Vida En Salud Suscríbete a la Newsletter

53. Cómo se vincula la economía con nuestras emociones

17 de agosto, 2019

📬 ¿Te gusta este podcast? Suscríbete a la Newsletter y obtén ofertas especiales

Cómo nos vinculamos con nuestra propia economía y nuestras propias finanzas desde nuestros patrones emocionales ¿creemos que las decisiones que tomamos son voluntarias?

Transcripción del episodio

Leer transcripción completa

Esta es una transcripción del audio de 31:28 minutos del podcast "Vida en Salud", titulado "¿Cómo se vinculan las emociones y la economía?", con la participación de Diana Valeriy y Nuria Hidalgo.

**Diana Valeriy:** Bienvenidos al episodio 53 de Vida en Salud. Hoy vamos a hablar sobre cómo se vinculan las emociones y la economía. Te doy la bienvenida a este podcast que te inspira a llevar una vida saludable. Esta propuesta es mi iniciativa y yo soy Diana Valeriy. Nosotros pensamos que nadie más que tú es responsable de tu salud, que tú eres la persona más adecuada para cuidar de tu cuerpo y de tu vida. Creemos que si cedes tu responsabilidad, estás renunciando a tus derechos y a tu libertad. Por esto hemos decidido ofrecerte información, conocimiento e inspiración que te puedan ayudar a tomar las decisiones más acertadas sobre tu salud y la de los tuyos. Entendemos la salud desde un punto de vista muy amplio, así que no te extrañe encontrar información sobre los muchos aspectos que afectan a la vida y que no se suelen vincular con la salud, aunque para nosotros lo están. Ya te avisé de que íbamos a hablar de economía en varios episodios, y esta vez estamos con Nuria Hidalgo del proyecto economistaholistica.com. Es un proyecto muy chulo, por cierto. ¿Y sabes lo que hace? Pues tiene una academia online en la que ofrece cursos para ayudar a los autónomos a gestionar su economía, a relacionarse con el Estado, a mantener el equilibrio económico en su empresa, a avanzarse a los imprevistos, etcétera. En fin, date una vuelta por la web economistaholistica.com y mira lo que tiene de interesante que te pueda ser útil a ti. Pues Nuria hoy nos va a hablar aquí del vínculo que tienen nuestras emociones con la forma en que llevamos y vivimos nuestra economía.

**Nuria Hidalgo:** El dinero hoy en día es una parte muy importante, digamos, de nuestra vida. Es una parte muy importante de la cultura en la que vivimos. Le damos mucha importancia. Entonces, el hecho de darle tanta importancia o de ser una parte tan importante hace que volquemos muchas emociones sobre el dinero, hasta el punto, por ejemplo, de gente que se considera más o menos válida si tiene más o menos dinero. Tanto por arriba como por abajo, ¿eh? O sea, quiero decir, hay gente que por tener más dinero se considera más válida y hay gente que pasa totalmente lo contrario: que se considera más válida cuanto sea más capaz de vivir con menos dinero. Al final son emociones que se están vertiendo sobre el concepto de dinero.

**Diana Valeriy:** Mmm, es cierto, es verdad. Es tan importante el dinero actualmente que realmente volcamos mucha parte de nuestro ser, de nuestra personalidad, de nuestro tiempo, de nuestra atención, y claro, nos vincula, nos afecta emocionalmente mucho.

**Nuria Hidalgo:** Claro, claro. A ver, no sé, en mi opinión, bueno, es que podemos hablar de un montón de emociones que están vinculadas al dinero y que están vinculadas a nuestra forma de relacionarnos con el dinero. Emociones que generamos nosotros solos y emociones que nos vienen heredadas por la concepción que hayan tenido del dinero nuestros padres, nuestros abuelos, incluso nuestros tatarabuelos. Porque de alguna manera el discurso familiar se va pasando de generación en generación. Puede ser que haya ocurrido un hecho muy impactante en la vida de un ancestro nuestro y que el impacto que haya tenido, ya sea positivo o ya sea negativo, haya sido tan fuerte que se haya ido pasando de generación en generación y se haya ido creando una cultura familiar. Y eso hace que nosotros tengamos unas creencias sobre el dinero que nos vienen heredadas y que, bueno, pues ya como adultos podemos desechar o podemos abrazar o como queramos, ¿no? Pero eso es importante.

**Diana Valeriy:** Sí, además corren por el subconsciente. Son creencias, ideas que nos manejan y corren por el subconsciente. No nos damos cuenta de que esto es así. Son como actos espontáneos, impulsivos y formas de reaccionar muy instintivas.

**Nuria Hidalgo:** Sí, sí, sí. Aquí es interesante en este punto, por ejemplo, es muy interesante hacer un árbol genealógico, ¿no? Es verdad que a partir de determinadas generaciones va a ser complicado obtener datos, sobre todo, bueno, pues antiguamente que no había registro. Yo creo que para nuestros tataranietos va a ser más fácil obtener esta información porque va a haber registro de casi absolutamente todo lo que hacemos. Pero es interesante hacer un árbol genealógico y sumergirte un poco en de dónde vienes. Porque, de verdad, hacer este ejercicio es un acto de limpieza, un acto de conocerte a ti mismo. Te remueve, te remueve mucho. O sea, tienes que estar preparado a que esto te va a remover y que vas a estar quizá unos días de aquella manera y tal, pero es superinteresante porque descubres una cantidad de cosas. Yo misma lo hice hace unos años porque aproveché el momento en el que un tío mío sacó un libro que hablaba sobre la zona de donde viene mi familia desde el momento actual hasta ocho siglos hacia atrás. Claro, no ha sacado datos de mi familia de ocho siglos, pero sí sacó datos hasta mis tatarabuelos o los padres de mis tatarabuelos, no recuerdo cuántas generaciones hacia atrás. Y muy pocos datos porque no podía sacar tampoco gran cosa, no había demasiada documentación, pero sí que empiezas a ver determinados patrones que se han ido repitiendo de generación en generación, incluso llegas a entender a tus padres. En mi caso a mi madre, ¿no? Por qué mi madre se comporta de esta manera, por qué hace esto si a lo mejor no tiene la necesidad de comportarse —en este caso en el que estamos hablando del dinero— no tiene la necesidad de comportarse de esta manera con respecto al dinero si no ha vivido esta situación. Ya, pero es que es el discurso familiar que tiene heredado. Superinteresante.

**Diana Valeriy:** Mmm, sí, sí, que se le mueve por el subconsciente. También esto también se puede hacer también una constelación familiar sobre esto, que es un acto de una magia impresionante que confluyen allí muchas cosas. Es como casi si invocaras situaciones de tu familia, de cosas que a nivel consciente no puedes recordar, pero se hace esa invocación, se hace esa configuración, empiezas a llamar a actores, ¿no? Y suceden las cosas, viene la información. Es como si se descarga del campo, ¿cómo se llama?, el campo electromagnético de la memoria, ¿no?

**Nuria Hidalgo:** Sí, yo no he hecho nunca ninguna, he hecho otro tipo de ejercicios, pero tengo muchas ganas de hacer una constelación porque tiene que ser impresionante.

**Diana Valeriy:** También remueve mucho, hay que ir preparado.

**Nuria Hidalgo:** Sí, sí, por supuesto. Todos estos ejercicios remueven.

**Diana Valeriy:** Sí, sí. Pues es absolutamente cierto que realmente tenemos como muchas cargas educacionales también, ¿verdad? A nivel de educación también hemos recibido, a nivel social también incluso.

**Nuria Hidalgo:** A ver, las educacionales para mí, tal y como está configurado el sistema educativo actual, vienen más por parte de la familia que por parte de lo que veamos en la escuela, porque de finanzas se estudia muy poco en la escuela, no se estudia nada, vamos. Entonces es más de lo que venga de la familia y ahí pues me remito a lo que comentaba antes, ¿no? De qué ha pasado en nuestro árbol genealógico, de cuál ha sido el discurso familiar. Luego a nivel cultural sí hay mucha carga también. Y aquí me voy quizá más al tema puramente emocional de: es lo que tienes que ser para ser alguien, tienes que cumplir estos patrones. Y aquí el dinero, claro, en una sociedad tan consumista... Es verdad que empieza a haber cambios, se empiezan a vislumbrar otros patrones de conducta y demás con respecto al dinero, pero venimos de unos años de mucho consumismo, de tienes que tenerlo todo, tienes que tener un súper móvil, tienes que tener un súper coche, tienes que tener una smart TV, tienes que tener internet en casa... tienes que tener, tienes que tener. Y si no, sales de la sociedad.

**Diana Valeriy:** Sí, salir de la sociedad es muy duro y muy difícil. Te lo digo yo que yo he probado vivir sin dinero y es muy complicado, muy complicado, sí.

**Nuria Hidalgo:** Sí, yo también he probado no sin dinero, pero he probado vivir con muy poco dinero y es muy complicado porque te aíslas. Te aíslas completamente a nivel social. O sea, hay muchas cosas sociales o muchos encuentros sociales que implican gastarte dinero. Y no se pueden hacer por cómo está configurada la sociedad actualmente. No vivimos en un pueblo como antiguamente que salías a la puerta de la casa, podías mantener una conversación con cualquier persona, con tu vecino, y no necesitabas gastar absolutamente nada más que tiempo. Pero ahora no es así. No es que no lo necesitemos, perdón, no podemos hacerlo así porque no estamos configurados así. Es que mismamente para que tú y yo estemos hablando necesitamos haber pagado una tarifa de internet y necesitamos haber comprado un ordenador.

**Diana Valeriy:** Exacto, sí, sí.

**Nuria Hidalgo:** Entonces, claro, ahí también entra ese patrón cultural de: ¿estoy dispuesta a salir?, ¿estoy dispuesta a pagar el precio de no depender del dinero?, ¿estoy dispuesta a salir tantísimo de la sociedad como para no vivir sin dinero? ¿Esto es bueno también para mi salud? Porque hay que tener cuidado con el mensaje que tú te das cuando tomas esta decisión de: me salgo, no quiero vivir con dinero, no quiero vivir así. ¿Y por qué lo haces? ¿Cuál es el mensaje que te das? El mensaje inconsciente que te estás dando, porque a lo mejor, yo qué sé, pueden surgir cosas a nivel inconsciente tipo "no me lo merezco", "yo no soy capaz". Pueden salir muchas cosas por debajo por las que tú estás tomando esta decisión: "yo no voy a poder conseguir eso nunca, por lo tanto me retraigo, me voy hacia atrás". Son muchas cosas, ¿no?

**Diana Valeriy:** Bueno, yo en mi caso concreto, por poner un ejemplo, lo hice por una cuestión reivindicativa, como activismo. O sea, era no colaborar con el sistema que tiene el patrón dinero como prioridad y encontrar alternativas y construir alternativas. Porque como esto se va a caer en algún momento, tendremos alternativas construidas y la gente se va a poder añadir a esto. Pero también he llegado a la conclusión de que estamos en un momento —yo no sé si llegará a poder ser esto que en su momento yo pensé junto con otras personas— pero ahora mismo es mejor tener mucho dinero y poder ejercer cambios que quedarte tan limitado intentando ejercer cambios desde un lugar desde el que nadie te escucha además. Porque nadie quiere quedarse tan marginado y a todo el mundo le gusta lo que puede comprar por dinero y lo necesita muchas veces además.

**Nuria Hidalgo:** Es que ese es el tema. Además es que aquí también influye otra cosa que yo he detectado mucho tiempo, o sea, muchas veces: que somos hijos, independientemente de que haya un salto generacional quizá entre tú y yo, hemos mamado la carencia. Venimos de la carencia absoluta debido a guerras, debido a hambrunas, debido a muchas cosas, a pobreza, mucha pobreza. Y esto lo hemos mamado y lo tenemos muy integrado. Por eso esa llamada ahora a la abundancia de la que se habla tanto y demás, y por eso esa llamada también al consumismo. Que quizá en los últimos tiempos está cambiando, pero cuando yo era pequeña yo no recuerdo oír hablar de cosas que se están hablando ahora, tipo: bueno, pues vamos a reducir el consumo, vamos a vivir con menos, minimalismo, ecología. Todos estos conceptos... Ecología quizá se empezaba a hablar cuando yo tenía como diez años o así. Pero el minimalismo no, era maximalismo, si podemos hablar. O sea, era: tienes que tener de todo y si no tienes de todo estás fuera. Yo recuerdo en el colegio sentirme totalmente excluida por no llevar unos Levis. Y además lo peor es que en mi casa se fomentaba eso. Y cuando no había dinero era "qué pena que no te puedo comprar unos Levis y te vas a quedar fuera". O sea, que estaba en la sociedad. ¿Por qué? Porque mis padres mamaron todavía más que yo la carencia de los suyos. Incluso ellos en sus propias carnes vivieron carencia en algún momento de su niñez. Entonces su obsesión, y la obsesión de mis padres igual que la de otros tantos muchos, era acumular, acumular, acumular porque no quiero volver a esa situación. Y entonces aquí en acumular yo he detectado dos patrones de consumo, que son: el patrón de consumo exacerbado porque quieren acumular en cosas y eso les da la seguridad y les pone en un sitio en la sociedad, encuentran su sitio en la sociedad gracias a acumular cosas a través del consumo. Pues tengo tal coche, tengo tal móvil, tengo una casa en tal sitio de donde yo vivo. Todas estas cosas me hacen sentir a mí tranquila, me hacen sentir que pertenezco a un estrato determinado de la sociedad y por lo tanto no me siento fuera. Porque volvemos a lo de antes: sentirte fuera es muy "uf, qué miedo, qué hago". Es complicado. Y luego por otro lado está el patrón de ahorro compulsivo. Al igual que está el patrón de consumo compulsivo, está el patrón de ahorro compulsivo. El patrón de ahorro compulsivo ¿qué hace? Acumular dinero. Porque como ha habido momentos de tanta escasez que lo he pasado tan mal, yo voy a guardar, guardar para el día que vuelva ese momento que a mí no me pille. Y entonces acumulas dinero. ¿Qué ocurre? Que el primer patrón está como muy demonizado por la gente que sigue el segundo patrón. Y no se dan cuenta de que verdaderamente están haciendo lo mismo pero con dos elementos distintos: uno lo hace con cosas y otro lo hace con dinero. No nos sirve de nada tener muchas cosas... Bueno, miento. Y aquí quiero aclarar: nos sirve para sentirnos bien emocionalmente siempre y cuando lo tengamos en conciencia. Yo qué sé, si a mí me gusta comprarme un S9 porque me hace sentirme dentro, vale, está bien, es válido si yo soy consciente de que estoy actuando de esta manera. El problema creo que viene cuando no eres consciente de que estás actuando de esa manera y te lleva la masa y tienes por narices que comprarte un S9 y gastarte el dinero que porque si no... no. Bueno, en mi caso, por ejemplo, yo me lo compré a sabiendas de cómo estaba actuando, pero si no lo tengo no sufro. Porque de alguna manera he llegado a darme cuenta de eso. Pero igual que yo se puede dar cuenta todo el mundo.

**Diana Valeriy:** Claro, pero no estás supeditando tu felicidad o tu satisfacción a tener el S9 o no tenerlo. Sencillamente te apetece comprártelo y si puedes, lo compras. Que no puedes, pues es igual. Eres feliz igualmente porque eres madre de dos niñas preciosas, porque tu relación de pareja la has construido fabulosamente, porque estás muy bien haciendo el trabajo que haces y te motiva muchísimo y porque tienes otras elecciones que haces en tu día a día que te llenan. No es eso solamente.

**Nuria Hidalgo:** Ahí voy, efectivamente. Muy bien definido, que no está ahí. Lo he hablado muchísimas veces en grupos de mujeres, en sesiones de Reiki, en un montón de cosas. Es que no sé hasta qué punto es bueno salirse de la sociedad. Yo ha habido momentos que me he obsesionado con "esto no lo quiero", un poco lo que comentabas tú. Yo no he llegado a vivir sin dinero, pero sí he llegado a "quiero vivir con muy poco dinero". Y al final he vuelto a buscar dinero porque no quiero ese modo de vida, porque es salirse demasiado y yo no me siento cómoda. Pero de la misma manera que lo he hecho con el dinero, lo he hecho con la alimentación, lo he hecho con la educación de mis hijas, lo he hecho con muchas cosas. Y al final, ostras, y mi pregunta era: ¿merece la pena todo este sufrimiento verdaderamente? ¿Verdaderamente me merece a mí la pena? Porque yo realmente así estoy sufriendo. Entonces, bueno, pues yo tomo la decisión de entrar en el sistema pero de forma consciente, digamos.

**Diana Valeriy:** Exactamente, claro, está bien. Es importante el punto que tocas, me parece importante porque yo creo que además nos afecta a todos los seres humanos. No hay ninguno que se quede fuera de aquí porque todos hemos vivido, pues bueno, quien no ha vivido directamente la carencia ha vivido la reacción que han tenido sus familiares con respecto a la carencia, como muy bien decías. Es esa cadena que se va construyendo y que forma parte del subconsciente y que va yendo, va yendo, va yendo. Y si no tomamos conciencia de eso, o como de cualquier otra cosa, pues no podemos pararla, no la podemos transformar. Y realmente hoy en día yo creo que este tiempo que vivimos nos está pidiendo un cambio, una transformación a cada uno de nosotros, porque la sociedad se tiene que transformar, porque nuestro sistema, nuestro ecosistema, la Tierra, el universo donde estamos inmersos, necesita que haya este cambio. Y se va a dar y lo está requiriendo de cada uno de nosotros.

**Nuria Hidalgo:** ¿Pero y tú no crees, Diana, que ese cambio ya se está materializando? Yo creo que sí. Se ve en muchos ámbitos de la vida. A ver, hay estratos de la sociedad —pero esto siempre—, hay algunos que van a la vanguardia y otros que van hacia detrás. Y hay estratos de la sociedad que todavía ni siquiera ven ese cambio, pero hay otros que sí. Yo lo veo, lo veo en conversaciones con los vecinos en el ascensor, cuando voy a hacer la compra, veo mucho este comienzo. Que es un comienzo y queda mucho, pero sí, sí.

**Diana Valeriy:** Sí, sí que se está dando y tanto, claro que sí. En ello estamos, cambiando el rumbo.

**Nuria Hidalgo:** No lo acabaremos nosotros posiblemente, pero estamos dejando el poso yo creo para que, por ejemplo, la generación de mis hijas pues quizá vaya un pasito más, ¿no? Es un cambio yo creo, sí, sí. No es sostenible lo que está ocurriendo de ninguna manera.

**Diana Valeriy:** No, no lo es. Pero lo sabemos, entonces vamos haciendo los movimientos necesarios a medida que vamos pudiendo, que no es fácil.

**Nuria Hidalgo:** Ahí está el punto también, a medida que vamos pudiendo. Porque es que yo creo que el sistema está configurado de tal manera que aunque los creadores del propio sistema quisieran cambiar, no pueden cambiar. O sea, no es decisión de una o dos personas porque está todo tan entramado que deshacer la madeja va a costar más que "corto hilo y ya está". Está todo muy... Entonces, no sé, por ejemplo, pienso en las pensiones, el tema de las pensiones y demás. Es un tema muy complicado. Viene por muchos sitios, viene por conciencia, viene por conciencia de muchos agentes: del contribuyente, del gestor, del político. Viene de conciencia de muchos sitios.

**Diana Valeriy:** Sí, pero bueno, digamos que todos estamos construyendo una realidad muy inconsciente y ahora como que el pedido es que sea consciente esta realidad, que vivamos más en conciencia. Pero bueno, hay muchas negaciones también, ¿eh? Porque, o sea, darte cuenta de que vives engañado es un darte cuenta muy duro. Es una cosa que cuesta de que una persona se abra a vivir. Entonces ahí, pues bueno, pues ahí vamos poco a poco.

**Nuria Hidalgo:** A ver, yo creo que al final todos tenemos que hacer un ejercicio y esto, y un poco viene al cuento de la temática de este podcast, ¿no? En los últimos años los problemas de enfermedad que ha habido también han hecho abrir la conciencia a mucha gente. Por ejemplo, una enfermedad como el cáncer. He visto familias que han cambiado radicalmente a raíz de que una persona haya tenido cáncer. Bueno, de aquí podríamos hablar mil cosas, Diana, yo qué sé, es tan interesante. Pero ese cambio de conciencia no solo está viniendo en lo económico, independientemente de que lo económico está en todo, no es dinero. La economía es mucho más, muchísimo más que dinero. Pero en la salud también está. Y están viniendo, están pasando cosas que nos están haciendo reaccionar o cambiar nuestra forma de pensar en determinados puntos. Yo lo veo como si todo fuera un plano y de repente en el plano, en distintos puntos del plano, van surgiendo cambios. Y esos cambios van afectando lo que haya a su alrededor, por lo tanto ese punto cada vez se va haciendo más grande hasta que llegue un momento que afecte a todo el plano.

**Diana Valeriy:** Es que vivimos como dentro de un reactor nuclear, que pasa eso. Es como que las partículas van chocando entre ellas, entonces al chocarse disparan como una bola de billar y al dispararse choca con otras y ¡pum!, ¡pum!, ¡pum! y se van abriendo todo como los fuegos artificiales estos que se van abriendo y abriendo, ¿no? Y todo se va expandiendo y todo se va como de esta manera.

**Nuria Hidalgo:** Total, me parece súper... Esto lo pienso muchísimas veces y me maravilla cómo es, por ejemplo con el tema del dinero. ¿Cómo puede afectarte a ti, por ejemplo, tantísimo y por qué te afecta también tantísimo un comentario sin más de una persona que te puedas encontrar en una tienda? Y aquí sería un reflejo de esto que dices, ¿no? Que de repente una partícula va disparada desde un punto hasta el otro que no tenía nada que ver, o sea, una persona que no tenía nada que ver contigo, y de repente choca contigo esa partícula y te dice algo que te remueve tanto o hace un comentario que te remueve tanto que ¡buah!, tú cambias. Y como tú cambias, la gente que está a tu alrededor también cambia, ¿no? En lo económico, pues yo qué sé, cualquier comentario de cualquier cosa que puedas oír incluso de una conversación en la que tú no estás y que te hace "ostras, es verdad que quizá no necesito tanto dinero para vivir" o "es verdad que me estoy comportando de esta manera con respecto al dinero". Es como un entramado que está todo maravillosamente unido y a la vez maravillosamente caótico, ¿no? Me encanta pensar estas cosas, me encanta.

**Diana Valeriy:** Es que vamos moviéndolo todo desde una voluntad que está más allá de nuestra voluntad. Porque es una voluntad que yo creo que forma parte de un colectivo que va más allá del concepto de colectivo que nosotros podemos imaginar. Es muy difícil, ¿verdad?, pensar en ese colectivo, imaginártelo. Yo lo he pensado muchas veces, cómo será, cómo se organiza, cómo todo. Y no soy capaz. Por eso que está bien observar también pues cómo se comporta la Tierra, cómo se comportan los animales, cómo se comportan los microorganismos, cómo se comporta todo, porque en realidad la realidad está en todo. O sea, nuestro propio comportamiento se replica en el de las plantas, en el de los animales, en el del clima, en el del sol, en el del viento. Como hacían los nativos americanos, que aprendían de todo y consideraban que todo era vivo y todo formaba parte de un entramado que les reflejaba a ellos mismos y tenían tótems que podían ser la psique, el comportamiento y la personalidad de cada animal y todo esto. Pues un poquito sería la cosmovisión que necesitamos tener para comprender realmente quiénes somos. Porque igual somos todo. Y eso se ha dado en el ser humano durante siglos y milenios. El ser humano ha creído eso. ¿Y qué nos ha hecho separarnos? ¿La Revolución Industrial? ¿La Edad Media? Pues igual.

**Diana Valeriy:** Si queremos que nuestra economía funcione, hemos de revisar patrones que funcionan en nuestro subconsciente sin que nos demos cuenta, en automático. Hemos de crecer y de limpiarnos de todo aquello que no tiene que ver con nuestro propio deseo por la vida. Limpiarnos de todo residuo que haya quedado de alguna proyección que no nos pertenece a nosotros o de hábitos adquiridos que no tienen que ver con nuestra experiencia. O sea, que la economía no está desvinculada de la vida y que requiere para funcionar bien lo mismo que todas las otras áreas de nuestra existencia. Requiere de nuestra evolución consciente hacia la versión más auténtica de nosotros mismos. ¿Que cómo se consigue esto? En ello estamos, acompañándote e inspirándote hacia ahí precisamente. Muchas gracias por escucharme. Gracias por participar, gracias por tus comentarios y sugerencias, gracias por estar dándole sentido a Vida en Salud. Gracias también a Kitplus por la cesión de las melodías del programa. ¿Te gustaría recibir un aviso en tu correo electrónico cada vez que publique un nuevo episodio? Pues suscríbete en vidaensalud.es/suscripcion. Si quieres apoyar al podcast para que pueda tener una larga vida y aportar cada vez mejores contenidos, hazte mecenas en patreon.com/dianavaleri. Nos reencontramos hablando de la segunda parte de los trastornos intestinales. Hablaremos de cómo se forma nuestra microbiota. Que pases muy buenos días y excelentes noches. ¡Hasta la próxima!