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48. La vida vista a través de un microscopio

08 de julio, 2019

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Lidia tiene pasión por los microscopios desde niña, en este episodio nos explica porqué está tan entusiasmada con ello.

Transcripción del episodio

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Aquí tienes la transcripción literal del audio:

**[Música]**

**Diana Valeria:** Vida en Salud, episodio 48. La vida vista a través de un microscopio.

Te doy la bienvenida al podcast Vida en Salud, el podcast que te inspira a llevar una vida saludable. Esta propuesta es mi iniciativa y yo soy Diana Valeria.

En este podcast nos proponemos aumentar la conciencia de que la salud es una responsabilidad personal. Queremos que tengas muy claro que nadie más que tú es responsable de tu salud y que nadie más que tú tiene poder sobre ella. Y para ello te ofrecemos información, conocimiento e inspiración que te pueden ayudar a tener la seguridad que necesitas para poder aceptar y tomar esta responsabilidad. Entendemos la salud desde un punto de vista muy amplio y hablamos de los muchos aspectos que afectan a la vida y que demasiadas pocas veces se vinculan con la salud.

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Me he encontrado con Lidia Blánquez, que conocí en un curso sobre biosónica, y tenía ganas de que nos explicara qué es lo que ve en su microscopio que le gusta tanto y que hace que esté tan entregada a él. Y por eso me encontré con ella y grabamos esta conversación. De hecho, grabé una conversación más larga de la que hoy te presento, pero misteriosamente se ha perdido completamente ese audio. La grabé en dos trozos porque tuve que parar la grabación en un momento, y una de las partes de la grabación se ha perdido, se ha desintegrado en el espacio-tiempo y no la tengo, así que te voy a presentar la parte de la grabación que conservo.

**Diana Valeria:** Bueno, pues volvemos a estar con Lidia otra vez. Tú no lo sabes, pero es que esta es la segunda vez que vamos a grabar esta conversación porque, como las dos nos conocemos de hace tiempo de aquí, de Cataluña, hemos estado hablando en catalán y hemos tenido que parar la grabación y volver a empezar para grabarla en castellano.

**Lidia Blánquez:** Ningún problema, todo es por algo.

**Diana Valeria:** Todo es por algo, sí. Pues está bien, está bien, muy bien. Y nada, estábamos hablando de que Lidia hace pues muchos años, desde pequeña, que está observando el mundo a través del microscopio.

**Lidia Blánquez:** Sí, desde luego, desde muy pequeña ya cogía bichos y cosas y las iba mirando todo: plantas, líquidos y cosas. En, como decíamos antes, en un microscopio Quimicefa de estas que salen en la tele, pequeños ya luchaba por algo. Con una lupa iba detrás de todo, lo miraba todo. O sea, siempre, siempre haciendo lo pequeño grande, ¿no? Que yo creo que es un poco lo que somos los humanos: pequeños pero muy grandes a la vez.

Y bueno, y luego poco a poco pues nada, conocí a mi marido también, me regaló ya uno así un poco más profesional, pero seguía mirando bichos y cosas e historias. Y ya tenía 18 años y entonces empecé a hacer naturopatía. En la naturopatía había un curso especializado en sangre seca. Bueno, y ahí aprendí, me encantó, me fascinó, me fascinó todo lo que podías ver en una gota de sangre. Me parecía como, yo que soy muy Tauro, ¿no?, como muy material, muy físico. La sangre, o sea, qué más que ver la energía plasmada en la sangre como forma material. Me encantó y ahí pues empecé a buscar. Busqué por todas partes, era muy difícil, era como... hablamos de un tiempo que no existía internet.

**Diana Valeria:** ¡Búa! Es patearse el mundo.

**Lidia Blánquez:** ¡Búa! Es patearse el mundo, desde luego. Y ver... yo desde aquí, como siempre he estado trabajando muchísimo, pues siempre con pacientes, reunida, y tampoco tenía tanto tiempo porque me he dedicado mucho a trabajar a través de la praxis, ¿no?, materializar siempre el trabajo.

**Diana Valeria:** Bueno, tienes la suerte de que vives en Barcelona, y Barcelona es una ciudad que tiene mucho movimiento.

**Lidia Blánquez:** Sí, Barcelona se mueve. Barcelona es un lugar donde viene mucha gente de todos los países, muchas inquietudes. Es un lugar, yo creo que es un lugar siempre que ha aparecido alguien en algún momento de tu historia que te ha ayudado, ¿no? Sí, porque cuando lo entregas al cosmos es lo que tiene, que de vez en cuando te vas a encontrar sorpresas por el camino. Y nada, fui en búsqueda y al final pues bueno, la vida me ha ido trascendiendo cosas muy interesantes a través de la sangre, porque no solamente claro, con la medicina china también comprendí la sangre de otra forma, mucho más abierta; a través del nivel energético también la comprendí más abierta.

Y ya el último grito, como decíamos, me lo trajeron una gente en Estados Unidos, que justamente el padre ha muerto hace un día me parece. Justamente hoy le daba el pésame a los hijos.

**Diana Valeria:** Pues estamos a tiempo de acompañarle a que sea acogido por su nuevo estado.

**Lidia Blánquez:** Sí, desde luego. Un gran hombre, un gran hombre que luchó, que incluso bueno, fue abordado su propio espacio de microscopía, se llevaron los microscopios, se llevaron todo...

**Diana Valeria:** ¡Ahí va!

**Lidia Blánquez:** ...en Estados Unidos. Y entonces le quitaron todo lo que tenía y el hombre pues también cogió una depresión así potente y las historias de los pacientes... cogieron todo, todo. Bueno, aprendí lo que había visto, había observado, pero ya realmente tenía otra forma.

Inicialmente se me explicó el sentido de todo esto, que era un señor que había estado durante años mirándolo. Y bueno, me he sorprendido, me he sorprendido ver esas figuras como la sangre a través de las formas holográficas, energéticas, cristalinas, te está hablando a otros niveles, ¿no? Claro, ¿qué pasa? Que eso pues esto también lo trae la propia evolución. Claro, todos los humanos, no todos los humanos estás en un momento dado en la escucha, porque necesitas estar preparado para escuchar otras cosas, ¿no? Y eso requiere un trabajo, una observación y no sé, es como cuando vas descubriendo cosas en tu trabajo que dices: "¡Guao, esto nunca lo he visto!". Y sin embargo estaba siempre ahí, ¿no? Pero cuando estás en otra escucha lo ves, ¿no? Es interesante.

Y eso es lo que nos muestra la sangre. La sangre nos muestra esa unidad, ¿no? Para mí es la sociedad perfecta, donde todos trabajan para el bien común. Es el amor ideal, donde todos dan lo que son por puro amor desde toda su vida, ¿no?

**Diana Valeria:** El cuerpo humano.

**Lidia Blánquez:** Totalmente. Entonces para mí eso es... cuando todas las religiones del mundo y todos hablan, ¿no?, de esa realidad interior, que todas las respuestas están dentro. Digo: "Sí, pero es que incluso físicamente puedes verla que la respuesta está ahí". Cuando ves que eso, que es una sociedad tan perfecta y que siempre lucha, ¿no?, para sobrevivir todos juntos, ¿no? Es abrumador.

**Diana Valeria:** Bueno, hasta un cierto punto. Puede llegar un momento también que diga: "Bueno, pues aquí abandonamos y vamos a que... no, bueno, pero puede llegar un momento en que la vida, o sea, ya no quiera luchar más por la vida, entonces permita o empiece a trabajar por un cambio de estado también. Que podemos luchar por recuperarnos de algo hasta un cierto punto, pero cuando nuestra propia biología dice 'hasta aquí', a partir de aquí ya no sale, ya no tengo eficiencia para hacer esto, vamos a cambiar de estado".

**Lidia Blánquez:** Totalmente. Entonces tenemos que empezar a trabajar para acompañarnos a ese cambio de estado. Y todo tiene sus tiempos y todo está muy bien organizado. Yo creo que la creación es abrumadora. Claro, cuando ves la sangre también, para mí es como ver el universo, ¿no?, como asomarte al universo cada vez en el microscopio y mirar... es imposible cansarse. Lo miras, lo miras y dices: "¡Guao!". Te quedas suspendido en esa oscuridad, por ejemplo cuando ves el campo oscuro, ¿no?, y te ves suspendido en esa oscuridad con esos cinturones de asteroides, con esas estrellas, con esos seres tan curiosos y peculiares que son las células, que saben que están sirviendo, ¿no?, a un ser superior porque así se muestran y así actúan. Como nosotros en el fondo y los mundos dentro de los mundos, ¿no? Es increíble. Es que es maravilloso.

Yo de verdad que... y además es como la felicidad de ver que un ser que viene y que no tiene secretos, la sangre es la sangre, ¿no? O sea, que te das cuenta que la pasta es la misma para todos. Luego cómo esa pasta se difumina depende de factores de frecuencias que bueno, que vienen de muchas cosas, ¿no?, de muchas realidades. Y cuando observas desde el corazón, cuando observas desde lo pequeño grande, guao, es que entonces ves el ser en su integridad, ¿no? No concibo, ¿no?, o sea, me cuesta mucho concebir un ser totalmente con unos parámetros físicos. Me parece tan ridículo a estas alturas.

**Diana Valeria:** Por eso somos un potencial en realidad, que no está manifestado del todo.

**Lidia Blánquez:** Totalmente. Es que somos un potencial.

**Diana Valeria:** Somos un potencial.

**Lidia Blánquez:** Es como el universo, es algo abierto que crece, que se expande, también se contrae para volver otra vez a crecer. Y que es en esa constante expansión y contracción se da la vida, ¿no? Y se da pues eso que hablábamos antes, ¿no?, donde el desequilibrio, que el desequilibrio es el movimiento y es el crecimiento, es la evolución, es el humano, ¿no? Es maravilloso.

Realmente cuando lo miras así, la vida te parece que es casi simple pensar que se acaba todo y que algún día empezó, ¿no? Sino que siempre ha sido y siempre ha estado. Que las células evolucionan, ¿no? Cuando miras la sangre y ves que hay células que ya van a morir y ves que claro, ¿qué va a hacer el cuerpo físico con esa energía? Si todo se destruye, si todo se construye, ¿no? Incluso diríamos, entre comillas para que nadie se ofenda, que incluso la propia reencarnación está dentro constantemente, ¿no? Porque todo el rato la sangre cada tres meses pues ya estamos hechos de nuevo, ¿no? Y las células del cuerpo casi cada dos años.

Entonces, ¿cómo puedes pensar que en un momento dado no puedes regenerar algo de ti, ¿no? Tampoco todos abogamos porque el sistema nervioso funcionaba, no se regeneraba y sin embargo al final se ha visto que evidentemente que se regenera. Depende de las condiciones, por eso... depende de las condiciones y del estado de conciencia. Yo siempre pienso que es como el milagro, ¿no? El milagro es algo extraordinario. Entonces depende si tú tienes la mente abierta, eso puede acontecer. Puede acontecer cualquier cosa si tienes tu mente abierta. Si te haces pequeño no vas a ver más de tu ombligo, ¿no? En... es así.

Entonces pensar, hacerse el humano pequeño me parece muy ridículo, ¿no? Cuando ves ahí la vida pasar y para mí la sangre es muy impactante, muy, tanto que incluso una persona ignorando absolutamente cualquier tema de biología, cuando tú ves la sangre tú ves realmente si está bien o mal, ¿o? Que no es estar bien o estar mal, simplemente que puedes equilibrar o puedes poner de tu parte para entrar en conciencia de que quizá otras formas u otras posibilidades son buenas para ti en ese momento, ¿no? Y es muy interesante así. Yo me encanta, me encanta porque la gente rápidamente como que está saliendo, lo está sacando y es así la sangre. La sangre es, para mí y así le llamamos muchos del oficio, es el río de la vida, ¿no?, que contiene un valor, contiene una información.

Que la estabilidad es... por ejemplo, cuando tú me dices del antes y el después de un tratamiento, ¿no? Yo recuerdo de haber hecho pruebas, claro, esto es muy fuerte para una mente analítica, ¿no?, pero he visto pruebas, cosas, por ejemplo pues del personaje... es como si tu cuerpo tuviera ese cuerpo mental que contiene la información tuya, de tu personaje, el guion de tu personaje. Y cuando sacas al personaje del cuerpo físico, de su casa, y te lo llevas fuera a dar una vuelta como una meditación guiada o algo así, ves cómo se regenera el cuerpo. O sea, se regenera. Es como si volviera la homeostasis al equilibrio. Dices: "¿Pero dónde está aquí el cáncer? ¿Dónde está la inflamación? ¿Qué ha pasado?". Entonces te das cuenta que cuando el personaje deja de estar dentro pisando el freno, controlando las cosas y con toda esa cantidad de información que genera que ese cuerpo físico esté así, el cuerpo tiene una capacidad de desarrollo de... pues es impresionante, ¿no?

Entonces te das cuenta por qué el cuerpo es el que sana solo. Tienes que darle el espacio, dejarte de identificar solamente con él, ¿no?, hacerte más grande, salir un poco de ahí, dejarlo... el desapego, etcétera, ¿no? Es tan interesante, es tan interesante. Entonces te das cuenta, por ejemplo, cómo el sueño es tan importante, porque nos regenera, porque sale el personaje de estar pisando el acelerador todo el rato del coche. Entonces el coche descansa en paz. Dice: "¡Gua, qué bien se ha ido el conductor este que me está aquí desgastando los platillos del freno!". Pero y es buenísimo, ¿no? Por eso a los niños, fíjate la sabiduría de antes, ¿no?, se decía que el sueño regenera, ¿no?, que alimentaba más que comer. Decía: "No, no, déjalo dormir que se está alimentando", ¿no? Y es así, es así. O sea, realmente la alimentación a mí viene a raíz de ver ese equilibrio que genera el cuerpo que dices "¿por qué?", ¿no? Entonces dices: "Pero bueno, entonces ¿qué es lo que hace ese cuerpo mental a un cuerpo físico?", ¿no? Le da una realidad diferente, ¿no? Es alucinante. Es que es abrumador.

**Diana Valeria:** Bueno, es como una jaula. Yo a veces lo veo como una prisión, como una cárcel. Es como que te meten en una jaula.

**Lidia Blánquez:** Que tiene su sentido y es bueno, es una oportunidad.

**Diana Valeria:** Sí, claro, es una oportunidad.

**Lidia Blánquez:** Pero el trabajo es trascender esa ese límite, esa jaula también, ¿no?

**Diana Valeria:** Seguramente.

**Lidia Blánquez:** Sí, la libertad realmente está fuera de ahí. Y si no lo podemos hacer de manera física, que ni siquiera nos conviene mientras estemos aquí es una oportunidad, hacerlo de una manera mental, ¿no? Eso también te da mucha paz cuando empiezas a dominar tu mente y a saber callar tu mente. No es fácil pero no es imposible, ¿no? Tienes que tener esos momentos para hacerlo y saber quién manda ahí, quién habla ahí, quién está hablando constantemente ahí, ¿no? Directamente hablando de hablar, siempre hay alguien que se quiere comunicar.

Pero sí es fascinante porque desde ahí pues bueno, pues evidentemente los estados carenciales, vitaminas y tal... pero es que ya... bueno, ya estamos con eso otra vez. ¡Vale! Seguro que querías solo una vitamina, ¿no? Claro, yo estos son argumentos de la industria de "bueno, esto es lo que te hace falta, yo te lo doy, esto te falta, esto te falta", pero no, en realidad lo que nos falta no se puede comprar. Estamos llenos, ya tenemos de todo, no es tan difícil, ¿no? O sea, es más bien nos sobra más bien. Sí, de hecho, exacto, estamos enfermos de las sobras, ¿no? Estamos enfermos de las sobras y de las sobras de estar tan limitados por nuestro personaje, nos sobra a lo mejor mucha de las cosas que comemos. Pero bueno, que comprendes, ¿no?, que el personaje forma parte de la obra de teatro, que lo necesitamos, que es divertido incluso cuando lo vives así desde el personaje, que ves cómo se comporta, cómo vuelve otra vez a hacer pues según lo pactado y se ha comportado igual y en vez de machacarlo, ¿no?, dices: "Mira qué gracioso, ha vuelto otra vez".

**Diana Valeria:** Qué predecible que eres.

**Lidia Blánquez:** Exacto, exacto. ¡Qué bueno! Y estabas ahí, ya estabas todo conectado y ya estabas todo organizado y ¡qué bueno, qué bueno!, ¿no?

**Diana Valeria:** Pues hasta aquí lo que he podido conservar de la grabación que hicimos con Lidia. De lo que recuerdo que me gustaría compartir contigo que me explicó Lidia en ese día, pues te diré que hizo una mención que me gustó mucho, me pareció muy inspiradora, y era como que cuando mira por el microscopio y ve a los glóbulos rojos repartiendo ferrina a todo el que pasa, a todas las células que pasan, a todos los elementos corporales que pasan por allí por la sangre, piensa en cómo somos los seres humanos y no puede concebir que por dentro tuviéramos la misma actitud que muchas veces tenemos por fuera, que es la de no querer entregar lo que tenemos a las personas que están en nuestro entorno y lo necesitan. Si un glóbulo rojo se negara a entregar su ferrina, haría un fallo sistémico y todo el sistema colapsaría y no funcionaría, empezaría a darse la enfermedad.

Y bueno, esto hace que pensar. Nosotros somos parte de un organismo mayor, a la vez que nuestros glóbulos rojos forman parte de nosotros como organismo mayor. Y cuando nosotros nos negamos, por lo que sea, ya no digo que sea ni voluntariamente, pero a veces hay muchos procesos subconscientes que nos hace tener actitudes muy cerradas que no nos permiten estar entregando aquello que ese sistema al que pertenecemos necesita de nosotros. ¿Te das cuenta de lo importante que es estar alineados con nuestro propio propósito de vida? Estar respetando eso en todo momento.

**[Música]**

Muchas gracias por escucharme. Gracias por participar, gracias por tus comentarios y sugerencias. Gracias por estar dándole sentido a Vida en Salud. Gracias también a Kiflus por la cesión de las melodías del programa. Comparte si te ha gustado y si tienes niños permite que escuchen el podcast. La información que compartimos puede ser muy útil para ellos desde cualquier edad.

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Nos reencontramos hablando de la importancia de la microbiota para tu salud. Que pases muy buenos días y excelentes noches. Hasta la próxima.