42. El veganismo y sus razones éticas
09 de mayo, 2019
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Quería hacer una revisión a la dieta vegana y al veganismo y de los pros y contras que yo le veo.Transcripción del episodio
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Aquí tienes la transcripción literal del audio, organizada en párrafos para su lectura:
**Vida en Salud, Episodio 42: El veganismo y sus razones éticas.**
Te doy la bienvenida al podcast Vida en Salud. Es un podcast que te inspira a llevar una forma de vida saludable. Esta propuesta es mi iniciativa y yo soy Diana Valeria. En este podcast nos proponemos aumentar la conciencia de que la salud es una responsabilidad personal, de que únicamente tú eres responsable de tu salud y nadie más lo es. Y te ofrecemos inspiración, conocimiento e información que te pueden ayudar a tomar la responsabilidad que necesitas para tomar esta importante responsabilidad.
Pues, de hecho, este episodio yo ya lo había grabado. Quería hablar sobre las razones éticas del veganismo y quería hacer alguna revisión porque hay algo que me parece un poco falto de profundidad y quería exponerlo públicamente. Entonces, una oyente que es vegana y que escuchó el episodio 42 que grabé en origen, me hizo el comentario de que la información que estaba dando era poco rigurosa porque yo me enfocaba en el veganismo como si fuera una dieta, y ella me aclaró —teniendo toda la razón— que estaba equivocada en esto.
Entonces, pues bueno, vuelvo a grabar este mismo episodio, pero corrigiéndome. Así que te doy las gracias, Carlota Munconill, por el comentario que me has hecho, que me ha permitido pues corregirme y dar una información coherente, más verdadera y no estar colaborando a la desinformación que corre por las redes e incluso por los medios de comunicación oficiales. Es todo lo contrario a lo que me propongo. Así que nada, una vez más se demuestra que, en realidad, el conocimiento lo tenemos entre todos y todos somos imprescindibles para ir construyendo esta realidad en la que vivimos.
Carlota me aclaró que el veganismo es una posición ética que implica una forma de vida en la que se rechaza completamente participar de cualquier actividad que tenga que ver con el maltrato animal. Esto implica no usar ningún producto que esté hecho con piel o con cualquier parte de un animal, o de los productos que se pueden extraer de un animal, como la miel o la leche o los huevos, porque todo ello pues es estar utilizando a los animales.
Esto quiero cuestionar un poco esta posición ética que me parece muy valiosa, porque pienso que solamente a través del cuestionamiento podemos evolucionar, podemos mejorar, pulir nuestras posturas y nuestras formas de actuar. Es verdad que mientras estemos promoviendo el maltrato a cualquiera de las especies que viven en nuestro planeta, pues vamos a tener que soportar maltrato por lo que llaman el efecto espejo o la ley de la atracción: si producimos dolor, recibimos dolor. Es una cadena que sucede así; al menos yo en mis 57 años de vida podría asegurar que esto funciona así.
Entonces me parece una postura buena, ¿no? No alimentamos la psicopatía tampoco que vive en nuestras sociedades actuales, ¿no? Esta forma de proceder en que no nos importa nada de nada ni de nadie, que la vida no vale nada más que la propia, y con ello lo que estamos consiguiendo es que la propia tampoco valga nada. Bueno, me parece un buen planteamiento para empezar: el respeto a la vida de los animales, a que no sean explotados ellos. Con esto seguramente contribuiríamos a que nosotros no seamos explotados.
Porque se habla de la explotación de los animales, pero no se habla de la explotación a los humanos, y vivimos en sociedades altamente explotadas. Y bueno, no hace falta que nos vayamos ni a la India, ni a Pakistán, ni a Filipinas, ni a ningún sitio, porque allí es verdad que hay explotación, pero aquí también. Aquí también vivimos en la explotación y la mayoría de nosotros trabajamos para otras personas, estamos entregando nuestro tiempo de vida para que otras personas llenen sus bolsillos de dinero. Y a lo mejor, pues también podría plantearse que nosotros los seres humanos también somos animales y también merecemos no ser explotados. Entonces también implicaría dejar de consumir cualquier producto que provenga de la explotación humana, la explotación que vivimos aquí mismo, no hace falta ir más lejos tampoco, ¿no?
Tengo unas notas que voy revisando, ya lo sabes, y quiero también aclarar una cosa: que yo soy muy vehemente cuando afirmo lo que afirmo, lo que digo, y parece como si estuviera en posesión de la verdad, pero sé que no lo estoy. Como he dicho antes, la verdad es una construcción colectiva de la realidad. Yo puedo ver una parte de la realidad, pero seguro que se me escapan muchas otras. Entonces, si lo que digo no resuena en ti, es que no estoy hablando de tu realidad. Entonces, si quieres contribuir a que desde aquí demos un punto de vista más inclusivo, puedes aportar la tuya, como ha hecho en este caso Carlota.
Como decía, el veganismo pues es eso: el no participar de ninguna actividad que conlleve explotación animal. Eso implica una dieta, quieras que no, vegetariana; por eso la confusión con el tema de la dieta vegana. La dieta vegana en realidad es una dieta vegetariana; el veganismo no es una dieta, es una posición ética ante la vida. Entonces la dieta vegetariana que está implícita en el veganismo pues es una dieta que está pues constituida exclusivamente de vegetales.
Y aquí aprovecho para recordar que yo pienso que la fruta es el alimento que ha sido concebido por la naturaleza para nuestro cuerpo humano, que la composición nutricional de la fruta es muy parecida a la de la leche materna y que la leche que crea una madre para un bebé recién nacido y para un bebé en su primera infancia es aquel alimento que ha de servir para cumplir las funciones nutricionales de un ser humano en la etapa más exigente de su vida. En la etapa en que va a tener que multiplicar por mucho su peso, su volumen, también va a tener que terminar de madurar órganos vitales, va a tener que empezar a fortalecer su cuerpo, sus músculos para empezar a caminar, a desenvolverse en un ambiente que supone mucha más resistencia (el aire) que el que tenía dentro del útero que era líquido, agua. O sea, es la etapa de su vida que más exigencias nutricionales tiene.
Y si la leche materna tiene una composición nutricional que está basada en micronutrientes, es que nosotros idealmente necesitamos básicamente micronutrientes. Pero bueno, como expliqué en el episodio 40, nuestro cuerpo en realidad ha cambiado, ya no somos así, ya no somos tan naturales como cuando nacimos, ni somos tan naturales como los primeros homínidos fueron, y ahora llevar una dieta exclusivamente frugívora puede ser un peligro para la salud. Y bueno, de esto ya hablaré más en profundidad en otro episodio que dedicaré exclusivamente al frugivorismo.
¿Y por qué nos hacemos veganos? ¿Por qué una persona llega a la decisión de hacerse vegano? Pues eso: para no participar en la explotación de los animales que siempre conlleva sufrimiento de los mismos, por respeto a la vida y a la libertad. En el episodio 24 hablo en profundidad de cómo son las granjas de explotación ganadera y cómo viven los animales allí, cómo mueren... es realmente una película de miedo, es horrorífico. Permitir que esto siga sucediendo sin que haya ninguna respuesta por parte nuestra de querer limitarlo, de querer acabar con esto, creo que es un error demasiado grande como para que en el futuro la humanidad pueda coexistir con la naturaleza con armonía y con facilidad. Realmente pienso que hace falta una respuesta.
Pero como he dicho antes, quiero enfocarme en las incoherencias. La primera es esta: el no incluir a los seres humanos en los animales que somos y que somos explotados. Entonces, bueno, como he dicho también, el ser vegano implica pues tener una dieta exclusiva de productos que provienen exclusivamente del reino vegetal, con lo que además de evitar el sufrimiento de los animales, tanto en vida como la forma indigna de morir que tienen los animales de la explotación ganadera intensiva, también nos evitamos los desechos que producen estas industrias que son altamente tóxicos. Son tan tóxicos que en realidad no sabemos qué hacer con ellos. Como he dicho, en el episodio 24 hablo más en profundidad, puedes ir a escucharlo si te interesa o si quieres profundizar más en ello.
Entonces este ecosistema que estamos salvando también es el hábitat de los animales, es donde viven los animales. Y el estar destruyéndolo es un acto de crueldad en sí mismo. Y recuerdo que nosotros también somos animales y todo aquello que hacemos que destruye el hábitat natural que es cobijo y casa de los animales, es también cobijo y casa nuestro.
Una dieta exclusivamente vegetariana también depende de la agricultura, porque nosotros no comemos los vegetales que da la naturaleza tal cual, no comemos plantas silvestres. En realidad comemos una muy poca variedad de toda la variedad de vegetal que existe sobre la tierra. Y no porque las otras sean tóxicas, sino porque nos hemos acostumbrado a consumir solo un tipo de vegetales determinados. Aquí en España, por lo menos. No sé en el país desde el que me escuchas cómo son los mercados y cuántas plantas de toda la variedad que da la tierra local consumís, pero aquí realmente son muy pocas.
Pero la agricultura, como digo, tiene sus peligros. Para cultivar, para hacer huertos, nos vemos obligados a desforestar el sistema terrestre. De hecho, la forma natural que tiene la tierra de expresarse es a través de bosques, porque un bosque maduro es lo más sostenible que se puede dar en la naturaleza para que ese sistema esté en equilibrio y pueda mantener su propia vida. Necesita de todas las especies que hemos crecido, que hemos surgido, crecido y vivimos en ella. Entonces el hábitat natural más óptimo para albergarnos a todos es el bosque.
Esta deforestación hace que haya muchos animales que pierdan su hábitat natural, entre ellos nosotros. Y nosotros con nuestra costumbre de cultivo venimos desforestando los bosques de nuestra tierra desde hace bastantes siglos. Yo de pequeña recuerdo que oí decir que en la Edad Media una ardilla podía cruzar la Península Ibérica de norte a sur y de este a oeste sin necesidad de tocar el suelo, de poner un pie en el suelo; o sea, de rama en rama. Así de frondosa era nuestra tierra. Pero ahora esto ha cambiado tanto. Si entras en Google Earth o en Google Maps y ves una vista del satélite de cómo es la Península Ibérica —que de hecho te comparto en las notas del programa y en el PDF adicional— verás que no podría una ardilla hacer lo que hacía en la Edad Media.
Pues bueno, esto es así, estamos desforestando nuestra tierra por construir huertos que satisfagan nuestras preferencias alimentarias. Y cuando hablamos de cereales y legumbres, todavía es más complicado, porque para cultivar la enorme cantidad de cereales y legumbres que consumimos actualmente hacen falta grandes extensiones de monocultivos, porque no sería sostenible que fueran cultivados así como la naturaleza lo hace, que es como contempla la permacultura hacer los cultivos, ¿no?, en su diversidad.
Los cereales y legumbres que consumimos, además de que en las dietas vegetarianas son más abundantes que en las dietas que contemplan también el consumo de derivados animales, también se utilizan en la confección de piensos para alimentar a estos animales, tanto a los animales de granja como a las mascotas. Así que bueno, que si dejamos de consumir productos animales y disminuye el número de granjas de explotación ganadera, de sobreexplotación ganadera que hay, nos ahorraremos también pues muchos campos de monocultivo de cereales y legumbres. Así que si nuestro consumo es exclusivamente vegetariano, nos ahorramos la destrucción de estos hábitats.
Y la agricultura en monocultivos que es necesaria para abastecernos del volumen de cereales y legumbres que consumimos, pues es muy difícil de sostener porque la naturaleza no actúa así. La naturaleza hace que las plantas crezcan juntas de muy diferentes especies de forma que se complementen en una relación simbiótica. Y en esta relación de simbiosis, una expele unos desechos que son el alimento de otra que crece a su lado. Y entonces la naturaleza hace que crezcan juntas plantas que atraen un tipo de parásitos con plantas que atraen a otro tipo de parásitos que se alimentan de los parásitos de la primera. Y así es como se regula la naturaleza, ¿no?
Entonces los cereales y las legumbres hay que cultivarlos sí o sí en superficies grandes y solamente en monocultivo porque si no no saldría a cuenta cultivarlos porque no se podrían gestionar. Entonces, ¿qué pasa? Que solo hay un tipo de planta, por ejemplo, pongamos trigo, y el trigo atrae a su insecto parásito y nada más, no hay nada más ahí que vaya a compensar eso. Y entonces puede pasar pues como pasó en Egipto, aquella famosa plaga de la langosta bíblica que, según la Biblia, fue producida por Dios, fue un castigo de Dios... pues sería por hacer monocultivos de trigo que Dios los castigó por estar manejando a su antojo la sabiduría de la naturaleza.
Pero bueno, en realidad es así, ¿no? La diversidad es muy importante para el equilibrio de los ecosistemas. Y de hecho la permacultura, que es la forma de agricultura más respetuosa que yo conozco, pues contempla este tipo de cultivos basados en las plantas compañeras. Y esto lo hace pues por eso, para acercarse a la perfección de las dinámicas naturales.
¿Y cómo se ayuda a la agricultura en este tipo de cultivos de monocultivos de grandes extensiones de solo trigo o solo maíz o así? Pues por un lado con insecticidas. La agricultura ecológica utiliza insecticidas naturales producidos con plantas y con materias naturales, minerales, etcétera, y la agricultura no ecológica, no orgánica, pues lo hace con químicos de síntesis. Pero bueno, esto implica alteración del ecosistema natural por un lado porque los químicos naturales alteran igualmente también el ecosistema; son naturales pero en la naturaleza también hay venenos. Y los químicos de síntesis son directamente venenos; venenos para quienes consumimos esos cereales y para la tierra y para el aire y para todo.
Cultivar productos de huerta implica la muerte y el sufrimiento de muchos insectos también. Además de que los químicos que se utilizan desgastan la tierra, el propio cultivo también la desgasta porque está como siempre extrayéndole los mismos nutrientes hasta que la deja yerma, vacía, ¿no? Y esto nos conduce a la desertización. Y la desertización hace que se destruya la vivienda de miles de especies animales también que dependen del bosque para vivir.
Y esto no sé hasta qué punto lo contempla el veganismo. En principio con no utilizar productos que provengan de animales es suficiente, y en cuanto a la dieta, con no consumir nada que provenga de un animal ya está. No sé hasta qué punto todos los veganos miran la procedencia de los vegetales que consumen. Si lo has comprado en un supermercado, pues también estás colaborando en la explotación animal, incluyendo a nuestra especie animal, a la humana. A no ser que tú te preocupes de estar comprando tus verduras y tus frutas y tus hortalizas en huertos permaculturales, estás participando de esta destrucción y esta explotación. Me gustaría saber si te has planteado todo esto.
Igualmente yo creo que seguramente una dieta vegetariana que se lleva a cabo desde una postura vegana debería limitar estratégicamente el consumo de cereales y legumbres, de alimentos procesados también por más que provengan exclusivamente de vegetales.
Conozco métodos de ganadería como el pastoreo que se practicaba en las sociedades rurales previas a la imposición de la industrialización que, bueno, era una forma de convivencia con los animales que estaba plenamente y profundamente integrada con las dinámicas naturales y participaba muy positivamente en la regeneración del ecosistema. Los animales y las personas vivían dignamente y los animales morían en actitud de servicio. Las personas vivían en actitud de servicio hacia los animales... no sé, me da por pensar que tal vez sería mucho más ecológico y mucho más digno para la vida en general recuperar esta forma de convivencia con los animales que un veganismo estricto, ¿no? me planteo... me gustaría que me dijeras tu opinión si has optado por el veganismo.
Claro, obviamente esta forma de convivencia con los animales basada en el pastoreo y en el servicio mutuo, o sea, implica consumir muchísimos menos derivados animales tal como se hacía en las sociedades rurales. Y tal vez no sé, tal vez sería mejor promover esta forma de vida. No sé, es lo que me planteo. Y nada, pues de verdad que agradeceré mucho si me comentas, si me aportas tu visión, tus sensaciones, tus conclusiones, tus reflexiones en las notas del programa, en el apartado de comentarios, o en Instagram o en Facebook (el usuario es @podcastvidaensalud), o en Vida en Salud en YouTube, o enviándome un email a vidaensalud@dianavaleria.eu.
Te dejo todos los enlaces de lo que hemos estado comentando en las notas del programa si quieres visitarlo en la web: dianavaleria.eu/podcast/42. Muchas gracias por participar, gracias por tus comentarios, por tus sugerencias, por tus reseñas de cinco estrellas, gracias por estar escuchando y dándole sentido al podcast Vida en Salud. Gracias por hacerte mecenas del podcast en la plataforma de patreon.com/dianavaleria. Esto ayudará a que pueda ofrecer cada vez más herramientas.
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Nos reencontramos hablando con Teresa Morera, ex farmacéutica, de cómo los fármacos interactúan con nuestro organismo. Que pases muy buenos días y excelentes noches. ¡Hasta la próxima!