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41. Acompañamiento en la muerte

29 de abril, 2019

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Hablamos con Isabel Gonzalez sobre la situación que se da cuando hemos de acompañar a una persona que sabe que va a morir en poco tiempo.

Transcripción del episodio

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Aquí tienes la transcripción literal del audio, dividida en párrafos para facilitar su lectura:

**Vida en Salud, episodio 41: El acompañamiento en la muerte.**

Te doy la bienvenida al podcast Vida en Salud, el podcast que te inspira a llevar una forma de vida saludable. Esta propuesta es mi iniciativa y yo soy Diana Valeria. En este podcast nos proponemos aumentar la conciencia de que la salud es una responsabilidad personal, porque nadie más que tú eres responsable de tu salud. Y te ofrecemos información, conocimiento e inspiración que te pueden ayudar a tener la seguridad que necesitas para poder aceptar y tomar esta responsabilidad.

Entendemos la salud desde un punto de vista muy amplio y hablamos de los muchos aspectos que afectan a la vida y que demasiadas pocas veces se vinculan con la salud. Y uno de estos aspectos es precisamente la muerte. Y es por esto, porque normalmente no se nombra, normalmente no se tiene en cuenta, no se vincula a la vida y no se vincula a la salud, que he querido que tenga un espacio en el podcast Vida en Salud.

Hoy nos hemos reunido con Isabel González, la psicóloga que ya nos habló en el episodio 30 sobre el duelo, y vamos a hablar con ella sobre la situación del acompañamiento a una persona que sabe que va a morir en un tiempo limitado. Una persona a lo mejor cercana a nosotros que tiene un diagnóstico en el que le han pronosticado días, semanas o pocos meses de vida.

Y ahí ya empieza un acompañamiento con mucho tacto, con mucho cariño, con mucho respeto. Y después, pues en el proceso de ir aceptando, es delicado porque una persona la esperanza no la pierde nunca y se aferra a la vida y es normal. O sea, que, digamos que aunque a mí me han dicho que yo voy a morir dentro de dos meses, yo esto en realidad no me lo estoy creyendo. No, es la primera reacción, la negación.

Y aún así pues se abre una etapa muy valiosa en la que puedes gestionar asuntos pendientes, sobre todo a nivel de relaciones, y poder expresar lo que te gustaría haber expresado quizá y no habías podido y al mismo tiempo dar la oportunidad a tus seres queridos que lo puedan hacer también contigo, claro. Claro, todo lo que sea despedirse de cualquier cosa conocida, en cierto modo es un proceso de muerte también, ¿no?

Claro. Solamente la palabra cáncer ya es un trauma escucharla, así que ya conviene hacerlo de una manera muy cuidadosa. Y hay muchos profesionales de la salud que ya lo están haciendo. También queda mucha gente por concienciarse de que es un momento muy delicado y precioso a la vez. Porque el hecho de que tomemos un poquito más de conciencia de que nos vamos a morir, pues ayuda a cambiar todo un orden de valores que de otra manera pues vivimos pensando que nunca va a llegar.

Así que aunque puede ser dramático y doloroso, si se hace un buen acompañamiento puede ser una etapa súper profunda y de la que podemos aprender todos, especialmente los seres queridos que acompañan a las personas afectadas, porque estas personas muy a menudo se convierten en grandes maestros. Así que desde la humildad, desde el estar presentes, desde el no querer llenar espacios de silencio con conversaciones banales sino estar muy atentos desde la propia presencia a ver cuál es la necesidad que tiene la persona en ese momento.

Y a veces es tan fácil como preguntar. En lugar de intentar animar o distraer hacia otros temas de que tú creas que le puede ayudar a alejarse del dolor, pues quizá a veces es tan fácil como preguntar: ¿qué necesitas en este momento? Y hablar mucho desde eso, desde la presencia y también desde el tacto. Tocar a las personas, acariciarlas, estar, sobre todo estar. Estar presentes, ¿no? Sí.

Se genera una especie de proteccionismo del familiar a la persona afectada y también viceversa, de la persona afectada hacia el familiar con la buena intención de evitar el sufrimiento del otro. Pero lo que acaba generándose es un engaño recíproco porque, en general, las personas que se van a morir saben que eso va a suceder. Claro, todos lo sabemos. Pero sobre todo cuando está cercana la muerte la persona lo sabe, de alguna manera lo sabe.

Entonces con la buena intención de proteger al ser que quieres para evitar el dolor, al final lo que ocurre pues eso es que se engañan los unos a los otros y acaba la persona yéndose sin haber podido hablar de cosas que se quedan ahí pendientes o simplemente de expresar y llorar juntos que a lo mejor en ese momento es lo único que se puede hacer.

Exacto, llorar el dolor de la posible pérdida o de lo que no hemos podido vivir porque de hecho la pérdida es que tampoco es tan la pérdida, yo me da la impresión a mí de que cuando te enfrentas a que vas a abandonar esta realidad que conoces, que vas a abandonar a las personas con las que has vivido esta realidad, hijos, padres, personas muy cercanas, parejas, amigos, lo que sea, es como que las relaciones toman otra dimensión.

Y entonces aquello que no hiciste por lo que siempre quedan cosas que no haces, siempre quedan cosas que no dices, siempre quedan cosas que tú hubieras querido que fueran de otra manera y fueron como fueron porque el destino nos maneja, no somos propietarios de nuestro destino. Pues podérselo decir, eso es sanador y yo creo que te tiene que ayudar a enfrentarte a la muerte desde otro estado mucho más calmado, mucho más en paz también, ¿no? Si no es como enfrentarse a la muerte desde el sufrimiento de todas esas cosas que no has podido resolver, no sé.

Pues sí, son momentos en los que es una oportunidad para abrirse también a otras realidades mientras aún estamos vivos. Es decir, más allá del intelecto y las emociones hay más. Y es una manera de prepararse, descubrir y conectar ese algo más. Si cogiéramos el símil del mar, andamos casi siempre en esas olas de las emociones y nos hace sentir vivos pero hay otro lugar un poco más profundo en el mar donde las olas no se notan y cuando puedes pasar hacia ese otro lugar y descubrir ese mar en calma, esa paz interior llena de alegría y de desapego al mismo tiempo y de desidentificación.

Es decir, puedes asumir que tu cuerpo está enfermo y que va a dejar de funcionar en un tiempo, pero poder conectar y descubrir ese otro lugar en ti que no se acaba con la muerte es muy reconfortante y muy recomendable para todos, pero especialmente en estas situaciones. De hecho lo sabemos, que hay un aspecto de nosotros que eso sí que no va a morir porque ya lo dijo Einstein creo que era, que la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma y nosotros somos eso, energía, pura energía y lo que vamos a hacer es transformar, nos transformamos en diferentes realidades y eso es lo que va a perdurar siempre, ¿no?

Claro, estamos hablando de que es muy importante el tema de que lo afrontemos, que lo miremos cara a cara esta situación junto con la persona que está en el proceso de que sabe que se va a morir y que tiene un tiempo limitado para vivir lo que le quede. Y que bueno, que no hagamos ver que no está pasando sino que lo miremos cara a cara y lo hagamos juntos.

Pero claro, esto se dice fácil pero se hace difícil porque no tenemos educación para ello, porque no hay una costumbre cultural de gestionar las emociones, ni siquiera hay un bagaje cultural de ser sinceros los unos con los otros tampoco. Entonces claro, en un proceso tan delicado es como da miedo, ¿no? También. Y a lo mejor sería una buena cosa encontrar pues algunas pautas que se le puedan dar a una persona que está en esta situación como esto que estabas comentando antes de bueno, pues a veces es tan sencillo como preguntar qué necesitas.

Claro, en estas situaciones los familiares se ven desbordados, desbordados por su propio dolor. Entonces la ayuda de un profesional que les acompañe tanto a los acompañantes, a los familiares como a la persona afectada pues puede ser de gran ayuda. Y también es verdad que hay familiares que prefieren vivirlo en privado y no quieren que intervenga nadie más ajeno al entorno familiar y todo es respetable por supuesto.

Y sí que es verdad que si hay un buen profesional que está ayudando en estos momentos pues ayuda a hacer a elaborar un duelo más saludable y a vivir estos momentos de manera más consciente. Y es muy gratificante tanto para la persona que se va a ir como para los que se quedan poder aprovechar esta etapa que puede ser dura pero al mismo tiempo muy hermosa.

Y después está el entorno porque es diferente morir en casa o que mueran en un hospital o en un centro de medicina paliativa. Yo recuerdo cuando hace unos cuantos años que estaba muy interesada en el tema y fui a Manchester a visitar un hospice para ver cómo funcionaban en Inglaterra y me quedé maravillada porque era como una casa muy familiar, muy acogedora, muy entrañable en un lugar precioso en lo alto de una colina con una ratio de profesionales que eran 2,5 trabajadores por cada paciente en los que había pues médicos, enfermeras, asistentes, en lo relacionado con lo religioso, profesionales de la medicina complementaria, psicólogos supongo, psicólogos, peluqueros, de todo.

Había una cocina para los familiares, una biblioteca, había una capilla pero también había un espacio para otras prácticas religiosas, había una sala con una terapia de luz y color, es decir, era un entorno súper bonito y acogedor. Y había también espacios personales digamos donde cada paciente podía estar porque las personas que estaban terminales allí vivían allí.

Claro, sí, sí, vivían allí entonces la familia los iba a visitar allí como pasa aquí en los hospitales solo que allí tenían todo organizado de manera que era muy confortable para los acompañantes, para los familiares. Es decir, que podían ir y sentirse muy en casa. ¿Y si se querían quedar a dormir con la persona podían? Eso no lo pregunté pero probablemente. Y había espacios donde podían estar con su familiar también solos, había espacios comunes, espacios personales también seguro. Rodeado totalmente por naturaleza.

Y después la forma de financiarlo allí me dijeron que el 60% lo financiaban donaciones, es decir, la gente agradece mucho que haya este servicio y también lo apoyan a nivel privado con donaciones de personas que lo usan y familiares después colaboran. Y un 40% lo financian las autoridades, el Estado digamos. Es decir, que hay mucha cultura de hacer este acompañamiento de forma muy cuidadosa y muy consciente y muy profesional.

Es que ya pienso que es muy importante de verdad. Me parece que es una parte de la realidad a la que se le está dando la espalda y no deberíamos, no deberíamos permitir que esto fuera así. Porque en tanto que somos conscientes de nuestra muerte estamos conscientes de nuestra vida. Si no nunca podemos vivir plenamente pienso. O sea, la evidencia de que vamos a morir es lo que le da fuerza a nuestra capacidad de vivir.

Si no somos conscientes de que la vida se va a terminar cualquier cosa vale. Y esto seguramente pues es muy interesante para que nos puedan colar muchísimas cosas que no aceptaríamos si realmente estuviéramos en el pulso de estar conscientes de cuál es el valor que tiene la vida. Pero hay eso, hay formas en que bueno, a veces también un amigo me explicó que su mujer bueno, había recibido la familia de la mujer había recibido la noticia de que de que quedaba poco tiempo de vida y me parece creo recordar que decidieron no decírselo.

Pero él sí quiso hablar con ella de la posibilidad de qué pasaría si realmente muriera y ella no quería contemplar esa posibilidad. A veces pasa esto también, ¿no? ¿Te has encontrado alguna vez en esta situación? Bueno, por eso a veces los familiares optan por mantener el secreto porque la persona no está preparada para afrontar la noticia y aceptarlo y hacer el proceso consciente y quieren respetarles esa actitud de negación y de llegar al final sin poder hablar de forma consciente de pues de tantas cosas, ¿no?, de la despedida, de... Yo creo que hay tantas maneras de morir como maneras de vivir.

Porque leemos estos testimonios de personas que han ido y han vuelto como por ejemplo Anita Moorjani que realmente transmite mucha paz cuando habla de su experiencia y lo que describe es hermoso. Y hay una tendencia a pensar pues que siempre cuando te mueres te vas a encontrar con esa vivencia. Pero la verdad yo no estoy tan segura. Creo que si has vivido de forma consciente es más fácil que tengas una muerte consciente y puedas tener esas experiencias de las que habla ella.

Es muy importante aprovechar este tiempo que tenemos para conectar con esa experiencia de la que hablan las personas que se han ido y han podido volver. Yo no he leído nunca un testimonio de una persona que tuviera una experiencia desagradable al morir. Y es posible que haya circunstancias en las que la persona se muere y no tiene una experiencia tan positiva y tan desde la paz y del amor.

En cualquier caso, el testimonio de esta mujer es muy esperanzador porque de lo que habla que ella vivió al separarse del cuerpo fue algo muy hermoso. Sí, a lo mejor sería un testimonio que sería bueno leerlo cuando sabes que te vas a morir o cuando estás acompañando a una persona que se va a morir, ¿no? Sí, yo lo recomiendo. De hecho está disponible en internet su libro que se llama "Morir para ser yo". Qué bonito título. Sí, y después también tiene ponencias en YouTube. ¿Cómo se llama? Vuélvenoslo a decir. La autora se llama Anita Moorjani y su libro se llama "Morir para ser yo".

Pues hasta aquí puedo compartir por hoy lo que hablamos con Isabel sobre el acompañamiento en la muerte. Quedaron algunas cosas en el tintero pero es que no quiero que se haga demasiado largo este episodio y ya emitiré otro sobre este mismo tema. Muchas gracias por escucharme. Gracias por participar, gracias por tus comentarios y sugerencias, gracias por estar dándole sentido a Vida en Salud. Sin sus oyentes no sería nada ni siquiera existiría.

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En el próximo episodio seguiremos hablando sobre alimentación y os compartiré cómo yo veo el tema del veganismo y los motivos por los que yo no hago una dieta 100% vegana. Tienes todos los enlaces de lo que hemos hablado en este episodio con Isabel en las notas del programa, de los libros y de todo lo que hemos comentado. Y bueno, nos reencontramos hablando sobre la dieta vegana. Que pases muy buenos días y excelentes noches. Hasta la próxima.