94. Los derechos de los padres
16 de junio, 2020
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La obligación y el compromiso verdadero fundamentan los derechos de los padres a decidir sobre el cuidado de sus hijos.Transcripción del episodio
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¡Claro! Aquí tienes la transcripción literal del audio:
Vida en Salud, episodio 94: Los derechos de los padres. Y seguimos con esta serie de audios en los que te comparto, a pedacitos, esta reunión que tuvimos en YouTube con el abogado Luis de Miguel Ortega, para hablar de la posible obligación de vacunar a los niños para poder llevarlos a la escuela. Y a este audio lo he titulado "Los derechos de los padres".
Te doy la bienvenida al podcast Vida en Salud, el podcast que te inspira a llevar una vida saludable. Esta propuesta es mi iniciativa y yo soy Diana Valeria. Aunque el paradigma establecido vincula la salud solamente a la medicina, la enfermedad, los medicamentos, los tratamientos, las terapias y los diagnósticos, nosotros creemos que esta visión no engloba lo que realmente implica la salud. Extraemos la salud de la parcela de la sanidad en que ha sido arrinconada y la centramos en la persona, sus circunstancias y el entorno en que la persona vive, vinculándola así a todos los aspectos de la vida.
Quiero informarte de que esta semana empezamos un curso con Luis de Miguel Ortega en que nos va a transmitir un conocimiento que deberíamos haber tenido desde pequeños, creo yo, y es conocer nuestros derechos. Así que te animo a darte una vuelta por vidaensalud.es/academia y valorar si te conviene darte de alta para aprovechar tanto conocimiento como estamos acumulando en este pequeño espacio de Internet.
—¿Y los padres de niños vacunados? Mis niñas están vacunadas, pero ahora dudo y no creo que siga vacunando. O sea, si se pueden acoger a esta iniciativa.
—Claro, claro que sí. Se pueden acoger a esta iniciativa los vacunados, los no vacunados, los medio vacunados, todos. ¿Por qué? Pues porque no solo tenemos el problema de las vacunas que ya conocemos y ya sabemos sus riesgos y sus problemas. Tenemos el problema de que están jugando con nuevas vacunas, que no están informando a la población de lo que tienen esas nuevas vacunas y que, probablemente, yo o cualquier otro haya vacunado a sus hijos por ignorancia, pero que a partir de ahora a lo mejor ya más experimentos no quiero. Entonces, por supuesto que los padres con niños vacunados pueden ayudarnos o pueden participar de nuestras iniciativas porque lo que nos espera en cuanto a las vacunas nuevas, pues son cosas muy importantes.
—Pues sí. Y luego otra pregunta es: ese documento es el que imparte el CAP por su médico pediatra, no lo sé si lo tienen siquiera para las vacunas. Yo ya lo he comentado que en la web vidaensalud.es/recursos ahí tienes algunos modelos de consentimiento informado. ¿Igual vosotros tenéis alguno en vuestra web? ¿No? ¿O sí?
—No, nosotros cuando diseñamos un modelo de consentimiento pues lo hacemos por encargo. Es decir, nos dicen: "pues un modelo de consentimiento en paciente terminal, o en enfermo de cáncer, o en paciente psiquiátrico". Hicimos alguno pues en esta crisis para tratamientos alternativos, para que cualquier persona afectada por COVID pues pudiese elegir un tratamiento alternativo, ¿no? Y en este caso no hemos hecho, porque realmente tampoco creemos que un modelo vaya a ser muy útil. Es decir, lo importante es si se va a obligar o no se va a obligar. Si no se obliga, sobra el modelo. Y si se obliga, también sobra el modelo, porque desde luego que un profesional sanitario que tiene la instrucción de vacunar obligatoriamente a un niño o a un padre lo va a hacer con consentimiento o sin consentimiento.
—Pues yo encuentro que es un documento muy útil porque ayuda a que... bueno, es que...
—Sí, hombre, no le estoy quitando mérito ni quiero decir desmérito del documento, pero me refiero a que la pelea fundamental es que no existan esas normas, ¿no? No hemos de fiar de esos documentos. Pero me parece, por supuesto que me parece bien y ya te digo que nosotros hacemos documentos de ese tipo para atención psiquiátrica, oncológica, terapias alternativas y todo lo que haga falta.
—Pues bueno, en la web tenemos un modelo que puedes utilizar y, básicamente, lo que tienes que hacer es preguntarle al médico por escrito qué lleva esa vacuna, sobre todo si lleva tóxicos, o que te explique directamente, que te enseñe el prospecto, que no lo estamos viendo. O sea, yo no creo que haya muchos padres que hayan puesto una vacuna que hayan visto el prospecto de la vacuna, ¿vale? Y que sepan qué es lo que es cada cosa que hay dentro del prospecto. Que si le pone mercurio, pues oye, mercurio le estás poniendo a mi hijo dentro del cuerpo, por ejemplo, ¿no? Y ni los médicos muchas veces. El otro día vi un documental...
—Tampoco hay que fiarse del prospecto.
—Es verdad, porque además tiene muchos ingredientes secretos que no los ponen dentro del prospecto. Pero el otro día a mí me pasaron el prospecto de la triple vírica y pone algunas cosas que solo con verlas dices "yo no le pongo esto a mi hijo", pero además en los posibles efectos adversos ya te está diciendo todo el cuadro de los efectos adversos que produce la vacuna. Entonces, pues bueno, pues esto que... bueno, pues que se visibilice y en base a eso pues el médico decide si vacuna, si se arriesga a poner esta vacuna y el padre decide si se arriesga a ponérsela al hijo, pero que sea visible, ¿no?
—Claro. El problema también, y no es por estropear nada, el problema es que claro, dices: "bueno, si el problema es el consentimiento y la información y, como sabemos, no tenemos ninguna información ni de la seguridad ni de la eficacia de las vacunas, vamos al siguiente paso, vamos a la siguiente fase". No vamos a dar información, no vamos a requerir consentimiento, pero si no te vacunas no vas al cole. Y si no te vacunas no vuelas en avión. Y si no te vacunas no trabajas en empresas públicas. Es decir, que el mal es capaz de aprender de sus propios errores y en este sentido está aprendiendo muy bien, porque ha seguido, ha ido ya a la siguiente fase. Ya vamos a ahorrarnos el consentimiento, vamos a no discutir, si quieres ir al colegio te tienes que vacunar.
—Claro, vale. Por eso que lo mejor es pasar de ellos, dejar de utilizar nada de lo que te propongan. Es como aquello que decían de "no compréis productos catalanes" o los catalanes "no compréis productos españoles, solo catalanes". Pues bueno, lo mismo: no uses los productos del Estado en la medida de lo que puedas. Vale, seguimos. ¿Aconsejas que solicitemos ahora al pediatra y pidamos el justificante conforme el niño no está vacunado?
—A ver, toda medida es útil. Depende también de la confianza que haya con el pediatra. Nos podemos encontrar con pediatras muy comprensivos y que nos ayuden y que entiendan lo que está pasando y que sean conscientes de que hay que evitar el daño a los niños, pero también y no sería algo excepcional, nos podemos encontrar con pediatras muy perversos que lo primero que van a hacer es amenazar a los padres y lo segundo que van a hacer es llamar a los servicios sociales. Entonces, los padres tienen que valorar qué pediatra tienen, ¿no?, y si pueden confiar en él o no. Porque no sería la primera vez, y sobre todo con padres muy vulnerables, que lo primero que hace el pediatra es avisar a los servicios sociales para amenazar aún más a los padres.
—Este es el grave peligro, porque hay lugares del mundo en los que si no... los padres están amenazados de que servicios sociales les quite a los niños si no les ponen vacunas. Esto es así. Dice Tara: "Yo recuerdo que nos vacunaban en el colegio y nos hacían revisiones médicas". Bienvenida, Nuria. Judith: "Hola, bienvenida. Qué fuerte, Dios mío. No tenía ni idea del tema de las enfermedades mentales, por Dios", dice. Amelia: "Ni yo. Esta crisis está destapando tantas cosas". "Ni las esterilizaciones forzosas, ni abortos coactivos. No doy crédito totalmente". Bueno, estos son comentarios. "¿Quién está detrás de Maldita?", pregunta Nuria.
—Pues no hay ningún problema en contarlo. Es decir, la misma gente que está detrás de Maldita está detrás de Newtral, detrás de la Agencia EFE y detrás de otros revisores de datos. Aparentemente son empresas distintas. Maldita es una asociación sin ánimo de lucro con unos estatutos bastante parcos y con una opacidad absoluta de las cuentas. Newtral es una empresa, una sociedad limitada unipersonal en manos de una periodista. Y la Agencia EFE es una empresa pública. Aparentemente son tres cosas distintas, muy distintas en materia informativa, pero las tres comparten cosas muy curiosas. La primera: las tres están inscritas en el Fact-Checking Network, que es una red de revisores de noticias que depende del Poynter Institute. El Poynter Institute es una filantrópica configurada por varias empresas y por varias fundaciones. Y en el Poynter está George Soros, está Facebook, está Apple, está Google, están las tecnológicas y están otras muchas filantrópicas de información. Es decir, es una empresa de censura. El Poynter Institute se comunica a través de estos revisores de noticias como Newtral, Maldita y EFE a través de una única persona en España que se llama Ramón Salaverría y que es profesor de periodismo de la Universidad de Navarra. Es decir, es lo que podríamos llamar en términos jurídicos casi casi casi un equivalente a una organización criminal, y su único objetivo es manipular la información que recibe la población. Es decir, es una estructura de propaganda.
—Exacto. O sea, formatear nuestras mentes, digamos. Darles la forma que ellos quieren que tengan y que creamos lo que ellos quieren que creamos y que vivamos como ellos quieren que vivamos, o muramos como ellos quieren que muramos. Dice Nuria: "Nos dicen que el proceso de mi ayuntamiento sin 5G y la de los contadores inteligentes hay que pagar para seguir el proceso". No he entendido muy bien.
—Bueno, me imagino que se trata de otras iniciativas, pero no sé de qué iniciativa se trata. Nosotros estamos llevando la lucha contra los contadores desde el 2016 y contra el 5G llevamos desde el año pasado.
—Espera, está hablando de QAE. Es una ayuda jurídica, dice.
—Ni idea.
—Vale. Gema dice: "Las familias que ya tenemos presentados los documentos del pediatra de que el niño o niña están sanos por no estar vacunados, ¿se ha de volver a presentar?".
—No lo sé. Esas son cosas del señor Bargalló. Lo que dijo en los medios de comunicación es que no iba a ser tan permisivo como en ocasiones anteriores y que no iba a tolerar algunas cosas. Habrá que ver cómo se levanta ese día y hasta qué punto tolera informes pasados o requiere otros informes. Porque, la verdad, es que esto que ha pretendido es incomprensible y estoy seguro de que nos seguirá sorprendiendo.
—Sin derechos para hacerlo.
—Sí.
—Bueno, sigamos. Abelardo dice: "¿Por qué no se atiende al Código de Núremberg?".
—Bueno, yo me imagino que son razones prácticas y filosóficas como muchos otros problemas. Una razón filosófica es que la mayor parte de los políticos que tenemos en España son positivistas; creen que todo lo que se les ocurre y ponen en un papel ya es una ley y es de obligado cumplimiento. Entonces, ellos van configurando la realidad a su antojo y no tienen en cuenta ni la realidad del resto de los ciudadanos, ni los preceptos legales, ni la historia. Entonces, bueno, como hasta cierto punto son negligentes e incluso un poco irresponsables, pues les hablas del Código de Núremberg y a lo mejor ni se lo han leído. Una cosa muy curiosa que pasa con este estado de alarma es que hay normas de Naciones Unidas que regulan la posibilidad de que los estados decreten estados de alarma. Hay unas normas que se llaman las Normas de Siracusa, que fueron firmadas en los años 80 en la ciudad de Siracusa, en Italia, y establecen en qué condiciones los estados pueden limitar los derechos fundamentales de los ciudadanos. Pues les puedo asegurar que nadie se las ha leído. Estoy seguro de que los políticos no es que lo hayan hecho por maldad, es que ni siquiera conocen las normas porque ni se han preocupado de saber si tenían alguna obligación con respecto a otros estados o alguna obligación con respecto a Naciones Unidas.
—Están demasiado ocupados con las peleas de patio de colegio.
—Sí. Fíjate otra cosa importante como tú dices, ¿no? Qué curioso que vivimos en un país que carece de presupuestos generales del Estado desde el verano del 2018. Desde entonces no tenemos presupuestos, es decir, no han tenido ni capacidad, ni posibilidad, ni necesidad de hacer unos presupuestos generales del Estado, de justificar ante los ciudadanos en qué gastan el dinero. Y ahora resulta que son muy ágiles para decretar un estado de alarma y destruir un país entero.
—Bueno, hay motivos, hay intenciones, hay intereses.
—Claro. Pero es curioso que los partidos no se ponen de acuerdo a la hora de repartirse el dinero, pero se ponen de acuerdo a la hora de quitar todos los derechos a los ciudadanos.
—Se ponen de acuerdo en lo que les interesa. De cara a nosotros están muy peleados todos y luego cuando están tomando el café allí en la Moncloa o en la cafetería de la Generalitat o donde sea, pues son todos superamigos. Superamigos, pero mucho. O sea, es que si pudieras entrar en un restaurante donde están ellos todos, te sorprenderías del ambiente de cordialidad y de paz y de armonía que hay en ese sitio. Una vez un productor de televisión me lo comentaba, que tuvieron que subir un... bueno, se ve que en la televisión hay como un chiringuito tiene montado que es donde están los representantes del partido, que son los que dan las órdenes allí, ¿no? Y que ellos tenían que... eran los técnicos y tenían que subir para algo, y se pensaban que iban a llegar allí e iba a haber un ambiente supertenso y se alucinaron de ver el ambiente que había, de sentirlo allí, ¿no? Es impresionante.
—Sí, a mí me ha pasado. Yo he tenido experiencias de descubrir algún caso de corrupción que hemos llevado incluso a la Unión Europea y ver como un caso de corrupción que afectaba al Partido Popular, el PSOE no lo quería ni tocar porque se trataba de un problema de corrupción sistémica, es decir, entre partidos, ¿no? Entonces, bueno, pues entre ellos se van lavando las vergüenzas.
—Exactamente, sí. Son como una familia mafiosa.
—Sí, son distintas familias mafiosas que saben que a la mafia hay que respetarla.
—Exacto, exacto. Mucho mejor definido, sí. Mi dice: "Esto es el Nuevo Orden Mundial, solo acaba de empezar el lío. Para octubre viene una horda. Agenda 2030, Cábala". Él viene de QAnon. Asociación ABA dice: "¿Podrían obligar judicialmente? Ya hubo algunos casos en el pasado".
—¿Obligar judicialmente a qué?
—Supongo que a vacunar quiere decir.
—A vacunar... Bueno, hay que diferenciar un poco a qué se refiere "obligar judicialmente". Lo que hemos tenido mayoritariamente son sentencias que tienen que ver no con el derecho o la obligación de vacunarse, sino con el ejercicio de la patria potestad. La mayor parte de los juicios que hay sobre vacunas, el 99 % de los juicios sobre vacunas, tienen que ver con quién decide si se vacuna o no. Pero realmente los jueces nunca han entrado en obligar a alguien a vacunar o no. Lo que dicen es que si el padre que tiene la guarda quiere vacunar, tiene que vacunar. Y si no quiere vacunar, no vacuna. Es decir, los juicios no se resuelven, aunque lo ponen en la prensa... la verdad es que la prensa está jugando un papel muy distorsionador en este sentido... las sentencias mayoritariamente en el 99,9 % de los casos no obligan a la vacunación. Lo que dicen es quién tiene que decidir eso y quién no. Y luego hay algunas sentencias que tienen que ver con alguna instrucción o con alguna norma pública, por ejemplo, para el acceso a guarderías, en el que se toman decisiones, pero realmente no obligan a vacunar. Lo que dicen es que, bueno, no siendo servicios públicos obligatorios o derechos absolutos, pues los ayuntamientos o las diputaciones tienen derecho a imponer sus propias normas y criterios. Pero realmente no conozco ninguna sentencia en la que un juez haya obligado a vacunar a ningún niño.
—Es tranquilizador.
—No existe una norma ni una ley que ampare una resolución de ese tipo de un juez. Es decir, que no sería muy raro y sobre todo aparte de raro sería recurrible.
—Y tampoco has conocido que le hayan quitado la custodia a los padres por no querer vacunar. Esto me preocupa mucho, porque sabemos que servicios sociales tiene un negocio montado con esto.
—Sí, sí. Me suena algún caso, pero habría que analizar el fondo de la cuestión y cómo se ha perpetrado ese robo o ese maltrato. Evidentemente, el no querer vacunar al niño siempre es una excusa para la intervención de oficio de los servicios sociales y para cualquier barbaridad que se les ocurra. Eso no significa que la vacunación esté validada judicialmente, sino que, bueno, es una situación muy compleja en la que la administración abusa de su poder y abusa de su prevalimiento. Es decir, está en una posición de superioridad y muchas veces las familias vulnerables no tienen forma de defenderse.
—Por falta de conocimiento y falta de recursos.
—Exactamente. Es decir, muchas veces los debates son debates médicos y los jueces resuelven en base a debates médicos. Y lo que hay que quitar de en medio en estas cuestiones es la cuestión médica. Realmente si nos centramos en un debate médico, si hablamos de vacunas, estamos prácticamente perdidos. No hay mucho que rascar. Hay que llevar la pelea a otro terreno, que es el de los derechos fundamentales, no al de las cuestiones médicas.
—Hmm, también es verdad. O sea, sí. Pero bueno, desde las cuestiones médicas también se puede hacer mucho porque, como decíamos antes, hay muy pocas evidencias científicas, o sea, ninguna evidencia científica que diga que son buenas y seguras, y muchas que las asocian a muchos...
—Claro, pero ahí tenemos el problema de las periciales. Es decir, ¿cómo conseguir a un médico que realmente pueda y quiera defender en un pleito o en mil pleitos los peligros de las vacunas? Pues va a ser complicado y va a ser económicamente gravoso. Y luego nos encontramos con un segundo problema: ante nuestro perito experto, el Estado va a poner otro perito experto. Y si ese otro perito experto es funcionario, el juez va a tener la obligación de dar más credibilidad al experto que es funcionario que al experto que no es funcionario. Al final es un callejón muy arriesgado, muy arriesgado. Y muchos de los problemas de derecho sanitario se pierden precisamente por eso, porque nos metemos en un contexto médico. Es otra realidad paralela, inaccesible para el lego jurídico y es un punto muy débil. Entonces, centrarse en las cuestiones médicas no es práctico.
—Pero deberíamos, porque en realidad hay de fondo subyace que hacen daño además.
—Sí, sí, sí, sí. Pero no puede ser el argumento principal, no puede ser el núcleo del pleito. No digo que no sea interesante, por supuesto. Es muy importante ir bien arropado con peritos, es muy importante, entre comillas, como decimos los abogados, destrozar al perito de la administración. Pero por encima de las cuestiones médicas hay que poner algunas otras razones, porque si no estamos completamente abandonados. Os pongo un ejemplo, por ejemplo, cuando se trata de cuestiones psiquiátricas, no es práctico enfrentar a dos psiquiatras. Porque vamos a encontrarnos con un psiquiatra que es funcionario público, un psiquiatra privado, al uno el juez obligatoriamente le va a dar más credibilidad, al otro le va a quitar obligatoriamente credibilidad y siempre vamos a jugar en desigualdad de condiciones, vamos a jugar con muy pocas ventajas. Y yo siempre he recomendado en estos pleitos que tienen que ver con la psiquiatría, enfrentar al funcionario psiquiatra con la psicofarmacología. Y en este sentido es donde hay que aprovechar también el tema de las vacunas. Enfrentar a un perito funcionario experto en pediatría, hay que buscar a un perito que no tenga nada que ver con pediatría. Ahí es donde podemos ganar una ventaja procesal, porque de alguna manera desvelamos la ignorancia del profesional que tenemos enfrente y podemos ganar alguna ventaja. Por ejemplo, un psiquiatra no sabe de farmacología, no está acostumbrado a manejar términos de toxicidad. Y en algunos juicios nos lo hemos pasado muy bien cuando el psiquiatra dice: "No, yo es que de eso no entiendo, yo de medicinas no sé nada, yo de efectos secundarios no...". Entonces, bueno, pues hay que aprovechar eso. En el tema de las vacunas pasa exactamente lo mismo. Quizás no haya que enfrentar a un pediatra con otro pediatra, sino a un pediatra con un biólogo, ¿no?, o con un biólogo molecular, o con un experto en virología, o con un experto en toxicología de química inorgánica. Ese es el tipo de bazas que tenemos que jugar.
—Por supuesto y tanto, pues sí, claro que sí. ¿Qué implica haber firmado desde el centro de salud y dirigido a la Generalitat el papel oficial de negación voluntaria a vacunar? Justo comentaste que nos neguemos a firmarlo.
—Sí, sí, creo que es evidente que hay que recomendar no firmar nada. Primero porque no tenemos ninguna obligación de firmar nada. No se puede obligar a la gente a firmar lo que al funcionario se le antoje. Entonces me parece una grosería y una falta de respeto obligar a firmar a alguien nada. Pero luego es que eso consta en un expediente y no se pueden hacer una idea de lo maliciosos que pueden ser los servicios sociales o los servicios sanitarios interpretando la documentación que tienen de uno. El historial médico, el historial sanitario es propiedad del paciente, pero siempre ha habido una obsesión malsana de los funcionarios y de los sistemas de salud y los servicios sociales por apropiarse de esa documentación y utilizarla en su beneficio. Hay que tener mucho cuidado con lo que se firma, sobre todo porque lo firmamos y normalmente no nos quedamos con copia, y eso siempre es un peligro. No voy a poner en duda la honorabilidad y la ética de todos los profesionales porque no voy a generalizar, pero no deja de ser una situación muy peligrosa el firmar documentos.
—Vale. Luego, afortunadamente en las escuelas Waldorf la educación es muy diferente, comenta Meritxell. Luego Rocío dice: "Disculpad, me he perdido. ¿Qué es el apoderamiento? ¿Me lo podríais aclarar? Soy madre de una niña de cinco años".
—Bueno, pues mira, para ser parte en un procedimiento judicial normalmente hace falta, no en todos los casos pero en la mayoría hace falta, una persona que le represente como parte en un proceso y una persona que lo defienda. La persona que representa a las partes procesales se llama procurador y la parte que defiende suele ser el abogado, ¿no? Estos profesionales no pueden actuar si no hay un contrato que vincule al cliente con estos profesionales. Y ese contrato en estos casos tiene que ser un contrato que tenga un soporte público, tiene que ser un documento público. Entonces, eso es a lo que llamamos apoderamiento: es ese contrato por el que un consumidor, un usuario, un ciudadano pone en manos de un procurador y de un abogado su pleito. A eso le llamamos apoderamiento. Sin ese apoderamiento no existe la posibilidad de ir a un juicio en la mayor parte de los casos. Entonces, aunque a mí no me gustan los apoderamientos y hemos luchado desde la asociación para que este tipo de cosas desaparezcan, es una obligación procesal. Sin apoderamiento no se puede defender un juicio. Esa es la parte quizás más escabrosa de toda esta campaña y es que necesitamos que los interesados hagan ese pequeño favor de realizar un apoderamiento, un apoderamiento que nos permita representar y defender a nuestros clientes.
—Bueno, no es un favor. De hecho, es que si hace falta yo creo que todo el mundo lo va a hacer encantado, si es un servicio que estáis prestando y tiene esa condición que además no ponéis vosotros sino la administración, ¿no?
—Claro. No obstante, pues lo que os decía y he repetido a lo largo de todo el día: que nadie se obsesione por el apoderamiento porque el que no quiera o no pueda hacer el apoderamiento lo representaremos como asociación de una manera indefinida y generalizada, pero lo representaremos igual. Y el que lo pueda hacer a partir de la fecha, pues lo haga a partir de la fecha. Es decir, siempre vamos a estar pendientes de buscar la mejor solución para las personas interesadas y evidentemente nadie se va a quedar sin ser representado. Lo vamos a hacer de una manera o de otra.
—Genial, muchísimas gracias en nombre de todos.
—No, gracias a vosotros de verdad. Yo insisto: los abogados o los enfermeros o los médicos no somos nada sin nuestros clientes. No podemos hacer nada.
—Claro, claro. Al igual que los comunicadores no somos nada si un público que esté interesado en lo que comunicamos, o los terapeutas no somos nada si no hay personas que se quieren dejar acompañar por nosotros, ¿no? Y bueno, y así y los maestros no son nada si no hay quienes quieran aprender de ellos.
—Claro, tiene que haber una gratitud recíproca. Porque todos nos beneficiamos de todos. Decía Adam Smith, que es el padre del liberalismo económico, que decía que no es por la benevolencia del carnicero, o del cervecero, o del panadero que cenamos bien por las noches, sino por su propio egoísmo. Se esfuerzan en ser buenos, en tener los mejores productos a los mejores precios para que nosotros podamos disfrutar. De alguna manera tenemos que alcanzar esa convivencia recíproca donde todos nos beneficiamos de todos. Y probablemente algunos padres se beneficien de mi trabajo, pero yo me beneficio de ellos también.
—Claro, y así está bien también. Porque no es solo beneficio propio, es que en cierta manera también es beneficio propio beneficiar a los demás porque implica una satisfacción.
—Claro, es que en el fondo el altruismo es egoísmo. Ayudar a los demás siempre nos beneficia.
—Claro, sí, sí. Aunque no sea económicamente, aunque bueno, hay muchos beneficios, sí. Matriu Nova Terra dice: "¿Qué pasaría en el caso de actividades extraescolares y niños que están en proyectos alternativos en cuanto a las vacunas?", debe decir.
—La instrucción es una instrucción de la Conselleria de Educación y afecta solo a los centros públicos y concertados que tengan una dependencia con la Conselleria. Cualquier otra actividad o proyecto que no tenga nada que ver con la Conselleria escapa de sus competencias. No tendría por qué haber ningún problema. Otra cosa sería el efecto mimético que pueden tener algunas asociaciones o algunas empresas de ocio o de formación que pretendan seguir las instrucciones de Bargalló. Pero eso ya es una cuestión privada en la que lo único que puede hacer el consumidor o el padre es decir: "Bueno, pues a este centro ya no voy".
—Yo creo que ha habido hasta escuelas, centros educativos que han manifestado rechazo ante esta instrucción.
—Sí. Hombre, es que hay que entender también que muchos profesores no pueden estar cómodos con esta situación absurda, capaz de toda lógica. Entonces me imagino que hay una especie de tensión porque tarde o temprano muchos profesores también dirán que ellos no han elegido esta profesión para tener a los niños con bozales en clase, o separados, o con vacunaciones obligatorias. Eso me imagino que muchos, a lo mejor en un 20 %, se les despertará la conciencia también.
—Algún habrá seguro que sí también. Luego Nuria pregunta cómo se llama la campaña de Scabelum para Stop 5G.
—No, simplemente 5G. Lo que pasa es que ha sido una campaña que la tenemos silente porque no la hemos promocionado. Está ahí el formulario para que cada persona lo firme. Estamos trabajando sin divulgación porque estamos recabando información, estamos recabando informes. Estamos esperando que intervenga algún perito para que nos ayude. Y en el momento en que podamos y veamos que lo tenemos ya todo un poco bien organizado, pues la lanzaremos un poco más al público para que haya más gente que participe. Y por supuesto no vamos a rechazar cualquier ayuda o cualquier aportación, aunque sea de cinco euros o de diez euros, que se nos pueda dar para ayudar en esta batalla, que por supuesto va a ser muy grande.
—Sí, va a serlo, va a serlo, porque es un plan muy... bueno, en fin, que lo tienen muy... ya está muy pactado. El otro día, esta semana pasada, Elon Musk hizo un lanzamiento ya de un cohete para empezar ya cargado con satélites. No me acuerdo cuántos, pero...
—Llevan haciendo lanzamientos toda la pandemia. Llevan haciendo lanzamientos de microsatélites desde el principio, desde marzo. Google también, Google está lanzando también sus sistemas de repetidores de WiFi de 5G y bueno, están trabajando a escondidas y hay mucho interés, claro.
—Sí que lo hay, sí. ¿Y qué más? Asociación ABA dice: "En Andalucía creo hubo varios casos de obligar a vacunar judicialmente".
—Pues no lo conozco. Y los abogados tenemos una manía de no discutir sobre casos que no conocemos, porque nos vamos a equivocar de todas todas. Yo estaría encantadísimo de recibir esa información, aunque sea de prensa, pero creo que no. Me consta que solo hay sentencias de problemas matrimoniales en cuanto al ejercicio de la guarda custodia, y hay muy pocas sentencias en cuanto a la obligatoriedad de vacunas para algunos servicios públicos no obligatorios. Pero no... no puede haber o no me cabe en la cabeza que existan sentencias de vacunación obligatoria.
—Se debe referir seguramente a algún tipo de extorsión para la vacunación o algo así, pero sentencia directamente no creo, ¿no?
—Bueno, de todas formas lo que decía: que estaríamos encantadísimos de recibir información de ese tipo y estudiarla e incluso recabar esas resoluciones directamente de los juzgados o incluso los expedientes judiciales. Creo que es muy interesante recabar esa información, ver qué es lo que ha pasado mal y también advertir qué errores se han cometidos para llegar a esa situación tan desagradable. El que quiera que se ponga en contacto con nosotros o contigo, nos haga llegar la información y la estudiamos.
—Sí, pues eso: si tienes información sobre esto, aunque allá donde lo hayas visto, oído o así, nos lo haces llegar. Te dejo mi email: es dianavalería@vidaensalud.es o el de Luis, que no me lo sé de memoria si quieres decir...
—Bueno, es que hay que tener mucho cuidado con lo que escribe la prensa, mucho. Muchísimo cuidado, porque unas veces se equivocan y otras veces mienten. Entonces, como el tema de los antivacunas es un tema muy goloso para los informadores, cualquier sentencia o cualquier decisión judicial o administrativa la escriben como quieren y cuentan cualquier barbaridad. Lo estamos viendo día a día, ¿no?, cómo expresa la prensa, la televisión, la radio, algunos eventos que no tienen sentido. Por ejemplo, estamos con el típico caso del clorito de sodio, ¿no?, que han estado durante años diciendo que era lejía industrial. Sabían de sobra que no era lejía industrial. Lo sabían, pero bueno, han insistido. Por eso os digo: hay que tener mucha cautela con lo que se lee en la prensa y en la televisión porque sí que son verdaderas máquinas de propaganda, de manipulación y de noticias falsas. Desgraciadamente estamos en esas manos.
—Los bulos vienen de ahí en realidad, sí.
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