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12. Introducción a la visión taoista de la salud.

10 de octubre, 2018

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Iniciamos una serie de episodios dedicados a la comprensión de la Salud taoísta, base de la Medicina China, entre otras formas de tratamiento de la enfermedad. A través de ellos, Jordi Gutierrez nos introducirá en las diferentes condiciones que influyen en nuestro estado y en los diferentes signos que nos da nuestro cuerpo.

Transcripción del episodio

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Aquí tienes la transcripción literal del audio, organizada en párrafos para facilitar su lectura:

**Vida en Salud, episodio 12: Introducción a la visión taoísta de la salud.**

Te doy la bienvenida al podcast Vida en Salud, el podcast que te inspira a llevar una forma de vida saludable. Este proyecto es mi iniciativa y yo soy Diana Valeria. Este podcast tiene la intención de difundir información que nos inspira y ayuda a reflexionar sobre qué es salud, preservarla o recuperarla y mejorar nuestra calidad de vida.

Entendiendo la salud desde el punto de vista más amplio que te puedas imaginar, hablaré de lo que eres y de todo aquello con lo que, de una manera o de otra, mantienes contacto. Es decir, que tocaré una amplia variedad de temas que son los muchos aspectos que afectan, influyen y están relacionados con tu salud. Si quieres proponerme algún tema, contáctame en dianavalería.eu/contacto y haré lo posible por incluirlo en la programación.

Hoy vamos a hablar de la visión taoísta de la salud y para ello he invitado a Jordi Gutiérrez, que es formador en terapias japonesas y terapeuta. Buenas, Jordi. Hola Diana, ¿qué tal? Bien, sí, hoy vamos a hacer una introducción a la visión taoísta de la salud. Es algo que para entenderlo hay que darle unas pequeñas explicaciones desde el principio, pero luego, según vas avanzando, vas viendo que tiene sentido, que tiene coherencia y que al final es muy aplicable a nuestra vida cotidiana, sobre todo a nivel de salud y muchas cosas más. Pues bueno, aquí estamos esperando tu explicación.

Bien, pues bueno, el taoísmo engloba un montón de ámbitos de sabiduría. En el caso que nos ocupa, que nos vamos a meter más en el terreno de la salud, vamos a empezar por entender que toda la medicina china, la medicina oriental, nos habla de los movimientos del chi, de la energía vital. En el principio, en el modelo de la construcción del universo, ya se crea un tipo de energía, una especie de energía cohesiva, de energía magnética que se llama chi en chino, ki en japonés, y que está en todas las culturas orientales; incluso en la India es el prana, los griegos le llamaban psi. Así que es algo que se conoce desde hace milenios.

El chi sería una especie de energía electromagnética que permite la cohesión entre las partículas y la relación entre unas partículas y otras, con lo cual sería la materia prima energética con la que se construye tanto la materia como la energía. A partir de ahí, digamos que todo está hecho de chi y, como decían los taoístas, el chi muta, se mueve, se transforma y se convierte en los diez mil seres, o sea, en toda la creación.

A partir de ahí, tenemos que entender los dos polos de la energía y de los movimientos de la energía, que sería los ya conocidos Yin y Yang. Sería una energía de expansión, que sería el Yang, y una energía de contracción, que es el Yin. El Yang tiende a vibrar mucho, con lo cual genera una separación entre las partículas, con lo cual los cuerpos son cada vez más etéreos hasta que llegan a convertirse en luz cuando la vibración es muy elevada. El Yin representa la contracción de esas partículas hasta que la materia se vuelve sólida, tangible.

El dibujo que ya conocemos del Yin y el Yang interrelacionándose en un círculo representa que estas dos energías no pueden actuar una sin la otra; entre las dos construyen el universo. También el dibujo nos indica que no existe el Yang absoluto, porque entonces seríamos luz, no habría materia y no tendríamos a qué jugar en este universo; y con el Yin absoluto seríamos materia demasiado sólida, no habría vida, no habría movimiento. Así que nunca se llega al extremo. Aun así, por ejemplo, el Yang en nuestro clima sería el verano y el Yin sería el invierno. Es decir, la luz y el calor contra el frío, la oscuridad y la densidad.

Los movimientos entre el Yin y el Yang crean luego un dibujo que es el de los cinco elementos, que lo hemos visto en muchos sitios. Los cinco elementos representan cinco momentos, cinco etapas en las que el Yin o el Yang predominan. Así pues, el predominio del Yang, el Yang absoluto, se llamaría elemento fuego y representa, por ejemplo, el verano a nivel climático. O sea, el verano sería el momento, la estación del año en que más cantidad de polaridad o de vibración Yang hay.

Sí, porque hay más calor y por lo tanto más vibración y las partículas están más separadas; incluso nuestras fibras musculares están más distendidas por el calor, tenemos una mayor soltura, relajación, amplitud. Así que todo es Yang, es decir, expansivo. Las partículas en general tienden a separarse. Eso sería el Yang casi absoluto, que tiene su apogeo, según la astrología china, en el mes de junio, que es el mes del caballo, que es el elemento fuego en estado puro.

La contrapartida de esta energía, la contrapartida Yin, sería el invierno, lo frío, el viento que viene del norte, por ejemplo, que es el frío para nosotros; el agua, la lluvia, incluso la nieve, el agua muy densa. Todo esto nos da sensación de contracción. De hecho, con el frío nos contraemos, se nos contraen los riñones, nuestra piel se contrae para que no se nos escape el calor corporal. Así que, de alguna manera, el elemento agua nos sugiere el frío y la inmovilidad.

Sí, porque en realidad en invierno, cuando hace frío, te quedas como clavado y temblando, y no te apetece moverte, tampoco salir a hacer muchas cosas; te apetece estar en casa recogido. De hecho, cuando sales a la calle y hace mucho frío, te encoges; encoges las cervicales para huir del frío. Y de hecho, la única forma de salir de esa inmovilidad es ponerte a tiritar, que sería introducir un poquito de Yang, o sea, vibración y calor, dentro de esa energía Yin que es la inmovilidad, el frío, la congelación. Es la única manera de que un elemento no llegue al estado absoluto. Nuestro cuerpo hace lo que puede por salir de los extremos.

Pues bueno, ahí tenemos arriba dibujado el fuego, que es el verano; abajo dibujamos el agua, que es el frío y el invierno. Entonces, a la izquierda en nuestro dibujo circular está el elemento madera, que representa la energía primaveral. Es cuando el Yin, o sea el frío, empieza a convertirse en Yang, calor. Es un momento creativo en la naturaleza en el que hay una energía muy fuerte que nos saca de la inmovilidad y que hace que brote todo, que brote la vida en la naturaleza.

A la derecha de nuestro círculo, después del fuego, tendríamos la energía descendente, que es cuando el Yang deja de prevalecer, deja de hacer calor; llega el otoño, que se llama elemento metal, y es cuando la naturaleza se empieza a recoger en sí misma. Es cuando empezamos a recolectar rápidamente los frutos de todo lo que hemos plantado en primavera, nos los guardamos en casa y nos los iremos comiendo durante el otoño y el invierno. Es el principio de la inmovilidad.

Con esos cuatro elementos se define el taoísmo en nuestro planeta Tierra, cómo se organiza la vida en función del frío o el calor y del viento que proceden de los diversos puntos cardinales. Y con eso digamos que se crea un sustrato en el que los seres vivos pueden vivir y desarrollarse. Es decir, todas esas interacciones entre Yin y Yang, todos esos ciclos de las cuatro estaciones, sirven para que la vida pueda nacer, crecer, desarrollarse, morir y volver a nacer una y otra vez.

Esto se puede adaptar prácticamente a todo. Con las tablas de los cinco elementos puedes explicar el clima, por lo tanto la salud, el comportamiento humano, las caracterologías, los tipos de enfermedades y todo en forma cíclica. Incluso los procesos de una enfermedad en una persona se explican siempre con unos antecedentes de donde viene ese proceso, con unas consecuencias a donde nos lleva y sobre todo en qué momento climático estamos o en qué momento de clima enfermó la persona.

Porque estos climas que estamos definiendo ahora, que son los climas terrestres, la climatología terrestre, se transmutan también en climas internos de la persona. Sí, es complejo pero bueno, así como en el horóscopo chino hay la brújula Lo Pan, que es un disco con un montón de discos concéntricos con los cuales se pueden calcular miles y millones de cosas, pues de alguna manera hay un ciclo climático de 365 días solares. También hay un ciclo del año lunar, que también está muy reflejado en el horóscopo chino.

Hay un ciclo de 24 horas, que cada dos horas la energía circula por los meridianos de acupuntura, así que todo eso son una vuelta entera a todos nuestros órganos a nivel energético. Hay un ciclo mensual lunar de 28 días en el cual la energía también se mueve y que se representa mucho con los 12 signos del horóscopo chino. Y bueno, todo esto crea múltiples ciclos que se están sucediendo continuamente dentro de una persona: el ciclo mensual, el diario, el anual y luego otros ciclos más grandes, los de 12 años, los de 60 años, que se reflejan más en la astrología china pero que se pueden aplicar al clima también.

Y me parece a mí que dentro de cada estación también se da un ciclo que las contiene a todas de alguna manera. Sí, hay una adaptación. El último elemento que nos falta es el elemento tierra. En el círculo imaginario que hemos trazado estaría en medio, porque el elemento tierra refiere al ojo del observador. O a que si hay cuatro puntos cardinales es porque yo estoy en medio de ellos; ellos me delimitan a mí y yo delimito desde mi punto esos cuatro puntos cardinales.

El elemento tierra refleja primero la energía que procede del centro de la tierra, que el taoísmo la tiene muy en cuenta también. Luego también representa la canícula, el final del verano, ese momento en el que nada se mueve, el momento en el que nos quedamos quietos. Y también representa la interestación. Es decir, tenemos pues cuatro estaciones de 72 días y una interestación que son 18 días que se ocuparán entre una estación y otra. Es decir, el elemento tierra se compone pues de cuatro ciclos de 18 días que se producen durante los cambios de estación.

¿Para qué sirve esto? Pues para que el cambio de una estación a la siguiente no sea muy brusco, para que no haya diferencias de 20 grados entre un día y el siguiente. De esta manera, cuando nueve días antes y nueve días después del 21 de marzo no es ni invierno ni primavera, así conseguimos que el invierno frene su energía, empiecen a subir las temperaturas y se adapte al clima primaveral. Si no fuera así, pues a lo mejor el 21 de marzo pasaríamos de estar a 3 grados a subir a 21, y muchos seres morirían en la tierra. Entonces el elemento tierra está creado para que se produzcan transiciones sanas entre un clima y otro.

Y ya más adelante, pues cuando hablemos de los estados de ánimo, el elemento tierra nos sirve para reflexionar, para que el tránsito, por ejemplo, entre la alegría y la tristeza no sea traumático para nuestra psique o para nuestros órganos. Es el elemento adaptativo, es el garante de que todo esto siga funcionando, tanto la tierra con su biosfera como nuestra vida y nuestra evolución como seres vivos y como seres inteligentes también.

Es muy interesante esto que dices porque en varias culturas del mundo es conocida la tierra como la madre, la que nos acoge, la que nos cobija, la que nos cuida. Y tú estás de hecho diciendo esto, que el elemento tierra es quien nos cuida, quien como palía un poco los efectos de un entorno que podría ser hostil para nosotros. Bueno, sí, la idea es esta, es un poco nuestro manto protector, es lo que nos equilibra, es lo que garantiza que las cosas fluyan de una forma no traumática. Podría ser la tierra no solo nuestro sustento, sino la que nos garantiza la paz.

Con esto, a veces va bien verlo en una imagen; pondremos una imagen en las notas del podcast y desde donde lo estés viendo puedes enlazar a dianavalería.eu, entrar en el podcast y ver la imagen que hemos puesto. Pues bueno, espero que con esto haya quedado un poquito vista la secuencia inicial, de alguna manera es como se crea o con qué materiales se crea la vida en el universo y, concretamente esto de los cinco elementos, sobre todo lo que nos muestra es cómo se ha creado la estructura de vida en un planeta habitable, en nuestro planeta habitable.

Porque puede haber otros y entonces seguramente funcionarían con estas mismas reglas, porque son las que dan un poquito las bases para que la vida no solo nazca sino que se perpetúe. Si somos seres que hemos venido a evolucionar a este mundo, no solamente a subsistir, se supone que se nos tiene que garantizar un entorno en el que podamos estar durante decenas de miles de años al menos para completar nuestro ciclo.

Lo que explica el taoísmo es que hay una fórmula de la energía del cielo y otra de la energía de la tierra, y se parecen mucho. La fórmula de la energía del cielo son los cinco elementos multiplicados por el Yin y el Yang, o sea, diez elementos. Y según dice el taoísmo, con esas leyes funciona todo el universo. La nuestra, la energía de la tierra, funciona con doce elementos en vez de diez, porque el elemento tierra se intercala dos veces más para garantizar los cambios de estación. Entonces con eso nos salen en vez de diez, son doce; por eso son doce meridianos de acupuntura, porque los que corresponden al elemento fuego no son dos sino cuatro. Y esta sería una característica especial de la vida en la tierra con respecto al resto del universo. Pero todo esto percibido desde la tierra.

Lo importante son las certezas, las cosas que hemos visto que funcionan porque se han aplicado pues en la medicina y en muchas áreas de la vida cotidiana en China. Entonces, sobre todo hablaremos de cómo influyen estos elementos en el clima, por lo tanto en la salud de las personas, por lo tanto en el carácter y en la forma de ser. Digamos que esta climatología o esta forma de interrelacionarse la materia universal hace que se configuren diferentes formas de vida y que, según la composición de cada uno de los polos que serían Yin o Yang, da unas características u otras. De esta manera hace que cada ser vivo tenga pues eso, sus propias características.

Y en el caso de los seres humanos, por ejemplo, tenga también unos caracteres determinados, una psique determinada y una constitución física también determinada. Y esto es lo que haría que la salud sea de una manera o de otra para cada uno de nosotros también, y también pues que tenga que ser acompañada o tratada de una manera determinada para cada uno de nosotros. Que en cierto modo, desde la visión taoísta de la salud, no habría una forma única de tratar a las personas en general o a los animales o una enfermedad determinada, porque cada una de estas composiciones, el binomio persona-salud o persona-enfermedad o persona-sintomatología, es único. No es una sintomatología o una enfermedad determinada que se trata de una manera determinada, sino es una persona que se combina con unos síntomas determinados o una enfermedad determinada que necesita un tratamiento determinado y exclusivo.

Claro, es que hay muchas cosas que nos influyen. Pero bueno, si te coges nuestra península, por ejemplo, pues el sur es cálido. La gente del sur es cálida. El norte es frío y la gente del norte pues es más fría. En el este procede el viento, el viento de la costa, y la gente es más irascible. Y en el oeste, que ya sería Portugal, es como un atardecer y la gente es más melancólica y lluviosa, como en Galicia, la morriña gallega. Entonces eso ya te lo da el punto cardinal en el que te encuentras con respecto a un país. Claro, si decimos que el sur de España es cálido y la gente es cálida, claro, si bajamos más y bajamos a África la gente es más cálida todavía. Pero siempre nos va bien coger un punto de referencia que puede ser nuestro país, nuestra ciudad o nuestra casa, delimitar en ella los puntos cardinales y sentir de dónde viene cada una de estas energías.

Muy bien, pues ya tenemos un poco de material para ir reflexionando y hasta aquí hemos llegado con este episodio de introducción sobre la visión taoísta de la salud, que vendrá seguido de otros episodios en los que iremos ahondando en los diferentes aspectos que tiene esta visión tan interesante sobre la salud.

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