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162. La grasa, un macronutriente esencial

03 de abril, 2025

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¿Cuánta verdad hay en que la grasa como alimento nos daña, qué hace a grasa por nosotros cuando la comemos, qué tipo de grasas nos dañan y qué tipo de grasas nos benefician?

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Vida en salud episodio 162.

En este episodio, quiero hablarte de un macronutriente esencial para nuestra salud.

Y se llama macronutriente porque está presente en nuestro cuerpo de forma macro, de forma masificada, es uno de los componentes más importante y que tiene mayor presencia en nuestro cuerpo.

Te doy la bienvenida al podcast vida en salud.

Un podcast creado en 2017 y enfocado en ofrecerte información, herramientas e inspiración para que te liberes y tomes las riendas de tu propia salud y de tu vida.

Esta propuesta es mi iniciativa y yo soy Diana Valeria.

Muchas de las veces que se me pide orientación como asesora de salud observo que algo está fallando en la dieta y la mayoría de las veces se trata de este macronutriente esencial.

En general, solemos comer bastante mal, mas en lo referente a las grasas, es de lo que gestionamos peor.

Y también me doy cuenta que cuando señalo esta falta en la dieta, no suele gustar mucho la idea de tener que aumentar el consumo de grasas, sobre todo en las mujeres.

Entonces, tengo que escuchar, yo no creo que esto sea bueno para mí.

No estoy acostumbrada a comer así.

No me sienta bien.

Y este es el motivo de este episodio.

Y es que las grasas son un nutriente súper importante, son algo más que un simple nutriente, son un macronutriente esencial en procesos importantísimos que mantienen el equilibrio y por tanto, la salud de nuestro cuerpo, mente y ánimo.

Y observando un poco el entorno que nos rodea y un poco nuestra historia, me doy cuenta de que desde hace varias décadas el discurso adoptado por la Medicina oficial, en coordinación con los medios de desinformación social, la televisión, la prensa, el cine, la radio, por supuesto, la publicidad e incluso aquellos medios que tienen la inmerecida fama de difundir y rigurosa ciencia, está demonizando el consumo de grasa, de grasas en general y de grasas saturadas en particular.

Las grasas saturadas son de procedencia animal y son justo esas grasas que desde el mainstream acusan de causar obesidad, problemas coronarios, no sé cuántas cosas más.

Y yo veo que se les quiere hacer responsables de los problemas que hay en la actualidad, los problemas que tenemos en general de salud en la actualidad.

Incluso los que son la primera causa de muerte estadística como los infartos de miocardio.

Pero también se supone que son culpables de arritmias de trombosis de hipertensión, de problemas hepáticos y estéticos, claro, de sobrepeso, obesidad.

Y es que tampoco hay ninguna evidencia científica para adjudicarles esta responsabilidad, me da como la impresión de que son el chivo expiatorio aquí de algo que no se quiere reconocer.

Más de esto podemos hablar más adelante, en otro programa.

Por lo que voy viendo, antes no había este tipo de problemas.

Antes de hace 60 años, por lo menos a los niveles que los tenemos estas últimas seis o siete décadas.

Y también aseguraría que a partir del lanzamiento de todas estas consignas de demonización de la grasa saturada aún han aumentado este tipo de problemas de salud.

Y los problemas coronarios siguen siendo la primera causa de muerte en el mundo.

Y hace ya 60 años que nos están adoctrinando sobre que no hemos de consumir grasas saturadas.

En cambio, nos están diciendo que lo que es beneficioso para nuestra salud, además de dejar de consumir estos alimentos que desde hace milenios han sido la base nutricional de la humanidad, pues nos dicen que debemos tomar grasas insaturadas.

Eso es decir, aceites vegetales, que eso es lo saludable.

Así que me he arremangado y en este episodio te voy a mostrar por qué esto no solo es mentira, sino que además es causa de problemas de salud aún más graves casi que han aparecido entre la población después del lanzamiento de estas consignas y que estas consignas mismos, esta idea de que la grasa saturada es mala, haya permeado completamente en el comportamiento humano.

Es que ya no es un secreto, ya está escrito en la documentación científica que los desequilibrios causados por la falta de grasas saturadas en la dieta y el exceso de aceites vegetales es causa de problemas degenerativos, metabólicos y endocrinos, que hoy en día están tan extendidos entre nosotros.

Y bueno, casi que puedo asegurar que el desbalance sistémico que está causando esta creencia de que las grasas saturadas son malas y que los aceites vegetales que te venden el súper son de lo más saludable, no tiene antecedentes en la humanidad.

Realmente hay un problema de salud causado por esto importante.

Así que venga, si quieres, ven a conocer conmigo a fondo este maravilloso nutriente.

Vamos a ver qué supone la grasa para nosotros.

Por ejemplo, la presencia de grasa en nuestro cerebro es muy grande.

Está compuesto básicamente por agua, agua no cualquier agua, agua estructurada, también llamada agua en su cuarta fase o agua orgánica.

Y aprovecho para aclarar que no tiene nada que ver con el aparato kangell y que es tan importante entender el agua que hay en nuestro cuerpo, el agua orgánica o estructurada, que pienso dedicarle un episodio, que lo sepáis.

Y más o menos el 77% del peso total del cerebro es esta agua, agua orgánica.

En segundo lugar, los lípidos, las grasas representan sobre el 12% que están en la materia gris en alta proporción, aunque todas las neuronas, todas las células nerviosas tienen una vaina de mielina, que es la funda o piel de las neuronas que está compuesta en su mayoría de grasa, porque es el componente estructural de las membranas celulares.

Así que todas las células del sistema nervioso, tanto central, el cerebro y la médula espinal, como los nervios periféricos están recubiertos de grasa.

Y además, es parte de la estructura de las membranas de todas las células de tu cuerpo.

En el cerebro también hay proteínas, incluyendo las enzimas y los neurotransmisores que están en una proporción del 9% y ya sabemos que las proteínas participan en dar estructura y función a las células cerebrales, a las células de todo el organismo, no solo del cerebro, pero en el cerebro están presentes en un 9%.

Luego, los hidratos de carbono en el cerebro ocupan solo el 1% y cuando hablamos de hidratos de carbono, nos referimos a azúcares desde simples hasta compuestos.

Después tenemos otro 1% de sales inorgánicas, que son sodio, potasio, calcio y magnesio, fósforo, cloro, yodo y en mucha menor proporción, zinc cobre, manganeso, selenio, flúor, cromo y azufre.

Y de estas sales inorgánicas depende la actividad sináptica, la actividad nerviosa, la actividad eléctrica de las neuronas.

Y este ejemplo del cerebro nos sirve para ilustrar la presencia de cada uno de los nutrientes en nuestro organismo.

La mayoría es agua.

Luego, por orden de importancia y de presencia, tenemos la grasa y luego las proteínas, los carbohidratos o azúcares vienen después y por último, tenemos las sales inorgánicas, que son importantísimas en los procesos metabólicos, en las reacciones enzimáticas y los diferentes procesos de las rutas metabólicas mediante las cuales a nivel biomolecular se sostiene la vida en el cuerpo.

Y es por eso que cuando hablamos de grasa o de proteína, estamos hablando de macronutrientes, porque son los nutrientes que mayor presencia tienen en el organismo.

Por encima estaría el agua, pero ya he dicho que de esto hablaremos en otro momento.

Y otra idea importante que te quiero transmitir aquí es que el tejido adiposo, el tejido graso de nuestro cuerpo tiene una función importante.

Rodea todos y cada uno de los órganos de nuestro cuerpo y forma parte de la capa profunda de la piel.

Y la función de esto es de proteger a nuestro cuerpo de impactos, vibraciones y de cambios de temperatura para que todo el organismo pueda funcionar óptima y confortablemente.

Por lo tanto, nuestros antepasados, al alimentarse con grasas saturadas, que tienen idéntica composición a la grasa que hay en nuestras estructuras orgánicas estaban reponiendo los materiales necesarios para su regeneración.

Y nosotros al dejar de consumirlas, hemos sufrido las consecuencias de su falta y yo creo que hemos pagado un precio muy alto porque es muy triste ver cómo están viviendo sus últimos tiempos los ancianos.

Demencia, falta del control sobre el sistema nervioso autónomo, deterioro cognitivo, es muy triste.

Y aún nos falta por ver las consecuencias que tendrá para los que hemos crecido bajo estas pautas alimenticias.

Pautas dictadas por los intereses industriales que nos han vendido todos sus productos procesados.

Ya veremos cómo llegamos ancianos nosotros, porque si los ancianos de ahora que crecieron alimentándose muchísimo mejor que nosotros están así, cómo estaremos nosotros.

Y cómo será para aquellos que han sido concebidos y gestados de cuerpos que arrastran estas carencias y y cómo les sentará el hecho de haber sido alimentados durante su crecimiento en base a estas carencias.

Porque al final es que los niños son las víctimas inocentes de una forma de vida que impone unos hábitos muy destructivos y les están negando lo necesario para su crecimiento y maduración.

Pues por todo esto, mi propósito aquí y ahora, en este episodio, es que veas y comprendas con claridad por qué has de sobreponerte a los mensajes que recibes sobre este compuesto esencial.

Así que te voy a explicar de una forma entendible cómo es que nuestro cuerpo usa la grasa.

Qué tipo de grasas utiliza, para qué sirve cada una de ellas y dónde las puedes obtener.

Antes de empezar a entender cómo se gestionan los lípidos, las moléculas de grasa en el cuerpo, hemos de revisar un concepto importante.

Durante todo el tiempo, me voy a referir a lípidos o moléculas lipídicas, en lugar de a grasas o grasa porque la grasa es el tejido que forman las moléculas lipídicas, el tejido adiposo.

Y en este episodio voy a hablar de grasa a nivel molecular, que es la forma en que se gestiona la grasa dentro de nuestro cuerpo en forma de moléculas lipídicas.

Y para empezar a entenderlo todo, quiero explicarte cómo están presentes en el cuerpo.

Es decir, en qué convierte el cuerpo la grasa que tú comes.

Te aviso que vas a tener que centrarte, porque por más que yo intento simplificarlo al máximo, para que tengas toda la información que necesitas, la cosa es un poco compleja.

Tú comes grasa y dentro de tu organismo, durante la digestión, la grasa se descompone, es decir, se rompe a cachitos más pequeños para ser utilizada por las células y genera cuatro tipos de moléculas lipídicas orgánicas, que son el colesterol, los triglicéridos, los fosfolípidos y los ácidos grasos.

Ahora te los voy a presentar todos uno a uno.

El colesterol es el tipo más popular de lípido.

Se encuentra en todas las células del cuerpo, es esencial para muchas funciones corporales como por ejemplo, la construcción de membranas celulares, la síntesis de hormonas y la producción de vitamina D y ácidos biliares.

Y es precisamente porque el colesterol tiene un papel muy importante en la síntesis de hormonas, que una dieta que no atiende las necesidades de colesterol es tan nefasta especialmente para las mujeres.

Los triglicéridos, la otra forma molecular que te he comentado, es la forma en que nuestro cuerpo acumula y almacena los lípidos y los triglicéridos están compuestos por ácidos grasos.

Los ácidos grasos son otro tipo de molécula lipídica que están formados por una cadena de átomos.

Tenemos tres tipos de ácidos grasos y se diferencian entre sí por la longitud que tiene su cadena, es decir, por el número de eslabones que tiene esa cadena.

Están los ácidos grasos de cadena corta, los ácidos grasos de cadena media y los ácidos grasos de cadena larga.

Ya ves que no se han roto la cabeza para encontrarles nombre.

Los ácidos grasos de cadena corta los puedes encontrar, por ejemplo, en el ácido acético, en el ácido propiónico y en el ácido butírico, que se producen en el intestino.

Son importantes para la salud intestinal, porque otorgan energía a las células del colon, los colonocitos.

Ayudan a mantener la integridad de la mucosa y previenen la inflamación.

Además intervienen en el metabolismo de la glucosa, así que tienen que ver con los problemas implicados con la insulina.

Y también participan en la regulación del apetito y el metabolismo energético.

Los ácidos grasos de cadena media se encuentran en el aceite de coco y en los lácteos.

No se almacena fácilmente el ácido graso de cadena media, sino que se metaboliza rápidamente en el hígado.

Y el ácido láurico, que contiene el aceite de coco, tiene propiedades antimicrobianas.

Así como los lácteos, porque si te fijas, la leche nunca se pone mala en realidad, si no es procesada, no se estropea, se convierte en una especie de yogur, para luego, si la sigues dejando, que pase tiempo, convertirse en queso y el queso se va haciendo más añejo, más añejo, pero siempre, siempre sigue siendo un nutriente y no nos hace daño.

Al contrario, el queso tiene propiedades para recomponer la microbiota y el sistema digestivo humano, además de aportar los nutrientes que contiene.

Así que si la leche te sienta mal y estás pensando, esto no es verdad, piensa que no es exactamente por la leche que te está sentando mal la leche, sino por alguno de los procesos que contiene o por el estado de tu intestino.

Vamos con los ácidos grasos de cadena larga, que están presentes en las grasas animales, que sería, por ejemplo, carne, tuétano de los huesos, las vísceras, la yema del huevo, los lácteos y también en aceites vegetales como la soja, el maíz, el girasol, en pescados grasos también como el salmón, el atún, la caballa, las sardinas, los boquerones y en nueces y semillas.

Los ácidos grasos de cadena larga son componentes estructurales de las membranas celulares, son fuente de energía también y además precursores de moléculas de señalización celular que participan en la inflamación.

Las moléculas de señalización celular es la forma, por decirlo de alguna manera, en que las células se comunican entre ellas y consigo mismas.

También participan en la coagulación de la sangre y en la respuesta inmunitaria.

Te voy a nombrar cuáles son los ácidos grasos de cadena larga, aunque luego voy a extenderme más en estos ácidos grasos de cadena larga, que son los ácidos grasos omega-3, que son importantes para la salud cardiovascular, la función cerebral y la reducción de la inflamación y los ácidos grasos omega-6, que también son importantes para la salud, pero un consumo excesivo puede promover la inflamación.

También está el omega 7 y el omega 9.

El omega 9 lo sintetiza nuestro propio organismo, no necesitamos obtenerlo de fuentes externas y el omega 7 cumple muchas funciones, aunque lo necesitamos en poca proporción, en poca cantidad.

Y también está presente en muy poca cantidad en los alimentos en general.

Otra forma de molécula lipídica que existe en nuestro cuerpo son las lipoproteínas.

Las lipoproteínas están relacionadas con el transporte y el almacenamiento de las moléculas lipídicas.

Existen los quilomicrones, que transportan triglicéridos desde el intestino, entregan parte de su contenido a los tejidos y lo que queda es captado por el hígado.

En el hígado, los triglicéridos pueden ser almacenados, usados para energía o reempaquetados para su distribución.

Estos datos sobre el funcionamiento del metabolismo no es algo que sea importante ahora para la cuestión que nos ocupa, mas te los dejo porque siempre es interesante saber cómo hace las cosas nuestro organismo.

Así podemos entender mejor otras cosas también, que tienen que ver con lo macro, con el mundo en el que estamos y podemos asociar también lo que vemos del funcionamiento que sucede externo a nosotros con el funcionamiento interno y nos ayuda a la comprensión de todo en global.

Siempre está bien tener estos datos, creo yo.

Mas quiero que se entienda esto, si comes una comida alta en grasa, parte de esos triglicéridos que se van a descomponer en tu intestino pueden terminar en el hígado a través de este proceso en que los quilomicrones transportan las moléculas lipídicas.

Y ahora vamos a hablar de la lipoproteína VLDL, que es lipoproteína de muy baja densidad.

Antes te he dicho que los triglicéridos de los remanentes que se almacenaban en el hígado podían ser reempaquetados para su distribución y la VLDL es la lipoproteína de muy baja densidad que se encarga de transportar el colesterol y triglicéridos desde el hígado a los tejidos del cuerpo y almacena los triglicéridos en el tejido adiposo para reconvertirlos en triglicéridos a través de la acción de la enzima lipasa y distribuirlos a los tejidos que lo necesitan cuando lo necesitan.

Aprovecho para recordar que hay muchas estructuras que dependen de la grasa para regenerarse y mantenerse.

Y también que la estrategia de acumular triglicéridos en el tejido adiposo, además de servir como reservorio de moléculas lipídicas, nos sirve para proteger nuestras estructuras de vibraciones, impactos y cambios de temperatura.

Cuando la lipoproteína VLDL ha entregado ya los triglicéridos, se queda solamente con las moléculas de colesterol.

A partir de ahí, pasa a ser la lipoproteína LDL, la lipoproteína de baja densidad que distribuye el colesterol a los tejidos donde es necesario para reconstruir membranas celulares entre otras funciones que también tiene el colesterol.

Y por último, la lipoproteína HDL o lipoproteína de alta densidad, que recoge el colesterol de las células y lo transporta de regreso al hígado para ser ahí eliminado del cuerpo.

Y aquí qué pasa?

Que en su forma de interpretar al cuerpo humano, la ciencia del siglo XX, incluso parte del XXI, le ha otorgado a la lipoproteína HDL casi como única función la prevención de acumulación de colesterol en las arterias y por eso le ha encajado el apelativo de colesterol bueno.

Como retira el colesterol de los tejidos para regresarlo al hígado, es el colesterol que sobra, digamos y esta forma de interpretación que han tenido, dicta que el colesterol se acumula en las arterias porque sobra y porque no tiene otra cosa mejor que hacer que quedarse ahí en las arterias.

Entonces, al esta lipoproteína tener esta función de recoger el colesterol sobrante y llevarlo al hígado para su eliminación, han dicho que era la buena y que la otra, la que distribuye el colesterol a todas las estructuras que lo necesitan para funciones importantísimas es la mala.

Lo primero que tenemos que tener claro es que esta interpretación que hicieron no es así como la hicieron.

El colesterol no se acumula en las arterias.

El colesterol es distribuido allí donde el organismo lo necesita, a las células que lo requieren.

Entonces, si se acumula en un capilar o en una arteria, es porque ese tejido está dañado y está requiriendo el colesterol para repararse.

Y qué puede estar pasando en esa arteria para que se haya dañado?

Pues puede ser que le esté faltando colesterol y sus fibras estén debilitadas, les falte estructura, les falte fuerza, les falte grueso y estén débiles precisamente y es por eso que se acumula el colesterol ahí.

Y la función importante que tiene la lipoproteína HDL es la de retirar las moléculas de colesterol que en realidad el cuerpo no va a utilizar.

Nada más, es lo que debería hacer.

No es que genere un barrido y se lleve todo como intenta la literatura del siglo pasado transmitir.

Y aquí tengo que aclarar una confusión, porque aunque el colesterol y los ácidos grasos son dos moléculas lipídicas completamente diferentes, por alguna extraña razón, a los ácidos grasos se les llama comúnmente colesterol bueno o colesterol malo y no son colesterol, como hemos visto, es otro tipo de molécula lipídica.

Es importante entender que cada una de las diferentes lipoproteínas que transportan las moléculas lipídicas a través del organismo, tienen su función y es importante y que transportan tanto colesterol como triglicéridos.

Que estos triglicéridos están compuestos por ácidos grasos que luego van a ser descompuestos de los triglicéridos, liberados para ser utilizados en las diferentes funciones por las células.

Y ya las últimas moléculas lipídicas que nos quedan por ver son los fosfolípidos que tienen como función principal formar la estructura básica de las membranas celulares y son transportados en las lipoproteínas junto con el colesterol y con los triglicéridos.

Y mira, como veo que ya llevo casi 30 minutos hablando, voy a dejar por ahora el tema de las grasas aquí.

En el próximo episodio te hablaré de los omega.

Te explicaré más sobre los omega y terminaremos de ver todo lo referente a las grasas que necesitas conocer para que tu dieta sea lo más saludable posible, lo más equilibrada posible y lo más completa posible y sobre todo la dieta de tus niños, que son los que más requerimientos nutricionales tienen.

Muchas gracias por escucharme.

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Nos vemos en el próximo episodio.

Y que hasta entonces tengas muy buenos días y excelentes noches.

Hasta la próxima.