Vida En Salud Suscríbete a la Newsletter

85. Para sobrevivir la post pandemia

06 de abril, 2020

📬 ¿Te gusta este podcast? Suscríbete a la Newsletter y obtén ofertas especiales

El mundo no va a volver a ser lo que ha sido y la economía tampoco. Es importante reaccionar y empezar a hacer lo necesario, para adaptarnos a las nuevas situaciones que vamos a encontrar.

Transcripción del episodio

Leer transcripción completa

Aquí tienes la transcripción literal del audio, organizada en párrafos para facilitar su lectura:

Vida en Salud, episodio 85: Enfocar una salida laboral online.

Vamos viendo que el confinamiento va para largo, que el golpe sobre la salud de la población tal vez sea tan grave como se supone o tal vez no; pero lo que sí que sabemos seguro es que cuando volvamos a activarnos no va a ser como antes. La situación económica y social habrá cambiado radicalmente y va a requerir de nosotros un proceso de adaptación a nuevos escenarios.

En este episodio quiero ofrecerte una dinámica en la que enfocar tu atención para empezar desde ya a hacer movimientos hacia una forma de negocio que esté en consonancia con las circunstancias que seguro vamos a vivir. Y si es la primera vez que escuchas este podcast, te doy la bienvenida al podcast Vida en Salud, un podcast en que te inspiramos a llevar una vida saludable.

Nosotros entendemos la salud de una forma muy amplia y para nada la parcelamos en el rincón de la sanidad. Para nosotros la salud está vinculada a la vida y a todas las dimensiones de tu ser. Yo soy Diana Valeria y estoy siguiendo el impulso que me lleva a crear dinámicas que nos ayudan a comprender más y a responder eficientemente frente a los retos que este tiempo nos propone.

Pues quiero que nos pongamos un poco en contexto ahora, porque hemos de recordar el momento en que estamos, lo que estamos viviendo, de dónde venimos y hacia dónde vamos. Estamos ahora en cuarentena, en confinamiento doméstico; la economía está prácticamente parada, solo operan algunos negocios que cubren lo que el gobierno ha decidido que son los servicios mínimos. Podríamos estar muy de acuerdo o no tan de acuerdo, es igual, el caso es que solo operan unos cuantos negocios y el resto de la población está completamente parada. Esto va a suponer un grave perjuicio para la economía de nuestro país y de muchos países, no solo del nuestro; vamos a estar en casi toda la Tierra en la misma situación.

Pero recordemos un poquito de dónde venimos también. ¿En qué situación estamos? No solo somos seres humanos que estamos en cuarentena y que nos estamos enfrentando a este confinamiento que va a tener estas consecuencias sobre la economía, porque ya venimos de una historia anterior y somos seres humanos que vivimos en la disonancia cognitiva. Llevamos muchos años de manipulación de la información, llevamos muchos años en que se nos presentan escenarios con una falta de coherencia muy grande, en que se nos ha obligado mediante argucias a aceptar escenarios, aceptar métodos y aceptar patrones de consumo que, si tuviéramos que escogerlos, no los escogeríamos realmente siendo muy honestos con nosotros mismos, sabiendo qué es lo que nos beneficia y qué es lo que no nos hace bien.

Entonces, esto nos lleva hacia la debilidad y la insalud, esta falta de coherencia, esta disonancia cognitiva. Y nos lleva también toda esta manipulación que hemos sufrido y el panorama económico que teníamos ya antes de entrar en esto, en este confinamiento que nos ha llevado supuestamente la presencia de este virus. Antes de esto, también vivíamos una situación económica en que prácticamente la mayoría —o sea, no la mayoría no, todos— vivíamos con miedo a la pobreza y a la exclusión. Es algo que es común a todos, tanto si tenemos dinero como si no lo tenemos, si hemos tenido negocios exitosos como si no los hemos tenido; a todos nos ha unido ese miedo a la pobreza y a la exclusión. Ha sido como el perro que nos ha estado persiguiendo, el perro rabioso que nos ha perseguido y que ha conseguido que aceptemos muchas cosas que, si no hubiéramos tenido este miedo, no habríamos aceptado seguramente porque iban en contra de nuestra naturaleza e incluso de nuestro gusto personal también.

Así que, de esta manera hemos llegado a ser seres sometidos a una realidad. Hemos llegado a ser seres sometidos a tenernos que levantar, por ejemplo, sea cual sea nuestra circunstancia, a la misma hora cada mañana para ir a ocupar un puesto de trabajo, aunque nuestro hijo estuviera enfermo y todo en nosotros quisiera quedarse a cuidarlo; aunque nuestro abuelo estuviera enfermo y todo en nosotros hubiera querido quedarse a cuidarlo, por ejemplo, por poner un ejemplo. Cuando hablo de sometimiento estoy hablando de esto: de aquello que impulsa a una persona a hacer lo que no haría si fuera completamente libre de escoger.

Todo esto en conjunto nos mantiene en un estado de vulnerabilidad constante y en un estado en que no encontramos la oportunidad ni la posibilidad de hacernos cargo de nosotros mismos, de hacernos responsables de nuestras propias circunstancias, de nuestra propia vida. No nos permite madurar y hacernos adultos responsables y explotar todas nuestras potencialidades para hacernos responsables y actuar en consecuencia.

Entonces, yo creo que ahora tenemos una oportunidad que es única para deshacer todo esto, porque todo va a cambiar, va a cambiar. Y si nosotros decidimos hacernos cargo desde ahora, desde ahora que nadie nos está presionando —o sí, porque cuando todo esto acabe, como decimos, se va repitiendo por todas partes, cuando todo esto acabe vamos a tener que volver y seguir cumpliendo con nuestras obligaciones para con el Estado, por ejemplo; vamos a tener que seguir comiendo, vamos a tener que seguir pagando los recursos que tenemos que utilizar para mantenernos en esta vida; vamos a tener que seguir pagando hipotecas o alquileres o seguir pagando servicios energéticos; vamos a tener que seguir pagando, o sea, vamos a seguir necesitando dinero y no va a haber dinero, no lo va a haber, no va a haber dinero, pero nos seguirán exigiendo el pago de esta deuda que hemos adquirido por aceptar esta forma de vida que llevamos tal como la hemos aceptado.

Entonces, yo pienso que mientras dure esta cuarentena, mientras dure este confinamiento, tenemos la oportunidad de centrarnos muchísimo para empezar a crear esa estrategia que nos ayude a salir adelante cuando tengamos que ponernos en actividad. Y es una estrategia —o sea, lo que te voy a proponer ahora es una estrategia concreta— que es la que yo veo más factible y es la que yo estoy poniendo en práctica. Es una estrategia que nos incluye a todos, que incluye el apoyo mutuo sobre todo, el ayudarnos los unos a los otros, el apoyarnos y tirar todos del mismo carro, no en hacernos la zancadilla para llegar a un sitio antes, a un sitio privilegiado por encima de los demás, como ha sido hasta ahora en realidad más o menos la economía. Está pautada de esta manera; al menos yo la veo así. Si tú la ves de otra manera, por favor, escríbeme en cualquier soporte que tú quieras, que sabes que puedes conectar conmigo y dímelo, dímelo: "pues yo no lo veo así, para mí es de esta otra manera". Me gustará incorporar tu visión y ver cosas en mí también. Pero bueno, por ahora yo lo veo así.

Y ahora se me ha ido el santo al cielo y no me acuerdo de qué estaba hablando... pero total, es algo que... sí, la economía, que yo la veo pues eso, la veo como a ver quién puede ganar la mayor parte del pastel y si los demás se quedan sin pastel a mí no me importa porque yo tengo todo el pastel o la mayor parte del pastel; más o menos esto está siendo así. Cada uno mira por sí mismo, sin tenerse en cuenta a sí mismo, porque en realidad estamos todos sometidos a unas dinámicas que no nos ayudan.

Entonces, lo primero que yo te diría que tendrías que hacer, que a lo mejor te suena a extraño si te estoy diciendo que te estoy proponiendo una cooperación con los demás, pero esta cooperación pasa por ti. Si tú no estás en tu máximo estado de coherencia y de capacidad, poco puedes aportar a los demás, poco puedes cooperar; vas a ser un ser dependiente igualmente. Y si queremos crear unas dinámicas de cooperación —porque vamos a tener que las crear, es que no nos va a quedar otra— hemos de construir de manera que ganemos todos, que nos podamos apoyar para ganar todos. Porque si no, no nos vamos a levantar de esta. Si tú ves otra salida, propónmela; pero yo lo veo así.

Entonces, tú vas a necesitarte completamente íntegro para poder aportar a los demás, vas a necesitarte fuerte e íntegro. Entonces empieza por ti. Empieza por cuidarte a ti y por centrarte en ti, por enfocarte en ti, por ponerte atención a ti mismo y cuidarte, cuidarte y hacerte caso, atenderte también. Habrá personas que ya habían tomado esta decisión y tendrán como más hábitos construidos en esta dirección; y habrá personas que no se lo hayan planteado nunca, o tal vez tú es la primera vez que lo escuchas y es la primera vez que algo te dice: "pues sí, es lo que tendría que hacer", y entonces no tienes ningún hábito que te lleve hacia ello.

Entonces, voy a dedicarte unos minutos a ti que no tienes ningún hábito dedicado hacia ello y cómo puedes empezar a centrarte en ti, a escucharte y a atenderte; o sea, a hacer caso de lo que estás oyendo en ti. Puedes manteniéndote alerta a cómo te sientes en cada situación que vives, o sea, cada impulso, cada comunicación que recibes, a cómo la recibes, a cómo reaccionas... poniendo un pequeño filtro entre tú y el entorno, en que ese pequeño filtro haga como un bumerán, te devuelva a ti mismo antes de entregarte a lo de fuera, por decirlo de alguna manera.

¿Y cómo puedes crear este pequeño filtro? Pues creando parabólicas que te devuelven esa energía, esa atención que tiendes a poner fuera hacia dentro. Hay diferentes técnicas; a lo mejor puedes centrarte en tu respiración unos minutos cada mañana, por ejemplo. Centrarte a sentir y a escucharte respirar, sencillamente eso. También puedes cantar mantras, por ejemplo; o sea, sí, mantras, porque es... o sea, frases repetidas que tienen un sentido de volverte a tu centro. No vale cualquier canción que dice cualquier cosa, tiene que ser algo que te ayude; pues te puedes crearte una frase que te ayude a recordar que tienes que mantener tu atención centrada en ti, en cómo te sientes, en cómo estás percibiendo, en cómo recibes, en cómo respondes.

También puedes utilizar post-its puestos en los sitios donde tu mirada pues va a caer, ¿no? Donde tu mirada se posa: pues en el cristal, en el espejo del cuarto de baño, o en la pantalla del ordenador, en la pared que tienes delante cuando friegas los platos, en la pared que tienes delante cuando estás cocinando o planchando, o delante de tu banco de trabajo si haces un trabajo manual o donde sea que tú pues vayas a posar la mirada de forma recurrente. Puedes ponerte post-its con frases que te ayuden a recordar que tú eres el centro, que tú eres el lugar donde tiene que centrarse toda tu atención, que tienes que centrarte en esto que te digo: en cómo te sientes, cómo está recibiendo las cosas, cómo las percibes, cómo respondes.

Y esto ya te digo que es algo que lleva un tiempo. No es algo que de la noche a la mañana vayas a conseguir, lleva un tiempo; y cuantos más apoyos recibas en esta dirección menos tiempo te va a costar, más fácilmente lo vas a conseguir. También es de ayuda tener amigos que sepan que estás centrándote, que estás haciendo este esfuerzo para centrarte en ti, para poder llegar a comprenderte a ti mismo, a conocerte a ti mismo o misma; y también te devuelvan mensajes que te ayuden a que ese bumerán venga de vuelta.

Luego también, además de esto, una vez que hayas puesto en práctica estas dinámicas que te estoy comentando —te he puesto estas como ejemplo, pero hay más que puedes utilizar— cada persona tiene una forma de mover su atención, de comunicarse con el mundo y consigo misma; tiene un vehículo de comunicación. Hay personas que somos más visuales, hay personas que somos más mentales, hay personas que somos más cinestésicas, que percibimos a través de los sentidos, de las sensaciones; y las personas que son más visuales necesitan dinámicas más visuales, por ejemplo, el tema de los post-its sería uno, o fotografías que te ayuden a recordar que el centro —o sea, que te ayuden a crear este volver la atención como un bumerán hacia ti—. Y quien es más mental necesitará más estímulos auditivos o a lo mejor comunicarse con los demás y tener amigos que le devuelvan este feedback.

Entonces, cada uno tiene que encontrar la manera que mejor le funciona. También te diría, una vez tú ya estés en esta dinámica en que hayas activado ese bumerán que devuelve tu atención hacia ti mismo —que eso no quiere decir que ya no atiendas para nunca más a los demás— sencillamente que una vez te has atendido a ti eres capaz de responderle al otro de una forma mucho más consciente de cuál es tu estado. Es muy difícil de conseguir, te lo digo yo. No estoy hablando de algo que yo haya conseguido; estoy hablando de algo que yo quiero y que pongo mi atención en conseguir en cada momento y a veces también se me olvida y no puedo conseguirlo. Pero sí que tengo la atención puesta en esto. Es muy difícil de conseguir y si tú eres alguien que lo ha conseguido, ¡chapeau!, genial; ven a enseñarnos a todos si tienes una metodología para hacerlo.

Y bueno, después, cuando ya tienes ese bumerán activo que es capaz de devolverte la atención hacia ti mismo antes de salir con la atención hacia fuera, antes de reaccionar, antes de atender al otro; entonces sí, comunícate, reacciona y además profundiza un poco más en ti investigándote, haciendo haciéndote preguntas, haciéndote preguntas sobre esas cosas que te van a ayudar a comprender más de ti. Yo, por ejemplo, hay dos técnicas que me gustan mucho y son las que te voy a explicar ahora.

Te voy a hablar del DAFO, que es una técnica que se utiliza en marketing desde que el marketing es marketing —o sea, desde los 60 o los 70 o incluso antes— y se llama DAFO porque son las siglas en inglés de lo que contempla. Y para hacer un DAFO es bastante sencillo... o sea, lo que necesitas para hacer un DAFO es muy sencillo; hacerlo no lo es tanto porque hay que hacer un ejercicio de introspección que nos cuesta especialmente. Entonces solo tienes que coger una hoja de papel o un documento, el que sea, y partirlo con un lápiz: hacer una línea en el centro verticalmente y una línea en el centro horizontalmente, y con ello tendrás el documento partido en cuatro.

Y en estos cuatro apartados que acabas de crear vas a poner en un lado: Fortalezas, en otro: Debilidades, en otro: Oportunidades y en otro: Amenazas. Y ahí vas a listar tus fortalezas, tus debilidades, las oportunidades que tienes en el entorno en que estás, en el momento en que vives, y las amenazas que recibes en el entorno en que estás, en el momento en que vives. Digamos, hay una parte que es habla de ti y una parte que habla de ti dentro de tu entorno.

Esto en marketing se utiliza para validar o para definir proyectos empresariales; pero yo desde que lo conozco lo he aplicado en el terreno de lo personal también. Cuando estudié naturopatía y siempre que he estado inmiscuida en algún tipo de terapia o de medicina, lo he utilizado para hacer historias clínicas también, para conocer al sujeto paciente, digamos, a la persona a la que quería apoyar en cada momento o la que me pedía apoyo en cada momento. Aunque no he ejercido de terapeuta ni de médico nunca o en muy contadas ocasiones —siempre ha sido un trato pues como de mucha proximidad, no he tenido una consulta terapéutica y no he hecho esto— te lo aclaro para que lo sepas. Pero yo lo he utilizado tanto en el campo empresarial de los negocios y del emprendimiento como en el campo de lo personal.

Por eso te lo presento como algo que puedes utilizar en lo personal; porque tú cuando listas tus fortalezas empiezas a pensar en cuáles son las cualidades que tienes, qué es lo que se te da bien, qué es lo que haces con facilidad y disfrutas y bueno, pues aquello que te es fácil porque lo disfrutas, porque te viene dado y no te supone ninguna dificultad o porque te es muy reconocido y lo disfrutas especialmente y eso te lo hace fácil. Luego, tus debilidades, que serán pues aquellos aspectos de ti que reconoces que bueno, que son difíciles de realizar para ti, aquellas áreas de la vida en que te sientes especialmente torpe, que te faltan conocimientos para desarrollar algo en concreto o aquello que los demás te dicen que no haces bien, que podrías mejorar.

Igual que las fortalezas, también te sirve aquello que los demás te dicen que haces genial y puedes ir listando todo esto. Puede ser una lista que no se acaba nunca; puedes pasarte una vida haciendo esto, de hecho, porque además llega un momento que tus fortalezas te puedes verlas como debilidades porque pueden llegar a serlo en según qué contextos, y tus debilidades las puedes trascender a fortalezas también; o sea, puedes ir más allá de la limitación que supone una incapacidad determinada o la limitación hacia algo determinado y convertirlo en una fortaleza.

Como no sé, pues esto es un principio de la permacultura: coger y bueno, no sé, pues si tienes una dificultad en la comunicación, por ejemplo, te cuesta comunicarte, pues una forma de convertir eso en una fortaleza es dedicarte a los monólogos, a lo mejor, y crear pues un discurso en el que estás parodiando todo el tiempo esa dificultad que tienes en comunicar. Luego, una vez que ya sabes cuáles son tus fortalezas —aquellas cosas que te son fáciles y que disfrutas y que se te dan bien— y aquellas que todo lo contrario, puedes pasar a revisar cuáles son las oportunidades que te ofrece el entorno en que vives: la sociedad, tu familia, tus amigos, los diferentes entornos que tienes.

Porque el entorno es algo muy amplio y tiene niveles también: tenemos un entorno inmediato que es el familiar, luego un entorno un poco más amplio que es el de los amigos y así; luego un entorno un poco más amplio que sería pues el social, que implica el laboral y que implica el de los vecinos y de las personas que viven en el mismo pueblo o ciudad que tú. Luego un poquito más amplio que ya implicaría pues todo el país; un poco más amplio que implicaría pues el continente; un poco más amplio que implicaría la Tierra; y un poco más amplio que ya incluiría pues la atmósfera, bueno, la atmósfera sí. Cuando hablamos de la Tierra no hablamos solo de la humanidad en la Tierra, sino hablamos de todas las especies que pueblan la Tierra también, serían pues ese ámbito que forma parte de tu entorno. Y luego pasaríamos a la atmósfera, al sistema solar y parece ser que esto no se acaba nunca también.

Bueno, pues cuando hablo del ambiente hablo de todo esto, pero puedes empezar por lo más pequeño y seguramente no llegarás al infinito... o igual sí, no lo sé. Pero está bien tener en cuenta que este entorno es infinito también. Entonces, colocando todas estas fortalezas y debilidades en tu entorno, puedes empezar a ver qué oportunidades se te dan para desarrollar estas fortalezas, para poder ofrecer estas fortalezas a tu entorno que tu entorno necesite de ti en esto que eres fuerte; o de qué manera el entorno te ayuda a ir más allá de esas limitaciones que has catalogado como debilidades también.

O, por el contrario, cuáles son las amenazas, que sería de qué manera el entorno pues es una amenaza para esto, para que puedas desarrollar tus fortalezas y utilizarlas en tu día a día y que incluso te sirvan como medio de generar la economía que necesitas para sobrevivir o de qué manera también está potenciando esas debilidades que tú tienes, esa esas limitaciones, esas dificultades. Poniendo el ejemplo anterior, nos podríamos encontrar con que pues alguien se burlara de esta dificultad que tienes para comunicar; esto sería una amenaza para tu limitación porque no te ayudaría a ir más allá, a superarla. O pues, por ejemplo, una amenaza sería, por ejemplo, pues que eso que tú eres capaz de aportar no haya nadie que lo necesite o no sea el momento de ofrecerlo, o no haya nadie que sea consciente de que lo necesita; eso sería una amenaza.

Esto sería pues hacer un DAFO: poner hacer este listado, tomar esta conciencia. Entonces, como te he dicho, primero empezar por ti: crear ese bumerán que devuelve la atención a ti mismo antes de responder hacia el entorno, antes de poner tu atención en el entorno, tenerte en cuenta primero a ti. Luego, investigarte utilizando, por ejemplo, esta herramienta. Y una vez has hecho este análisis DAFO, estás ubicado en tu entorno; estás viendo qué es lo que pasa en tu entorno y de qué manera interactúas tú con tu entorno. Esto es muy valioso; es muy valioso ya no solo como crecimiento personal, sino porque estás ubicado y sabes qué tienes para ofrecer y cómo el entorno reacciona frente a ello. Vas un paso por delante y esto es importante tenerlo en cuenta a la hora de ofrecer algo a tu comunidad, algo por lo que te puedan pagar, algo que te ayude a generar una economía que te sirva para sobrevivir en este tiempo.

Y luego, después de esto, aún hay otro nivel más que puedes abordar, y es el nivel en que se puede profundizar más y te voy a hablar de una técnica que viene del Japón, de Okinawa, y se llama Ikigai. Te lo voy a describir así por encima porque es complejo. En el podcast tienes dos episodios dedicados al Ikigai: el número 16, en el que te explico lo que es el Ikigai y cuál es su historia, de dónde proviene y de qué manera beneficia a los habitantes de Okinawa; y el número 19, en que te explico el ejercicio para encontrar tu Ikigai. Entonces, como eso ya te lo entregué en su momento, puedes dirigirte allí para hacerlo si tú quieres.

Una vez hayas hecho esto otro que te he comentado, porque si te fijas vamos por eslabones; no puedes empezar a construir tu casa por el tejado porque le faltarán cimientos y no vas a llegar a ninguna parte. Entonces, el Ikigai es un análisis profundo de qué es aquello que le da sentido a tu vida. Mediante este ejercicio al final llegas a ese centro en que tú estás en coherencia haciendo aquello que tu entorno necesita, que tú puedes ofrecer con la máxima capacidad, que disfrutas haciendo y que puedes recibir una remuneración económica por ello, que te pueden pagar por ello, que se te puede pagar.

¿Y por qué es importante que hagas esto así? Porque ya venimos de un tiempo en que no hemos estado siguiendo los dictados de nuestro propio instinto. Ya venimos de un tiempo en que hemos estado haciendo cosas a la fuerza que en realidad no queríamos hacer, que hacíamos porque era nuestra obligación, porque teníamos que adquirir ese dinero para poder pagar nuestras deudas, para poder obtener lo básico para vivir, para poder ofrecer a nuestros hijos aquello que era imprescindible que tuvieran para poder vivir y evolucionar en esta sociedad. Pero ahora tenemos la oportunidad de cambiar eso, de empezar a dirigir nuestra vida hacia unas dinámicas en que hagamos lo que realmente nos satisface, lo que realmente nos gusta, en que no impongamos a nuestros hijos tenerse que adaptar a una sociedad enferma porque es lo único que hay, porque a nosotros se nos exigió y pensamos que es lo mejor para ellos porque si no van a quedarse pobres y excluidos.

No, no hace falta. Estamos en un tiempo de reseteo, de reinicio y depende de nosotros cómo vayamos a empezar a caminar ahora. Por eso, empieza por ti; porque si empiezas por ti vas a poder ofrecer algo auténtico a los demás y porque si te respetas a ti, si respetas lo que te gusta, si respetas lo que disfrutas, si respetas lo que te ayuda a crecer, a evolucionar y a ser cada vez mejor, vas a poder respetar eso en los demás. Vas a poder ayudar a tus hijos a eso: a crecer, a evolucionar, a conseguir cada vez mejores versiones de sí mismos en lugar de tener que someterse y adaptarse a una sociedad enferma que cada vez lo está más. Lo estamos viendo, ha quedado demostrado: cada vez la enfermedad es mayor.

Si escuchas el episodio en que Octavi nos explicaba cómo era la medicina en la prehistoria —que a ver si lo encuentro, que me ha salido ahora... y no había enfermedad en la prehistoria—. El 83 es el episodio 83. Pues si escuchas este episodio, no había enfermedad en la prehistoria, había accidentes; pero no había enfermedades, no había virus, no había bacterias agresivas, no había peligros de este tipo biológicos. Había un ambiente equilibrado. Nosotros lo hemos destruido con nuestra forma de vida y la única manera que podemos recuperar una forma de vida que sea coherente con lo que necesitamos para vivir bien todos es empezando por nosotros mismos, poniéndonos atención a nosotros mismos y respetando nuestra naturaleza, porque nuestra naturaleza es la naturaleza. Es todo.

No sé si me he explicado muy bien, pero creo que es muy importante. Yo tenía muchas ganas de transmitir esto y tenía muchas ganas de ofrecerte alguna pauta que puedas seguir. De todas maneras, voy a ir más allá: quiero crear grupos de apoyo mutuo a través de la plataforma Vida en Salud. Aún no se lo he comunicado a los colaboradores... si escucháis este episodio pues ya quedáis invitados a partir de aquí, pero igualmente os voy a hacer un comunicado especial para decíroslo. Creamos grupos de apoyo mutuo para apoyarnos entre todos, para salir adelante todos juntos y para ayudarnos a encontrar ese potencial que cada uno tiene y que toda la sociedad necesita de nosotros. Eso es lo que me gustaría para este futuro. ¿Qué te parece a ti? ¿Te gustaría también? ¿Te gustaría que empezáramos a construir esto? ¿Que empezáramos a construir desde nosotros mismos, desde el respeto, desde el respeto profundo a uno mismo y poder respetar también al otro de la misma manera?

Bueno, pues ahí queda eso. Seguiremos hablando de esto. Yo es que ahora he dado una pauta que es muy generalizada, pero es que en realidad no hay nada que pueda ser así general para hacer. Si te fijas, el trabajo es único para cada uno, es muy superficial lo que te acabo de ofrecer. Y si siguiéramos continuaría siendo superficial; yo si queréis hago otro episodio explicando cómo podéis seguir para ir creando, pero es que cualquier cosa que pueda decir va a tener que ser reinventada en cada momento, porque cada momento es único y tú eres único también, y la forma en que te vaya a servir a ti no va a ser a lo mejor esa que vaya a expresar en ese momento. Porque hay que ir viendo en cada momento, porque el entorno cambia, porque lo único —lo único— que es estable y siempre es igual está muerto. Lo que es vivo va cambiando, va mutando, está en constante movimiento. Por eso nosotros hemos de estar vivos, hemos de estar cambiando, cambiantes y en constante movimiento. Por eso las dinámicas han de ser vivas, cambiantes y en constante movimiento.

Y nada, pues hasta aquí el episodio de hoy. Espero que te sirva de verdad para reflexionar, para poner en práctica cualquiera de las técnicas que te he comentado u otras que se te ocurran al escuchar esto que te estoy diciendo; pero si aplicas las técnicas que yo te he comentado —estas herramientas, estas metodologías, estas dinámicas— hazlo por la que te corresponde en el momento, por más atractiva que te parezca a lo mejor el Ikigai. Empieza por la primera si no has estado haciendo la primera. Y si estás en el nivel del Ikigai y por lo que sea hay algo que te dice: "pues es que quiero volver a hacer esto otra vez", hazlo, no importa. Podemos volver a empezar otra vez; no hacemos más que cubrir ciclos constantemente, no hacemos más que pasar siempre por los mismos escenarios. Lo que pasa es que son los mismos escenarios, pero cambian constantemente a cada momento, no son exactamente lo mismo, tienen sus variantes y son diferentes.

Y bueno, muchas, muchas, muchas gracias por escucharnos, gracias por participar, gracias por tus comentarios, por tus sugerencias, por compartir los episodios del podcast, por dejar reseñas positivas allí donde lo hayas encontrado, por compartirlo con tus amigos, con tu familia, con tus compañeros de trabajo, con tus vecinos. Gracias por suscribirte a la newsletter, gracias por suscribirte a la academia, gracias por dar a conocer la academia. Gracias por estar dándole sentido a este proyecto que llamamos Vida en Salud. Gracias a quienes me han transmitido este conocimiento que hoy me he permitido ofrecerte y gracias también a Kitflus por cedernos las melodías del programa. Nos encontramos de nuevo la próxima semana. Que tengas muy buenos días y excelentes noches. ¡Hasta la próxima!