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77. Qué es la salud

06 de febrero, 2020

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Samuel Carmona, científico biomédico, nos describe cómo la salud es algo mucho más complejo de lo que se nos hace creer.

Transcripción del episodio

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Aquí tienes la transcripción literal del episodio dividida en párrafos para facilitar su lectura:

**Vida en Salud, episodio 77. ¿Qué es la salud?**

Presentarte a nuestro invitado de hoy me ilusiona especialmente porque he aprendido mucho con él y de él el tiempo en que participé en el proyecto que nos vinculó. Explicarte todo lo que es Samuel Carmona me llevaría todo el episodio y mi objetivo ahora es que le escuches a él. Así que voy a resumir su historia un poco demasiado mucho y, aun a riesgo de que él me acuse de tener una visión en exceso simplista, te diré que Samuel es un humanista desde su más tierna infancia y que ha sido precisamente esa vocación la que le ha llevado a formarse en una extensísima variedad de áreas que implican y afectan al ser humano y que irremediablemente desembocan en la salud.

Su visión me reveló muchos de los conceptos y realidades que intento transmitir y espero estar transmitiendo aquí en el podcast, junto con los colaboradores que aportan los diferentes enfoques que tiene esta complejidad a la que llamamos vida. Y si esta es la primera vez que escuchas este podcast, te doy la bienvenida al podcast Vida en Salud, el podcast que te inspira a llevar una vida saludable. Esta propuesta es mi iniciativa y yo soy Diana Valeria. Nosotros tenemos una forma diferente de entender y vivir la salud. Apostamos por una visión en la que tú eres protagonista de tu salud y de tu vida. Esto te convierte en la persona más adecuada para cuidar de ti y nadie sino tú debería hacerlo.

Por esto te ofrecemos información, conocimiento, inspiración y motivación que te capaciten para tomar las decisiones más acertadas sobre tu salud y la de quienes dependen de ti. Tenemos un punto de vista muy amplio de la salud, así que no te extrañe encontrar por aquí información sobre los muchos aspectos que afectan a la vida y que no se suelen vincular con la salud, aunque para nosotros sí que lo están. Y le pregunté a Samuel: ¿Cómo quieres que te presente?

Más que cómo quiero yo ser presentado es cómo quiero yo que me conozcan. Porque es súper importante reconocer que detrás de la persona profesionalmente formada con conocimiento, hay una base que es una persona como cualquier otra persona, con las mismas inquietudes, los mismos problemas como tal. Es decir, el hecho de ser un científico biomédico no te separa de la realidad de pagar un alquiler al final de mes, de comprar el alimento, ir al supermercado, jugar en el parque, ir a la escuela, encontrarse con todas las contradicciones de la escuela para los hijos... es decir, ni ser médico ni ser científico te hace distinto.

Y ahí incluso está marcada totalmente la distinción que pueda hacerse desde donde yo abordo la salud y la medicina en la relación con las personas. Es decir, si yo soy una persona me voy a relacionar con otra persona y ya no hay esa sobreposición de poder de la hegemonía del conocimiento del médico en cuanto yo médico que conozco y tú paciente que no sabes nada. Es decir, desde ahí fundamento eso yo, es decir: ser humano, persona. Y la capacidad de análisis de reflexión para llegar a comprender al otro te la da justamente esa experiencia, esa vivencia como persona. Y bueno, y así me gustaría a mí que se me conociera más allá de cualquier validación de títulos académicos que de una u otra manera a las personas les da respaldo, les da seriedad...

Claro, es una parte de uno, pero que esa parte de uno nace también como circunstancia de la realidad como sujeto histórico. Es decir, yo realizo trabajo de investigación, trabajo de medicina, pero a partir de tener una base ideológica y política. Es decir, no soy neutral en el sentido de una patología, de un comprender una enfermedad puesta en la persona. Y en ese sentido conecto e introduzco el tema. Es decir, Foucault habló de lo que es la biopolítica en el sentido de cómo la sociedad de poder a través de los estados generaba condiciones políticas que tarde o temprano terminaban repercutiendo en la biología de las personas.

Y eso es bien importante comprenderlo. Es decir, es como llegar a definir que realmente no hay determinantes de la salud. Lo que hay son políticas que se le aplican a la biología del individuo en función de las necesidades que tiene el estado o para crear o producir fuerzas brutas, en el sentido más estricto de la palabra para fabricar un producto de consumo, o ser personas pasivas que consumen servicios. Y esto es la base, es decir, de por qué enfermamos. O sea, el ser humano enferma en los modos de producción que tiene la sociedad de poder. Es decir, el capitalismo genera unas condiciones de riqueza de las naciones, y cuando genera esa riqueza de las naciones el capitalismo también está creando modos de enfermar.

Modos de relacionarse con los horarios de trabajo, los usos horarios de la naturaleza para la vigilia (que es de tal hora hasta cual hora se trabaja), horarios para descansar cuando se duerme, pero para descansar ¿qué? Es descansar la máquina, como está vista desde el modelo de la medicina occidental capitalista: el cuerpo humano como una máquina dedicada a producir. Y ese valor intrínseco que podemos tener que es felicidad y vinculado a sentirse sano, se pierde en el engranaje del capitalismo de estar produciendo una sociedad de consumo.

Es decir, necesitamos productores de la máquina, necesitamos personas que consuman lo que produce luego la máquina. Y en ese sentido se contrae de todo. O sea, y ahí lo dividimos: salud física, salud mental... por un sentido de interpretación también de la naturaleza. Un cuerpo físico separado de otro cuerpo que es mental, que pertenece a otra naturaleza que no es la misma del cuerpo físico. Todos estos modos de ver y de implantarnos una conducción de lo que es nuestra vida tiene esa repercusión en la biopolítica. No es que lo vemos, sino que sencillamente la sociedad de poder, de la misma manera que creó un tipo sociedad en el cual estructuró el concepto de la democracia para organizar esa sociedad, creó también los cuerpos del conocimiento de lo que es la ciencia.

Y para tal concepto de que comienzan después de lo que es el medievo en la historia humana a definirse una medicina científica, en el cual se basa de todo lo que se ha ido descubriendo en la ciencia de la física, de la química, de lo que le llaman las ciencias naturales. En ese sentido el método cartesiano le da, por decirlo de alguna manera, la razón a esta sociedad de poder en cuanto a una dualidad frente a la representación del ser humano en la tierra. Es decir, poseedor de un cuerpo físico y de un cuerpo mental. Y esto hasta el día de hoy se sigue viendo así.

Y además separado de la naturaleza, o sea, que la naturaleza va por un lado y nosotros por otro. Claro, no nos ven como parte de la naturaleza y naturaleza en sí mismos para poder interaccionar con aquello otro que nos han dicho que es la naturaleza. Es decir, lo separan de nosotros mismos y nos interpretan y nos crean una realidad que cuando nacemos ya está ahí, sólo venimos a ocuparla tal como está diseñada. Es decir, ese tipo de vida o esa manera de comprender la ciencia se nos aplicó a todas las ciencias que tenían que ver con el comportamiento humano.

La parte más dura es que el concepto en psicología de la conducta venía determinada por un sentido genético. Es decir, comportarnos de alguna manera no tenía nada que ver con nuestra vivencia de participar en la naturaleza. Nos comportábamos de acuerdo a una conducta que estaba ya previamente determinada. Eso es esencial comprenderlo para poder explicar muchos fenómenos del ser humano, como por ejemplo lo que significa la representación de la democracia, la economía política, la cultura vinculada a una programación a través del lenguaje, la educación, la educación formal, el nacimiento del concepto escuela, lo que es la academia, lo que es la enciclopedia... vienen a crearnos un modelo de vida en el cual nosotros tenemos muy poco que decir.

Y en ese sentido todo lo que se refiere a generar biopolíticas en cuanto a ser usados por el sistema tiene que ver con la escolarización, la separación de la cría (el hijo de la familia) a los 6 meses, a los 3 años institucionalizarlo para llenarlos de unos contenidos que le van a servir a la sociedad de poder. Por lo tanto, en esa escuela no va a haber una formación de habilidades para la vida, sino que va a haber una formalidad de llenar con contenidos que le sirven para formar a un profesional. Importa nada o muy poquito si este profesional es feliz o no lo es.

Y ahí aparecen las enfermedades. Es decir, la enfermedad no es un asunto... yo discrepo con las personas que hablan de que tanto la salud o la enfermedad son responsabilidad del individuo. La responsabilidad obedece a la constitución de lo colectivo de vivir en una sociedad. Es decir, no enfermamos... el comienzo de nuestras enfermedades o el cuidado de nuestra salud no comienza en primera persona en el individuo, sino que comienza en lo que se construye en la sociedad y repercute en el individuo. Y luego nos responsabilizan: comemos mal, dormimos mal, consumimos tabaco, consumimos alcohol, es decir: contaminamos.

Pero ¿quién nos forma para hacer eso? Es decir, hablamos del incremento de la diabetes, el incremento de la obesidad en los niños... pero ¿quién entrega las licencias de los restaurantes de comida chatarra?, ¿quién da las licencias para que en los supermercados se ponga todo aquello que conlleva ser obeso? Y luego buscamos marcadores biológicos en nuestra genética para que hay o no hay tendencia a la obesidad en un individuo. Esa falta de coherencia en hacernos responsables de lo que está pasando en nuestro organismo tiene que ver con esto que es la biopolítica.

Es decir, necesitamos personas enfermas, necesitamos personas obesas. Porque si no las necesitáramos en una sociedad de poder de consumo, sencillamente crearíamos políticas de abastecimiento de nutrición. Es decir, crearíamos educación nutricional a muy temprana edad. Es decir, no achacaríamos una manera de comer a la cultura, a las tradiciones. Es decir, es como comer mucha grasa es culturalmente ibérico. Que si culturalmente somos ibéricos para comer todo lo que significa la alimentación con altos contenidos de grasa, va a repercutir luego en obesidad a los 75 a los 80 años, enfermedades vinculadas a colesterol alto... es decir, hay consecuencias que tienen que ver con la manera de organizarse una sociedad en cuanto a cómo enfermamos.

Y eso tiene que ver con la economía, en el sentido de que la sociedad de poder le interesa regularizar los modelos económicos. Lo que se llama capitalismo tiene una finalidad que es generar riqueza, y generar riqueza para la nación no tiene nada que ver con el ser humano que vive en un país o en un territorio determinado. Simplemente pasamos a ser productores de modos de construir otra sociedad con mucho más poder y no garantiza ni calidad de vida ni buena salud. Somos productores y producto y consumidores en el sentido para poder solventar esta sociedad de poder se necesita que la gran mayoría de los seres humanos sean así.

Si no estamos en ninguna parte como seres necesarios. Y eso se va a ver cada día más en el cómo va a ir cambiando la manera de relacionarnos con la economía. Es decir, las monedas... euro, dólar... cómo se va a ir generando otro tipo de vínculo con lo que es el consumo. Es decir, un consumo de si eres sano vas a tener puntos y vas a poder cambiar tus puntos por un producto bonito, agradable que te va a generar felicidad, entre comillas. Esto está cambiando muy rápido, muy rápido y vamos a enfermar de otra manera.

Hoy en día las enfermedades biológicas las vamos a ir controlando. Cronicar es una modalidad de ganar tiempo para ofrecer posiblemente una solución más adelante de algo que hoy día no tenemos solución. Pero la cronificación por parte de la industria farmacéutica ha pasado a ser un negocio redondo. Siendo que es un término que nos podría dar mucho que decir. En el sentido si hoy día no podemos curar la gran mayoría de los cánceres, al menos ganemos tiempo, mantengamos, retengamos que no avance un cáncer hasta que tengamos un desarrollo científico más avanzado donde podamos dar respuesta. La medicina ha trabajado así siempre.

El problema es de que hacer medicina con ese criterio va en pugna con el modelo de la fabricación de lo que es el medicamento. Y avance ha habido, ha habido mucho avance. Hoy día ya la gente no se muere de muchas cosas que se moría. El problema es de que se van a comenzar a morir y ya está muriendo de otra manera. Y esas otras cosas sencillamente tienen mucho que ver con que el modelo de producción cambió. Si antes hablábamos de un campesino, de un proletariado, hablábamos de un trabajador asalariado, hoy día todo eso tiene otro sentido.

La información, los medios de comunicación, todo lo que tiene que ver con la aparición del internet modificó la sociedad y modificó a los individuos dentro de esa sociedad y los está adaptando para el nuevo modelo de capital vigente. El ser humano va a tender a trabajar a desarrollar vías de no someterse a ese dominio, pero lamentablemente va a transitar por mucho pesar, por mucho dolor. No va a ser un tránsito amable ni divertido en el sentido de poder cambiar todo lo que está sucediendo en la sociedad. Pero va a suceder porque el ser humano también ha aportado desde su contradicción con el modelo de economía del capitalismo.

Ha participado en ello, pero a vez ha ido creando nuevas formas. Es decir, hoy día la economía colaborativa se habla desde el capitalismo a través del internet, pero nació en las lucha de movimientos sociales y del movimiento obrero. Es decir, la mancomunión, la colaboración, la cooperación eran discursos reprimidos. Pero hoy en día partió desde el concepto "viaja y comparte tu coche" hasta que se crearon economías colaborativas en el uso de alquiler de un coche. Comenzó de la colaboración: intercambio mi piso, ven a vacacionar a mi piso y yo voy a vacacionar al tuyo. Y hoy día se ha transformado en una economía colaborativa de la vivienda por parte de transnacionales.

El capitalismo se apropia de aquellas iniciativas de trabajo ¿Por qué sucede? Porque no logramos la autoorganización. Seguimos dependiendo que el concepto democracia, que el concepto gobierno, que el concepto estado nos representan. Para nada nos representa. No son figuras de autoorganización por parte de las personas. Por eso cada iniciativa que nace en resolver un problema local el capitalismo lo globaliza y lo crea como estándar de un nuevo modelo económico y lo desarrolla. La economía colaborativa hoy día está siendo manejada por el capitalismo.

Y la que puede existir, la economía colaborativa desde aquel vecino que baja al segundo "ey, no tengo azúcar, me falta un huevo", esa economía colaborativa queda ya casi en la anécdota. Es decir, el intercambio pasa a ser modelo de mercado, de negocio. Es decir, páginas como Wallapop del reciclaje de la ropa, del mueble, pasa a ser modelos de escaparate de una economía que también ejerce poder o modos de vivir las personas al servicio del modelo capitalista. Y todo esto conlleva a una manera de estar enfermando, a una manera de la salud deteriorada.

Vivimos acosados al miedo a vivir. Todo es amenaza en el vivir, todo. Si compras esto, si consumes esto, si comes esto, de que no te va a dar esto. Si no haces ejercicio tienes que ir al gimnasio porque si no te va a dar esto... es decir, la vida hoy en día es peligro. Y para nada nos hablan con naturalidad de la muerte, es decir, como un proceso dentro del vivir. Y la gente como tiene miedo a morir se cree el discurso que hay que prevenir. Pero es una prevención a vivir feliz, es una prevención que te va a mantener en alerta permanentemente que si haces algo malo o algo equivocado que ellos te están diciendo que es malo y equivocado, va a ser perjudicial para tu salud y vas a terminar enfermando.

Es una amenaza constante la vida como se la presentan. Por lo tanto, la gente tiene terror a enfermar, tiene terror a sentir dolencia. Es decir, nos han acostumbrado a un bienestar que nos olvidamos de la referencia de la calidad de vida. En el bienestar hay poca calidad de vida y eso se debe justamente que para poder construir ese modelo de "estar bien" conlleva de una u otra manera las cualidades nuestras que deberían desarrollarse en la vida terminan por no desarrollarse y terminamos viviendo con el modelo implementado desde la sociedad con un bienestar. Es decir, una vivienda, un televisor, electricidad, agua, agua caliente... toda la parte material tangible de lo que está relacionado con la vida.

Pero en todo eso la alegría, el goce, la satisfacción, la plenitud de la felicidad no acontece. Porque para poder tener ese bienestar tienes que aportarle tu fuerza de producción física o intelectual a la sociedad de poder y la mayoría de las veces no te alcanza para cubrir tus necesidades que te han hecho ver que son necesarias como bienestar. Por lo tanto vives angustiado pagando el televisor, vives angustiado pagando el alquiler, vives angustiado pagando la cuota del coche. Y con todo eso más encima contaminas, y vives angustiado porque te echan la culpa que tú estás contaminando. Tú eres el que bota la botella plástica.

Pero si la ciencia ha avanzado tanto para poder dar solución a cosas tan complejas ¿por qué seguimos fabricando botellas de plástico para envasar una bebida?, ¿el agua? Es decir, ¿por qué vendemos agua en botellas plásticas?, ¿por qué no creamos o desarrollamos centros depuradores de aguas con filtros naturales para que el agua que nos llegue por el grifo no sea un agua mala, tóxica y sin necesidad que la tengamos que comprar en botellas plásticas? Es decir, son incoherencias que las personas no logran visualizarlas.

Y la gente vive angustiado. Se hacen voluntarios de ONG para ir a limpiar playas, pero ¿qué es el concepto de divertirse? En el bienestar el divertirse obvio que no pasa por contemplar que somos parte de la naturaleza. Como no contemplamos la playa del mar como parte de mí no me interesa si boto la colilla del cigarro, no me interesa si dejo el plástico que compré de la comida... no me interesan esas cosas porque no soy parte de eso. Yo voy a la playa. Eso tiene que ver con el estar. Pero con el ser... el ser que es playa, el ser que soy agua, que soy mar, en ninguna parte te lo ponen como un criterio de definición de vida.

Por lo tanto separar el ser del estar es bien necesario. Es decir, somos seres personas que vivimos una condición de una especie que llamamos humana, pero eso no los garantiza que seamos todo lo correcto, y eso tampoco garantiza que sea todo lo bueno que se pretende que sea la especie humana. También conllevamos naturaleza animal en la cual nos vamos a relacionar con instinto. Instintos muy necesarios pero que también son inhibidos. Se sacan del criterio de poder comprenderse desde el razonamiento o la lógica. Necesitamos más emoción, necesitamos más instinto, pero eso es ser irracional, y la sociedad de poder no va a aceptar seres irracionales.

Necesita seres que razonen antes de sentir y ese criterio está muy bien manejado por las instancias de poder. Hoy día la economía está globalizada y como está globalizada la economía, los modelos sociosanitarios (sociales por un lado y sanitarios por otro) están globalizados con una hegemonía de poder donde la OMS tiende a desarrollar políticas en favor de la salud de los pueblos. Pero ¿por qué los estados no los aceptan? ¿Por qué el estado español, por ejemplo, es firmante de la OMS en muchas políticas donde incluso la Organización Mundial de la Salud se refiere a las medicinas alternativas, a las medicinas complementarias como posibilidad de atención médica donde no la hay y cuando la atención médica hegemónica deja de ejercer su vínculo de atención a la población y las reconoce?

Cuando la medicina tradicional china es reconocida como medicina oficial de China, cuando la medicina ayurveda es conocida como la medicina tradicional oficial de la India... y se nos viene a decir aquí en España (un estado firmante de los convenios de la Organización Mundial de la Salud) que eso es pseudociencia. Algo está fallando entonces. Algo está fallando que no se le transmite a la población una coherencia de que puedan comprender que existe un modelo de sociedad basado en el capital con una hegemonía de poder tan grande que es capaz de estar por sobre el estado español para decir de que acupuntura: pseudociencia; reiki: pseudociencia...

Cuando hay universidades de este propio país donde se está estudiando biofísica para dar una explicación científica de lo que es el reiki. Por lo tanto, ¿no es acaso otro tipo de cosas las que tenemos que revisar? Revisemos cómo gestionamos el hacer ciencia para que haya la posibilidad que se investigue realmente si sirve o no es válido tal o cual línea terapéutica que la población viene usando como necesidad cuando la medicina hegemónica no está llegando como se necesita que llegue. La medicina oficial también se equivoca, también comete errores. Está cubierta por conceptos como la negligencia médica y la posibilidad de que ocurran errores en la medicina.

Pero con eso justificamos a muchos malintencionados errores que se han cometido por parte de la medicina. Los que ejercemos la ciencia biomédica sabemos que mucha investigación biomédica está condicionado por los patrocinadores y los subvencionados de los científicos que están investigando. Es decir, un científico o un médico que es funcionario público está trabajando ya predeterminado por una rendición de cuenta de ser funcionario. Por lo tanto, su resultado de investigación, su aplicación de la medicina está condicionada. Y eso no se regula.

Esto tiene que ver con modelos de sociedad. La sociedad actual necesita nuevos sistema sanitario, nuevo sistema de salud. Pero que los cree la población, que no vengan dispuesto por una institución de poder de ministerios de institutos de la academia... la academia hoy día está vinculando lo que es producción de conocimiento, la industria y la población. ¿Y qué pasa si el conocimiento viene de la población a la academia y desde la academia junto con la población desarrollamos líneas de construcción de conocimiento que puedan ser usadas en producción de algún tipo de medicamento o tecnología? Eso no se ve.

La línea de academia-industria-población es exclusiva. Necesitamos que la población sea partícipe del investigar, que se cuestione cosas, que cree, forme asambleas de salud en su barrio para poder determinar cuál es mi necesidad local de salud. No me pueden aplicar las políticas que se aplican en las Islas Canarias, que se aplican en Andalucía. Mi barrio está ubicado en una partecita de Barcelona con una cultura catalana. Soy distinto. Por ser distinto como identidad de pueblo de nación, mi salud también tiene que ser abordada de una parte distinta, no como una globalidad. Y eso tiene que ver con los modelos.

Es que se dice muy bien por acá en algunas murallas de Barcelona donde está escrito que los ricos de Cataluña viven de la esclavización que hicieron en las colonias. Muchas familias ricas de Cataluña su riqueza se debe a que vendían esclavos en Sudamérica. Todo lo que es el Maresme, casas bonitas, señoriales es el producto de la explotación del azúcar en Cuba. Bacardi... vamos a Sitges a ver qué es lo que es la familia Bacardi. Y todo esto cualquiera va a decir ¿qué tiene que ver con salud? Muchísimo.

La población vive ignorando. Como vive ignorando le meten contenidos mediáticos de comunicación en los cual terminan creyendo algo, luego se contradicen en modos de vivir que tienen acá. En definitiva se puede argumentar que los medios de comunicación terminan enfermando a la población. Todo lo que son las noticias falsas que hoy día se crean, luego te pueden ratificar: "no, era falso lo que se transmitió de esto". Pero es que la noticia ya fue puesta en la psique de un individuo. No se puede borrar de ahí aunque luego te digan que fue una mentira. Ya viviste aunque sea 10 minutos con una mentira creyendo que era verdad.

¿Eso enferma? Sí, porque eso es sucesivamente constantemente. No hay una posibilidad de alejarse de esa manera de estar viviendo. Hoy estamos sometidos a una invasión comunicacional que nos desborda. Y eso lleva a enfermar. No sé si quieres saber algo más o de mi opinión o de mi manera de ver esto, pero yo la salud no la veo separada de la sociedad en su conjunto. De hecho, el concepto que yo trabajo, he ido acuñando desde la investigación científica, lo que es holónico tiene que ver con lo bio, lo psíquico, lo social, lo cultural, lo económico, lo político, lo ético, lo espiritual... una multidimensionalidad del individuo en su diversidad de ser. Hablar de la salud de las personas aislándolo de su contexto y situación de vida hoy en día ya no se puede. Y eso le falta a los sistemas sanitarios. El sistema sanitario separa al individuo de su contexto y de su situación de vida. Atiende una enfermedad, un síntoma. Trata como objeto a un sujeto. Y eso debe cambiar.

La verdad es que resumir lo que ha dicho hoy Samuel aquí va a ser muy difícil. Así que voy a hacer un ejercicio de extrema simplicidad y voy a intentar resumirlo, dejando atrás un montón de ideas, conceptos, realidades y verdades que no voy a poder expresar en este resumen. La forma en que enfermamos es derivada de la forma en que vivimos, y la forma en que vivimos es consecuencia de la idea que tenemos formada de nosotros mismos y de lo que nos rodea.

Las políticas de estado deciden cómo ha de ser la realidad en que hemos de vivir, sin ninguna intervención por nuestra parte. No tenemos poder de decisión sobre lo que ha de ser nuestra vida y somos considerados como simples máquinas que producen para mantener esta realidad que nos contiene pero de la que no somos parte, solo obra. Somos productores, productos y consumidores de esta realidad social. La medicina está intervenida por los intereses económicos y la forma de organización de los estados democráticos lo favorecen. Todo esto hace que vivamos de una manera, enfermemos de una manera y muramos de una manera. Si no estuviéramos así intervenidos viviríamos de otra manera, trabajaríamos de otra manera, enfermaríamos de otra manera también y moriríamos de otra manera.

¿Te suena como algo cercano? Puedes conocer más sobre él y de su trabajo en la página web unimedconsulting.com, proyecto que Samuel impulsó y está ubicado en el parque científico de la Universidad de Barcelona y en clinicaherus.es, una clínica local que acompaña a las personas en sus procesos vitales para la preservación o recuperación de su salud. Muchas gracias por escucharnos. Gracias por participar, por tus sugerencias, por tus likes, reseñas y comentarios, por compartir los episodios del podcast. Gracias por estar dándole sentido a Vida en Salud. Muchas gracias a Samuel por ser quien es y por defender valiente e insistentemente sus seguridades sobre la vida y la salud. Y gracias también a Kidflup por la cesión de las melodías del programa.

Te va a gustar formar parte de la lista Vida en Salud, esa lista de personas que reciben periódicamente mis emails y les explico historias que les inspiran a reflexionar sobre sí mismos, a comprender un poco más el entorno, a conocer más de nuestra naturaleza conjunta, a tomar decisiones... personas que están en el camino de ir tomando conciencia sobre lo que les está pasando en sí mismos y a su alrededor. Personas que reciben información que les permite ir encajando las piezas y montando el puzle de una cada vez más amplia y compleja realidad. Y la próxima semana Jordi Gutiérrez, que normalmente nos habla de cómo cuidarnos según la visión taoísta de la salud, nos hablará de lo que podemos esperar en el año que acabamos de comenzar: el año chino de la rata de agua. Y en cuanto a esto, quiero adelantarte que estamos preparando algo muy muy chulo para compartir con vosotros y lo desvelaremos en el próximo episodio. Así que no te lo pierdas. Que pases muy buenos días y excelentes noches. Hasta la próxima.