167. Cuídate mucho este verano con estos consejos
26 de mayo, 2025
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Este episodio es una avanzadilla del episodio 1 del Pódcast Premium Vida en salud. En él Jordi Gutiérrez nos da los hacks para cuidarnos y ganar cuota de salud este verano 2025, de la serpiente de madera.Transcripción del episodio
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Aquí tienes la transcripción literal del audio, organizada por párrafos para facilitar su lectura:
**Diana:** Muy buenas, ya estamos aquí. Bienvenidos, bienvenidas, bienvenides, das, dus, dis. Estamos aquí en el primer episodio del podcast premium de Vida en Salud. Enhorabuena por ser de las primeras personas que disfrutas de este servicio completo. Hoy nos encontramos con Jordi Gutiérrez y vamos a hablar, claro que sí, de salud taoísta, como siempre hablamos con Jordi. Y en este caso nos vamos a adentrar en los secretos que tiene el cuidarte en verano. El cuidar tu cuerpo, tu salud y tus estados en verano. Jordi, bienvenido. ¿Qué nos vas a contar?
**Jordi:** Hola, ¿qué tal, Diana? Hola a todo el mundo. Muy buenas.
**Diana:** Estamos hablando a la vez todo el rato. Bueno, dinos, entra.
**Jordi:** Acabo de darle al desmuteado y es gracioso, sí. Dime, dime.
**Diana:** Dale, entra. Explícanos lo que tenemos que hacer este verano, qué es lo más adecuado para hacer este verano y cómo podemos disfrutar del mejor verano de nuestra vida y aumentar nuestro cupo en salud durante este verano que viene, que además tiene la particularidad de ser el de la serpiente de madera, ¿es?
**Jordi:** Sí, sí, sí. Cada verano va a ser distinto siempre y bueno, pues en esta primera parte vamos a hablar en general del elemento fuego y luego ya más adelante nos meteremos con la energía del verano del año de la serpiente.
**Diana:** Claro, porque además de este podcast premium que inauguramos hoy, vamos a tener un taller para profundizar en todos los pormenores y todos los detalles que tiene el cuidado de este verano precisamente. Y venga, pues adelante, Jordi, todo tuyo. Te escuchamos atentamente para aprender.
**Jordi:** Vamos allá. Bueno, pues supongo que ya tenéis alguna noción sobre nuestros cinco elementos que hemos explicado en Vida en Salud unas cuantas veces. Vamos a meternos con el elemento fuego y daremos de una manera sencilla las claves de cómo debemos afrontar un verano para que sea pletórico para nosotros, tanto a nivel orgánico —sentirnos bien, sentirnos sanos— como a nivel anímico.
En el fondo la vida es muy sencilla. Según los chinos, lo único que tienes que hacer es *Wu Wei*, que quiere decir fluir con las estaciones, fluir con el tiempo, fluir con la corriente del río; hacer aquello que se corresponda con la estación o con el momento. Y bueno, pues ahora estamos a punto de entrar en el elemento fuego, la energía del verano. Hay dos elementos que son fundamentales, que son el agua y el fuego, y en base a ellos se relaciona y se mueve todo lo demás.
El fuego es la energía *yang*, es la energía del sol; es decir, la expansión absoluta. Aquello que provoca luz lo hace todo visible, provoca calor, lo hace todo expansivo, todo se dilata y, por lo tanto, favorece la vida. Claro, un exceso de fuego pues aquí abajo no nos iría bien. En el mundo astral sí, porque allí no necesitamos comer ni desarrollar ni construir nada. Aquí abajo, en el mundo físico, necesitamos lo contrario: el elemento agua. Todo lo que es frío, todo aquello que se contrae, todo aquello que es oscuro y todo aquello que tiende a ser físico, compacto.
Y así como el elemento fuego pues va a ser la energía del corazón y del intestino delgado y se va a manifestar en verano, la energía del elemento agua se produce en invierno y favorece la energía de los riñones, los riñones y la vejiga. Las peleas del elemento agua y el elemento fuego, es decir, los intentos de equilibrarse entre los dos, crean las cuatro estaciones. Cuando el elemento agua, el frío, empieza a desaparecer y empieza a venir el calor, se llama primavera (elemento madera). Luego, cuando está todo en expansión, es fuego (elemento fuego), el verano. Y cuando ese calor empieza a entrar en decadencia, se llama otoño (elemento metal). Y lo siguiente será otra vez elemento agua.
Así que entre los cuatro elementos vamos a tener predominancia de unas vías de eliminación de toxinas determinadas. En invierno van a ser los riñones, la orina. Es por donde vamos a eliminar más toxinas. ¿Por qué? Porque hace frío y no sudamos. Como no sudamos, solo podemos eliminar toxinas mediante la orina.
En primavera, que nos estamos preparando para la actividad, va a ser el hígado el que va a tirar grandes cantidades de bilis: una para empezar a disolver cosas que tengamos en el estómago guardadas desde el invierno —en el estómago y en los intestinos— y otra para drenar el hígado y sacar las toxinas. El hígado se intenta desintoxicar.
En verano va a ser mediante el sudor. Orinamos poco; hay un equilibrio entre la orina y el sudor, pues cuando se suda mucho se orina poco. Así que en verano nuestra vía de eliminación de toxinas va a ser simplemente sudar. En otoño baja el nivel de sudor porque empieza a hacer fresco, empieza a tomar protagonismo el pulmón. Así que tanto pulmón como intestino grueso van a eliminar toxinas mediante el moco. Cuando es poquito se hace por el pulmón, es decir, por la nariz; mucosidad que sale de la nariz. Cuando es demasiado moco, entonces el trabajo pasa al intestino grueso mediante diarreas, que por ahí sacas grandes cantidades de toxinas y microorganismos. Cada estación tiene su vía de eliminación.
Hay un quinto elemento del que no hemos hablado todavía, que es el elemento tierra, que está hecho con partes de todos los demás, así que se puede convertir en cualquiera de los otros elementos. El elemento tierra no tiene una estación adjudicada porque no había más, así que le van a tocar los 72 días que son 18 días alrededor del cambio de estación. Cada cambio de estación, por ejemplo, pues 9 días antes y 9 días después del 21 de marzo, esos 18 días son elemento tierra.
Entonces el elemento tierra lo que hace es aportar mucha humedad para que el frío sea menor y el calor también. De esta forma, el elemento de la estación que se va a acabar ahora, que es la primavera, va a frenar un poquito la energía primaveral, que es el viento, y también va a bajar un poquito la energía de la estación que viene, que es el verano. Así que ni va a hacer demasiado viento ni demasiado calor. Y en esos días que son muy poquito lesivos, muy poquito agresivos para el organismo, es cuando hacemos las curas de cambio de estación, que hoy las mencionaremos un poquito y las acabaremos de desarrollar en el siguiente podcast.
Pero bueno, lo importante es que tenemos cuatro estaciones y una interestación que es cuando nos preparamos para abandonar un tipo de clima (por ejemplo, el viento de primavera) y nos preparamos para el calor de verano. ¿Cómo se suele hacer? Pues por la vía de la alimentación la mayoría de las veces.
Ahora vamos a ver cuáles son las necesidades de nuestro elemento fuego. Todos los elementos tienen dos meridianos de acupuntura asociados. El elemento fuego no tiene dos, tiene cuatro, porque el regente del elemento fuego es el corazón y es el único órgano del cuerpo que no se puede parar ni un momento. Es decir, es indispensable que esté funcionando siempre. Por lo tanto, en vez de dos hay cuatro meridianos energéticos, meridianos de acupuntura, apoyando al corazón para que no falle nunca.
Decíamos que el corazón es como el ministro del Interior, que todo va bien mientras él no sale por la tele. Mientras está callado y no dice nada, todo va bien. El corazón, en cuanto tenemos una arritmia, sentimos que se nos salta un latido, que de repente se ha parado un latido y luego da dos más rápidos... un aumento o una disminución del pulso, cualquier irregularidad del corazón, nos paramos y la percibimos. Estemos haciendo lo que estemos haciendo, aunque estemos durmiendo, nos damos cuenta de que al corazón le ha pasado algo y nos asustamos mucho.
Así que eso ocurre muy pocas veces. En una persona sana a lo mejor no le ocurre nunca porque está muy preparada la energía del elemento fuego para que el corazón esté funcionando siempre. Después de todo, antes de que al corazón le pase cualquier cosa, primero está su escudero, que es el intestino delgado, que es el que se dedica a parar los golpes que van al corazón. Luego está el pericardio, que es la membrana protectora del corazón, que también hace una función de salvaguardar su funcionamiento.
Así que el corazón está bastante protegido. Eso sí, el elemento fuego en general —el intestino delgado, los vasos sanguíneos, las arterias sobre todo— sí que pueden manifestar irregularidades porque nuestro elemento fuego no está bien. ¿Por qué puede estar mal nuestro elemento fuego? Pues mira, así como los otros órganos sufren por inclemencias del tiempo y por problemas alimentarios o agresiones físicas, el elemento fuego casi casi solo sufre por causas emocionales.
Es decir, cuando estamos en elemento fuego estamos funcionando bien, estamos funcionando desde la alegría. La alegría es una manifestación muy parecida, quizá la más semejante al amor universal. Es decir, el elemento fuego nos enseña a ser pues parte de lo que podríamos llamar el reino de Dios, en el cual todos estamos exentos de sufrimiento en una felicidad absoluta. Bajamos al elemento agua, que es la tierra, el mundo físico, a pasarlas canutas y aún así a intentar seguir siendo buenas personas pese al sufrimiento, al miedo, al dolor, al frío, al calor, al hambre. Eso nos da muchos puntos porque tiene mucho mérito ser buenas personas en este mundo de aquí abajo, evidentemente.
Pero siempre que llega el verano nos acercamos un poquito a la expansión esa que se parece a la felicidad. El calor nos dilata absolutamente todas las partículas de nuestro cuerpo y, por lo tanto, nos duelen menos cosas. Así como cuando nos duelen más cosas es en invierno, porque cada vez que nos ponemos en movimiento en frío —te pones a subir la escalera y te duele una rodilla— pues los tendones no están preparados para funcionar y sufren las agresiones. Nuestros huesos, las articulaciones nos duelen; si nos dan un golpe en un hueso nos duele mucho más. Es decir, estamos contraídos. La contracción provoca dolor, provoca miedo y normalmente provoca frío.
El calor, la energía del elemento fuego, es expansión, es dilatación y por lo tanto está bastante exenta de dolor. El verano nos da ese analgésico en sí mismo, así como la felicidad, la alegría y el amor son analgésicos. En estado de enamoramiento no nos duele nada prácticamente. Bien, pues el elemento fuego en principio se nos manifiesta en positivo como alegría. Es decir, la alegría es una necesidad de sacar hacia fuera, al exterior, de forma visible, la felicidad que pretendemos sentir o la que ya sentimos. Como el Príncipe de Zamunda cuando se enamora, ¿no? Y va por la noche por la calle gritando y cantando y los vecinos pues gritándole que se calle. Esa necesidad de compartir a gritos a todo el mundo esa intuición que has tenido del amor universal, de la unidad de todos los seres.
**Diana:** Bueno mi alma, pues hasta aquí la introducción a los cuidados que son más adecuados para este verano del 2025 por Jordi Gutiérrez. Si quieres escuchar el resto del audio que dura hasta 40 y pico minutos, solo tienes que suscribirte al podcast premium Vida en Salud. Este audio completo, los 40 minutos de las explicaciones de Jordi, tiene un precio de solo seis euros.
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