El sistema de salud a revisión

90. El sistema de salud a revisión

Ejercicio importante en este momento, recoger los datos y comparar los sistemas de salud que conocemos.

Todo esto que está pasando, está haciendo evidentes algunas-muchas-demasiadas cosas que no cuadran en nuestra avanzada forma de organización social, política y económica, sobre todo se está exponiendo el sistema de salud.

Antes éramos una minoría y ahora somos multitud los que vemos con diáfana claridad que algo hay aquí que está funcionando muy mal y que además está haciendo mucho daño.

Que estamos siendo engañados, creo que está en boca de todos.

Tal vez tú también has pensado en ello.

El sistema de salud ha empezado a oler muy mal.

Creo que este es un buen momento para valorar y comparar los resultados que están dando los dos sistemas de salud más importantes: el público y el privado.

Y de esto es de lo que va a tratar el episodio de hoy.

¿Te apetece seguir conmigo? 

Por qué considero necesario valorar y comparar los sistemas de salud

Creo que es un deber que tenemos.

Comparar los resultados de uno y de otro, nos dará una visión clara de cuales son las ventajas y desventajas de cada uno, los convenientes y los inconvenientes.

Estar conscientes y mantener la mente clara es la mejor «arma» que puedes tener para mantener tu integridad.

Si has de defenderte, usar la verdad es lo que más te va a ayudar.

Al menos a partir de ahora.

Mente clara, por encima de todo. Es mi lema.

Sistema público de salud

Definamos este concepto: Sistema Público de Salud.

Por lo que hemos podido ver, al menos en España, este sistema tiene las siguientes características:

  • El fondo económico que lo sostiene procede de los trabajadores que viven en el país.
  • El dinero es retirado a los trabajadores y administrado por el estado, conformado por la clase política.
 

El estado decide, sin previa consulta:

  • El presupuesto que se le va a destinar.
  • Con qué recursos va a contar este sistema.
  • Su estructura organizativa.
  • El tipo de atención en salud que va a ofrecer.
  • Sus contenidos metodológicos, médicos y medicinales.
  • Cuál es la capacitación necesaria para formar parte de este sistema.
 
Y además el estado suministra la capacitación que valida la participación profesional en el sistema.
 
Y está basado en la validación por el cumplimiento de todo lo dictaminado por el estado.

Sistema privado de salud

Y las características principales de este sistema de atención en salud son:

  • La economía que los sustenta es privada, el estado no regula esta área en cuanto a atención en salud.
  • Los usuarios pagan cada servicio y son conscientes de cuánto les cuesta y de qué contiene.
  • Los usuarios escogen el tipo de atención que les conviene aplicando sus propios criterios y valores.
  • Formado por profesionales independientes que aplican su criterio en base a su conocimiento y experiencia.
  • Supeditado a la «ley de oferta y demanda».
  • Basado en la validación de los propios usuarios por meritocracia.

Ventajas e inconvenientes del sistema público de salud

Ventajas

Lo que en general gusta más de este sistema es que la salud se convierte en un derecho y es para todos.

En principio, no importa la capacidad económica adquisitiva que tenga la persona, siempre va a tener acceso a los servicios de salud que dictamina el estado.


Y además estos serán los mismos para todos, no importa la clase social ni el poder adquisitivo que tenga cada uno.

Así que uno puede ser muy pobre y aún así no faltarle atención sanitaria, porque inconscientemente, entre todos pagamos la atención que esta persona no solvente recibe y el estado administra en qué consiste este servicio y cómo se da esta atención.

Por otro lado también facilita empleo estable al colectivo de los trabajadores de salud, en cualquiera de sus «niveles», sean titulados, doctorados o empleados sanitarios de cualquier índole.

Entrarían en este último grupo los transportistas, limpiadores, fabricantes de material sanitario y médico, periodistas, publicistas, administrativos, burócratas, profesores, camareros, cocineros, etc.

Inconvenientes

Inconvenientes sobre la población

La libre elección se relega a nada.

O aceptas el tipo de atención y asistencia que el estado ha decidido que se va a implementar o te ves obligado a pasar a la salud privada.

O a la no atención en salud.

Básicamente el sistema público de salud se presenta como un protector que decide por sus usuarios lo que a éstos les conviene y cómo han de gestionar este importante aspecto de su vida.

En este sistema el usuario es alguien que sencillamente consume lo que le dan y no se espera de él nada más.
Ni siquiera una opinión sobre si se adapta a sus necesidades.

Esto es, como diría nuestra amiga Teresa Morera, que todos son (somos) tratados como menores de edad, incapaces de decidir por y para sí mismos, que necesitan de un padre que decida por ellos y han de obedecer sumisamente los mandatos del padre.

Bueno, han de obedecer los mandatos de toda una familia de «expertos» que toma decisiones montándose sobre de su capacidad de discernimiento.

Esta familia está compuesta de licenciados en cualquier materia de salud, por supuesto los cargos públicos que legislan, gestionan y coordinan la atención y los periodistas que publican en los diferentes medios de difusión masiva.

Todos ellos, dentro de un sistema público de salud, son quienes deciden sobre la salud de los demás.

Incluso sobre cómo hemos de entender la salud nosotros.

Como decía antes, 0 posibilidad de libre albedrío.

Esto genera seres infantilizados, irresponsables, poco atentos a sus propias necesidades, ignorantes, incultos y  fácilmente manipulables.

Suena duro, pero es así. 

Inconvenientes sobre los profesionales de salud

Este formato en que nadie decide por y para sí mismo, en que las decisiones son tomadas y dictaminadas desde una esfera muy lejana a las personas a las que ha de beneficiar, hace que los profesionales de salud tangan muy poco margen de maniobra.

Han de adaptarse a protocolos generalistas establecidos (de hecho esto es lo que provocó las primeras muertes por el COVID19), que no siempre se adaptan a las necesidades de los «pacientes» que tratan.

La continuidad del puesto de trabajo de estos profesionales depende de que se adapten a las imposiciones que les son indicadas.

El espacio y el estímulo para el criterio propio, es prácticamente inexistente.

Al ser un puesto de trabajo que depende, en el mejor de los casos, de haber pasado unas oposiciones, no de una capacidad profesional en el criterio, la evaluación, la interpretación de los síntomas y la atención clínica, no favorece ni estimula la mejora profesional ni la mejora de los servicios en salud.

Cualquier evolución que tenga será dictaminada por los intereses del gobierno, no de los usuarios ni de los profesionales.

Es decir, genera puestos laborales que se mantienen de por vida, siempre que los trabajadores cumplan con lo que se espera de ellos, que no siempre coincide con lo que es la mejor atención a los «pacientes», ni para su evolución como profesionales de la salud.

La experiencia nos ha enseñado que

Yo puedo hablar del sistema de salud pública español, que es el que conozco bien.
Conozco su trayectoria hasta ahora.

Lo que podemos ver en este sistema de salud pública es:

Que es una máquina muy eficiente para pasar dinero público a manos de compañías privadas.

El sistema de salud español gasta muchísimo dinero en aparatología médica— tanto para tratamiento como para diagnóstico —en medicamentos y en vacunas.

Y los médicos que atienden a los pacientes son casi expendedores de firmas en recetas de esos medicamentos que el protocolo establecido por la OMS dictamina que hay que aplicar en los síntomas agrupados que presentan los «pacientes».

A veces también firman documentos de derivación a especialistas, que son autorizaciones para visitar a un médico «especializado» en algún órgano o sistema concreto.

Y claro, si hay que aplicar algún protocolo dictaminado por la OMS que vaya más allá de la medicación de consultorio, pues también se aplica.

Las quimioterapias a los que sufren enfermedades autoinmunes, las radioterápias, operaciones, terapias de rehabilitación fisiológicas, etc.

También se cubren, justito, justito, pero se cubren.

La realidad es que quien quiere tener una buena atención en salud, ha de combinar el sistema de salud pública con la atención de profesionales privados.

Muchas veces son los mismos médicos que atienden en las consultas del sistema público quienes les ofrecen a sus pacientes ser mejor atendidos en su consulta privada.

Y recurre a la salud pública por que es la que más dinero usa y por la rabia de no usar lo que previamente se ha pagado.

Y también porque se ha difundido la falsa idea de que que la atención en salud pública es de calidad.

Pero no nos engañemos.

No lo es, no.

Una forma de atención en salud que no atiende a las personas, sino a sus síntomas no puede dar una buena atención a la salud de las personas.

Los protocolos rígidos y generalizados nunca han sido buenos. 

Lo que atiende realmente la salud pública

Para hacer un resumen:

Primero los usuarios pagan.

El gobierno deriva ese dinero a potentes multinacionales que mueven mucho dinero y que conforman los cárteles de salud mundial.

Esos carteles de salud fabrican medicamentos y los adjudican a grupos de síntomas que son etiquetados como enfermedades.

Esos mismos cárteles de salud elaboran contenidos que conformarán la literatura que recibirán los médicos y otros profesionales de la salud como capacitación que les autoriza a ejercer una profesión sanitaria dentro de ese sistema corrupto.

Esos cárteles de salud dirigen los gobiernos de distintos países y ponen y quitan a las personas referentes que les convienen, decidiendo así la constitución del gobierno de ese país.

Mediante los mercenarios puestos en el poder político por el mismo cártel derivan grandes sumas de dinero a sus propias empresas, en forma de compras de los insumos que fabrican, como medicamentos o vacunas, por ejemplo.

El gobierno destina también una buena suma de dinero público, proveniente del trabajo de los habitantes del país, para difundir la supuesta necesidad que todo el mundo tiene de esos medicamentos y esas vacunas, sembrando miedo y enfermedad en todos los sectores de la población.

Porque la atención en salud deplorable y deficiente que extienden produce cada vez más y más terribles enfermedades.

Las enfermedades son achacadas mediante la propaganda a los malos hábitos que cultiva la propia población.

Pero en ningún momento se menciona que la enfermedad la está extendiendo el propio sistema de salud.

O sea, los únicos a los que no beneficia este sistema de salud, es a los que ponen el dinero.

Todos los demás intervinientes, sacan tajada.

 

Ventajas e inconvenientes del «sistema privado de salud»

Inconvenientes

En principio tiene un precio, así que por defecto no es universal.

Hay que pagarlo y como una buena parte de la población no tiene acceso a la riqueza, ni puede costearse cubrir sus necesidades básicas, no todo el mundo puede pagar la atención sanitaria y, en principio, hay quien se queda sin.

O para que esto no pase, y todos los habitantes vean cubiertas sus necesidades de atención en salud, han de implicarse todos ellos, tanto los profesionales de la salud como los usuarios solventes.

Lo cual, a mi entender, acaba siendo una ventaja.

Una sociedad consciente y que tiende a hacerse responsable del destino propio y el de todos.

Ventajas

Los profesionales pueden escoger qué tipo de tratamiento es mejor aplicar a las personas que atienden.

Y no hemos de olvidar que son personas que conocen y tratan regularmente.

Los «pacientes» pueden escoger el tipo de atención que les sienta mejor o que se adapta mejor a su concreta necesidad de entre una amplia oferta.

Así como pueden elegir también a qué profesionales brindan su confianza. Esto último a mi me parece básico.

Todos deciden por y para sí mismos, por lo tanto no hay proteccionismo ni infantilismos, las personas que participan maduran, llegando a poder comportarse como adultos responsables, razonables y coherentes.

Las transacciones son a mucha menor escala y mucho más transparentes.

No hay un solo poder que gestione sumas indecentes de dinero y decida a qué cartel corrupto va a beneficiar con sus compras.

Los profesionales que mantienen su trabajo, lo hacen porque las personas que reciben sus servicios están satisfechos y cumplen con el cometido de mantener, mejorar o recuperar su salud.

Si, es la ley de la competencia del mercado, pero también es la meritocracia. O sea conservan ese trabajo por sus propios méritos, no por haber aprobado unas oposiciones en su juventud.

El catálogo de enfermedades de las que nos hemos de proteger

¿De dónde sale?

¿Cómo se ha creado?

Lo primero que pensarías es que este catálogo sale de la observación clínica, pero no es exactamente así.

Proviene de un etiquetado que ha sido establecido de la siguiente manera:

Las enfermedades como tal, fueron nombradas en el siglo XVIII o XIX.

Antes de eso había síntomas que indicaban qué podía estar pasándole al cuerpo, y se trataban así, como síntomas que daba el desequilibrio que había en la persona.

Luego, con la imposición de la industrialización, se empezó a formar el cártel médico y de salud.

Por lo que hemos ido viendo, el propósito de este cartel era el de apoderarse del control de la salud de los habitantes de la tierra.

Así que en uno de sus primeros estadios el cartel empezó a reunir síntomas en «paquetes» y a cada paquete le colocó una etiqueta que lo convertía en una enfermedad.

Se culpó de esas «enfermedades» a agentes externos— sobre todo bacterias y virus —y, en lugar de tratar a las personas, como siempre se había hecho, se empezaron a tratar esos paquetes estandarizados de síntomas etiquetados como enfermedades y se les adjudicó unos grupos de fármacos a cada «paquete».

Esto facilitó que el «cartel médico-farmacéutico-de salud global» tuviera la posibilidad de «colar» sus productos en el mercado, formando a sus comerciales como profesionales de la salud y ocultando la verdadera función de éstos detrás de un título académico que, por las leyes creadas por ese mismo cartel, les otorga un grado de autoridad en materia de salud y este grado les autoriza a decidir sobre la salud de las personas.

Pero la toma de decisiones de estas personas está alterada porque les han inculcado una información tergiversada y dirigida a beneficiar los intereses del cartel farmacéutico.

Está tergiversada sobre todo en el sistema público de salud. El que utiliza dinero público para financiarse.

Pero dentro del sistema privado el cartel también ha hecho llegar sus tentáculos y ofrece suculentas cifras de dinero a los profesionales que colaboran con la difusión de su plan.

Testimonios

Comparto un vídeo distribuido por el periodista Rafael Palacios de Katrin Korb, médica de família en Oldenburg, Alemania, habla del sistema de salud en un acto público.

De cómo es, de lo alejado que está de las necesidades y voluntades de los usuarios y de cómo le gustaría que fuera.

Una entrevista desde un programa de televisión Suizo al Dr. Klinghardt que ejerce en el estado de Washinton y habla sobre cómo se está gestionando la OMS y la información sobre salud que se está distribuyendo entre la pobllación.

De hecho, que el sistema de salud es un sistema corrupto que obedece a intereses que nada tienen que ver con la salud ni con los intereses de la población.

Aquí otra microbiólogoa que confirma que las declaraciones de Judy Mickovichs son ciertas y amenaza al gobierno— de su país, Irlanda —a interponer una denuncia judicial contra ellos si no abre el país como muy tarde el 25 de mayo.

El sistema de salud español, el nº 1 en el mundo

Llevo años oyendo decir que el sistema de salud español es de los mejores del mundo.

Bueno es de esas cosas que se comparten por las redes sociales. Porque siempre hay gente inculta que comparte cosas compulsivamente sin detenerse ni un momento a comprovar su veracidad.

Pero lo que si que es cierto es que existe un ranking internacional que lista de foma competitiva las diferentes en las que se desarrolla una nación.

No sé a quien se le ocurrió creara un índice de competitividad, y sinceramente ahora mismo tampoco me importa quien fuera, porque para lo que quiero enfocar en este episodio no es demasiado relevante. 

En base a este índice se valora la competitividad de los países y empresas.

Y en cuanto a la afirmación de que España es el país con la mejor sanidad del mundo pues hay información enfrentada, como pasa con todo.

Te voy a dejar unos enlaces a algunas noticias que para que puedas ver con tus propios ojos a qué me refiero.

Qué mide este ranking

Es un ranking de competitividad por países que se basa en la economía.

Esta noticia se refiera a este reporte que te comparto aquí abajo:

Y dicen que es el país con una de las mejores sanidades del mundo por estos números.

Ranking del foro económico internacional, para España

Porque en el ranking que mide el capital humano en esperanza de vida da el 100%, aunque el que mide el capital humano en capacidades y capacitación, da solamente el 72%.

¿Esto quiere decir que somos más sanos o que estamos más sanos o que nuestro sistema sanitario sea muy bueno?

Pues en realidad no, no es así.

A ver, este es un ranking del foro económico, no de un organismo que tenga en cuenta la salud en realidad, tiene en cuenta la economía.

¿Y qué debe querer decir que está al 100 en salud desde un punto de vista económico?

En principio parece que se refiere a la longevidad de los españoles.

Y esto es algo que puede ser debido a la cantidad de sol, a la confluencia del clima cantábrico-mediterráneo, a la dieta tradicional…

En fin, a un montón de factores.

Lo que no deja de hacérseme curioso es que la expectativa de vida sea un factor que se mide en un ranking estadístico sobre economía.

¿Será que mide la cantidad de tiempo que puede ser consumidor cada persona que vive en el país?

¿Los beneficios que puede dejar cada habitante del territorio español a lo largo de su vida?

Enlaces

Y cuando veas las estadísticas de defunciones por coronavirus, no te olvides que los sanitarios han recibido la orden de contabilizar como muerte por coronavirus a todas las muertes que den positivo de coronavirus en un test que no sirve para detectar la presencia de un virus.

Una explicación médica de esto, la puedes encontrar en el siguiente vídeo:

Crisis de la Corona: El Prof. Sucharit Bhakdi explica por qué las medidas que se están implementando son inútiles y autodestructivas, pero cómo el organismo que está arriba de todo de la jerarquía del sistema de salud ha indicado que estas son las medidas que hay que implementar, así se ha de hacer.

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