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28. Practicando ShinrinYoku cuando es difícil

21 de enero, 2019

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El ShinrinYoku es una práctica terapéutica que te conecta con tu naturaleza mediante conexión con la naturaleza. En este episodio abordaremos cómo practicar ShinrinYoku cuando tenemos condiciones que no lo facilitan.

Transcripción del episodio

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¡Claro que sí! Aquí tienes la transcripción literal del audio, organizada en párrafos para facilitar la lectura:

**Vida en Salud, episodio 28: Practicando shinrin-yoku cuando es difícil.**

Te doy la bienvenida al podcast Vida en Salud, el podcast que te inspira a llevar una forma de vida saludable. Esta propuesta es mi iniciativa y yo soy Diana Valeria. En este podcast nos proponemos aumentar la conciencia de que la salud es una responsabilidad personal, porque únicamente tú eres responsable de tu salud, nadie más. Y te ofrecemos información, conocimiento e inspiración que te pueden ayudar a tener seguridad para poder aceptar y tomar esta responsabilidad.

Entendemos la salud desde un punto de vista muy amplio y hablamos de los muchos aspectos que afectan a la vida y que demasiadas pocas veces se vinculan con la salud. Tal como te había anunciado en el episodio 26, en que te presenté el arte experiencial de shinrin-yoku, te voy a proponer algunas cosas que puedes hacer para estimular la conexión con el poder sanador del bosque cuando las circunstancias personales lo dificultan.

Puede suceder que estés pasando por un momento vital en que las presiones externas aumentan, sea por el motivo que sea. En general, uno de los principales motivos que derivan en que seamos sometidos a fuertes presiones es el hecho de haber hecho una mala elección y tener que sufrir las consecuencias. Incluso en esta situación, el shinrin-yoku puede ayudarnos. Así que en este episodio nos vamos a centrar en cosas como: cómo desacelerar cuando la inercia del estrés es muy fuerte.

Como te decía en el episodio en que te presenté el shinrin-yoku, hay veces que el acelerón que llevamos es de tales proporciones que se hace muy difícil la conexión con el bosque y contigo. Lo mejor cuando esto pasa es contar con un guía especializado en conexión con el bosque y contigo, pero si no tienes ninguno a mano, puedo guiarte yo desde aquí también un poco. Así que te voy a dar algunas pautas que facilitarán la conexión.

Pasear lentamente es una, por ejemplo. Puedes caminar despacio, entreteniéndote a cada paso. De esta forma, dejas espacios abiertos en tu atención, que siempre está dispersándose y centrándose en algún sitio, pero por todas partes, cambiando mucho de sitio. Y entonces, al estar caminando muy despacio, dejas espacios abiertos en tu atención para que los estímulos del bosque penetren. Esto es algo que es muy recomendable hacer cuando empiezas a practicar la actividad de shinrin-yoku. En tu caminar lento, puedes pararte de vez en cuando para observar tu entorno y poner atención a qué están percibiendo tus sentidos.

También puedes practicar yoga en el bosque. Si eres practicante de yoga, verás que cuando lo haces al aire libre y junto a los árboles, cerca de una conciencia de una reunión arbórea, rápidamente se notan los efectos de la presencia del bosque. Y si no conoces demasiado esta práctica, que no eres practicante habitual, puedes consultar alguna postura sencilla en internet y te dejo en las notas del programa unos vídeos que te proponen posturas sencillas. Tú puedes escoger pues las que tú quieras.

O sencillamente siéntate cómodamente. Puede ser con las piernas cruzadas como los yoguis, o buscando un lugar un poco elevado donde tú puedas apoyar tus nalgas y que los pies te queden más abajo, o buscar la posición que te sea cómoda para pararte y respirar hondo. Y desde esta actitud, permite que penetren las imágenes y los olores que te rodean. Escucha los sonidos que se producen en el bosque también.

Otra cosa que puedes hacer también para conectar con el bosque es comer sus productos. Puedes salir e ir recolectando plantas en tu caminar pausado y tranquilo, frutos que se den en el bosque o setas para comerlos allí mismo. Hay flores que son comestibles, hay frutos comestibles y hay setas comestibles, pero los hay que no lo son también. Así que vas a tener que tener mucho cuidado y solamente coger aquellas especies que conozcas bien, que sepas que no tienen ninguna toxicidad, y cualquiera de ellas. No solo las setas, que son las más famosas tóxicas, también puede haber frutos muy tóxicos y también puede haber flores u hojas muy tóxicas.

Y si donde vives hay algún bosque con aguas termales, te ha tocado la lotería. Eres un ser muy afortunado. Y entonces, en tus paseos por el bosque puedes bañarte en el agua y escuchar el sonido del río y del bosque mientras contemplas el paisaje en cualquier época del año. Donde yo vivo puedo hacer esto, pero solo en verano, verano, verano, porque el agua del río está fría incluso en verano.

Bueno, también puedes hacer taichi si te gusta y lo practicas o te apetece aprenderlo. También puedes hacer meditación o mindfulness, caminata nórdica (lo que llaman Nordic Walking). Puedes hacer observación de plantas, sencillamente ir al bosque a observar plantas, a conocerlas. Puedes hacer Land Art, que se llama en inglés y en nuestra lengua se dice arte en la naturaleza, que es ir recogiendo diferentes elementos que vayas encontrando para hacer una composición, una instalación, una composición que puedes dejar allí, que sea hermosa, como si hicieras una escultura o como si estuvieras decorando el espacio.

Pero también, si eres una persona especialmente activa, tal vez para parar necesites un poco de actividad. Entonces hay una práctica que desarrolló un deportista francés que se llama Movnat, que son las dos sílabas de dos palabras que son movimiento en la naturaleza o movimiento natural también. Porque bueno, esta práctica recoge las bases del movimiento natural que tiene nuestro cuerpo humano, que está diseñado para desarrollarse en la naturaleza: trepar árboles, trepar montañas, deslizarse por laderas, nadar, correr, reptar. Es una práctica muy saludable, muy agradable si te gusta la actividad. Y también te dejo un vídeo para que conozcas un poco cómo es.

Estas prácticas que te he estado comentando son de comprobada efectividad para desacelerar en un entorno natural y abrirte a conectar con la naturaleza. Pero además puedes probar otras cosas diferentes que te guste hacer e ir tomándole el pulso al efecto que estas producen en ti, viendo de qué manera te ayudan a conectarte con el espíritu del shinrin-yoku.

Para practicar shinrin-yoku, lo único imprescindible sois el bosque y tú. No importa la temperatura ni la época del año; puedes hacerlo con calor o con frío, con sol o con lluvia, con viento o con nieve, siempre y cuando tú te sientas a gusto. Puede ser que estés en un momento en que el viento te ayude a conectar con la naturaleza. Yo recuerdo una vez que subí a una colina, a un cerro, sin haber mirado la previsión del tiempo, y hacía un viento impresionante arriba. Pero fue una experiencia única que me conectó muchísimo con la realidad de la naturaleza también. Podías mirar hacia abajo y veías los bosques enteros, todos los árboles, moviéndose como si fueran un mar, el oleaje de un mar del viento tan fuerte que corría por allí, ¿no? Y ese diálogo con el viento, que va cambiando de intensidad, también me conectó muchísimo con el bosque, con la naturaleza. Eso en ese momento; tal vez en otro momento pues habría sido una molestia. Una condición como esta no se puede decir que siempre sea favorable a la conexión, pero es algo que también te puede ayudar. Así que como que no hay reglas fijas tampoco para esto, puedes experimentar.

Tampoco importa el tipo de bosque que sea ni las especies que hayan en él. Lo importante es que los árboles, plantas y demás espíritus que lo habitan te inspiren a la conexión, te recojan, te hagan sentir en casa, te hagan sentir bien, a gusto. Y es posible que prefieras un tipo de paisaje determinado para tus baños de bosque. Tal vez te guste la presencia del agua o tal vez te moleste el agua, el sonido del agua, estarla oyendo todo el tiempo, puede ser. Tal vez prefieras bosques de coníferas o piceas por el intenso aroma, que te guste ese aroma de las coníferas o de las piceas, de los pinos. O tal vez te guste más que haya frutales en el bosque. O igual te sientes más a gusto en medio de un bosque de alcornoques o de robles, un bosque húmedo. Tal vez la humedad te moleste y no te guste un bosque húmedo. Tú tienes que ir viendo qué aromas, qué especies, qué intensidad de luz, qué es lo que a ti te hace sentir en casa en un bosque.

Y más adelante, cuando hayas aprendido a conectarte con el espíritu del shinrin-yoku, no será imprescindible ni siquiera el bosque. Podrás practicarlo en un parque de una ciudad o incluso en tu propio jardín. Con que haya árboles será suficiente, porque ellos son la como la antena que te ayuda a esta conexión.

¿Y si no tienes cerca un bosque? ¿Qué es lo que haces? ¿Si no puedes viajar hasta un bosque que está lejos, cómo puedes aprovechar, beneficiarte de esta conexión? Pues afortunadamente las ciudades suelen tener parques y jardines con diversas especies de árboles, ¿no? Seguramente en la ciudad en que vives hay un jardín o un parque que tiene árboles y que puede servirte para esta práctica. Hay ciudades que incluso tienen jardines diseñados por paisajistas para agradar y estimular gratamente los sentidos. Y claro, por supuesto, los parques que hay en Japón son bellísimos y concebidos especialmente para el estímulo de la conexión. Puedes ver fotos de los hermosos parques japoneses o vídeos en internet y verás a qué me refiero. De todas formas, yo al pie de las notas del programa te voy a dejar unos enlaces a algunos de los parques que hay en ciudades más hermosos para que los conozcas, para que si vas a viajar en alguna a alguna de estas ciudades, pues no te olvides de practicar shinrin-yoku en ellas.

Y bueno, la verdad es que es muy importante que haya árboles en las ciudades porque son muy sanadores. Es más importante el papel curativo de los árboles en las ciudades incluso que en el bosque. Son fundamentales para el equilibrio químico de la atmósfera y además facilitan la recogida de partículas en suspensión que, al posarse sobre sus ramas y sus hojas, se bueno, se van del aire, son retiradas del aire, son recogidas por el árbol y el aire que respiramos queda más limpio de estas partículas. Y esto es muy importante porque estas partículas, que provienen sobre todo de los vehículos, son la causa de graves enfermedades respiratorias como el asma e incluso algunos tipos de cáncer, pasando por muchas otras y en un número cada vez más creciente que va creciendo de ciudadanos además. Entonces es muy importante la presencia de los árboles en las ciudades.

Y es que un árbol tiene la capacidad de absorber muchos kilos de polución a través de sus hojas. Las zonas verdes de una ciudad pueden tener un efecto similar a quitar de las calles cientos de miles de vehículos. Aunque si vives en una ciudad y dispones de un poco de terreno en tu lugar de residencia y quieres colaborar a que hayan árboles en esta ciudad para que se para ayudar a mantener el ambiente más limpio, te voy a decir que el árbol más indicado para que plantes para este con este fin es el abedul, porque es el que tiene la mayor capacidad de absorción de partículas en suspensión de la atmósfera debido a cómo es la superficie de sus hojas y a cómo es la superficie de su corteza. Tiene más capacidad para recoger todo ello y además también el propio árbol procesa mayor cantidad de de gases tóxicos para nosotros.

Entonces mira, te voy a explicar cómo puedes hacer shinrin-yoku en un parque o incluso en un jardín, en un jardín de tu casa podría ser. Y bueno, lo primero que deberías hacer es acercarte al parque sin ninguna distracción. O sea, dejando en casa el móvil, el reproductor de MP3, cualquier cosa que te pueda distraer. Deja en casa también las expectativas. Acércate con la mente abierta, sin esperar nada en concreto. No pienses en el tiempo; ve ahí aunque tengas un tiempo limitado, no importa, tú no pienses en el tiempo cuando vayas. Permítete conectar con el momento presente. Y para conseguir esto, centrarte en tu respiración puede ayudarte. Y centrarte en tu respiración es escucharte respirar, sentir cómo tu pecho se hincha y se deshinchas. Sentir la sensación de estar respirando. La sensación de cuando te centras en tu respiración, la sensación de estar respirando es como si estuvieras bebiendo un líquido, es como si estuvieras bebiendo agua y estás notando cómo en tu cuerpo entra ese líquido. En este caso, en el caso de la respiración, es este este aire que alivia tu tu cuerpo y tus sentidos, ¿no? Pues como sumérgete en esta experiencia, en esta percepción.

Pasea además sin expectativas y cuando encuentres un lugar donde sentarte, hazlo. Puede ser sobre la hierba, junto a un árbol, en un banco del parque o en una silla, en tu jardín en un asiento cualquiera, sobre un tronco, en un lugar que te sientas a gusto. Y desde ahí observa también qué es lo que oyes y qué es lo que ves. Observas de nuevo cómo te sientes y deja que tus pensamientos te abandonen. Deja que se vayan, no quieras retenerlos. Empezarás a notar los efectos a los 20 minutos, pero si puedes quedarte dos horas, quédate. Y así, yendo al parque cada vez que puedas, podrás ir cogiéndole el truco a la práctica del shinrin-yoku y cada vez te será más fácil conectar y beneficiarte del contacto con los árboles.

Y bueno, como ves, no es imprescindible viajar hasta el bosque si vives en una ciudad. La ciudad en que vives seguro que cuenta con un parque que tiene árboles y puedes aprender a conectar con ellos también. Cuanto más lo practiques, más fácil te será conseguirlo. Bueno, y como ves, este episodio está llegando ya a su fin. Creo que es importante haber añadido esta información a la que ya te había dado sobre shinrin-yoku, que en japonés en realidad yo no lo estoy pronunciando bien porque ellos cantan diferente, pero es que hablar japonés en español es muy complicado. Yo no controlo el japonés, eh, pero sé que shinrin-yoku, que lo estoy diciendo así, en realidad ellos lo cantan: *shinrin-yoku*. Pero es muy difícil mientras hablo español pronunciar esto.

Y bueno, solo recordarte que te he dejado un al pie de las notas del programa unos enlaces a unas galerías de imágenes de algunos jardines que hay en el mundo para que te sirvan como de inspiración, porque es bonito verlo, porque me ha gustado compartirlo contigo. Y bueno, ya vamos terminando. Muchas gracias por escucharme, gracias por participar, gracias por tus comentarios, gracias por tus propuestas, por tus preguntas, gracias por formar parte de Vida en Salud y darle sentido con tu presencia. Agradezco también a Kiflus la cesión de las melodías del programa. Comparte si te ha gustado, permite a los niños escuchar Vida en Salud.

Y si quieres recibir un aviso en tu correo electrónico cada vez que publique un nuevo episodio y recibir las novedades del canal, suscríbete en dianavalería.eu/suscripción. Si quieres proponer un tema o exponer una pregunta, escríbeme a vidaensalud@dianavaleria.es (ES de España, es). Y nada, decirte que he creado un grupo en Facebook para darnos la oportunidad de compartir y respondernos entre todos si lo necesitamos. Te dejo también al pie de las notas del programa el el enlace al grupo de Facebook. Se llama Vida en Salud por si quieres buscarlo.

Y nada, en el próximo episodio quiero hablarte un poco de la alimentación, de cómo empezar a dar pasos para empezar a comer mejor de lo que estás comiendo ahora mismo, a mejorar tu dieta. Esto tiene que ver con una pregunta que me hizo Paco porque había escuchado el episodio en que hablo con Javier Uriarte sobre alimentación y bueno, le quedó la como la inquietud, la necesidad de saber cómo hacer para comer mejor de lo que lo estaba haciendo. Yo esto lo comprendo muchísimo porque yo me he encontrado en esta situación también, ¿no?, de querer alimentarme mejor de lo que lo estaba haciendo pero no saber por dónde empezar. Entonces voy a empezar una serie de episodios que no serán correlativos, los iré poniendo, de cómo empezar a alimentarte mejor de lo que lo estás haciendo. Y el episodio en que hablamos con Javier Uriarte sobre la alimentación, que es muy interesante, te lo recomiendo, es el número 25.

Y bueno, pues hasta aquí hemos llegado. Un gusto haber estado contigo. Que pases muy buenos días y excelentes noches. Hasta la próxima.