125. La percepción
26 de febrero, 2022
📬 ¿Te gusta este podcast? Suscríbete a la Newsletter y obtén ofertas especiales
La percepción, íntimamente vinculada con la atención, siendo causa y consecuencia mutua.Transcripción del episodio
Leer transcripción completa
Aquí tienes la transcripción literal del audio, organizada en párrafos para facilitar su lectura:
Vida en salud, episodio 125: La percepción. Pues eso, hoy vamos a hablar de la percepción, que es el paso que sigue a la atención. Y quiero hablarte sobre la percepción porque precisamente, pues es algo que tiene una importancia bastante crucial en cómo vives tu vida, en cómo vivimos todos nuestra vida, porque estamos respondiendo a aquello que percibimos y tomamos decisiones en base a lo que percibimos.
Entonces, se me ocurre que es importante tomar consciencia de dónde viene nuestra percepción, más que de qué estamos percibiendo, que también, pero eso forma parte de la esfera individual de cada uno, de lo privado; de qué estás percibiendo es algo que cada uno tiene que ver por sí mismo y consigo mismo. Eso es algo que pertenece a lo privado y ahí yo no puedo hablarte de eso, pero sí que podemos hacer un debate común sobre el origen de la percepción y todo lo que está relacionado y vinculado a lo que percibimos y qué importancia tiene nuestra forma de vida y en lo que vivimos.
Así que vamos hacia ahí, vamos a ello, vamos a ver la percepción cómo es. Te recuerdo que tienes el chat para conversar si estás en Twitch, y si no puedes usar el chat del grupo de Telegram. Y bueno, vamos allá. Ah, también te recuerdo, antes de que sigamos, que tienes la posibilidad de hacer una aportación económica en vidaensalud.es/aportar y ahí puedes seleccionar el proyecto de Vida en Salud en el que quieres volcar tu apoyo. Y también te pido que, por favor, compartas este contenido si es que crees que puede serle útil a alguien más que a ti. Y pues nada, dicho esto, vamos adelante con el tema de hoy, que es la percepción.
Entonces yo le quería llamar "la atención", pero luego he pensado que tenía ya un episodio que ya se llamaba así y no puedo repetir, pero ¿por qué quería llamarle la atención cuando en realidad quiero hablar de la percepción? Pues quería llamarle la atención porque la percepción es algo que está íntimamente relacionado con la atención, porque vas a percibir aquello que esté en donde tú pones tu atención. Vas a percibir conscientemente aquello en lo que tú pones la atención. Y tus decisiones van a ser tomadas en base a aquello que percibes de lo que tú has puesto la atención.
Es decir, cuando estás conduciendo un coche, por ejemplo, tú tomas decisiones en base a lo que tienes delante, aquello en lo que tienes puesta tu atención. Si un viento, por ejemplo, te pone delante un obstáculo y tú no lo ves o no tienes tiempo de procesar que estás viendo eso, tú no vas a tomar la decisión, porque siempre hay unos segundos de decalaje entre lo que sucede, lo que veo y lo que yo proceso. Porque entre la vista, que sería en este caso, la vista y el cerebro hay todo un mecanismo de conexiones sinápticas entre las neuronas que necesitan un tiempo para darse.
Entonces, tú procesas esa información, o sea, forma parte de tu atención en un tiempo. Entonces, hasta que tú no has procesado esa información no forma parte de tu atención, no forma parte de tu percepción y no puedes dar una respuesta. Entonces, si todos los obstáculos que hay en tu camino mientras conduces, si tu atención está puesta en ellos, tú puedes reaccionar a esos obstáculos. Si ves que hay un obstáculo aquí, tú puedes girar un poco el volante y esquivarlo. Pero si no percibes que está el obstáculo ahí, no puedes reaccionar a ello. No reaccionas, vamos, es que no reaccionas; para ti ese obstáculo no existe.
Ahora me estoy dando cuenta, cuando te lo estoy hablando, que yo todo el tiempo estoy pensando que la atención va antes de la percepción, pero no es verdad, no lo tenía bien ordenado. La percepción va antes de la atención. ¿Por qué? Porque en realidad nosotros tenemos diferentes niveles de percepción. Tenemos la percepción hacia afuera, exoatención lo llamaríamos, percibimos lo que hay en nuestro entorno.
Pero también percibo hacia adentro lo que hay en mi organismo. De hecho, hay todo un mecanismo perceptivo que nuestro organismo tiene activado, que mantiene una vigilancia sobre todos los procesos de nuestro organismo: sobre el latido del corazón, sobre el bombeo de la sangre, la presión de la sangre, la temperatura, la digestión cómo se está dando... O sea, hay una escucha puesta que percibe todo lo que está sucediendo en nuestro organismo, pero esto no lo percibimos nosotros conscientemente. Forma parte de la atención que tenemos puesta de forma subconsciente, que se está asegurando de que todo esto esté funcionando bien en este "traje" que materializa nuestra existencia como alma, digamos, como ser infinito energético que está viviendo en un cuerpo material. Pues tenemos una atención que está percibiendo constantemente qué está pasando, que todas esas funciones vitales estén funcionando bien.
Y luego tenemos otra atención que nos ubica a nosotros dentro de este entorno en el que estamos. O sea, podemos percibir lo que pasa fuera (está saliendo el sol, el gato se está moviendo hacia mí, mi hijo está llorando), todo esto; y luego hay otra forma de percepción que nos ubica a nosotros dentro de todo ese panorama, que se llama propiocepción. Está la exocepción, la interocepción y luego la propiocepción, que nos referenciamos dentro del entorno en que estamos.
Así que tenemos todos estos niveles de percepción y nosotros podemos poner la atención en uno o en otro. De hecho, tú puedes poner la atención en percibir los latidos de tu corazón, o puedes poner la atención en percibir cuál es tu temperatura, si tu cuerpo está caliente o está frío, si estás teniendo frío o calor. O puedes poner tu atención en qué está pasando en el entorno, o puedes poner tu atención en cómo tú estás habitando todo lo que está sucediendo.
Entonces ahí tenemos todas estas atenciones y todas estas percepciones. Tenemos estos niveles de percepción a través de nuestros sentidos, de nuestros cinco sentidos que están catalogados por la ciencia, pero en otras culturas contemplan muchas otras realidades que forman parte de la existencia no física. Estaba viendo el otro día en el libro de Arthur Sala que lo explica muy bien, que hay como 36 niveles antes de llegar a la física, y que en la física le dedican solo cinco en el Ayurveda. Y es que es así; de hecho, nuestra existencia física ocupa una parte muy pequeña de nuestra existencia real.
Entonces, dentro de estos cinco sentidos que están catalogados o aceptados por la oficialidad, nosotros podemos percibir a través de ellos desde estas tres, por lo menos, que hemos llegado a tomar consciencia; desde estas tres realidades perceptivas o niveles de percepción. Así que podemos estarnos percibiendo a nosotros mismos adentro, qué es lo que pasa con nuestro organismo; podemos estar percibiendo lo que está pasando fuera; y podemos estar percibiendo cómo nos sentimos nosotros o cómo estamos viviendo nosotros aquello que pasa fuera y también aquello que pasa adentro.
Porque cuando vuelcas tu atención hacia adentro, hay un punto en el que también puedes percibir tus pensamientos, percibir esos procesos más psíquicos que se están dando. Por eso la meditación es una práctica que se recomienda para integrar la atención a nosotros mismos y poder desarrollar un marco propioceptivo en el que nosotros nos ubicamos a nosotros mismos dentro de los acontecimientos que estamos observando, que estamos percibiendo, adecuado o completo, digamos. Para conseguir como un espacio en el que nosotros decimos que estamos arraigados en nosotros mismos, y aquello que está sucediendo tanto adentro como afuera no se nos está llevando la atención. No está llevando nuestra atención hacia ello o hacia aquello, que sea un pensamiento o lo que sea, y nuestra reacción sea en base a eso.
En lugar de, por ejemplo, el punto de propiocepción que necesitamos para poder tomar una decisión totalmente integrada en nuestra realidad lo más amplia posible; o sea, teniéndonos en cuenta a nosotros lo más posible. Porque el sentido de la propiocepción es muy importante tenerlo integrado antes de reaccionar, antes de dar respuesta. ¿Lo entiendes por qué? Porque si yo respondo en base solo a lo que pasa fuera, o solo a lo que se me plantea adentro sin haber tomado consciencia exactamente de dónde estoy yo dentro de todo ello, y de con qué cuento y de cuál es mi absoluta realidad en todo ello, pues puedo tomar una decisión que no sea la más adecuada para mí en este momento.
Volviendo al ejemplo del coche: si estoy conduciendo un coche y se da una curva, hay una curva delante mío, yo puedo tomar la decisión de tomar la curva, pero tengo que tener en cuenta de con qué recursos cuento para tomar esa curva primero; de dónde estoy, o sea, estoy dentro del coche. Para tomar la curva ¿qué necesito tener en cuenta? Pues tengo que tener en cuenta el volante, cuál es la capacidad del volante, la velocidad que tiene, cómo es que se mueve, y el freno y el acelerador. Yo puedo jugar con todos estos recursos que tengo a mi alcance para tomar esa curva. Pues en la vida pasa más o menos igual: cada vez que nos encontramos delante de un proceso que la vida nos propone, pues está bien que pueda hacer la reflexión de cómo es que yo me estoy sintiendo con respecto a eso que estoy percibiendo a través de mi atención y con qué recursos cuento para poder responder a todo ello.
Entonces, ¿qué es lo que yo voy a estar teniendo en cuenta de lo que está sucediendo dentro de mi percepción para tomar esas decisiones que van a hacer mi camino de vida, que van a constituir mi camino de vida, que van a construir mi experiencia en la vida? Pues yo voy a percibir, sobre todo, aquello en lo que yo tenga puesta mi atención. Y es importante tener en cuenta esto, y tener en cuenta que estamos viviendo en un tiempo en que la atención es algo, es un valor, es un activo, es un activo económico realmente. La atención es un activo económico.
Porque allí donde tú pones tu atención es el marco en el que vas a tomar tus decisiones. Es aquello que vas a tener en cuenta para tomar tus decisiones. Y las decisiones que tú tomes es lo que va a construir la realidad que tú vivas. La realidad que tú vivas es lo que va a contribuir a construir la realidad que vivamos como comunidad, como sociedad. Y la realidad que construyamos y vivamos como comunidad y como sociedad es lo que va a crear la experiencia colectiva.
Y en el mundo en que vivimos hoy, la experiencia colectiva que se está manteniendo, que desde mi percepción estamos manteniendo entre todos (todos contribuimos a que sea así), es una realidad en la que el negocio, el comercio y el dinero tienen una importancia prioritaria. Porque así ha sido históricamente, así lo hemos construido históricamente y lo estamos manteniendo así también. Entonces el comercio es lo primero. Y dentro de esta necesidad, porque se ha convertido en una necesidad (hay tantas cosas básicas, vitalmente básicas, que dependen del comercio), que llega un momento que es que tenemos que hacer comercio, no podemos vivir sin hacer comercio.
Y nuestra supervivencia depende del comercio. Y hemos llegado a un punto en que, por poder estar activos comercialmente, ignoramos nuestros principios, ignoramos nuestras necesidades, ignoramos nuestra ética, ignoramos nuestra moralidad... Todo queda deformado por esa prioridad que es el comercio. Y entonces llega un momento que abiertamente, cuando vas a un curso de marketing por ejemplo, pues ya te lo dicen directamente: que se trata de engañar a los demás casi, como aquel que dice; que se trata de manipular la atención, atrapar la atención de aquellos que tienes como usuarios, como oyentes, de aquellos que pueden llegar a ser tus clientes. Pues atrapar su atención de forma en que lleguen a ser tus clientes y utilizar todos estos conocimientos que provienen de la psicología conductista de la que os hablé el otro día también, que estudia el comportamiento de la gente con la finalidad de poderlo manejar, de poder convertir ese comportamiento en algo que nos sirva comercialmente, básicamente.
Está enfocado de esta manera. Y esto es una realidad en nuestra sociedad actual y es una realidad que estamos viviendo nosotros. O sea, nuestra atención es un activo dentro de la bolsa de valores. Y hay una pugna ahí fuera por atrapar nuestra atención y que la dirijamos hacia donde el comercio necesita que esté puesta. Y el comercio no tiene su atención puesta en nuestras necesidades, tiene su atención puesta en sus beneficios.
Entonces creo que cuando hablamos de atención, cuando hablamos de percepción (que sí que es verdad que nosotros vamos a percibir, o sea, en realidad percibimos todo), ¿por qué? Estaba escuchando a una neurocientífica española que se llama Nazareth Castellanos, que si no la conoces te recomiendo mucho que escuches lo que explica. En YouTube tiene bastantes vídeos, si pones en la búsqueda Nazareth Castellanos encontrarás a Nazareth. Y es una científica que ha conseguido que le financien una investigación sobre cómo se comporta el cerebro en la meditación. Y ha descubierto cosas muy interesantes.
Y ahora no me acuerdo por qué te estaba hablando de Nazareth, se me ha ido la pinza, pero si quieres recordármelo en el chat te lo agradeceré mucho porque me he perdido. Pero te quería explicar algo que ella dice sobre un experimento del que habla, que es muy interesante, que da un aval científico a lo que es el test muscular que se hace en kinesiología. Porque dice que hicieron un experimento en el que tenían que jugar a las cartas y entregaron mazos a diferentes personas. Y les entregaban mazos que eran ganadores, mazos que eran medio-medio y mazos que eran perdedores.
Y entonces esas personas revisaban las cartas y les daban varios mazos, y ellos tenían que escoger (claro, ellos querían el mazo ganador, no el perdedor). Entonces revisaban las cartas y decidían cuál era el mazo que ellos creían que iba a ser el ganador. Revisaban las cartas y necesitaban levantar hasta 60 cartas para poder tomar la decisión con una cierta seguridad. Pero además, en este experimento estaban conectados esas personas y el cerebro estaba siendo computerizado para ver cuáles eran las reacciones, o sea, cómo se daba ese proceso.
Y en ello descubrieron que las áreas vinculadas al cuerpo reaccionaban muchísimo antes. El cuerpo a la décima carta ya había tomado la decisión, ya sabía cuál era el mazo que quería. ¿Sabes? ¿Eso qué quiere decir? Que antes de que nosotros podamos procesar mentalmente cuál es la decisión que queremos tomar, nuestro cuerpo ya hace un rato que sabe cuál es la decisión que hemos de tomar. Nuestro cuerpo sabe mucho más que nosotros. O sea, es ese nivel sensorial perceptivo que captamos a través del cuerpo (que sería el sensorial perceptivo sensorial) es mucho más rápido que el mental, el racional.
Y nosotros basamos todas nuestras decisiones a nivel racional. Por algo será, no me voy a meter en si está bien o está mal o es bueno o es malo, pero lo que sí que te puedo decir es que hay un nivel de percepción que es mucho más rápido, que es el que procesamos a través del cuerpo, y estamos percibiendo todo a este nivel. Pero nuestra atención está procesando los datos de aquello en lo que está enfocada nuestra atención. Y nuestras decisiones no las tomamos en general por lo que está percibiendo nuestro cuerpo; no tenemos la atención puesta en lo que está procesando nuestro cuerpo y no podemos tomar la decisión a través de lo que está procesando nuestro cuerpo.
Así que nos demoramos muchísimo más en tomar las decisiones porque nuestra atención está puesta en toda una serie de estímulos que nos están bombardeando constantemente a través de la publicidad y a través de muchas otras cosas, porque nuestra sociedad, nuestra comunidad, nuestra base social está construida de esta manera, en base a toda una serie de puntos en los que nuestra atención está volcada. Si nuestra sociedad estuviera construida en base a que nuestra atención está volcada en nosotros mismos, en qué estamos percibiendo en los aspectos más sensibles de nosotros y en poder tomar una decisión en base a ello, sería de otra manera. Pero está fundamentada en que la atención está puesta en todos aquellos ríos a través de los que se nos es robada en realidad esa atención.
Bueno, espero no haberme liado mucho en esta explicación. Espero que quede completamente claro lo que quería transmitir sobre la atención y sobre la percepción. Porque resumiendo, creo que es importante que tomemos consciencia de que estas realidades existen. No te estoy hablando de las cosas que yo me esté inventando, te estoy hablando de las cosas que yo percibo y te hablo de ellas además porque hay un aval científico que lo corrobora. Es así. Tenemos mecanismos perceptivos mucho más eficientes de los que estamos utilizando, pero nuestra atención es llevada a usar mecanismos perceptivos que son mucho más manipulables, básicamente; en los que se puede intervenir con mucha más facilidad desde fuera.
Entonces te animo a seguir el curso sobre mindfulness que tenemos en la escuela. Como puedes ver, estoy haciendo un proceso de transformación de la membresía a un sistema de aportaciones voluntarias. Poco a poco se irá abriendo la escuela y aquellos que hagan una aportación voluntaria del valor que consideres, pues podrás entrar a todas las áreas de la escuela. Existe también la posibilidad dentro del formulario para hacer la aportación de hacer una aportación recurrente que tú puedes terminar cuando tú quieras, pero que también puede decir: "pues 10, 15 o 20 euros cada mes", por ejemplo, hasta que tú lo pares. Cuando tú quieras darte de baja te das de baja y no hay problema. Y si quieres volver a hacer otra aportación pues la haces o lo que sea. Pero bueno, así es como funciona.
Y te dejaré en el post que acompaña a este episodio los enlaces a las referencias que te he hecho de la neurocientífica. En realidad es una neuromédica, tiene me parece que tiene la carrera o doctorado en medicina y además neurología. Y nada, pues ya está. Muchísimas gracias por acompañarme, muchísimas gracias por escucharme, muchísimas gracias por estar ahí, por permanecer, por seguir teniendo el interés compartido que tenemos de estar revisando todas estas cosas que revisamos y que están profundamente vinculadas a nuestro estado de salud. Muchas gracias a todos los ponentes que habéis estado y que estáis aportando también vuestra visión, vuestro saber, vuestro conocimiento y vuestra percepción a esta escuela. Que tengas muy buenos días y excelentes noches. Hasta la próxima.