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114. El feminismo del S XXI

12 de marzo, 2021

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Comentarios reflexivos sobre el feminismo en el Siglo XXI

Transcripción del episodio

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Esta es la transcripción literal del audio:

Vida en salud, episodio 114. El feminismo del siglo XXI. Esta semana ha sido el Día de la Mujer, el lunes, ¿no? Y bueno, ha habido pues el show que normalmente se hace en estos días que se celebra pues una onomástica concreta hacia un colectivo determinado de la sociedad. Y bueno, pues claro, siempre se habla de ese colectivo cuando se celebra. Y bueno, yo he querido también hablar de ese colectivo, además que me incluye por ser mujer. Y bueno, me ha tocado vivir como mujer dentro del colectivo de mujeres, la experiencia de ser mujer en esta sociedad y de intentar encontrar el origen de todas estas experiencias y circunstancias que me ha tocado vivir. Y eso es lo que quiero comentar hoy ahora aquí en este episodio que estoy emitiendo. Y bueno, espero que sirva para reflexionar, como siempre. Tal vez la información que tú tengas es otra, no es la misma que yo tengo, pero que bueno, que sirva como para empezar a conversar sobre ello o para seguir conversando sobre ello.

Yo lo que me vengo fijando es como que hay ahora como una especie de necesidad de reivindicar, bueno ahora, yo por mi parte lo vengo viviendo desde niña, que hay como una necesidad de reivindicar que las mujeres somos iguales que los hombres porque eso no se da por supuesto, es una cosa que no se tiene en cuenta de esta manera, que tenemos los mismos derechos y que además estamos subyugadas, sometidas, suprimidas, ignoradas, etcétera.

Bueno, cuando yo iba dejando de ser niña para pasar a ser adolescente, pude comprobar que esto es así, que estamos sometidas, subyugadas, ignoradas. Y sí, es cierto. Luego con el tiempo también me fui dando cuenta de que no solo las mujeres estamos sometidas, subyugadas, ignoradas, que los hombres también y que tampoco importa la edad que tienes para esto. Sea cual sea la edad que tengas, estás sometido, subyugado, ignorado como ser humano, sin tener que entrar en el género.

Luego también fui viendo que había como una corriente, ¿no?, de sí, una como una corriente que circulaba por el subconsciente colectivo que que como quería como desprestigiar la naturaleza femenina y como que, bueno, que las mujeres son muy charlatanas, muy controladoras, ¿no?, como chistes y memes de todo tipo sobre pues que si llego a casa estará mi mujer y no sé qué y como que los hombres había como un acuerdo oculto entre hombres o no tan oculto que las mujeres éramos un coñazo y que era mucho mejor pues mantenerse como apartados de nosotras y que era mejor ir con los amigos al fútbol o a tomar unas copas o que hay miles de cosas mejores que hacer que estar con tu mujer, ¿no?, más o menos esta era la idea, ¿no?, que corría, ¿no?

Y bueno, yo pensé que esta idea de reivindicar la necesidad que tenemos las mujeres de ser reconocidas, de ser aceptadas, de ser tratadas como iguales, de ser respetadas, etcétera, venía pues de esto, ¿no? Pero luego también con el tiempo me he ido dando cuenta de que todo es lo mismo, ¿no?, de que ahora es al revés, eso que yo veía como de pequeña y en la adolescencia, ¿no?, y que aún hay reminiscencias que puedes encontrar por ahí porque se recuerdan de vez en cuando progresivamente para justificar que ahora haya la acción completamente contraria en que las mujeres son las que oprimen, las que son violentas, las que, etcétera, todas estas cosas que estamos viendo, ¿no?, ahora que que tenemos derecho a reivindicar y que los hombres son castradores y y todo queda en una cuestión de hombres y mujeres, ¿no?, de género, ¿no?, como si no hubiera nada más allí, ¿no?

Y bueno, pues pensé que el origen de de esta esta revolución femenina, ¿no?, que se llamaba feminismo, venía de esa actitud por parte de los hombres, ¿no?, como si fuera algo natural, así es como a mí me llegó, que era algo natural por parte de los hombres el tener esta idea sobre las mujeres, ¿no? Luego he ido pues viendo, conociendo, relacionándome con diferentes tipos de personas y viendo que esto, si bien es así porque es así porque sí que hay esta pugna entre hombres y mujeres, está, está corriendo por las cloacas de nuestro subconsciente tanto por parte de las mujeres contra los hombres como por parte de los hombres contra las mujeres, pero he podido ver que es algo que ha sido totalmente inducido también.

Porque bueno, en el mundo en que vivimos, en esta realidad material en que vivimos, todo tiene su polaridad. Eso es una necesidad que tiene la energía que es nuestra vida para poder mantenerse activa y necesita de dos polos para poder intercambiar esa información magnéticamente. Y esto sucede en todo lo en todo lo manifestado, en todo lo que es físico, en toda la realidad materializada. En nosotros también y estamos polarizados en dos géneros, dos sexos, dos digamos extremos de la manifestación de esta realidad, ¿no?

Y claro, hay momentos en que los polos se repelen y hay momentos en que los polos se atraen. Y esto me parece que entra dentro de las leyes naturales de la creación, de la existencia, del ser. Pero hay toda una serie de argumentos que ya no forman parte de esta realidad material, de esta realidad que entra dentro de las leyes de la existencia, de las leyes naturales. Eso ha sido puesto encima de una realidad natural y se le ha dado un sentido muy determinado. Porque todo obedece a un plan que parece ser que se está implementando desde hace miles de años.

Y yo puedo entender que las chicas adolescentes o que están en su primera juventud pues como yo llegué a pensar, piensen que todo esto que les llega, esta información, este discurso que les llega en el subconsciente tiene validez, tiene una razón de ser, porque toda esa información que nos llega está muy manipulada y porque hemos sido machacados por un sistema educativo que ha dejado nuestro cerebro completamente inservible para cuestionar por nosotros mismos y cada vez más hemos sido adiestrados para obedecer, para creer lo que nos dicen y ya está, para no tener problemas después. Pero no, yo no creo que ni siquiera fueran necesarias las feministas de principios del siglo XX o del siglo XIX, finales del XIX. Hubo grandes mujeres que dijeron grandes verdades igual que hubo grandes hombres que dijeron grandes verdades también.

Pero creo que el movimiento feminista es una consecuencia de la manipulación social. Y creo que atracción y rechazo es algo que va a haber entre hombres y mujeres siempre, porque eso es lo que necesita la vida para existir. Y que del rechazo se haga un camino hacia el odio, hacia el desprecio y la repulsión ya no es algo que tenga que ver con la vida ni con las leyes naturales, es como un añadido que se ha hecho para extremar aún más una realidad que de por sí es natural. Y bueno, con esto pues se ha conseguido destruir la cohesión, la cohesión de la sociedad. Se consiguió en su momento destruir la cohesión de la sociedad.

Hombres y mujeres siempre estaban enfrentados, vivían realidades enfrentadas, tenían sistemas de creencias enfrentados. Todo inducido, todo puesto ahí por algo. Desprecio hacia la atracción que puedes sentir hacia alguien del sexo opuesto, tener que vestir esa atracción y ese amor de con tantos argumentos que lo desprestigian y lo y lo convierten en un ser despreciable porque hay que seguir el discurso determinado. Porque esa es la prueba social, así es como vas a ser aceptado socialmente, así es como vas a ser aceptada socialmente.

Y bueno, poco a poco nos fuimos distanciando y haciendo nuestra forma de relacionarnos antinatural, antiespontánea, antireal. Luego ya más recientemente se ha metido el Estado de por medio para apoyar a las feministas, a las mujeres, porque claro, el Estado tiene muchos intereses en todo esto. Porque en definitiva los grandes capitales lo que les interesa es tener cada vez más consumidores y más trabajadores. Ahora ya no tanto porque con la era de la robótica y todo esto pues ya tienen lacayos que ya no necesitan tantos seres humanos, pero hasta ahora hasta el boom de la era tecnológica han necesitado seres humanos para que les hagan las tareas sucias que ellos no quieren hacer, ¿no?

Y bueno, pues era muy interesante que las mujeres que hasta el momento tenían la labor de cuidar de la familia porque los hombres tenían la obligación de salir a ganar dinero porque sin dinero no se podía vivir y las mujeres cuidaban de los hijos, en lugar de ser una tarea compartida pues el hombre tenía que vender su vida al sistema, su tiempo, su atención, su presencia al sistema. Y bueno, el hombre se convierte pues en un esclavo del sistema y en un consumista del sistema.

Pero bueno, parece ser que no tuvieron bastante con que el hombre hiciera eso y la mujer pudiera cuidar la vida, pudiera atender las necesidades de la vida y tuvieron la necesidad de impulsar a la mujer a hacer lo mismo que el hombre. Dejar de cuidar la vida y hacerse esclava del sistema y consumista del sistema. Que pagáramos impuestos también porque somos trabajadoras y cada vez el negocio de ellos es mayor y más grande será porque ya en casa no queda nadie para cuidar a la familia. Sí, tú puedes hacer todo lo posible y querer mucho a tus hijos y darles tanta atención como puedas. Pero todas las horas que tú no estás con ellos son horas de confusión para ellos.

Yo soy hija de madre trabajadora también y sé de lo que hablo. Y además soy madre trabajadora también y sé de lo que hablo. Y a la vez soy abuela trabajadora también, madre de padres trabajadores y sé de lo que hablo. No, nuestro lugar no está trabajando para nadie. Nuestro lugar está cuidando nuestra vida y la vida que generamos a partir de nosotros. Ese es el trabajo más importante que tenemos durante nuestra existencia. ¿Qué te parece a ti? ¿Crees que todas las cosas que le vas a poder comprar a tus hijos con el dinero que ganas dejando de atenderles van a compensar tu ausencia? No, no lo harán. Te lo digo por experiencia, no lo hacen. Los seres humanos nos necesitamos los unos a los otros. Los hombres necesitamos a las mujeres y las mujeres necesitamos a los hombres. Y si esto no es así, hay carencias.

Y bueno, esto es lo que quería explicaros hoy. Espero que te haya servido para reflexionar. Muchas gracias por estar ahí y te recuerdo que tenemos además de este podcast, tenemos muchos más recursos que puedes obtener. Tenemos una escuela con unos cursos sobre la vida, sobre diferentes áreas de la vida en el que un montón de sabios y sabias comparten aspectos muy importantes del conocimiento. Te animo a participar. Tenemos contenido que es de pago y contenido que es gratuito también. Un canal en Telegram y muchas ganas de aportar, muchas ganas de generar comunidad, muchas ganas de organizarnos y construir. Te invito a suscribirte al boletín informativo para estar al corriente de lo que estamos haciendo, de todas las propuestas en vidaensalud.es/suscripción. Y bueno, pues que hasta que nos volvamos a encontrar tengas muy buenos días y excelentes noches. Hasta la próxima.