel..

Por tanto, ver la prioridad cuál es y actuar sobre la primera parte. Lo primero una persona se tiene que reflejar en ese gran espejo.

Diana:

O sea, qué es lo que me está entristeciendo.

Reflejar, el principio terapéutico

Miquel:

Claro. Es que el terapeuta, al final…

El principio terapéutico es muy interesante. El principio terapéutico es un principio de reflejo, de espejo ¿no?

El terapeuta vendría a ser como un gran espejo. Entonces el espejo tiene que ser claro, nítido. De tal manera que la persona que se está reflejando se vea tal como es. Que el espejo no distorsione esa imagen. 

Cuando el individuo se refleja un espejo, se ve. 

Y en esa visión, se da cuenta. 

Y ese sería el punto de partida para que empiece cambiar sus cuestiones, lo que quiere cambiar.

Ahí no entran interpretaciones terapéuticas, porque eso sería entonces un espejo que distorsiona. Y vería la persona la imagen distorsionada, lo cual no le estaría ayudando. Porque el terapeuta tiene que ser neutro.

Neutro en el sentido, no de que no se implique, sino en el sentido de que no juzga.

Y entonces, a partir de aquí, la persona ve cuál es su prioridad y entonces la puedes acompañar.

Diana:

Pero en este caso, la figura del terapeuta podría ser cualquier persona con la que yo  me relaciono.

Podría ser mi madre, mi padre mi hijo, mi pareja, mi compañero de trabajo,… Porque siempre estamos recibiendo feedback de todo nuestro entorno.

Miquel:

Exactamente, has dado en la clave. El médico es terapéutico y puede no ser terapéutico. En cambio, hay personas que no son médicos, que son terapéuticos.

El efecto terapéutico no está asociado a hacer una carrera de Ciencias de la Salud. De acuerdo, estos son conocimientos para poder ayudar a las personas. Pero una persona es terapéutica porque tiene ese principio.

Entonces, efectivamente, tu mamá es terapéutica,  el papá es terapéutico, tú mascota es terapéutica. Se hacen terapias con caballos, con delfines. Y ellos no tienen ninguna intención de ser médicos. No han estudiado, no tienen conocimiento. Pero una mascota para una señora que ha enviudado, puede ser su salvación.

Entonces la mascota terapéutica. ¡Claro!

Un terapeuta solo es aquel que te facilita esa reconexión. Entonces la vida es terapéutica, un bosque es terapéutico, el mar… ¡tantas cosas!

Pero tenemos que conectarnos con esto y vernos en este reflejo.

Agradecimientos

Muchas gracias por escucharme. Gracias por participar. Gracias por tus comentarios y sugerencias. Gracias por estar dándole sentido a Vida en Salud.

Gracias también a Kitflus por la cesión de las melodías del programa.

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Despedida

Nos reencontramos hablando con el Dr. Miquel Samarra sobre adelgazar desde una mirada integrativa.

Que pases muy buenos días y excelentes noches.

¡Hasta la próxima!

Si quieres descargarte la transcripción de este audio haz clic en el siguiente enlace:

Episodio 55. ¿Es la obesidad un problema solamente alimentario?.pdf

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