31. Empezando a comer mejor: La dieta ideal
09 de febrero, 2019
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Segundo episodio de la serie dedicada a quienes quieren empezar a comer mejor. Hoy repasamos las diferentes dietas específicas de los animales para identificar cuál es nuestra verdadera naturaleza dietética.Transcripción del episodio
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Aquí tienes la transcripción literal del audio:
Vida en Salud, episodio 31.
Estamos en el ciclo "empezando a comer mejor" y hoy nos enfocaremos en la dieta ideal. Te doy la bienvenida al podcast Vida en Salud, el podcast que te inspira a vivir de forma saludable. Esta propuesta es mi iniciativa y yo soy Diana Valeria. En este podcast nos proponemos aumentar la conciencia de que la salud es una responsabilidad personal, de que únicamente tú eres responsable de tu salud y nadie más. Y te ofrecemos información, conocimiento e inspiración que te pueden ayudar a tener seguridad para poder aceptar y tomar esta responsabilidad.
Entendemos la salud desde un punto de vista muy amplio y hablamos de los muchos aspectos que afectan a la vida y que demasiadas pocas veces se vinculan con la salud. Bueno, pues voy a seguir con este asunto de la comida, de la alimentación, de nuestra nutrición, desde la visión que he podido ir desarrollando a lo largo de todos estos años de investigación, estudio y experimentación conmigo misma y, para qué nos vamos a engañar, también animando a los demás a experimentar con los postulados que estaba observando.
Pero antes que nada, me gustaría muchísimo saber cómo ha ido el ejercicio de observación que te propuse en el anterior episodio. ¿Lo has puesto en práctica? ¿Estás procrastinando el momento de abordarlo? Procrastinando, la palabra de moda. Al menos yo la estoy escuchando mucho, que quiere decir posponer, ¿no? ¿Estás posponiéndolo mucho? Bueno, no te preocupes. Te quería decir que si no lo has hecho, no tienes que estresarte por eso, porque la información no siempre te llega en el momento de ponerla en práctica.
Yo estoy segura de que cuando estés en el momento de experimentar esta clase de escucha que te propuse en el episodio 29, lo harás sin ni siquiera darte cuenta. O sea, como ya tendrás la información, un día te sorprenderás a ti observándote, haciéndote las preguntas que te propuse y, si caes en la cuenta, te dirás: "¡Vaya! Pero si esto es lo que me propuso Diana hace tanto tiempo o hace cuánto tiempo", lo que sea que tardes. No te preocupes, pero es que ni un gramo. Si no lo has hecho, no te preocupes. Ahora, si lo has hecho, me gustaría saber un poco cómo te ha ido. Para eso tenemos el grupo de Facebook que se llama Vida en Salud Podcast. Si te apetece por allí comentar, me encantará a mí leer lo que digas y poder interactuar juntos.
Pues bueno, hoy vamos a ver el tema de la dieta específica del ser humano, porque no deja de ser importante para entender un poquito cómo es nuestra dieta, la dieta que nos es propia. Porque si te fijas, en el reino animal cada especie tiene su forma de alimentación específica. Desde pequeños se nos enseñó que nosotros, los humanos, somos omnívoros. O sea, que comemos de todo. Y este parece ser un paradigma muy extendido hoy en día porque, por lo que se ve, la industria alimentaria parece habérselo tomado muy en serio que comemos de todo, ¿no? Y esto se hace evidente porque vemos que suele condimentar sus producciones con montones de aditivos, con materias primas que, si bien son una ventaja para sus objetivos de mayor tiempo de conservación, facilidad de almacenaje, de transporte, de elaboración, de recolección, de cultivo, etcétera, se trata de sustancias que hasta que nos han sido impuestas por los alimentos más consumidos del momento, nunca habían formado parte de nuestra dieta.
Esto me recuerda que una vez escuché en un podcast que me gusta bastante, que se llama "Lo que tú digas", pues escuché una entrevista a una mujer química que además era crítica de arte, ¿no? Pero cuando hablaba de química, a mí se me ponían un poco los pelos de punta. Y ella aseguraba que la industria alimentaria es segura y que le horrorizaba ver y oír hablar sobre la toxicidad que tiene esta industria a quienes, según ella, no tienen, no tenemos, ni idea de química. Bueno, yo tuve que comentar ese episodio para echar por tierra su planteamiento porque es verdad que yo no soy química, pero sí que soy humana y sí sé sobre qué me hace bien y qué me hace mal. Así que bueno, tuve que hablar de eso, ¿no?, de qué es lo que nos hace daño a los humanos y a qué se refería, preguntarle a qué se refería con esta seguridad, esta supuesta seguridad que tenía la industria alimentaria, ¿no? Que para quién era segura, básicamente. Aún estoy esperando la respuesta, tampoco lo he estado consultando mucho.
Bueno, pues lo que quiero decirte es que yo pongo en duda este supuesto omnivorismo que se supone que es propio al ser humano. Y en este episodio te voy a explicar por qué, y seguramente tú vas a entenderlo fácilmente. También quiero avisarte de que, mira, me va a llevar más de un episodio poder desarrollar bien esto. Así que paciencia, y te aseguro que la información que vas a recibir va a valer cada minuto que inviertas en escucharla, por poco que te interese la alimentación y la nutrición, o por poco que te interese la salud, o por poco que te interese la vida, o por poco que te interese el bienestar. Va a valer muchísimo esta información.
Vale, en realidad cada especie sobre la tierra tiene su forma de alimentación, una dieta muy específica. Para poder hacernos una idea general y luego ir llegando a lo que nos interesa, que es la dieta de la especie humana, voy a repasar un poco las diferentes formas dietéticas que encontramos en las especies animales con las que convivimos. Veremos que las características que tiene el cuerpo, el organismo y la fisiología de cada animal está muy asociado a la dieta que les es específica. A mí esta comparativa me gusta mucho. Me parece muy aclaradora y supone una buena base para comprender planteamientos más avanzados sobre alimentación humana. A ver qué te parece a ti.
Bueno, antes de entrar en materia, conviene que comparta contigo algunos datos sobre fisiología digestiva. Bueno, es simple. Ya sé que la palabra se hace grande, pero ya verás que es simple. En fin, seguramente algo de lo que voy a explicar no va a ser nuevo para ti, pero piensa que si no lo supieras, te gustaría saberlo. Así que o pasas un poquito más rápido y llegas hasta el punto en que no se te repite la información, o lo escuchas porque igual añado alguna información que no te había llegado. ¿Vale?
Bueno, los alimentos que tomamos las diferentes especies animales ingresan en nuestro sistema digestivo en formas más complejas de lo que nuestro organismo las utiliza. Así que la digestión es básicamente la descomposición de estas sustancias complejas en moléculas más simples para que puedan ser aprovechadas por el cuerpo en sus procesos, ¿no? Entonces, cuando comemos proteínas, por ejemplo, nuestro proceso digestivo tiene que descomponerlas en moléculas de aminoácidos. Una descripción que te ayudará a formarte una imagen gráfica de esto es la de imaginar los aminoácidos como una cadena de seres que van cogidos de la mano a todas partes y en esta unión forman una cadena, y esta unión es una sola proteína.
Con los hidratos de carbono sucede lo mismo y con las grasas también. Los carbohidratos son azúcares complejos que para que nos sean útiles el proceso digestivo ha de convertirlos en moléculas de azúcares simples. Y con las grasas, que están a su vez compuestas de moléculas lipídicas o ácidos grasos. Las moléculas en su forma simplificada que son las que nuestras células pueden utilizar. Para poder romper estas cadenas, nuestro cuerpo forma sustancias que se llaman enzimas. Cada componente requiere de enzimas específicas para su descomposición. O sea, las grasas se convierten en ácidos grasos y lípidos gracias a unas enzimas específicas, concretas, que solo se encargan de eso. Las proteínas se convierten en aminoácidos por la acción de otras enzimas diferentes que solo se dedican a esto. Y los carbohidratos se convierten en azúcares por la acción de otro tipo de enzima que solo se dedica a esto.
Cada una de estas enzimas sobrevive en unas condiciones químicas muy concretas. Son específicas para ellas. Por ejemplo, las enzimas que intervienen en los procesos que implican a las grasas y a las proteínas se desarrollan en medios ácidos y necesitan de unos químicos digestivos, de unos jugos gástricos ácidos, muy ácidos. Esto hace que los cuerpos preparados para la asimilación de proteínas y grasas tengan de forma natural una mayor resistencia a la acidez orgánica, aguanten mayor acidez. Que no se queman cuando el estómago está hasta los topes de un ácido clorhídrico súper, súper, súper fuerte. En cambio, las enzimas que intervienen en los procesos de los carbohidratos y los azúcares se desarrollan en un medio alcalino, todo lo contrario. Y los químicos digestivos de los animales que están preparados para alimentarse de carbohidratos son alcalinos y sus cuerpos soportan muy mal la acidez. Al pie de las notas del programa te dejo una tabla en que están todas las características y todas las comparaciones de todas las formas de dieta que tienen los animales y cómo son las características tanto físicas como químicas como mecánicas de estos cuerpos. Vale.
Una vez te he dado esta pequeña introducción a la química orgánica, vamos a ver las especies y sus dietas, ¿vale? O las dietas que se asocian a las diferentes especies. Okay, pues tenemos los granívoros. Esta forma de alimentación que tienen las aves o muchas de las aves, o sobre todo muchas de las aves, y bueno tienen unas características muy particulares que solo tienen estos animales que tienen como base el grano. Que es pues tener un aparato digestivo, un tracto digestivo muy cortito y tener bolsas para depositar el grano, para depositar piedras que utilizan para machacar el grano, porque no tienen dientes. Entonces para romper las fibras de los granos necesitan ayuda y se ayudan picando piedras y almacenándolas en una bolsita también que aquí en Cataluña se llama "pedrer", no sé en otras partes del mundo. Los granos son fáciles de fermentar y necesitan solamente de un medio alcalino porque son hidratos de carbono o en caso de ser proteínas no son proteínas compuestas sino aminoácidos separados.
Luego tenemos los insectívoros, animales que comen insectos como dieta base. Y tienen un tracto digestivo corto y muy simple, con pocas complicaciones, sin bolsas. Los animales que comen insectos se los tragan y ya está y son muy fáciles de asimilar por ellos. Ni la alimentación a base de insectos ni la alimentación a base de grano podría ser confundida con el tipo de alimentación que tenemos los humanos, ¿no? Y como lo que quiero es que lleguemos a conclusiones en cuanto a lo que es la alimentación humana, pues no tiene mucha relevancia, sencillamente los nombro porque es una forma de alimentación básica más de los animales con los que convivimos, pero no vamos a profundizar más en ellos.
Donde sí que se da mucha controversia y mucha confusión es en los tipos de alimentación que nombraré ahora, porque pues hay muchas discusiones sobre si los humanos correspondemos a una o a otra o tenemos más de una o más de otra. Estos son los herbívoros, que son los animales que se alimentan solo de vegetales. Entonces vamos a repasar un poquito las características que tienen porque veremos que están muy relacionadas con la forma que tienen de alimentarse. Por ejemplo, son cuadrúpedos. Esto hace que puedan tener la boca siempre muy cerca del suelo y obtener sus alimentos. Por ejemplo, hablamos de reses, camellos, caballos, ¿no?, de este tipo de animales. Por si acaso te habías perdido. Luego sus patas terminan en pezuña. Y esto es una cualidad muy curiosa porque es una cualidad simbiótica para con la tierra que hace que tengan una relación de cooperación win-win, ¿no?, que se ayudan el uno al otro. Ellos con sus patas lo que consiguen es remover la tierra y mezclarla con sus propias defecaciones. Y así la nutren y facilitan que la tierra que ellos mismos desbastan al nutrirse de ella, vuelva fácilmente a poder regenerarse y a poder generar más pasto.
Entonces son rumiantes, y esto quiere decir que su sistema digestivo tiene más de un estómago y necesita masticar las fibras vegetales varias veces entre las digestiones estomacales, entre las digestiones que tiene en sus varios estómagos. O sea, cortan la hierba, la mastican, la tragan, la envían a un estómago, ahí se fermenta con unos jugos gástricos, la vuelven a regurgitar, la vuelven a masticar, la vuelven a tragar, la llevan a otro estómago, se fermenta con otros jugos. Y bueno, es así como digieren, como descomponen los nutrientes que tienen las fibras vegetales. Estos animales son auténticos biodigestores y son muy importantes en la naturaleza porque toman grandes cantidades de fibra y en sus estómagos las procesan mucho. En esos estómagos que fermentan las fibras vegetales lo que sucede es que se generan gran cantidad de microorganismos que luego al llegar a la tierra hacen una gran función de regeneración de la propia tierra. Están todo el día masticando y tienen un intestino muy largo, que es hasta 20 veces más largo que el tamaño de su cuerpo.
Algo que también es muy característico es el tipo de dentadura que tienen, porque está configurada exactamente para la función que cumple. O sea, los incisivos son como palas cortantes, o sea, como unos cuchillos anchos que cortan los tallos. No tienen colmillos porque no necesitan desgarrar ninguna fibra, y sí tienen unos molares anchos y completamente planos por arriba. Y las mandíbulas no se separan demasiado, o sea, no abren mucho la boca, pero sí que pueden moverlas lateralmente como frotando una contra la otra, ¿no?, y de adelante atrás. Esto facilita que puedan triturar mejor las fibras vegetales, que las puedan machacar mejor y extraer de ahí la clorofila que es donde está el nutriente que ellos necesitan. Entonces en cuanto a la química, no segregan aquella enzima que hemos dicho que es para ayudar al organismo a eliminar, a expulsar el ácido úrico, que era consecuencia de la digestión de las grasas y de las proteínas. El ácido clorhídrico de sus jugos gástricos es débil, y sí segregan la ptialina, que es la que digiere los carbohidratos.
Luego los carnívoros también tienen unas características como muy establecidas para el tipo de dieta que siguen. Cuando hablamos de carnívoros pues hablamos de felinos, cocodrilos, delfines, ballenas, lobos, coyotes, el hurón y el oso polar. Animales de este tipo. Son cazadores por naturaleza y sus cuerpos están configurados como eso, como cazadores, para cazar. Son fuertes, son ágiles en general y son veloces. O sea, algunos más y algunos menos. Sus patas y su boca son armas de por sí, son como cuchillos. Tienen garras puntiagudas que cortan y desgarran, y sus dientes también cortan y desgarran. Tienen colmillos grandes y afilados, en comparación al tamaño de los otros dientes son grandes. Tienen incisivos pequeños pero en punta, y los molares también son afilados y no son muy grandes. Tienen la capacidad de abrir mucho, mucho la boca porque eso les permite morder partes de animales grandes y les permite desgarrar e incluso cortar tendones cuando es necesario para inmovilizar a una víctima, para lesionar a un animal que está corriendo y que no pueda seguir corriendo, por ejemplo. No sé si la habéis visto alguna vez, ¿no?, que un león ¡pum! se tira encima de la pata trasera de una gacela, por ejemplo, y la gacela ya ¡pum! se quiebra y ya no puede seguir corriendo, y es por esto porque le cortan con sus instrumentos, con sus armas, le cortan un tendón y ya no puede seguir su marcha. Tragan, no mastican.
Las características del sistema digestivo son que es muy corto, solamente una vez y media el tamaño de su cuerpo. Y esto es así porque la carne se pudre fácilmente, y el cuerpo de los carnívoros está entre 38 y 40 grados, tiene una temperatura corporal alta más bien. Entonces si tuvieran un intestino muy largo, esa carne que ingieren estaría mucho tiempo digiriéndose a unos 38-40 grados, que no llega a ser temperatura de esterilización. O sea, a partir de 60 grados ya hay muchas bacterias y microorganismos que mueren, pero a 38-40 es una temperatura muy buena para la proliferación de bacterias, pero como se da la putrefacción de la carne, podrían generar microorganismos patógenos en su intestino y se enfermarían. Entonces por eso tienen un intestino corto más bien, para procesar rápidamente la carne y expulsarla rápidamente también. Entonces ¿cómo hacen para poder descomponer las proteínas y las grasas que tienen en su mayoría la carne? Porque si no es por tiempo es por química. Entonces ellos lo que hacen es que tienen unos jugos gástricos muy ácidos con un ácido clorhídrico muy fuerte, fuertísimo, que por un lado neutralizan la proliferación de microorganismos patógenos y además descomponen fácilmente la carne, sus proteínas. Y además en el riñón generan la enzima uricasa que hemos dicho que es la que ayuda a descomponer los residuos de la digestión de las proteínas y las grasas y ayuda a expulsarlos del cuerpo. Entonces estos animales no tienen ninguna necesidad de descomponer hidratos de carbono, así que no segregan ninguna enzima que sirva para eso. Y además estas enzimas, las ptialinas, no sobrevivirían, no podrían existir en un ambiente tan ácido como el digestivo de un carnívoro.
Vale, y luego tenemos a los omnívoros. Entonces las características de los omnívoros son bastante parecidas a las de los carnívoros. Básicamente se diferencian un poco en que tienen garras, pero también según la especie tienen pezuñas. Como por ejemplo los jabalís son omnívoros y no tienen garras, tienen pezuñas. Por todo lo demás son prácticamente iguales. Lo único que tienen un intestino más largo que el de los carnívoros. Si los carnívoros tienen un intestino que es una vez y media el tamaño de su cuerpo, los omnívoros tienen un intestino que aproximadamente es tres veces más largo que su cuerpo.
Y luego están los carroñeros. Los carroñeros los voy a nombrar, son los animales que se alimentan de carroña, o sea es de carne en proceso de descomposición, porque son animales que comen carne pero no la cazan. Aprovechan los restos de cacerías de los carnívoros o incluso a veces los propios carnívoros se convierten en carroñeros cuando tienen no pueden cazar por lo que sea y tienen que ir a comer de la caza de hace días, por ejemplo. O están enfermos y tienen que comer lo que han cazado otros animales, etcétera. Pero he querido nombrarlo porque de alguna manera esta simple característica ya nos acerca a una de las características que tiene la dieta, la forma de alimentarse del ser humano, que es que come carne pero no la caza. Entonces un poquito podríamos decir que el ser humano sería un omnívoro más bien tirando a carroñero, ¿no?
Luego tenemos los frugívoros. Los frugívoros pues comen fruta. Y esto nos pasa a todos los mamíferos. Todos los mamíferos comemos fruta en mayor o menor proporción. Hay primates que se alimentan prácticamente exclusivamente de fruta. Y las características del cuerpo y del sistema digestivo de los frugívoros también son muy específicas para ayudar a ese tipo de alimentación. Como por ejemplo los brazos, las manos y los pies. Somos los únicos animales bípedos, que podemos ir a cuatro patas también pero somos bípedos básicamente. Tenemos brazos y tenemos piernas con articulaciones que nos permiten un amplio movimiento y tenemos manos prensiles, tenemos pulgar oponible que nos permite coger las cosas, incluso coger una rama de un árbol y colgarnos de ella porque nuestras manos nos lo permiten. Y hay algunos mamíferos que además de tener manos prensiles tienen también pies prensiles. No tenemos ninguna característica que nos dote para la caza, más bien para la huida, pero para la caza no. Los humanos tenemos la característica de que podemos fabricar armas que nos pongan a la altura de los grandes cazadores, pero nuestra naturaleza no es así.
Entonces la dentadura tiene más coincidencias con la dentadura de los herbívoros que con la dentadura de los carnívoros. Solo tenemos unos colmillos que no nos sirven para comer en realidad. O sea, yo nunca he utilizado mis colmillos para comer ningún alimento específico, ni los he usado específicamente de una manera concreta como para decir: "ves que bien que tengo estos colmillos porque si no no podría comer esto". Esto no me ha pasado nunca, no sé si a ti, pero a mí no me ha pasado nunca. Así que por eso se dice que tenemos los colmillos para la defensa, no para la alimentación. Nuestra digestión es igual que la de los herbívoros. Segregamos ptialina que permite descomponer los hidratos de carbono. Nuestros fluidos corporales y digestivos son alcalinos, no son ácidos. O sea, no estamos especialmente dotados para descomponer las proteínas complejas de la carne. Y no segregamos la uricasa renal, así que no estamos preparados para expulsar de nuestro cuerpo el ácido úrico que se genera por la descomposición de las proteínas y las grasas. Nuestro intestino es nueve veces el largo de nuestro cuerpo, o sea es más bien larguito. Y bueno, para mí está bastante claro que no estamos capacitados para alimentarnos de carne como alimento básico, como alimento principal.
Pues yo creo que cuando te pones a revisar esto que acabo de explicar, fácilmente llegas a la conclusión de que los seres humanos somos más frugívoros que otra cosa, ¿no? A lo largo de la historia ha habido bastantes buscadores de la forma de alimentación más adecuada para mantener y preservar la salud del ser humano que piensan que el origen de nuestros males es el habernos alejado de nuestra dieta fisiológica, la dieta frugívora. Ahora no voy a desglosar esto, pero bueno lo que sí que quiero decirte, yo quiero llevarte a las conclusiones que sí que son válidas, aquello que sí que sirve, ¿vale? Y quiero describirte lo más riguroso que he encontrado en cuanto a qué papel juega la fruta en nuestra dieta. Así que voy a hablarte de un investigador que considero que llegó a las conclusiones más válidas sobre esta cuestión de la fruta y la alimentación humana. Voy a presentarte al higienista alemán Arnold Ehret, que no era médico ni siquiera naturista, sino profesor de dibujo. Ehret dedicó tiempo a investigar, experimentar, descubrir y corroborar algunas verdades incómodas para la incipiente industria de la salud. Estamos hablando de finales del siglo XIX, principios del siglo XX. Yo creo que este es el motivo por el cual Arnold Ehret murió siendo víctima de un extraño accidente en extrañas circunstancias y justo después de haber escrito dos libros que eran los cuadernos básicos de la formación sobre alimentación y salud y de haberla llegado a impartir por primera vez en Estados Unidos. Ehret entonces en ese momento se vio implicado en un accidente de automóvil que nadie sabe muy bien cómo fue y falleció al momento, curiosamente al momento. Para mí Ehret es a la alimentación y el higienismo lo que Nicola Tesla a la energía eléctrica, solo que Ehret fue muerto y Tesla enterrado en vida. El resultado es que ambos fueron silenciados.
¿Y cuál fue el gran descubrimiento de Ehret como para que hable de él aquí y ahora? Bueno, ya te he avisado antes que aquí es donde entramos en una parte compleja. Por eso voy a necesitar darte una introducción hoy y terminar de explicarte en el próximo capítulo todo el postulado de Ehret. Pero prométeme que escucharás el próximo episodio de la serie "aprendiendo a comer mejor", ya que desglosar y comprender bien los descubrimientos de Ehret es básico para poder aprovechar bien toda la información que te estoy entregando. ¿Vale?
Lo más relevante de Ehret es que se dio cuenta de que sí, la dieta ideal del ser humano, la fisiológica, era la dieta frugívora. Entonces, lo más fácil llegados a este punto es pensar lo que pensaron tantos otros, ¿no?: "Entonces comamos fruta que tiene la composición adecuada para ser asimilada por nuestro sistema y no nos genera cúmulos tóxicos". Pero el gran descubrimiento de Ehret fue constatar que esto es un error y constatar el motivo por el cual es un error. Ehret se dio cuenta de que el cuerpo que había sido sometido a una dieta antifisiológica durante tantas generaciones, porque las condiciones epigenéticas también se transmiten de generación en generación, no podía ser limpiado y regulado de golpe sin sufrir graves consecuencias. Que el cuerpo sometido a un proceso demasiado premiante para un organismo en malas condiciones tenía muy malas reacciones. Al darse cuenta de esto empezó a investigar en cómo se puede mejorar la condición de un cuerpo tan intoxicado, en cómo se puede limpiar el organismo sin tener que llegar a las graves consecuencias que se suelen dar en los procesos de desintoxicación.
Bueno, quería llegar hasta aquí. Para mí era importante explicarte por lo menos esto antes de despedirme. Quería que supieras que aunque hayas entendido que tu problema son los tóxicos acumulados, no es una buena idea empezar una cura desintoxicante extrema ahora mismo. Espera a conocer toda la teoría desarrollada por Ehret y déjame que te siga llevando de la mano hasta un lugar seguro, por favor. Si no puedes esperar al próximo episodio que será la semana que viene, puedes comprarte el libro escrito por Ehret y traducido por David Gil, que para mí es la más fiel y pura traducción que se puede encontrar de este trabajo. Te dejo en las notas del programa en la web dianavalería.eu el link al libro "Sistema curativo por dieta amucosa" de Arnold Ehret traducido por David Gil y lo puedes comprar en Amazon. Pero si no quieres comprarlo en Amazon, seguro que puedes encargarlo en la tienda de tu barrio. Ya tienes el título y el autor, es "Sistema curativo por dieta amucosa" de Arnold Ehret traducido por David Gil.
Y yo ya me voy despidiendo. En el próximo episodio hablaré con una apasionada cocinera, pero no es una cocinera cualquiera. Ella está especializada en alimentación viva y consciente. Ya verás qué es. Daniela te lo va a explicar muy bien. Muchas gracias por escucharme. Gracias por participar. Gracias por tus comentarios y sugerencias. Gracias por estar dándole sentido a Vida en Salud. Gracias también a Kitplus por la cesión de las melodías que animan el programa. Comparte este episodio si te ha gustado. Permite que los niños escuchen Vida en Salud. Si quieres proponer un tema o exponer alguna pregunta, escríbeme a vidaensalud@dianavaleria.eu. ¿Te gustaría recibir un aviso en tu correo electrónico cada vez que publique un episodio? Pues suscríbete en dianavalería.eu/suscripción. Nos reencontramos hablando de alimentación viva y consciente. Que pases muy buenos días y excelentes noches. Hasta la próxima.