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3. Algunas falsedades sobre la alimentación saludable

08 de abril, 2018

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Hay muchas teorías sobre lo que nos conviene comer. Puedes encontrar mucha información en la red que te indique cuáles son tus necesidades alimenticias y qué es lo que necesitas hacer para cubrirlas. Después de más de 35 años interesada en la dieta, como parte importante en la responsabilidad de la preservación o del deterioro de la salud, he observado algunas cosas que quiero compartir en este episodio.

Transcripción del episodio

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Aquí tienes la transcripción literal del audio, dividida en párrafos para mejorar su legibilidad:

Vida en salud, episodio tres: La alimentación saludable en nuestra conciencia y en la mesa. Te doy la bienvenida al podcast Vida en Salud, el podcast que te inspira a llevar una forma de vida de lo más saludable.

Este proyecto es mi iniciativa y yo soy Diana Valeria. Este podcast tiene la intención de difundir información que nos inspira y ayuda a reflexionar sobre qué es salud, preservarla o recuperarla si es el caso, y mejorar nuestra calidad de vida, entendiendo la salud desde el punto de vista más amplio que te puedas imaginar.

Para mí, tu salud incluye: tu entorno y tu interior, tu familia, tus relaciones, tu trabajo, la sociedad en que vives, tu religión o prácticas espirituales, tu alimentación, tus vecinos, tu comunidad, tus creencias, estudios, tus sentimientos y emociones, tu forma de pensar, las limitaciones con que te encuentras, tu economía y finanzas, el ambiente político de tu país y tu tendencia política personal, tu cultura, el aire que respiras, tus amigos y enemigos, tus estudios, tus hobbies, tu capacitación, tus aversiones, tus elecciones, tu pareja, tus hijos... en fin, todo aquello con lo que de una manera o de otra mantienes contacto.

Así que toco una muy amplia variedad de temas que son los muchos aspectos que afectan, influyen y están relacionados con tu salud. Como no sé en qué punto estás, te propongo que si te interesa el tema, me contactes y me digas qué aspecto de la salud te está preocupando ahora. De esta manera podemos colaborar para así darle al programa el contenido que tú estás necesitando. Puedes contactar conmigo en dianavaleria.eu/contacto.

Hoy quiero hablarte sobre alimentación. Sí, más información sobre alimentación, lo siento. Ya sé que los medios y la misma red están de todo saturados de información sobre cómo alimentarnos, pero es que lo que tengo que decirte casi no se dice. Hay muy poca información sobre lo que quiero transmitirte en este podcast de hoy.

Antes que nada, quiero decirte que soporto sobre mis espaldas una larga trayectoria de interés por la alimentación. He estudiado, investigado y experimentado largo tiempo los fundamentos de una alimentación saludable o adecuada para mi especie. Desde mi nacimiento fui omnívora, en los ochenta fui vegetariana, en los noventa macrobiótica. Al llegar al 2000 tanteaba diferentes opciones y desde entonces hasta hoy he pasado por fleximacrobiótica, flexivegana, vegana y flexicrudivegana. De todo ello he aprendido y he llegado a conclusiones interesantes.

Ahora he dejado de enfocarme tanto en lo que como y mi interés sobre los procesos orgánicos se ha centrado más en la desintoxicación, depuración y eliminación. Pues ahora que ya te he pasado mi currículum, vamos a abordar el tema de hoy.

Cuando pensamos en alimentarnos, la idea que se forma en nuestra mente es comer. Esta es una idea inducida, porque no solamente nos alimentamos de comida. En realidad, todo aquello con lo que entramos en contacto nos alimenta de una forma o de otra. Las relaciones pueden ser nutritivas o todo lo contrario, tóxicas. El aire que respiramos puede ser nuestro alimento primordial o el más terrible de los venenos que cause la muerte en pocos minutos. Estos son ejemplos de cómo funciona la cosa, lo vas viendo, ¿no?

Con lo que comemos, que insisto, no es lo único que nos alimenta, pasa exactamente lo mismo. Los alimentos pueden ser extraordinarios nutrientes o terribles venenos. Y no te creas que se puede simplificar tanto y decir "este alimento es veneno, este otro es nutritivo". No, esto no funciona así. Todos los alimentos tienen su componente nutritivo y su componente tóxico, todos. No hay ninguno que sea solamente bueno o solamente malo, por decirlo de alguna manera.

Incluso aquellos alimentos clasificados por el sensacionalismo como milagrosos, buenísimos, grandes sanadores con propiedades increíbles para todo... vamos, la panacea, cumplen con esta condición: en alguna proporción son tóxicos para los humanos.

Esto no es una cosa que se difunda a través de la Organización Mundial de la Salud, de la OMS, a pesar de que este organismo cada año hace una revisión de su famosa pirámide alimentaria, pirámide que tiene la finalidad de indicarnos cómo y qué tenemos que comer a diario. Esta verdad que subyace en todas sus indicaciones no nos la cuentan. Y pensarás que estoy exagerando, ¿verdad? Que la sensacionalista soy yo. Pues mira, invito a que cualquier experto en nutrición, doctor en medicina o lo que sea que se considere que tiene autoridad en el tema, a que desmienta con pruebas empíricas lo que digo. Ahí queda eso.

Realmente la posibilidad más noble en cuanto a esto es la de documentarte y reflexionar sobre ello. Volviendo a la pirámide de la OMS y a la OMS misma, quiero avanzar algo sobre esta organización gubernamental: no te dice la verdad, no está a favor de tus intereses ni de tu salud. Esto es algo que vamos a ir viendo y va a quedar ampliamente demostrado a lo largo de los capítulos de este programa.

Bueno, pues en esta afamada pirámide alimentaria se transmite que los seres humanos somos omnívoros y que, en todo caso, nuestra dieta ha de ser muy variada y contener de todo. Y yo te aseguro que seguir estas indicaciones es el método más seguro para debilitar seriamente tu salud. No somos omnívoros y las mezclas nos sientan realmente mal, aunque nos hayamos acostumbrado a ellas.

Para la mayoría de nosotros, una digestión pesada y difícil es una digestión normal, y la empezamos a sentir como anormal cuando traspasamos los límites de tolerancia. Pero en ese momento nuestro sistema digestivo ya está tocado y el médico nos indica que necesitamos por lo menos un tratamiento, como mínimo, si no algo más severo. Pues yo intuyo que este tratamiento es el objetivo de toda la información que se distribuye sobre alimentación.

O dicho de otro modo, para que se entienda de otra manera, creo que es muy probable que la información falsa y tergiversada que se está haciendo pública en lo referente a la alimentación esté destinada a que más pronto o más tarde necesites un tratamiento médico. Ahí lo dejo. Es una hipótesis, pero es un buen punto para iniciar una reflexión sobre qué preceptos nos impulsan a alimentarnos como lo hacemos.

Y es que estas premisas de la OMS están fuertemente implementadas en el subconsciente colectivo. Tanto es así que incluso quienes optan u optamos por dietas sanas —di mediterráneas, vegetarianas, macrobióticas, veganas, la que sea, que hay muchas—, todas llevan implícitas las premisas de que hay alimentos buenos y alimentos malos y de que hay que comer muy variado.

¿Y crees que se han podido hacer investigaciones científicas suficientemente rigurosas para poder afirmar qué necesita nuestro organismo? ¿Tú lo crees? Pues la verdad es que lo que sucede dentro del cuerpo humano en vida sigue siendo un misterio. Por más burradas —porque son verdaderas burradas— que se han inventado para intentar registrar datos sobre el funcionamiento de la vida orgánica, ningún científico puede asegurar qué pasa dentro de un organismo vivo.

Un organismo vivo no se puede ver por dentro porque el mero hecho de investigarlo implica una alteración en las dinámicas de la vida, y lo único que se ha podido investigar a fondo es el cuerpo inerte y sin vida de los cadáveres. Por eso sabemos mucha anatomía, pero de fisiología andamos un poquito peor. Y de química orgánica, así asá. Y ya no te digo cuando entramos en otro tipo de procesos, por ejemplo neuronales, es más complejo todavía, ¿no?

En fin, el caso es que en ningún laboratorio se han podido recrear las condiciones idénticas a las de un organismo vivo, y es porque se desconocen los procesos que este lleva a cabo en realidad. Todo lo que se supone que sabemos no son más que hipótesis que pueden ser desmentidas por un nuevo descubrimiento que nos dará una nueva visión, incompleta y parcial, de cómo la vida se mantiene a sí misma en nuestros cuerpos.

Así que cualquier información que se haga sobre nuestras necesidades es transitoria. Cualquier afirmación que se haga sobre qué es bueno o malo para nosotros, para favorecer el proceso de la vida y, por tanto, la salud, puede ser desmentida y considerada un factor de enfermedad en un futuro inmediato, además.

Por ponerte un ejemplo, te voy a explicar una anécdota verídica. Un equipo de médicos de varios países europeos, especializados en oncología, consiguió una subvención para hacer una investigación muy completa sobre los factores de la dieta que más influían sobre el desarrollo del cáncer en las sociedades del primer mundo. Este estudio iluminó algunos factores desencadenantes del cáncer que pueden ser regulados, por decirlo de alguna manera, con la dieta.

Uno de los descubrimientos fue que los alimentos cocinados a la plancha eran muy tóxicos. Esto es así debido a que sufren una transformación; o sea, las grasas de los alimentos sufren una transformación cuando se someten a altas temperaturas. En ese momento se convierten en ácidos grasos trans saturados, que son más comúnmente conocidos como grasas trans. Esta transformación del componente lipídico contenido en un alimento, sobre todo si es de origen animal, hace que estas moléculas trans sean prácticamente imposibles de eliminar por nuestro organismo mediante sus procesos específicos de limpieza, por lo que se acumulan en los tejidos dando lugar a depósitos. Depósitos de residuos que deterioran el funcionamiento orgánico general y producen alteraciones celulares a nivel local, digamos cáncer.

Y ahora dime, ¿cuántas veces has oído decir a un profesional de la medicina o de la nutrición, o has leído en un medio de comunicación acreditado, que para bajar peso o bajar un índice considerado alto de colesterol hay que comer carne y pescado a la plancha? Pues bueno, ya me has entendido, ¿verdad? Con esto te lo he dicho todo, no hace falta insistir. "A buen entendedor, pocas palabras le bastan", decía mi amada abuela.

Y no creas que este es el único mito sobre alimentación sostenido por la ciencia que se ha desmontado, porque generalmente no se le da mucho bombo a este tipo de informaciones que desmienten lo que ha sido inducido con tanto esmero en el subconsciente de todas y cada una de nosotros. Yo no voy a hablar más sobre esto, solo quiero abrir esta reflexión para entrar en el debate, debate al que te invito a participar. En los próximos episodios podemos ir profundizando sobre estas y otras cuestiones referentes a la alimentación humana.

¿Qué opinas? ¿Te parece interesante el reto? ¿Tienes algo que añadir? ¿Más información que pueda ser útil para el debate? ¿Te parece muy descabellado lo que digo? ¿Vas a concederme el beneficio de la duda o me vas a sentenciar como mentirosa sin cuestionarte y entrar en reflexión? Déjame tus comentarios. Déjalos en dianavaleria.eu/contacto o, si lo prefieres, en el apartado de comentarios de las notas del programa en el blog.

Ahí lo dejo, ya está. Ya te he explicado lo que tenía rondándome sobre alimentación hoy. Si te ha resultado interesante este episodio, te animo a que lo compartas. A que lo compartas con tus contactos, con tus redes, por WhatsApp, por Telegram, por donde quieras. Por donde tengas amigos, amigas, familia, vecinos que estén interesados en la vida en salud.

Ponme valoraciones de cinco estrellas en iTunes, comentarios en iVoox, en Facebook, en Instagram, en LinkedIn, en Twitter, en el blog... Y como todavía no hemos establecido una periodicidad y las emisiones no serán regulares, mi recomendación es que en esta primera fase te suscribas al podcast. Puedes hacerlo desde la plataforma que te resulte más cómoda. Si me estás escuchando desde iTunes, pues suscríbete en iTunes. Si estás en iVoox, pues desde iVoox. Si me escuchas desde Facebook, Instagram, LinkedIn o Twitter, puedes entrar en mi web y suscribirte desde el formulario de suscripción: dianavaleria.eu/suscripcion. O si eres amante de Telegram, también puedes suscribirte al canal de Telegram que es t.me/diana3valeria.

Muchas, muchas gracias por escucharme. Gracias por acompañarme en este viaje en el que nos proponemos mejorar un poquito el mundo en que vivimos, aportando mayor calidad de vida a las personas que componemos esta amada humanidad.

Gracias también a Kitflus por cederme las fantásticas melodías que animan la cabecera y el final de cada programa. Son creación suya y me parecen a mí geniales. Kitflus es un gran músico internacionalmente reconocido; ha formado parte de bandas de jazz muy destacadas y mundialmente conocidas. Si quieres conocer más sobre lo que hace, te dejo su perfil de Facebook: facebook.com/kitflus.josemasportet.

Y recuerda: comenta en el apartado de comentarios, contáctame y cuéntame de ti, pídeme lo que necesites, mantente en contacto. Y bueno, pues hasta aquí ha llegado el programa de hoy. Sé que he sido un poco terrorista tocando el tema de la alimentación en estos términos, pero es el fruto de las reflexiones que he hecho a lo largo de más de treinta años. Tiempo en que he llegado a las conclusiones que he empezado a compartirte y que te voy a seguir compartiendo, si todo va bien.

Espero tus aportaciones y reflexiones. Que pases muy buenos días y excelentes noches. Hasta la próxima.