19. Ejercicio para encontrar tu Ikigai
19 de noviembre, 2018
📬 ¿Te gusta este podcast? Suscríbete a la Newsletter y obtén ofertas especiales
Como ya te anuncié en el episodio 16, hay un ejercicio que nos puede ayudar a encontrar el Ikigai. que te facilitará el acceso a una vida plena, saludable y larga. En este episodio te lo explico con claridad y te regalo una plantilla, si quieres usarla, para hacerlo.Transcripción del episodio
Leer transcripción completa
Aquí tienes la transcripción del audio organizada en párrafos para facilitar su lectura:
Vida en Salud, episodio 19: Ejercicio para encontrar tu Ikigai. Te doy la bienvenida al podcast Vida en Salud, el podcast que te inspira a llevar una vida saludable. Esta propuesta es mi iniciativa y yo soy Diana Valerio. En cada episodio nos acercamos a la salud desde el punto de vista más amplio del concepto y tratamos una gran variedad de temas que afectan, influyen y están relacionados con tu salud.
Antes de meternos en el tema que voy a exponer, quiero aclarar una cosa que me viene dando vueltas por la cabeza desde que publiqué el episodio 16: "Ikigai, el secreto de la longevidad", en el que hablo de los condicionantes que mejoran la calidad de vida, la salud y la longevidad, según el estudio llevado a cabo por Francesc Miralles y su compañero Héctor García. Y es que he sabido que, al menos por aquí, por la Península Ibérica o al menos por Cataluña, se están desarrollando algo así como lo que llaman "grupos de abundancia" o "células de abundancia" que reproducen el sistema económico de un Moai, del que hablaba en este episodio.
Entonces, me surge la necesidad de advertir sobre lo que sucede con estos Moais que están sacados del contexto en el que nacieron. Es como un compromiso moral que tengo de explicarte esto. Tal como yo lo veo, Okinawa es una isla; la movilidad que una persona que vive en una isla tiene es bastante limitada. Y sobre todo en las personas de una cierta edad, que no van a cambiar de residencia muy fácilmente, siempre vivirán dentro de esa isla. Este condicionante hace que el ambiente entre sus habitantes, sobre todo los más ancianos, sea muy próximo, relajado, de confianza. Además, ahí tenemos la intachable nobleza y el alto sentido del honor que caracteriza a la cultura japonesa.
Entonces, claro, un Moai en Okinawa tiene un ambiente de seguridad y de confianza plena entre sus miembros, y están realmente enfocados en el bien de todos los componentes. Esto aquí, en nuestro país, tal como la cultura ha ido degenerando, pues no es exactamente lo mismo. Sería ideal que tú pudieras confiar como los habitantes de Okinawa pueden confiar en sus vecinos para formar parte de un Moai conjunto, pero aquí es que no es nada recomendable. Yo creo que no puedes confiar tu economía tan fácilmente a personas que no conozcas muy, muy bien. Yo solo le confiaría aspectos de mi economía a personas que tienen mucho tiempo a mi lado, que las conozco bien, que conozco todas sus luces y también todas sus sombras; personas que me han demostrado que no me van a fallar, que tienen una moralidad incuestionable y que me han apoyado incondicionalmente en más de una ocasión.
Cuando el juego es aquello que está tan de moda en la New Age de que "no, es que tienes que confiar para que el universo te provea", pues yo no confiaría realmente si la confianza tiene que ser a ciegas de esta manera. Es mi más sincero consejo y es lo que yo misma haría. No me he encontrado nunca con ninguna célula de estas, pero es lo que haría si me encontrara.
Bueno, una vez ya dicho esto que necesitaba decirte, voy a pasar al ejercicio que te va a ayudar a identificar tu Ikigai. Mira, para hacer este ejercicio necesitarás un papel y algo para escribir. Y si te gusta dibujar, pintar, jugar con los colores, pues puedes hacerlo de una forma creativa con la que disfrutes. En las notas del episodio tienes todas las indicaciones visuales, he puesto dibujos también, pero si prefieres hacerlo dejándote guiar solo por el audio, también puedes hacerlo y espero explicarme suficientemente bien y que te salga bien.
Pues venga, empecemos. Vamos a dibujar cuatro direcciones en el papel, como si hicieras una cruz en medio del papel, pero a visualizarla, no la dibujes, solo visualízala. Entonces, en la primera mitad del esquema, que será digamos el ala izquierda de la cruz, escribe en esa mitad, en el medio más o menos del papel (ubicado en el medio en el plano vertical y a la izquierda en el plano horizontal), vas a escribir: "Lo que se me da bien". Y empiezas a hacer una lista de todas las cosas que haces bien.
Es bueno que utilices un lápiz para hacer esta lista. El título "Lo que se me da bien" lo puedes escribir con rotulador, con acuarela, con cera, con lo que quieras, pero para la lista sí que te recomiendo que escribas con el lápiz porque a lo mejor vas a tener que cambiar alguna cosa, borrar alguna de las cosas que se te dan bien de esa lista y ponerla en otra. En este espacio vas a poner pues todas aquellas cosas que tú te das cuenta que haces metódicamente, a las que dedicas tiempo, que tienes maestría haciendo y que te sientes orgulloso del resultado. También puedes añadir en esta lista las cosas que haces y que para ti no es que las hagas especialmente bien, pero que los demás sí que alaban cómo lo haces. Este punto del ejercicio te va a ayudar a tomar conciencia de tus habilidades y de cómo te sientes con respecto a ellas.
Luego vamos a escribir en la parte alta del papel arriba, o sea en el pico de la cruz, en el centro del plano horizontal y arriba en el vertical, vamos a escribir: "Lo que me gusta hacer". Y aquí listas con tu lápiz todas las cosas que disfrutas haciendo, aunque no hagas especialmente bien o no obtengas un gran reconocimiento, pero que tú te diviertes, las disfrutas haciéndolas. Y ahora vamos a hacer un círculo que envuelva el título y la lista de las dos, de lo que se te da bien y lo que te gusta. Con estos dos círculos vas a dibujar una zona conjunta, una "vesica piscis" se llama, que es como un ojo, como un ojal que queda entre medio de los dos círculos, que es la zona de intersección.
Y entonces, en este espacio que queda entre lo que se te da bien y lo que te gusta, está tu **Pasión**. Y ahora lo que vas a hacer va a ser en este ojal, en esta vesica piscis, vas a escribir "Pasión" y debajo vas a listar aquellas cosas que te gusta y se te da bien hacer; las que tienen estas dos características. Así que tal vez tengas que mover alguna de las cosas que ya has listado adentro de este círculo o tal vez se te ocurra alguna nueva. Observa todas las actividades que has listado bajo este último enunciado, las que son tu pasión. Obsérvalas y anota mentalmente o en un cuaderno cómo te sientes cuando te imaginas llevando a cabo estas acciones. Si tuvieras que elegir una actividad para hacer durante un tiempo prolongado, ¿crees que escogerías una de las que has puesto en esta última lista? ¿Verdad que si piensas en hacer estas actividades encuentras más motivación que si piensas en hacer cualquiera de las otras?
Vale, ahora vamos a seguir. Vas a escribir a la derecha, justo en la posición opuesta de donde hablas escrito lo que se te da bien, vamos a escribir: "Lo que el mundo necesita". Y bueno, vuelves a coger el lápiz y vas a empezar a listar todas esas cosas que tú consideras que el mundo necesita. Y le dibujas un círculo. Este círculo también va a tener un ojal que será la intersección entre lo que te gusta y lo que el mundo necesita. Vamos dibujando nuestra pequeña flor.
Pues ahora pon atención, porque lo que vas a encontrar en la intersección que hay entre lo que te gusta y lo que el mundo necesita es tu **Misión**. Entonces vas a escribir "Misión" en este apartado y vas a empezar con tu lápiz a escribir o a mover aquellas actividades que tienen estos dos componentes: que además de gustarte, coincide que tú consideras que el mundo las necesita. Y ahora puedes observar todas las actividades que has listado bajo el enunciado "Misión" y anotar mentalmente cómo te hace sentir cuando te imaginas estar haciendo estas cosas. Eso te va a revelar mucho sobre cómo te sientes con cada una de las actividades y tus preferencias y te ayudará a escoger cosas.
Bueno, ahora nos falta poner el concepto de la parte de abajo, que queda completamente opuesto a lo que te gusta, por debajo del dibujo de esta flor que estamos generando. Entonces abajo vas a escribir: "Aquello por lo que me pueden pagar". Y bueno, empiezas tu lista con aquellas cosas que puedes hacer y que fácilmente podrías cobrar por ellas. Sin pensar en las otras, sencillamente aquello que tú consideras que puedes hacer y puede ser remunerado. Muchas veces tenemos la sensación de que todas las cosas que podrían ser un trabajo no son cosas que nos guste hacer. El ejercicio requiere que tú ahí pongas lo que puede ser remunerado.
Vale, entonces le vamos a dibujar también el círculo y ese círculo también se va a montar sobre los otros círculos haciendo los pétalos de una flor y los puntos de intersección. Se va a interseccionar con todos los círculos que hemos dibujado. Entonces, en esta última intersección que está entre lo que el mundo necesita y lo que puede ser remunerado, está tu **Vocación**. Así que vas a escribir "Vocación" y vas a listar ahí todas las actividades que corresponden a este espacio: lo que el mundo necesita y que además son actividades que pueden ser remuneradas. Y ahora anota cómo te hace sentir pensar en las acciones que has escrito en esta última lista. ¿Podrías decir que sientes algo como responsabilidad, compromiso?
Bueno, aún nos queda algún espacio para nombrar. Vamos a ver el espacio que hay entre las actividades por las que puedes cobrar y lo que se te da bien. En este espacio está tu **Profesión**. Y ahora vas a escribir "Profesión" en este espacio y vas a listar todas aquellas actividades que coincide que pueden ser remuneradas y que además se te dan bien. Y ahora lo mismo: observa esta última lista y anota cómo te sientes cuando te enfocas en estas actividades. El sentimiento es de eficiencia, como de impecabilidad. Qué interesante, ¿verdad?
Bueno, pues aún nos quedan algunos espacios para llenar. Vamos a ver el espacio que queda entre el ojal de Pasión y el ojal de Profesión; queda como un medio ojal ahí. Y entonces ahí vamos a escribir **Dedicación**. Y vamos a listar ahí todas aquellas actividades que tienen la coincidencia de gustarte, dársete bien y que puedan ser remuneradas. En este espacio, cuando confluyen todas estas características en una actividad, es donde encuentras la energía que te permite dedicarte a lo que haces. Si lo que haces no te apasiona, difícilmente podrás dedicarle el tiempo y el esfuerzo necesario para darle continuidad y llevarlo al éxito. Pero si no te aporta un dinero, si no lo puedes convertir en una profesión, tampoco te vas a poder dedicar a ello, a no ser que tengas una renta de por vida.
Bueno, vamos a seguir. En el espacio igual que este último que hemos estado rellenando, enfrente, ese otro pétalo que queda entre Misión y Vocación, está tu **Entrega**. Y vas a escribir ahí "Entrega". Y vas a listar todas aquellas actividades que tengan en común la característica de que te gusta, de que el mundo las necesita y de que pueden ser remuneradas. Luego observas la lista y notas cómo te sientes imaginándote haciendo estas cosas. ¿Crees que hay satisfacción, una sensación de haber cumplido con un deber? Los seres humanos necesitamos poder ser útiles a la comunidad, aportar a nuestro entorno algo que ayude a mejorar, a evolucionar. Necesitamos hacer algún tipo de servicio también. Y justamente donde confluyen tu misión y tu vocación está el espacio de la entrega, de la entrega absoluta, en total confianza, y es una parte importante para que tu vida sea de calidad.
¿Y qué tenemos en el centro? En ese espacio en el que todo confluye, el punto central. Pues en este luminoso y bendito centro tenemos el **Ikigai** o propósito de vida. Pues ya sabes, ahora te toca listar ahí en el Ikigai todo aquello que coincide con que se te da bien, te gusta, el mundo lo necesita y puedes cobrar por ello. O sea, van a ser esas actividades que están en tu entrega y tu dedicación. Y ahí vas a extraer las que veas que coinciden con todo. Y luego observas esta lista del Ikigai y anota cómo te sientes enfocándote en estas actividades. Estas actividades van a ser las que te van a transportar a otro nivel de experiencia y de conciencia. Son imprescindibles para la preservación de tu salud y para la longevidad, para desbordar felicidad en tus actos y satisfacción en tu corazón, para despertarte por las mañanas con ganas de empezar el día y enfrentar todo lo que te va a traer. Porque cuando puedes identificar el Ikigai y ponerlo en el centro de tu existencia, esta fluye de otra manera, brindándote una experiencia más completa que estimula tu amor por la vida y la motivación por permanecer en ella con plenas capacidades.
Por esto, no puedo más que recomendarte muchísimo que hagas este ejercicio y tengas en consideración los factores que expuse en el episodio 16. Espero que te vaya muy bien. Si quieres puedes descargarte la plantilla que he hecho para imprimir (pondré un enlace en las notas del programa). Está en formato A3 por si quieres hacerlo así en grande y colgártelo como si fuera un póster, pero si quieres imprimirlo en A4 también te funcionará.
Y bueno, ya está. Esto es lo que quería contarte hoy. Compártelo si te ha gustado y ayuda a más gente a encontrar su Ikigai. Y si quieres proponer o preguntar, escríbeme a vidansalud@dianavalerio.es. Muchas gracias por tu atención, gracias por tu escucha. Gracias también a Kitflus por su apoyo al cederme las melodías del programa. Dale a los niños la oportunidad de escuchar Vida en Salud; será un gran pilar en su formación. En el próximo episodio hablaré con Javier Uriarte, que es presidente de la Liga para la Libertad de Vacunación, y claro, hablaremos sobre vacunas. Y que hasta entonces tengas muy buenos días y excelentes noches. Bye bye.