4. Qué hacer para conseguir una piscina natural
20 de abril, 2018
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Aprendiendo sobre la salud he llegado a comprender la importancia que tiene nuestro entorno en la preservación de la salud humana. Por este motivo me interesa cada vez más conocer los ecosistemas que forman el sistema terrestre. En la casa a donde nos mudamos hace un par o tres de años había una piscina típica de torre de veraneo. No estaba en óptimas condiciones y había que restaurarla si queríamos poder mantenerla como piscina. Entonces se nos ocurrió la idea: ¿Y si intentamos reproducir un sistema natural? Y sí nos pusimos manos a la obra. Aquí te cuento algo de esto.Transcripción del episodio
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¡Hola! Aquí tienes la transcripción literal del audio, organizada en párrafos para facilitar su lectura:
**Vidas en salud, episodio cuatro: Siete cosas a tener en cuenta para hacer una piscina natural.**
Te doy la bienvenida al podcast Vidas en Salud, el podcast que te inspira a llevar una forma de vida saludable. Este proyecto es mi iniciativa y yo soy Diana Valeria. Este podcast tiene la intención de difundir información que nos inspira y ayuda a reflexionar sobre qué es salud, preservarla o recuperarla y mejorar nuestra calidad de vida, entendiendo la salud desde el punto de vista más amplio que te puedas imaginar.
Para mí, tu salud incluye: tu entorno y tu interior, tu familia, tus relaciones, tu trabajo, la sociedad en que vives, tu religión o prácticas espirituales, tu alimentación, tus vecinos, tu comunidad, tus creencias, estudios, sentimientos y emociones, tu forma de pensar, las limitaciones con que te encuentras, tu economía y finanzas, el ambiente político de tu país y tu tendencia política personal, tu cultura, el aire que respiras, tus amigos y enemigos, tus hobbies, tus aversiones, tus elecciones, tu pareja, tus hijos... En fin, todo aquello con lo que, de una manera u otra, mantienes contacto.
Así que toco una amplia variedad de temas que son los muchos aspectos que afectan, influyen y están relacionados con tu salud. Si te interesa la propuesta, te propongo que me contactes y me digas qué aspecto de la salud te está interesando en este momento. De esta manera, podemos colaborar para darle al programa el contenido que tú necesitas. Puedes contactar conmigo en dianavaleria.eu/contacto.
Y bueno, vamos con el episodio de hoy. ¿Te acuerdas de que hace unos meses publiqué la historia de nuestra piscina? En esa publicación te explicaba cómo nos embarcamos en la aventura de intentar convertir la piscina que ya estaba en la casa en que vivimos en lo más parecido a un estanque natural, en una piscina ecológica. ¿Sí? ¿Te acuerdas?
Tal vez no tuviste la oportunidad de leer la historia, pero en resumen era que nos habíamos propuesto poner plantas como sistema de depuración del agua, tal y como hace la naturaleza. Y ahora te voy a explicar qué ha pasado con la piscina desde ese momento hasta ahora. Compartiré contigo los acontecimientos que me han dado la oportunidad de aprender no pocas cosas sobre qué es necesario para llegar a convertir una piscina concebida para depender de productos químicos que son agresivos —tanto para los bañistas como para el medio ambiente— en una ecológica, en una piscina con agua viva que se integra con el ecosistema del que forma parte y lo beneficia muchísimo.
En invierno del 2016 conseguimos un agua clara y limpia, y en la primavera daba gusto bañarse allí. El agua cristalina, las plantas sanas y fuertes, libélulas volando entre las hojas sobre la lámina de agua, la tortuga feliz nadando entre ellas, nosotros jugando en el agua pura y viva... ¡Qué bonito era todo! Pero lastimosamente toda esa belleza llena de vida no soportó el verano y colapsó antes de lo que hubiéramos querido.
Con la llegada del calor, la vegetación empezó a crecer sin control y se nos fue de las manos. El agua empezó a ponerse verde muy rápidamente y no nos dio tiempo de tener una clara estrategia y reunir los recursos necesarios para reaccionar e implementar las medidas que pusieran freno a esta catástrofe acuática. Como suele suceder, hubo varios factores que contribuyeron a que el agua se enturbiara tanto. Yo he identificado algunos: medidas que no tomamos o acciones que hicimos a medias o que hicimos mal, y te las voy a contar.
Tal vez hubo más factores que yo no he sabido ver ni deducir, pero tal vez a ti no se te escapen y nos lo puedes explicar para que todos podamos aprender más. Ya sabes, dianavaleria.eu/contacto y me lo explicas. O también puedes usar el apartado de comentarios de las notas del programa. Vamos a ver, te explico punto por punto.
**1. Es necesario limpiar a fondo la vegetación del jardín acuático en otoño.**
Si quieres que tu piscina depure el agua por sí misma, has de tener un jardín acuático. Hemos de emular a la naturaleza en sus procesos para hacerlos lo más eficientes posibles. Al implementar procesos idénticos a los que usa la naturaleza para perpetuarse a sí misma, nos aseguramos de estar colaborando con ella en su propia reconstrucción. Las plantas acuáticas se alimentan de las plantitas microscópicas que ponen el agua verde y de otros tipos de microorganismos que podrían llegar a contaminar el medio. Gracias a ellas, el agua permanece transparente.
Durante el otoño es imprescindible cuidar ese jardín. En invierno, las plantas se recogen y entran en estado de latencia; sueltan aquello que no necesitan y se mantienen en un estado como de hibernación esperando a que llegue la primavera. Pues en este soltar, sueltan hojas, ramas, frutos, flores... todo lo que es superficial. Todo lo que sueltan cae al agua depositándose en el fondo, convirtiéndose en pura materia orgánica. Esa materia se irá compostando dentro de la piscina y ese compost se irá convirtiendo en alimento para las plantas microscópicas que ponen verde el agua. Podar y retirar los restos en otoño evitará que estos se sumerjan y facilitará que el agua mantenga su equilibrio.
**2. Hay que escoger muy bien el tipo de árboles que puede haber alrededor de una piscina.**
En verano, la sombra de un árbol resulta agradable, pero si queremos tener árboles junto a la piscina, hemos de seleccionarlos según sus características. Los árboles de hoja caduca, los que dan semillas o los frutales no son los más adecuados. Si dejan caer las hojas o sus frutos sobre la lámina de agua de la piscina, pasarán a formar parte de la "comilona" para los microorganismos y algas microscópicas, enturbiando el agua hasta dejarla completamente verde o incluso densa como barro. En una de las esquinas de nuestra piscina hay un hermoso olivo que deja caer más de la mitad de su producción al agua. Estamos pensando en hacer una carpa que proteja la sección de la piscina que queda debajo del olivo.
**3. Un skimmer flotando en la piscina mantiene limpia la superficie.**
Un skimmer es un invento que permanece flotando y salva del "ahogo" a todos los restos vegetales y los insectos que caen dentro. Estos flotan durante unas horas o unos días antes de irse al fondo. El skimmer atrae, con una bomba que lleva dentro, y pesca el material flotante con su red. Una vez la red está llena de materia, la retiras y tiras su contenido en el compostador o sobre alguna plantita que lo agradecerá mucho porque es materia muy nutritiva.
**4. Los microorganismos "buenos" mantienen el agua limpia.**
He estado diciéndote todo el tiempo que hemos de mantener a raya la población microbiana, pero hay microorganismos que nos benefician. Una colonia controlada de cierto tipo de microorganismos mantiene el agua en óptimas condiciones; se alimentan de aquello que contamina el agua sin añadir residuo ninguno. Lo que hacemos nosotros es reproducir los microorganismos que se forman naturalmente en el sotobosque, que son los encargados de procesar toda la materia orgánica que se acumula en el suelo. Estos cultivos los usamos para mejorar el suelo y también los añadimos al agua de la piscina para que ayuden a la descomposición de la materia orgánica, convirtiéndola en un producto fácilmente absorbible por las plantas acuáticas.
**5. El agua estancada se pudre; hay que mantenerla en movimiento.**
Para evitar que el agua se pudra, lo mejor es poner una pequeña bomba que le imprima movimiento y genere corrientes internas. No ha de tener mucha potencia; con una pequeña de 12 voltios como las que se usan en los acuarios es suficiente. Nosotros escogimos una que lleva una placa fotovoltaica incorporada y cuando hay una cierta cantidad de luz se pone en marcha. La bomba mueve el agua oxigenándola, y el oxígeno añadido evita que las algas microscópicas proliferen. Además, distribuye los microorganismos por todo el volumen de agua.
**6. Tener animales en la piscina no es una buena idea.**
Peces, tortugas... se ven tan bonitos nadando por la piscina y aportan tanta vida. Pero los animalillos vierten sus desechos en el agua, o sea, cagan y mean en la piscina, y eso añade más materia orgánica —esta vez no vegetal, sino animal— a los restos de la descomposición. Esto sí que pone en serio peligro la calidad ecológica y biológica del agua.
Nosotros tenemos un pequeño estanque con carpas en la zona del jardín. Algún compañero de la casa decidió que la tortuga que habíamos encontrado dentro de la piscina al limpiarla un año atrás iba a ser muy feliz volviendo a la piscina. Así que, en un alarde de compasión, la metió allí dentro y puso también unos peces para que no pasara hambre. A Anacleto (la tortuga) le gustó mucho volver, pero el agua no resistió la presencia de los animales que la ensuciaban a velocidad de la luz. Empezó a ponerse cada vez más verde e incluso a oler mal.
**7. El agua tiene un equilibrio muy delicado y las proporciones son importantes.**
Cuanto más pequeño es un sistema acuático, más inestable es; y cuanto más grande, más estable. Por ejemplo, un charco es muy inestable porque se evapora fácilmente o se llena de hojas y se convierte en barro vegetal rápidamente. Un estanque bastante más grande tiende a generar vida vegetal superior que mantiene el equilibrio del agua. Nuestra piscina mide 4 x 8,5 x 2 metros de profundidad, dimensiones más que suficientes para que la vida del agua se pueda mantener en equilibrio si le proporcionamos lo que necesita.
Pero resulta que la piscina tiene una fuga a media altura y no se puede llenar más allá de un metro. Esto disminuye el volumen de agua y la hace la mitad de estable (o el doble de inestable). Así que nos hemos dispuesto a volver a vaciarla, limpiarla y reorientar la estrategia de cara a esta próxima primavera. Intentaremos seguir reparándola y a ver si conseguimos que esta piscina sea un estanque de agua viva, pura y natural este verano. ¿Crees que lo conseguiremos?
Me gustará mucho leer tus comentarios al respecto. Anímate a darme tu opinión o cualquier idea que pudiera sernos útil. Si te ha resultado interesante este episodio, te animo a que lo compartas con tus contactos por tus redes, por WhatsApp, Telegram, email... por donde quieras. Pon valoraciones de cinco estrellas en iTunes, "me gusta" y comentarios en iVoox, Facebook, Instagram, LinkedIn, Twitter... todo esto ayuda a que este programa se conozca y pueda llegar cada vez a más gente.
Y como todavía no hemos establecido una periodicidad fija, mi recomendación es que te suscribas al podcast desde la plataforma que te resulte más cómoda. Muchas gracias por escucharme, gracias por acompañarme en este viaje en que nos proponemos mejorar un poquito el mundo en que vivimos.
Gracias también a Kitflus por cederme las fantásticas melodías que animan la cabecera y el final de cada programa. Kitflus es un talentoso músico internacionalmente reconocido que ha formado parte de bandas de jazz destacadas y ha acompañado a celebridades en sus conciertos.
Y recuerda: en el apartado de comentarios, comenta. Contáctame y cuéntame de ti, pídeme lo que necesites. Mantente en contacto. Y bueno, pues hasta aquí he llegado con el programa de hoy. Vamos avanzando en la realización de nuestra piscina natural y es un placer compartir contigo nuestro proceso de aprendizaje. Espero que esta historia te haya ayudado a comprender mejor qué es necesario para crear una piscina ecológica.
Que pases muy buenos días y excelentes noches. ¡Hasta la próxima!