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141. La formación de la identidad

25 de abril, 2023

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Me salgo del programa establecido por mi misma (qué novedad) para atender una emergencia que urge. Resulta que en el grupo de terapeutas de MAI hay bastante preocupación por el programa educativo en materia de sexualidad que se está imponiendo en los colegios. Los profesionales especializados en distintos ámbitos de la salud estamos alarmados por […]

Transcripción del episodio

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Aquí tienes la transcripción literal del audio, organizada en párrafos para facilitar su lectura:

Vidan Salud, episodio 141: La formación de la identidad. Pues, de nuevo, me salgo del programa establecido por mí misma para atender una emergencia que urge. Y es que, bueno, sabéis qué está pasando en el sistema educativo, ¿verdad? Y bueno, pues hay un grupo de terapeutas en el Movimiento de Asistencia Integral que han expresado su preocupación por este asunto y sus ganas de hacer algo al respecto, y han propuesto hacer una especie de congreso y han pedido colaboración para la creación de los contenidos del congreso. Como tengo algo que aportar, pues voy a dedicar este episodio a esto, a este tema.

Porque todos, o no sé si todos, pero al menos la mayoría, queremos que nuestros niños lleguen a la juventud en las mejores condiciones de salud posible, tanto física como mental como energética. Y todos sabemos que, igual que podemos alterar la salud física en un niño durante su crecimiento —como por ejemplo, pues no dándole los nutrientes necesarios o produciéndole daños de algún tipo—, pues también podemos alterar el crecimiento de su o la evolución de su salud mental.

En este episodio voy a dar un punto de vista desde mi visión alta y exigente holística, incluso holónica, sobre la construcción de la identidad. Y lo dedico, sobre todo, a padres y educadores honestos, y a cualquiera de nosotros que, aunque no sea padre o madre ni educador profesionalmente hablando, pero queramos realmente el bienestar de los seres humanos de los que en cierto modo somos responsables toda la sociedad. Realmente también queremos aportar para que la humanidad del futuro pues tenga los recursos necesarios para no caer en fosos muy profundos, que es donde parece que se quiere derivar.

De todo lo que he estudiado, investigado y me ha llegado sobre la construcción de la identidad en un ser humano, lo que a mí me parece más exacto es lo que desarrolló Antoni Blay Fontcuberta, que es un filósofo enfocado en el autoconocimiento y el desarrollo del ser de la posguerra española. Español, concretamente catalán, estaba en Barcelona, y desarrolló su actividad y toda su filosofía y su método durante la posguerra. Antoni es un grande, aunque no está promocionado por la publicidad americana que nos vende a seres muy grandes también como referentes. Antoni Blay es menos conocido, es nacional, pero es muy grande también.

Él definió tres espacios existenciales en los que el ser construye su identidad. Estos son: el ser, el yo-idea y el yo-ideal. Vamos a definir que el ser es lo que es el niño, digamos el aspecto más puro del alma encarnada. Es esa energía que emana antes de ser fraguada por las circunstancias que le envuelven; o sea, es un potencial energético que emana de la inteligencia del puro amor. Eso sería el ser.

Luego está el yo-idea, que es la idea que el niño se va formando sobre sí mismo en base a la información que va recibiendo del entorno. Como por ejemplo, pues el trato que recibe, cómo responde su entorno a su presencia, a su existencia, al hecho de que esté; los conceptos que se le transmiten sobre el ser mismo, los resultados a los que llega comparándose con los demás, las deducciones que él hace de la información que le va llegando, lo que se espera de él (muy importante también). Eso es lo que forma el yo-idea, o sea, la idea que tiene el niño de sí mismo. Y esto es muy importante porque es justo a lo que él va a responder: a esta idea que tiene de sí mismo.

Luego está el yo-ideal, que no es más que la respuesta que el ser tiene ante el yo-idea. Sobre todo, si el yo-idea limita mucho al ser, el yo-ideal va a tomar mucha fuerza. Cuanto más lo limite, más fuerza va a tener el yo-ideal. El yo-ideal va a ir adquiriendo fuerza en base a la limitación que el yo-idea ejerza sobre el ser. Si la idea de sí mismo que se forma el niño es de que no tiene ningún valor, no es apreciado por los demás, es torpe, es poco inteligente, es poco despierto, aprende torpemente... todas estas cosas, el ser va a pulsar por un yo-ideal con mucha más fuerza que si la idea que se forma el niño de sí mismo es que es querido, que es apreciado, que es muy inteligente, que tiene muchas cualidades.

O sea, cuando tú le dices a un niño "tú no vales para cantar", él se forma la idea de que no sirve para cantar realmente. O sea, si tú le dices "no cantas bien" o "cállate, que va a llover", o estas cosas que los adultos hacemos, la idea que se forma es que él no sirve para esto y va a ser fiel a esa idea. Y puede construir un yo-ideal, un "quiero ser Superman". Y en esta construcción de la identidad se basan pues estas historias como la de Superman, el que tiene doble personalidad, que es todo lo contrario una personalidad de la otra.

Entonces, a lo largo de la vida un niño va formándose en base a estas dos reacciones. Y esto no para al ser adulto. Un adulto tiene toda la idea que se ha formado sobre sí mismo de niño más la que va adquiriendo también, y tiene todo el yo-ideal que se ha formado de niño más el que va reaccionando a las nuevas circunstancias y a las nuevas ideas que va adquiriendo de sí mismo. Y esto, fíjate lo muy integrado o lo poco integrado que tengamos estas realidades en nosotros mismos, hace que a lo mejor una persona de 75 años parezca mucho mayor que una de 85 o de 90, según y cómo.

El mero hecho, por ejemplo en cuanto al yo-idea, de que un niño no se sienta aceptado en aspectos que emanan naturalmente del ser, que se le requieran actitudes o respuestas que no son las que fluyen de él naturalmente, ya genera una sensación de rechazo en realidad, de no ser suficiente, de no ser valioso, y el deseo de adaptarse a lo que se espera de él, de ceñirse al molde que le presentan.

Porque, en realidad, un bebé humano, un niño humano, es de los cachorros más vulnerables que da la naturaleza. No sé si ha llegado a tus oídos o has podido ver una teoría que se ha desarrollado en base a estudios perinatales, que dice que en realidad el ser humano debería tener un embarazo de 12 meses, más debido a la bipedestación en un momento dado, el parto se precipita antes de este tiempo. Entonces tenemos nueve meses de embarazo intrauterino y tres meses de embarazo fuera del útero, que sería el periodo mínimo de lactancia, porque son tres meses en los que el bebé es 100% dependiente de su madre para su supervivencia. Si un recién nacido humano no recibe atención durante sus primeros meses, no sobrevive. Y esto no es así en todas las especies.

Y bueno, pues precisamente esta fragilidad y esta dependencia es lo que hace que para un niño ser aceptado sea muy importante, porque de ello sabe que depende su supervivencia. Se sabe vulnerable, se sabe incapaz de subsistir por sí mismo y necesita esta aceptación. Necesita ser querido, necesita ser cuidado, necesita ser atendido. Y por lo que yo vengo observando, un niño es capaz de renunciar a mucho por esta atención, incluso a sí mismo. Y es por este motivo que es muy fácil para un niño integrar el yo-idea, adaptarse a ese molde que se le presenta al que tiene que encajar.

Y bueno, estas ideas que los seres humanos vamos formando de nosotros mismos a medida que vamos creciendo desde la niñez, no siempre se adaptan como al impulso de supervivencia que vive en el ser, y ese ser genera una respuesta, como una rebelión en sí ante eso, y empieza a querer superarse a sí mismo y a crear este yo-ideal en el que esas limitaciones o esas incapacidades no existen, las deja atrás. Muchos adultos han llegado a tener éxito en diferentes áreas de la vida impulsados por ese yo-ideal huyendo de ese yo-idea, y otros muchos se presentan ante el mundo desde el yo-ideal huyendo del yo-idea sin haber realmente desarrollado esa capacidad ideal también. Esto es algo que lo sabemos todos porque también es algo que nos encontramos. Y hay otros que se conforman con el patrón recibido y formado por el yo-idea y no llegan a formar un yo-ideal o forman un yo-ideal débil.

Entonces, fíjate que es bien simple y es real, es así. El sistema educativo en materia de género y de sexualidad están abordando exactamente estos dos patrones que ocultan al ser, que velan al ser, que limitan al ser, que lo alejan de la mirada del propio niño para poder comprender quién realmente es. Porque tanto están orientados a formar un yo-idea como a formar un yo-ideal. Un niño es un campo de experimentación y para ellos todo es nuevo, completamente nuevo. No tienen una idea de qué es lo que van a encontrar en esta realidad, acaban de llegar. Y si le dices que en realidad no es niño ni es niña, que puede ser lo que él quiera, él lo va a creer. No sabe, no hay maldad en él; él confía y va a creer eso.

Y va a empezar a formar su yo-ideal y su yo-idea en base a estos conceptos tan alejados de la realidad. Porque el sexo es algo biológico que está fuertemente limitado por una realidad material. Lo puedes cambiar, pero hay que intervenir a la naturaleza con grandes peligros y pagando un precio muy alto. Las redes, según qué redes, van llenas de testimonios que han pasado por el proceso de este cambio y son terroríficos, porque son enfermos de por vida y porque se dan cuenta demasiado tarde de que esa realidad que creyeron no es tal.

Entonces, ¿qué es lo que pasa en un niño que es manipulado de esta manera mediante esta información perversa, tan alejada de la realidad, que está explorando su entorno para ver cómo su entorno le define? Y si esa información de que tú no eres niño porque físicamente seas niño, ni eres niña porque físicamente seas niña, sino es una idea que tú tienes de ti mismo que tú formas de ti mismo que te hace ser de uno u otro, va a buscar cuál es la idea que se le presenta de sí mismo en el entorno y llegará a la conclusión que llegue, depende de cómo haya entendido cada cosa, de los filtros que se le hayan ido poniendo y de la información que le vaya llegando por los diferentes canales, que en este caso al ser niños pues son eso: el colegio y la familia, los amigos y poco más.

No sé, creo que de esta forma se explica bastante claramente —o al menos así lo espero— qué pasa con estas cosas. Pasa que una fantasía, el yo-idea, tanto el yo-idea como el yo-ideal, están destinados a ser trascendidos porque el propio devenir de la vida nos lleva a darnos cuenta de cuáles son los barrotes de nuestra prisión, de cómo está constituida. Y la propia voluntad del espíritu, a medida que se va acercando a la muerte, tiende a soltarlo porque es el proceso del ser humano.

¿Y qué va a pasar con estos niños? No lo sé. Mas sé que estamos a tiempo de impedir que se les engañe tantísimo y se ponga en grave peligro su integridad, tanto física como emocional, como mental, como moral, como evolutiva. Y luego me quedaría por abordar otro tema que es el abordaje que se hace de la sexualidad en la educación, mas no lo voy a hacer en este episodio, sino que te voy a remitir al tercer episodio del podcast "Galaxia Diana Valeria" en el que hablo de la energía Kundalini y ahí explico, yo creo que bastante claramente, por qué hablar de sexualidad no tiene ningún sentido si no hablamos del ser energético. No tiene ningún sentido porque es salirse completamente del terreno de la sexualidad.

Y nada, pues yo lo dejo aquí. Espero haber sido lo suficientemente clara y haber dado como una idea de este tema que quería transmitir. Espero que sea útil también, que pueda ayudar tanto a educadores como a padres como a tíos, como a abuelos, como a seres vivos. Y me despido aquí. Muchas gracias por escucharme, gracias por participar, por preguntar, por formar parte del grupo, por estar cerca, por valorar lo que transmito y por estar en esta esfera evolucionada de la comprensión humana y por seguir el impulso que te lleva a encontrarte con la mejor versión de ti mismo siempre. Si quieres mantenerte en contacto pues puedes suscribirte al boletín que recibes por correo electrónico en vidansalud.es/suscripcion. También puedes formar parte del grupo de Telegram Diana Valeria Grup —no "group" en inglés, sino "grup" en catalán, que es G-R-U-P— Diana Valeria Grup. Y ¿qué más? No sé, en las redes sociales soy Diana Valeria Podcast y bueno, pues eso, nos vamos viendo. Que tengas muy buenos días y excelentes noches. Hasta la próxima.