Vida En Salud Suscríbete a la Newsletter

116: ¿Estamos frente a una crisis de valores?

03 de julio, 2021

📬 ¿Te gusta este podcast? Suscríbete a la Newsletter y obtén ofertas especiales

No pudimos emitir por Youtube por boicot, pero aquí tienes nuestra conversación sobre lo que estamos viviendo y cómo nos ha afectado lo que empezó hace un año.

Transcripción del episodio

Leer transcripción completa

Aquí tienes la transcripción literal del audio, organizada en párrafos para facilitar su lectura:

**Vida en salud, episodio 116. Charla con Teresa Morera.**

El pasado 2 de julio de 2021 quedamos con Teresa Morera para tener una charla online a través del canal de YouTube de Senda de Ikigai para que todo el mundo pudiera participar y pudiéramos compartir ese rato de reflexión y charla sobre qué es lo que estamos viviendo y qué hemos vivido este último año. Pero fue completamente imposible realizar la emisión. Su ordenador hacía un ruido infernal o no la veíamos o no se la oía. Cuando conseguimos que se la oyera, no la veíamos y además era mi audio el que hacía mucho eco y era un infierno poder escuchar aquello que estaba sucediendo.

Así que no quisimos tirar la toalla y concluimos que íbamos a cerrar la emisión, pero que íbamos a grabar nuestra charla en privado y la publicaríamos posteriormente. Y así lo hicimos en cuanto salimos de YouTube. El ordenador de Teresa dejó de tener todos los problemas que parecían ser técnicos que estaba teniendo, funcionaba perfectamente y pudimos grabar esta charla que voy a presentarte hoy. Pues vamos a empezar.

Yo lo que estoy sintiendo ahora, que de verdad me impulsa con mucha intensidad, es que en realidad no es que haya un enemigo que esté haciendo estas cosas. O sea, no hay alguien que manipule la mente de la gente y por eso todo el mundo se cree el cuento, no sé qué, no sé cuántos; y que quien parecía que igual había entendido y que quería cuidar de su salud de una forma alternativa y había entendido qué es cuidar la salud y así, ¿no? Ahora vaya y ha caído y se vacunan y se ponen, arriesgan su integridad de esta manera y se han creído el discurso mediático y no han sido para nada críticos con él, no han buscado información profunda y se han dejado llevar por el miedo infundido.

Y yo lo que pienso es que, en realidad, toda la sociedad ha estado colaborando con esta debilidad, esta vulnerabilidad, esta debilidad mental que todos arrastramos. Pero han estado colaborando porque esto ya lo llevan preparando desde hace 100 años o más. Pero nosotros hemos sido muy asistencialistas todos los médicos alternativos, los terapeutas, los no sé qué, ¿no? Hemos también jugado el rol de coger la responsabilidad que las personas nos lanzaban sobre nosotros.

Claro, claro. Es que como yo decía al principio, para mí ha sido un shock ver cómo realmente la sociedad está muerta y podrida de miseria mental y moral, compuesta por seres que mayoritariamente lo que quieren es libertad cero a cambio de responsabilidad cero. Pero esto no es así de la noche al día porque la naturaleza humana sea esta. Esto es el resultado de una larga labor de manipulación social que lleva haciéndose durante décadas, que la he ido conociendo durante este tiempo.

Ya digo, en este año yo me he ido informando sobre técnicas de manipulación, he leído libros sobre cómo la medicina a principios de siglo XX ya cayó totalmente en manos del poder. Yo me voy informando de cosas que no sé porque yo, como ya digo, yo soy una resistente mental, yo me hago preguntas, yo pienso y utilizo, pues, la cabeza para las cosas. Pero la mayoría de gente ha dejado de utilizarla.

Esas técnicas de destrucción de la psique empiezan ya desde la cuna. La mano que mece la cuna es la que mueve el mundo. Y ya la medicina oficial se ha ocupado de destruir la maternidad, la relación entre la madre y el hijo. Entonces, ellos saben perfectamente que el bebé insatisfecho de los cuidados maternos se va a pasar toda su vida buscando teta. Entonces vienen los medios de comunicación, hablan al público con esta voz de seño de parvulario dirigiéndose a niños muy pequeños. Y el niño pequeño que hay en cada uno y que está abandonado, se entrega completamente.

Entonces hay fenómenos de regresión. O sea, han ido destruyendo al individuo en todos los pasos de su desarrollo desde el vientre de la madre, pasando por la escuela, por todo, para irlo apagando, embruteciendo, educando para la maldad, en el fondo. Y desde esa deficiencia profunda de seguridad y de afecto que tendría que, pues, brindar una madre al criar a su hijo —que esto es otra de las cosas que he ido descubriendo—, por tanto, ya digo, aviso: es tiempo de cada uno aprender, es tiempo de formarnos a nosotros mismos.

Y esto he hecho yo: como ya digo, al principio de todo esto, yo escribí artículos, grabé vídeos, salía mucho, tenía como prisa por impedir que esto ocurriera. Ahora que ya ha ocurrido y nos vamos como que nos hubiera pasado un tren por encima, pues digo: bueno, hay que formarse. O sea, la resistencia en esta guerra es no perder la cordura, es no perder la cabeza y para esto buscar conocimiento. Pues yo lo estoy haciendo y recomiendo a todo el mundo que lo haga, que lean, que apaguen la tele porque a través de los medios de comunicación están siendo manipulados.

Y esto llevan años, muchos años preparándolo y no es una casualidad. Y por supuesto, ahora todo el mundo, bueno, todo el mundo, quienes estamos más o menos despiertos estamos alarmados con la vacuna. Por supuesto que esta vacuna es un arma biológica tremenda, pero es que las anteriores también. Yo digo que esta vacuna es a las vacunas lo que la bomba atómica es a las bombas. Sigue siendo una bomba, digamos, pero sigue siendo una bomba.

A día de hoy tenemos los centros que atienden a deficientes mentales a rebosar de niños que habían nacido bien y se desarrollaban bien y de repente dejaron de hacerlo, coincidiendo con una vacuna. Pero claro, fue casualidad porque el médico ya les ha dicho que no tiene nada que ver. Es genético, es genético, es genético, es culpa de los padres, de la familia. Claro, claro. Porque ahora, claro, es que además esta es otra, esta es otra. Hasta ahora se había razonado mínimamente bien partiendo de premisas falsas, pero ahora además de partir de premisas falsas ya se razona fatal.

Porque ahí tenemos un ejemplo: una enfermedad que aparece de repente resulta que es genética. Pues no, genético quiere decir hereditario, que viene de lejos. Heredamos el color de los ojos y del pelo y alguna enfermedad como la hemofilia; esa sí es genética pero ya viene de siglos, ¿eh? Sí, hay mucha, hay en la familia, hay abuelos. Claro, ya hay, sí, sí, es que ya había un tatarabuelo que era hemofílico y entonces resulta que esto es genético. Pero claro, cosas nuevas que no se habían visto nunca resulta que son genéticas y todo el mundo se lo traga.

Y otro gran error de razonamiento: ahora resulta que hay que vacunar a todo el mundo porque el que no está vacunado es un peligro para el que lo está. A ver, a ver, vamos a ver, vamos a ver con lo de las vacunas. Yo lo creí en su momento porque yo vengo del mundo sanitario, ¿no? Entonces yo recuerdo que en el año 93 yo me puse gustosamente la vacuna de la hepatitis porque yo trabajaba en un laboratorio y pinchaba enfermos que tenían hepatitis B y entonces me podía pinchar con la aguja.

Entonces los grupos de riesgo éramos los personal de laboratorio junto con las putas y los yonquis. Porque claro, te dicen: la hepatitis la produce un virus que se transmite por vía sexual y por compartir jeringas. Vale. Por tanto, el que vaya a tener relaciones sexuales promiscuas y vaya a compartir jeringas o pincharse con alguna aguja infectada es grupo de riesgo. Por tanto, estos tienen que vacunarse. Vale. Hasta ahí la lógica, el razonamiento es bueno; parte de la premisa falsa de que la hepatitis la produce un virus y el virus se contagia. Pero si te crees eso, el razonamiento sigue siendo bueno.

Entonces, yo me vacuné de la hepatitis creyendo que podía tratar con los enfermos de hepatitis, pincharme con sus agujas infectadas y a mí no me pasaría nada porque me había vacunado. Porque el que se vacuna y se cree que la vacuna le va a funcionar, pues tiene que creer eso: que él va a tener contacto con los enfermos contagiosos y él está protegido por la vacuna, si no ¿de qué sirve? Pues ahora no, ahora es otra cosa.

Entonces, yo creo que asistimos realmente a una orgía sádica en la que a las víctimas les va la marcha. Porque todo lo que se ha hecho ha sido un castigo cruel, inhumano, degradante contra la población y pues a la población pues le va, le va. ¿Y por qué le va? Pues yo digo que porque hemos sido educados en la maldad. En el sistema educativo, cuando un niño brilla y se muestra inteligente y sensible, se le maltrata. Y entonces tiene dos opciones: ir a parar al psiquiátrico o apagarse, anularse, embrutecerse y pasar a formar parte de la manada.

En la manada se sigue al líder, que es el más bruto. Y todo el mundo anula su criterio y obedece al líder. Entonces se ven esas manadas en que el líder dice "hace calor", se quita la chaqueta y los demás dicen "hace calor" y se quitan la chaqueta aunque tengan frío. Les da igual, les da igual lo que sea, lo que sientan, pero la prioridad es obedecer al líder. Esto justamente, de acuerdo con la medicina germánica que recomiendo muchísimo por varios motivos (tiene una parte muy práctica y de autogestión de la salud), pero también tiene su parte filosófica (al menos yo se la encuentro), que es esta de la corteza territorial que permite a una manada funcionar como tal.

Entonces, claro, los seres humanos si nos dedicamos a funcionar como manada desde nuestra corteza territorial solamente, pues eso nos viene muy pequeño. Yo digo que más pequeño que los zapatos de la primera comunión, porque el ser humano necesita libertad, necesita expresar su creatividad, necesita su expansión, su trascendencia, necesita toda una serie de facetas que son humanas, que tienen que ver con los valores y con la espiritualidad que nos han sido arrebatados.

Entonces nos han rebajado a animales que luchan por su supervivencia. Y claro, para esto en las manadas de animales, de lobos o de chimpancés, va muy bien el mecanismo de obedecer al líder. El lobo sometido, pues le va muy bien estar anulado y simplemente seguir al líder porque así funciona mejor la caza y comen todos y como lobos pues ya les va bien. Pero los seres humanos no somos ni lobos ni chimpancés. Pero el modelo actual nos ha llevado a que lo seamos.

Entonces este joven que se integra en la manada y con ello se vuelve pues malévolo, holgazán, mentiroso, sucio, estúpido, tramposo y por tanto queda integrado en el sistema. En cambio, si uno va de honesto y de querer hacer las cosas bien, pues solo recibe palos por todos lados. Entonces este, cuando sale de su grupo, va a la universidad, va a la empresa, pues toda su vida va a comportarse igual. Y así tenemos que todos los servicios están ocupados por burócratas inhumanos y fríos, desalmados, que les da igual siete que ochenta, totalmente vendidos y con el cerebro lavado. Porque ya se integraron en la manada en su adolescencia y fueron siguiendo con más de lo mismo.

Y tenemos ese lenguaje, esa neolengua orwelliana, ese doble pensamiento orwelliano. Por cierto, recomiendo leer 1984. Bueno, a estas alturas ya casi que no hace falta, no hay más que ver. A estas alturas ya lo vivimos, ya no hace falta leerlo, lo estamos viviendo. No hace falta que lo leas, es exactamente lo que estamos viviendo. Lo que nos ha pasado, eso es 1984. Era eso, era eso.

Pues claro, entonces la gente se llena la boca con hermosas palabras: que si solidaridad, que si igualdad, que si libertad, pero realmente no saben ni quieren saber lo que significan. Entonces obedecen, obedecen. ¿Y por qué se han vacunado la mayoría? Pues porque no sé quién se lo ha dicho, porque les da igual el qué, les da igual su propia supervivencia. O sea, yo sigo para estar en el rebaño, importante estar en el rebaño. Y eso es lo que tenemos. Y como dicen, de aquellos polvos estos lodos. Pero esto no apareció en marzo de 2020.

Esto lo han venido cocinando a fuego lento durante más de un siglo. Más, más, más de un siglo, lleva mucho tiempo. Es más, es que mi sensación es que a lo mejor en la historia de la humanidad nunca ha habido tregua casi. Siempre ha sido así desde que los humanos poblamos la tierra, desde que llegamos a formar este organismo que somos. Me parece a mí que no ha habido tregua porque hay unos psicópatas satánicos en el poder. Yo creo realmente pues que hay unas familias que son una élite y que más o menos siempre son los mismos y que llevan siglos ahí. No sé cuánto.

Yo hasta donde he alcanzado mi vista por las lecturas que he hecho, que recomiendo pues "La sanidad contra la salud" de Jesús García Blanca e "Iatrogenia: la medicina de la bestia", en fin, pues es a principios de siglo XX con el informe Flexner cuando pues Rockefeller se apropia de lo que es la enseñanza de la medicina. Entonces, claro, la gente no tiene ni idea de que hay esta élite que domina el mundo, domina los recursos, crea la escasez, quiere la población sometida mediante la miseria, la ignorancia y el terror; y ha ido haciendo guerras: la Primera Guerra Mundial, la Guerra Civil, la otra Guerra Mundial y ahora venga guerras en Oriente Medio.

Y claro, pues si alguien ha leído 1984 ya sabe para qué es la guerra. Pero eso que comentaba también al principio, esas conversaciones que se oyen cuando se está en círculos, digamos conservadores para llamarlo finamente, pues dicen: "claro, pero es que después de una guerra la población aumenta". Porque claro, a ver, esa gente siempre que les oyes están de acuerdo que sobra gente en el mundo. Digo: coño, pues cómo voy a poner yo mi salud en manos de alguien que considera que sobra gente en el mundo, ¿no? Ya para empezar.

Pero entonces se queja, dice: "claro, las guerras ya van bien para matar gente, pero después de las guerras aumenta la población". Pues ahora ya han hecho una guerra que es una guerra contra uno mismo, una guerra mental en que el propio ser humano pues deja de reproducirse, deja de amar, deja de cuidar, deja de ser humano. Relacionarse, de confiar en los demás, todo, todo, todo. Entonces ya, a ver, si no nacen niños, los pocos que nacen van a ser inválidos y van a ser estériles, pues a ver, realmente es que solo queda una opción: que haya como reservas de salvajes que ahí vayan tirando la vida para adelante, porque otra no le veo.

Bueno, ya veremos qué pasa. Hombre, lo que yo creo es que espero que estén vacunando con placebo a mucha gente. Porque como es una vacuna experimental, ¿no? Pues sí, sí, sí. Esta es otra que me falta por enterarme de a ver cómo va esto del placebo y si alguien sabe cuál es placebo y cuál no. Porque yo he visto personas vacunadas hechas polvo y he visto personas vacunadas que se han quedado igual y que no han notado nada. Mira, tu hermano, sí, sí, está rondando por ahí. Muy bien.

Pues sí, por eso, que quiero decir que hay a quienes la vacuna, o cualquier vacuna, yo creo que siempre han aplicado placebo en algunos casos y en otros no. Pero bueno, como no lo sabemos porque todo es información súper opaca, todo lo que hacen es súper opaco, no hay ninguna transparencia, es muy difícil llegar a cualquier informe, a llegar a saber algo.

Pero es que a ver, aquí yo creo que nos perdemos si tratamos de rompernos los cuernos con artículos científicos creyendo que es la ciencia la que tiene la respuesta. No, a mi entender, la respuesta la tiene la historia y la tiene el sentido común. Yo a veces hago un breve discurso y la observación que podemos hacer cada uno también. Claro, claro, claro.

Entonces a ver, una observación: a ver, si esos que están en el poder se han dedicado a crear guerras, ahora en los últimos años pues los que ya sabemos invadiendo Oriente Medio, han arrasado Iraq, Libia, Siria, ahí venga muertos todos los días, las bombas atómicas, los que nos tuvieron en la guerra fría durante años, los que han exterminado a millones de personas, los que han sembrado el mundo de campos de concentración, de centros de tortura... ¿y ahora ponemos nuestra salud en sus manos?

Porque ahora nos dicen que nos van a cuidar y que el problema es que hay un agente patógeno que lo lleva puesto todo ser humano. Entonces nos hacen creer que la causa de la enfermedad es la presencia de otro ser humano. Esto ya es lo más perverso. Y entonces todo el mundo va y se lo cree. ¿Por qué? Porque el ser humano medio, el súbdito medio tiene que confiar en la autoridad. Yo creo que la gente son incapaces de aceptar que están gobernados por psicópatas y que por tanto pues nos pueden hacer cualquier cosa en cualquier momento.

La gente quiere creer que el gobierno lo ha elegido, es democrático y además nos cuida, nos ofrece garantías, nos ofrece bienestar y claro, como que nos han quitado la madre de pequeños y andamos buscando la madre toda la vida, pues aparece mamá sanidad y papá estado y nos echamos a sus brazos. Y creo que el problema está ahí: muchas personas tendrían que pasar un dolor muy grande para abrir los ojos y darse cuenta que quien creían que les estaba cuidando les está torturando.

Pues no sé, no sé cómo puede pasar, pero realmente es alucinante ver cómo sí, la gente sigue confiando en todos estos actores que hay en la sociedad y mucha gente sigue confiando en estos actores. Además es que no hay memoria porque ahora yo trato de que haya un poco de memoria de la historia del siglo XX, de todas las guerras, las masacres, las dictaduras, las persecuciones que hay a montones. O sea, podríamos aquí hablar horas de cómo la máquina de triturar carne no ha parado ni un segundo en todo el siglo XX.

Pero supongamos que se olvide esto, es que incluso han olvidado lo que era un resfriado porque ahora todo es COVID. O sea, ahora cualquier síntoma de los que antes uno iba pues estornudando, tosiendo, con fiebre, con mocos: "mira qué resfriado he pillado, he pillado un buen catarro", tal cual; y que incluso alguien decía "ah, pues no vayas echando los virus por ahí", pero no pasaba nada. O sea, había un concepto de cuáles son las enfermedades y ahora se ha cambiado completamente.

O sea, se han tragado que desapareció la gripe. O sea, la gente se cree que la gripe ha desaparecido porque han obligado a llevar mascarilla, no porque han cambiado el diagnóstico. Porque la gente no leen. Por favor, señores, lean, lean "Iatrogenia: la medicina de la bestia", lean "La sanidad contra la salud" o lean "La mafia médica", pero lean, lean algo y paren la tele.

Que la tele en sí misma es un arma psicotrónica, lleva un emisor de frecuencias que influye en las ondas cerebrales y anula la iniciativa y la voluntad y deja a uno pegado allí incapaz de pensar. No es para informar, es para no pensar. A ver, yo llevo años, muchos años sin mirar la tele y en todo este proceso no he oído nada de ningún medio oficial. Sin embargo, me he enterado de todo porque estoy conectada en redes o me pongo en el Facebook. Simplemente entrando en el Facebook, pues ahí encuentro colgados los carteles oficiales con todas las normas que se imponen a cada momento que se quitan y se ponen. O sea que no hay que poner la tele para informarse. Teniendo internet uno entra un momento en el Facebook y ahí, y ahí sale de todo.

No, y aunque vayas a comprar a la tienda también te vas a enterar. Exacto. Sí, no hace mucho... Yo también hay en mi entorno hay personas que les gusta escuchar las noticias e enterarse de lo que pasa y así yo pienso ¿para qué? Quieren el masaje auditivo de la voz de mamá. El masaje auditivo de la voz de mamá. Es eso. Es muy triste, lo hacemos así en plan de broma, pero es triste realmente, es muy triste.

No, no, realmente si a mí me preguntan cómo estoy, la respuesta es triste. Triste, pero bueno, en fin, es lo que toca, es lo que toca y me lo tomo mucho como ejercicio espiritual, como prueba de haber de qué estoy hecha. Pues vas a tener razón que al final la gente se vacuna por ser aceptada socialmente, por pertenecer al grupo que será aceptada dentro del grupo, ¿no? Porque a lo mejor si no te vacunas, pues con toda esta parafernalia que han montado en torno a lo que es vacunarte.

Pero es que además se habla de salud y con toda esa neolengua orwelliana y ese doble pensamiento orwelliano, realmente la gente no quiere tener salud porque tener salud quiere decir tener responsabilidad. Vivimos en una cultura de lo macabro, estamos adictos a las emociones negativas. Todo lo que significa belleza, alegría, placer, amor es despreciado. Se considera cursi, ñoño, tonto, subnormal, lo que haga falta.

Lo que pone es lo violento, lo terrorífico, lo macabro. La moda es zombie, los jóvenes van con la ropa rota ex profeso y los que más rotos llevan los pantalones son los que más gorda llevan la mascarilla. Entonces hay como esa aceptación de que somos una mierda, los humanos somos el cáncer del planeta. Hay una corriente autodestructiva y estar enfermo queda muy bien. El que está mal, o sea, el que dice "tengo un cáncer, estoy luchando contra el cáncer", bueno, tiene todo el mundo ahí aplaudiendo: "¡oh, qué grande eres, qué grande!".

O sea, hay muchas personas que lo único que habrán hecho en su vida habrá sido luchar contra el cáncer. Entonces claro, hay un gran interés en estar enfermo, en lucir enfermedad, en quejarse, en alimentarla de alguna manera. Perdona un momento, y lo que llaman luchar contra el cáncer, que quiere decir tragarse el discurso de la farmacia, tragarse el tratamiento que la farmacia le impone y aguantar eso. Eso es luchar contra el cáncer actualmente.

Que por cierto, antes de marzo de 2020 yo estaba pues ya con esto difundiendo la nueva medicina germánica porque la epidemia siempre fue el cáncer, de hecho el tratamiento que le daban. O sea, los muertos que yo veía, los dramas que yo veía a mi alrededor siempre fueron personas diagnosticadas que fueron sanas y asustadas a tratamientos que les fueron enfermando hasta matarles en toda una macabra ceremonia.

Entonces bueno, esta es otra, pero esto está muy bien visto, esto gusta, esto mola, esto se lleva, esto queda bien. En cambio, si tú estás sano, no necesitas nada y haces lo que te da la gana, pues prepárate porque vas a recibir palos por todas partes. Si tú te cuidas, te sabes cuidar, sabes lo que quieres, sabes lo que te conviene y sabes a dónde vas, cuidado. Cuidado que están molestando.

Bueno, estás molestando por un lado al poder porque no le interesa que haya gente como tú y por otro a los que están sumisos al poder porque les recuerdas que ellos no son libres y los pones en el lugar donde realmente están, no donde se quieren imaginar que están. Exacto. Por tanto, estoy yo ahora entrando en tiempo de silencio y creo que no es casualidad que mi equipo esté fallando.

Por tanto, ya digo aquí: igual no voy a tener yo mucha prisa ni mucho interés por salir en directos y entrevistas. Esto ya lo hice hace un año, ya tuve esa etapa en mi vida, ya salí lo que tenía que salir y dije lo que tenía que decir, que no es gran cosa, solo digo lo que diría cualquiera de nuestros bisabuelos que levantara la cabeza. Y bueno, hay que buscar esto: lo presencial, recuperar las reuniones, son muy importantes.

Pero sí es gran cosa lo que dices, ¿eh? Hoy en día es gran cosa. A lo mejor cuando nuestros bisabuelos vivían era lo normal, pero hoy en día es algo excepcional. Pues bueno, ya digo, a lo mejor esto se arregla y hay otra ocasión y grabamos algo, pero es que me doy cuenta de esto: de que internet lo tienen ellos. O sea, podríamos aquí montar un encuentro virtual fantástico con personas muy interesantes y salimos todos en la pantalla y de repente se funden los plomos y nos quedamos ahí con un palmo de narices.

En cambio, si estamos reunidos físicamente en un sitio, pues creamos otra energía, creamos otra dinámica y si nos quieren hacer algo ya estamos juntos. Esto es lo que han querido destruir: la unión. Lo que más nos hace humanos es la colaboración, la cooperación. No solo humanos, Teresa, yo pienso que la cooperación, la colaboración es la base de la vida, de la vida, de la vida. Sí, sí, prácticamente. Sí, sí, por supuesto.

La cooperación es la base de la vida como dices tú, entonces al romper estos vínculos de colaboración, de cooperación, de apoyo mutuo, no están rompiendo la humanidad sencillamente, están yendo mucho más allá: se está rompiendo la vida, los vínculos que mantienen la vida como el tejido conjuntivo que está sosteniendo la vida en este planeta.

Otra cosa que recomiendo, porque es que yo no hago más que aprender. A ver, si te cuento un poco digamos mi historia en estos últimos años que lo que decía, pues yo cuando entré en el mundo de las terapias alternativas era como para tener mayor calidad de vida yo y también tratar con un público más educado, con un público que sabía lo que quería y ofrecer algo más auténtico. Pero parecía entonces que había libertad, cada cual podía hacer lo que quisiera y un poco lo que hablábamos al principio: la situación pues daba más margen, no era tan extrema.

Pero ahora ya es como que ayudar a otro se ha hecho literalmente delito. Entonces yo justamente entonces quería aprender y me empecé a buscar información sobre médicos naturistas y me di cuenta de que los que sabían habían sido perseguidos, habían sido asesinados y que realmente ahí había un poder que estaba frenando todo avance médico, todo avance tecnológico. Pero mi intención inicial no era investigar qué ocurre sino era aprender.

Pues voy a leer, por ejemplo, lo que escribió el Dr. Hamer, que me parece interesantísimo. Voy a leer el trabajo de Wilhelm Reich, que me parece interesantísimo. Pues ahora estaba escuchando los vídeos del Dr. Frank Suárez y mira tú, me lo suicidaron. Es que todo va así: es como que voy encontrando algo que es verdadero, que vale la pena, que es útil, que promete y descubro que está prohibido. O también, yo qué sé, como el que de la fotosíntesis humana del Dr. Solís Herrera.

O sea, mi búsqueda ha sido un constante querer aprender cosas que funcionaran, que sirvieran para la salud, para la mía y para, por supuesto, la de las personas que yo pueda aconsejar en mi trabajo de naturópata y descubrir que todo estaba prohibido. Y entonces claro, ya voy entrando más en cómo es la política, cómo es la manipulación, cómo es el poder. Y aquí recomiendo mucho escuchar los vídeos de Mark Passio, sobre todo los de la segunda parte de "Demistificando lo oculto", porque ahí cuenta literalmente los ritos satánicos que se están llevando a cabo.

Y es que es así tal cual y cuesta muchísimo de creer. Pero es que a nosotros nos han quitado la espiritualidad, ellos la tienen toda porque son satánicos. Esto es muy espiritual, lo que pasa que están en el otro lado. O sea que básicamente es una guerra espiritual. Y esto pues yo lo he ido, o sea, lo he descubierto a partir de un curso de medicina germánica. Yo he ido aprendiendo.

Entonces, al momento que yo voy aprendiendo, lo que hago también es tratar de divulgar lo que yo sé. Pues organizar pequeñas charlas, tener grupos de personas a quienes envío información, distribuir libros, vídeos. Pero la gente tiene que dedicar su atención y su tiempo a formarse, a instruirse, a cambiar el chip, a darle un poquitín a la neurona. Y si no lo hacen, pues yo no lo puedo hacer por ellos.

Entonces claro, yo no soy investigadora, pero voy tras los investigadores. Yo en todo caso sería el eslabón que se dirige al público. Yo digo: yo soy como la profe de básica que explica a los niños pues los conocimientos pero a nivel básico para que lo puedan entender. Yo es un poco lo que trato de hacer yo, ¿no? Yo aprendo y si enseño lo que aprendo, pues aprendo dos veces.

Bueno, tengo un amigo que tenía un método de aprendizaje para niños y él siempre decía que uno no acaba de aprender hasta que no ha enseñado lo que ha aprendido. Pues más o menos un poco es lo que estoy. Pues he hecho unas charlas divulgativas de medicamentos que me han servido a mí para repasar mis conocimientos y bueno, cosas así un poco divulgativas, pero no es nada del otro jueves. Lo que yo digo de medicamentos lo puede conseguir cualquiera leyendo prospectos.

No, bueno, pero tú hablas de los mecanismos en el organismo y eso no todo el mundo lo puede saber. Y es muy interesante entender cómo funciona el mecanismo que en el organismo responde a ese medicamento. Bueno, más o menos si a veces ya pienso, no sé si todo lo que estudié es tan mentira es que habrá que replantearlo todo. Y ahora como que están saliendo pues las medicinas energéticas y al final todo es energía.

Yo aquí buscando la farmacología y resulta que es energía y al final ya ya estoy en el punto de solo sé que no sé nada. Es verdad, pero eso está muy bien porque es muy saludable el replantearse constantemente los conocimientos que tienes. Hombre, yo un poco un discursito así corto que hago al que puedo pillar es el siguiente: salud y enfermedad en 10 puntos. Ahora yo voy a citar tres cosas que nos enferman y siete que nos mantienen sanos. Pues bien, las tres que nos enferman son la deficiencia, la intoxicación y la agresión. Ningún microbio. El microbio nunca es causa, siempre es consecuencia.

Entonces claro, con deficiencias, mirad, cuando no se conocía que la falta de vitamina C causa escorbuto, en los barcos morían como moscas. Había una epidemia de escorbuto. De repente a todos les empezaba a faltar vitamina C, empezaban a enfermar todos y si no llegaban a puerto pues se morían. Había barcos sin nadie vivo a bordo navegando a la deriva cuando el escorbuto. Entonces ahora lo tratarían como una epidemia de un virus que se transmite, querrían vacunar a todo el mundo y prohibirían hablar de vitamina C.

Pues esto es un poco la epidemia que tenemos. Entonces claro, deficiencias nos someten a muchas: de vitaminas, de minerales, sobre todo de magnesio, de yodo, de un montón de cosas. No nos dejan tomar el sol, deficiencia de vitamina D, etc. Cualquier cosa que mantenga la vida está prohibida casi ya. Exacto. Luego iré a los siete puntos de la salud y vamos a ver en qué consisten. Segundo punto: intoxicaciones, la que quieras. Tercer punto: agresiones. Aquí entraríamos en las leyes biológicas, el que te estén metiendo miedo y amenaza constantemente ya es una agresión.

Entonces esas tres causas que son muy graves: intoxicación, deficiencia y agresión, eso causa enfermedad. ¿Qué mantiene la salud? Pues la respiración, la alimentación, el descanso... la nutrición, la nutrición digamos, ¿no? Nutrición, respiración, descanso, contacto con la naturaleza, contacto con los demás, ejercicio y tomar el sol. Que es justo lo que han prohibido.

Es que cualquiera, cualquiera con un mínimo de sentido común de ese que tenían nuestros bisabuelos —que a lo mejor no sabían leer ni escribir, pero se daban cuenta de las cosas, las observaban, las pensaban y tenían sus métodos— pues dirían: a ver, uno que me prohíbe todo lo que me mantiene sano no se preocupa mucho por mi salud. De eso ya debería darse cuenta cualquiera, no hace falta tener un máster.

Pero es que claro, que solo los expertos y claro, si un experto habla pero no dice lo que quieren oír, es que este no lo bastante experto; debe de haber uno más experto todavía que sabe mucho más de esa sapiencia científica tan elevada que hay algún ser superior que la tiene, desde ahí arriba dicta todo y todos a obedecer.

Entonces, a ver, es que nos hemos vuelto locos. O sea, el mundo está loco, pero literalmente. Esto es una alucinación colectiva, es un ataque de locura colectiva en que ya digo, se ha perdido la capacidad de razonar. Porque ya digo, insisto, antes se razonaba bien partiendo de premisas falsas; ahora ya es que se razona fatal porque se dicen cosas que no tienen ni pies ni cabeza y se sigue ahí y se sigue ahí y se sigue ahí.

Y nadie reacciona... bueno, nadie, la mayoría de la gente no reacciona y sigue, pues se deja, sí. Esto es lo más sorprendente de ahora. Pero quiero confiar que los "despiertos" somos bastante numerosos, pero claro, estamos un poco así escondiditos. Pero es que esto, la palabra "despiertos", este apelativo a mí es que no me gusta mucho, ¿no? Porque bueno, tampoco estamos tan despiertos, ¿sabes? Y quien más despierto se cree es quien menos despierto está muchas veces.

Entonces es como que no me gusta usarlo porque al final pues se convierte en la moda, ¿sabes? No, no, es como, ¿sabes como el sesgo este que se hace de despiertos y no despiertos? Despiertos y no despiertos no es verdad. O sea, yo hay muchos aspectos en los que todavía no me he dado cuenta de un montón de cosas, ¿vale? Pero me he dado cuenta de muchas otras también, ¿no?

Entonces, el decir "despiertos", ¿a qué te refieres cuando hablas de despiertos, ¿no? Bueno, lo pongo como sinónimo de ser consciente, de ver la Matrix. Pero eres consciente de algunas cosas y ves unos aspectos de la Matrix, no otros. Y en realidad pues no es tan como... Bueno, más despiertos que la mayoría. Yo invitaría a no usar este lenguaje, de verdad.

A ver, yo diría que hay amantes de la libertad y amantes de la esclavitud. Básicamente creo que la división es esa. Porque también es muy ingenuo creer que el que está durmiendo es porque no le sonó el despertador; es porque no lo quiere oír y se le han pegado las sábanas. Entonces, porque ya le encaja bien esto.

A ver, claro, si alguien yo pienso también que si alguien, pongamos el caso este joven que se ha integrado en la manada y luego consigue su trabajo, y en este trabajo pues le mandan hacer cosas que éticamente pues son muy incorrectas. Él lo ve, dice "ostras, pero ¿qué estoy haciendo?", y a lo mejor llega a su casa y lo cuenta y le dicen: "tú calla, tú no digas nada, que a ti no te pagan para pensar, tú haz lo que te mandan, que el que manda, manda".

Bueno, pues tiene que hacer eso. Claro, esa persona a lo largo de su vida pues no va a hacer nada que le aumente la conciencia. Si es alguien que leía, dejará de leer. Se pondrá pues a beber alcohol, se pondrá pues a tomar psicofármacos, a evadirse con películas violentas y pornográficas, a jugar en las tragaperras. Mantendrá su atención y su tiempo ocupado en estas cosas porque si hace otras que sean edificantes y que le permitan desplegar su conciencia, pues enseguida se dará cuenta de qué es lo que está haciendo. Y entonces no lo podrá seguir haciendo y no podrá seguir cobrando el sueldo que le paga los vicios que necesita para acallar su conciencia.

Totalmente de acuerdo con eso. Y así es como está la mayoría. Sí, sí, sí. Que tienen que dormir completamente su conciencia y su ética y su moralidad para poder... Y claro, cuando tomas conciencia tienes que ser coherente y consecuente y tomar decisiones. Que a lo mejor estas decisiones son duras, ¿eh? Porque la libertad tiene un precio.

Bueno, a ver, esto que acabas de decir a mí me suena duro y poco natural, pero es verdad que en el ambiente en que vivimos, la libertad tiene un precio. Eso no quiere decir que realmente lo tenga, sino que le han puesto un precio a la libertad. Han puesto, le han puesto un precio. Y bueno, la idea es trabajar mucho para que esta libertad deje de tener ese precio tan elevado.

Hombre, cuantas más personas la quieran, digamos que entonces se divide el precio, ¿no? Cuantas más, eso es lo que se ha intentado siempre: conseguir masa crítica y conseguir masa crítica. Y bueno, a ver, a ver esta masa crítica. Bueno, no sé, conseguir generar mecanismos en los que el optar por la libertad no suponga tener que pasar por un calvario, ¿no? Con eso sería suficiente.

De hecho, es en lo que yo estoy enfocado básicamente. La creación de Senda de Ikigai es un intento de eso, de generar mecanismos, de generar alternativas para que el optar por la libertad no tenga un precio, el precio de tener que vivir un calvario, porque básicamente es lo que a mí me ha pasado, ¿vale? Que he optado por la libertad y me ha tocado vivir un calvario y la exclusión social y el cuestionamiento y la difamación y todo lo que cuesta el optar por la libertad, ¿no?

Y entonces pues bueno, yo abogo por generar tantas alternativas como podamos para que esto deje de ser así, ¿no? En ello estamos, sí. Pues estas alternativas pasan por tomar conciencia. Por ejemplo, es importantísimo tomar conciencia de que el cuerpo se cura a sí mismo, autogestionar la propia salud. Porque si no, claro, nos tienen cogidos.

Como diciendo: "sí, sí, los de arriba son muy malos, pero claro, ¿y si te pones malo? ¿Si tienes pupa, a dónde vas a ir? Dejas de tener acceso a la sanidad", dice la gente, "y dejas de tener acceso a la escolarización de los hijos". Y todo eso que piensas... pero ¿qué dices? ¡Ojalá! ¡Ojalá dejara de tener acceso a todo eso! Es como una vez salió hace muchos años salió un político, que es al que le tocaba hacer el papel de malo, diciendo: "si no pueden pagarse el médico, que vayan al curandero".

Y yo pensé: fabuloso, ojalá. Ojalá que haya curanderos, que no los hay, se han perdido. Hay que rescatar el oficio de curandero. Hago un llamamiento a los sanitarios que tengan conciencia y que quieran remodelar su vida: que estudien para curandero, que descubran la medicina natural y que reconviertan, que no tiren su carrera, que la reciclen y que vayan a estos saberes ancestrales de las medicinas antiguas, de las medicinas que curan, y entren ahí y apliquen eso.

Hacen falta curanderos. Porque además, otro relato de la gente es que antes había una serie de curanderos que la gente iba allí e incluso había médicos que decían: "mira, yo no entiendo cómo lo hace, pero ese tío cura las verrugas", pongamos el caso. Y los mandaba para allá y salían con las verrugas curadas. Y el propio médico decía: "no lo entiendo, pero mira, si van allí se la curan, pues los mando para allá".

Eso hace décadas. Ahora ya todos estos curanderos están muertos y los nuevos médicos de ahora son talibanes. Esos médicos que aún tenían pues una cierta flexibilidad ya están todos jubilados o muertos también. Entonces habría que rescatar eso. Hay que rescatar el conocimiento sobre salud, sobre plantas medicinales, sobre nutrición, sobre métodos naturales o simplemente saber que la fiebre cura.

Eso, yo abogaría bastante también por el especializarnos en la preservación de la salud. Preservación, que no es lo mismo que prevención, porque son dos palabras que se tienden a mezclar y enrevesar y no es lo mismo una cosa es prevenir para no ponerte enfermo, vale, eso es prevención de la salud, que es la palabra que también está de boga, que está más o menos como bien vista por todo lo que está pasando, ¿no? La prevención, pues sí. Pero no, la cuestión... Claro, porque la prevención que entienden: vacunas. Por ejemplo, la vacuna sería uno de estos mecanismos. Prevenir entienden "ve al médico cada dos por tres que te haga una revisión, no vaya a ser que alguna célula maligna te esté haciendo metástasis por tus recovecos y tú no lo sepas".

Eso es prevención, ¿vale? Diagnósticos tempranos, esas cosas, ¿vale? No. Yo hablo de preservación. Nosotros nacemos sanos. Y si no nacemos sanos, por lo menos somos concebidos sanos, ¿vale? Y gestados en principio en salud. Si algo se tuerce durante la gestación, ya ha habido una intervención seguramente, ¿vale? Entonces yo abogo por que nos especialicemos en la preservación de la salud, en no llegar a enfermarnos. Porque es que la enfermedad parece ya la tenemos como si fuera una cosa inevitable.

Inevitable, es como algo que tiene que pasar. Bueno, a veces es que también hay a veces es inevitable porque si miramos lo que es la nueva medicina germánica, o sea, hay una serie de síntomas que son buenos justamente. Los síntomas gripales y catarrales indican que el cuerpo se está limpiando. Si alguien tiene fiebre, tiene tos, tiene mocos, tiene dolor de cabeza, pues nada, que se meta en la cama, que se lo tome con calma, que se tome una infusión y ya está y que descanse y que se esté ahí con la fiebre los días que haga falta y su cuerpo se habrá limpiado.

Se habrá limpiado después de una intoxicación. Pero yo estaba hablando de no llegar a intoxicar al cuerpo. Pero lo que quiero decir es que cuando se presenta la enfermedad hay que entenderla y muchas veces aplaudirla y darle la bienvenida si se entiende realmente de qué viene. Y hay que lo que hay que recuperar es ese conocimiento que había antes. A ver, es que yo esto lo viví en vivo y en directo.

A finales de los años 70 se fue lanzando la consigna de: "no hagan nada en casa, vayan al médico por todo". Hasta esa época en todas las casas había alguien que sabía cuidar. Había la abuela que cuando el niño está enfermo, tiene fiebre: "ah, pues métete en la cama. Mira, tienes diarrea, pues te hago un arroz hervido". Y yo recuerdo en mi casa que no es que fueran curanderos ni nada, pero tenían unos mínimos conocimientos de plantas medicinales, había unas hierbas ahí en la cocina y había unas recomendaciones básicas que pasaban pues eso, pues por estar en cama y si estás enfermo ya te pondrás bien.

Todo esto se perdió. Y hoy en día las nuevas generaciones no tienen ni idea de qué hacer cuando están enfermos y creen que cualquier síntoma es el principio del final. Si no van corriendo a urgencias a que lo detengan, aquello irá a peor y de forma lineal les va a llevar a la muerte. Con lo cual, si el niño tiene unas décimas, pues van corriendo a urgencias porque creen que ya de ahí el niño se les muere. Y lo mismo un adulto, es que a ver, nos han desenseñado, hemos desaprendido a cuidarnos, a ser responsables.

Sí, sí, así es. Hemos, sí. Pero bueno, de todas maneras eso entendiendo como si fuera inevitable enfermar. Claro, eso ya sería otro paso más. Pero yo empiezo en un nivel muy, digamos, vamos a recuperar aquello que había en todas las casas hace 50 años, que era un botiquín básico de productos naturales y unas recomendaciones básicas para hacer frente a las indisposiciones más comunes que quieras o no todos tenemos en un momento dado. Y por supuesto luego ya podemos ir a más, a más y por supuesto si encontramos la manera de ya no enfermar, pues fabuloso.

Pero ya digo, yo no llego a tanto. Porque fíjate que ahora cuando es que hoy me ha pasado hablando con alguien que tenía una lesión. Yo hago una terapia que va muy bien para todo tipo de inflamaciones y lesiones. Pero el paradigma médico dice que el calor activa y eso empeora las inflamaciones. Pero yo conozco la terapia que yo hago y yo sé que para las inflamaciones es fulminante. Se llama itotermiterapia y es una terapia japonesa que está basada en la acupuntura, medicina tradicional china.

Esto que he echado yo lo aprendí una vez pero no me he dedicado a ello, pero sé de qué va, sí, sí. Pues es maravilloso. Yo le decía "si quieres te hago un itotermi". Y entonces le he explicado que era... "Ah no, porque el calor no va bien para mi". Y yo le decía: "No, este calor que yo te voy a poner, al contrario, lo que va a hacer va a ser activar los mecanismos de regeneración y recuperación de tu cuerpo". "No, no, que el calor no va bien, que el calor no va bien".

Entonces hemos llegado a un punto en que todos nos hemos creído un discurso que emite una entidad que está generando un tipo de remedios que en lugar de paliar los síntomas —que en definitiva los remedios naturales es lo que hacen, la enfermedad la curas tú pero te ayuda con los síntomas—, pues en lugar de hacer eso lo que hace es cronificar las enfermedades. Y todos lo damos por válido, la mayoría de las personas dan por válido que esto es así. Que este tipo de remedios son los buenos, son mejores que los que había antes.

Claro, porque todo el mundo quiere creer que hemos adelantado. O sea, se creen que los científicos investigan para encontrar cosas que sean verdaderas y que sean buenas. Y claro, es que si supieran la mafia satánica bajo la cual estamos, se caerían de culo, vamos. Se echarían a temblar. Es para echarse a temblar. Cuando te das cuenta de lo que hay, es para echarte a temblar.

Ah, y si quieres añadir otro libro a la lectura, pues recomiendo también "El minotauro en Alcàsser" de Antonio Hidalgo. Ese ya da también una idea de cómo las gastan los que mandan. Pues esos son los que diseñan nuestra medicina. Claro, por supuesto. Si una cosa va bien, te dirán que va mal. Es muy fácil, no hay que ser ningún genio: haz exactamente lo contrario de lo que te digan. Que te dicen que te pongas frío, te pones calor. Que te digan que no tomes el sol, tú toma el sol. O sea, hay que hacer justo lo contrario de lo que recomiendan y así fijo que aciertas. Porque está todo diseñado para enfermar.

Sí señor, así es. Aquí estamos, sí. Es donde estamos. Pero estamos porque queremos. Porque los que no queremos estar no estamos ahí. Estamos quienes quieren. Ah no, no. De verdad yo de momento estoy aquí en mi casa tranquilita y que dure. Sí. Pero te choca ver que estamos en este entorno, que es lo que está pasando a nuestro alrededor.

A ver, yo lo siento como digamos dos polos distintos. Yo por un lado, o sea, ya digo yo estoy muy satisfecha de muchas cosas que he ido aprendiendo, que he ido haciendo. Yo estoy bien. Pero cuando miro lo que hay y me topo con lo que está pasando, entonces me siento muy mal. Me entristece mucho. Siento mucha pena, mucho dolor, mucha tristeza cuando estoy viendo lo que estoy viendo. Pero también tengo la confianza de que yo me libro.

Pero nos afecta, nos afecta esta tristeza, nos afecta el ver que está pasando todo esto a nuestros hermanos en definitiva. Sí, sí, sí. Personas que conocías. O sea, yo sabía en teoría "cuando venga la vacuna se la va a poner mucha gente, va a morir mucha gente", tal. Pero no identificaba que esas personas fueran personas tan cercanas y tan conocidas. Eso sí ha sido muy duro. Pero bueno, ahí está. Ahí está, sí. Vamos aprendiendo poco a poco.

Sí, sí, sí. Bueno, pues tenemos que repetir esto aunque sea así en cerrado y luego lo emitimos. Yo voy a hacer un podcast de esto y lo pondré porque esta es una conversación, ya digo. Ojalá esto estaría bien pues ir a un encuentro y hacer ahí una tertulia y que todos participáramos, claro. Me encantaría. Sí. Vamos a hacer lo que podemos y lo que nos dejan por ahora. Y en breve vamos a tener una plataforma propia y vamos a hacer todo lo posible para poder recuperar la capacidad de comunicar.

Claro que sí. Perfecto, pues así sea. A por la plataforma. Venga, sí. Y tanto. Pues cuídense. Adiós. Adiós.

---

**Cierre del programa:**

Muchas gracias por escucharnos. Gracias por participar. Gracias por tus comentarios, por tus reseñas de cinco estrellas, por estar ahí cada vez que publico aunque publico poco. Por seguir las propuestas que vamos haciendo desde Senda de Ikigai y desde Vida en Salud. Por formar parte de la comunidad, por suscribirte a la escuela y seguir los cursos. Por estar compartiendo tu conocimiento con todos nosotros. Por estar compartiendo tu ilusión en este proyecto que es de todos.

Si quieres seguir todo lo que vamos haciendo y todo lo que proponemos, puedes suscribirte en vidaensalud.es/suscripcion. Si quieres conocer el momento en que vamos a lanzar el crowdfunding para recoger el capital necesario para mejorar en mucho todo esto que estamos haciendo, puedes suscribirte también en sendadeikigai.com. Pues que tengas muy buenos días y excelentes noches. Hasta la próxima.