58. El Elemento Metal (otoño)
25 de septiembre, 2019
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El Elemento Metal rige el otoño y tiene unas características concretas. Tomando consciencia sobre cómo nos afecta esta energía, podemos regular y equilibrar excesos y defectos, mejorando nuestra salud.Transcripción del episodio
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Aquí tienes la transcripción literal del audio, organizada por párrafos para facilitar su lectura:
**Diana Valeria:** Vida en Salud, episodio 58. De nuevo tenemos a Jordi Gutiérrez, que en esta ocasión nos va a hablar del elemento Metal, que corresponde al otoño. Ya sabes que vas a recibir buenos consejos para adaptarte al periodo otoñal y gestionar mejor tu salud.
Te doy la bienvenida al podcast Vida en Salud, el podcast que te inspira a llevar una vida saludable. Esta propuesta es mi iniciativa y yo soy Diana Valeria. Aquí te ofrecemos información, conocimiento e inspiración que te ayuden a tomar las decisiones más acertadas sobre tu salud y la de los tuyos. Nosotros pensamos que nadie más que tú es responsable de tu salud, que tú eres la persona más adecuada para cuidar de tu cuerpo y de tu vida.
Y dado que entendemos la salud desde un punto de vista muy amplio, no te extrañe encontrar información sobre los muchos aspectos que afectan a la vida y que no se suelen vincular con la salud, aunque para nosotros sí que lo están. Como ya hemos dado la primera vuelta a los cinco elementos, te voy a recordar los números de episodio en que puedes encontrar las anteriores descripciones de los diferentes elementos. En el episodio número 12 encontrarás la introducción a la visión taoísta de la salud. Este episodio es básico para comprender todos los siguientes.
El episodio 14, la primera parte del elemento Metal. El episodio 22, la primera parte del elemento Agua. El episodio 37, la primera parte del elemento Madera. El episodio 46, la primera parte del elemento Fuego. En el episodio 57 tienes la primera parte del elemento Tierra. Y ahora vas a escuchar la segunda parte del elemento Metal.
**Jordi:** Hola Diana, ¿qué tal?
**Diana:** Muy bien. ¿Y tú cómo llevas este ir yendo hacia el otoño, hacia el Metal?
**Jordi:** Hombre, lo bueno es que son tres meses de verano, te da tiempo de cansarte ya del verano, de saturarte, y que te apetezca un poco de fresquito. El frío hace que te suba la tensión arterial, parece que te espabilas, te pones en marcha y, bueno, como el comienzo va a ser pues venir aquí al campo para grabar contigo, pues también está bien. Entonces eres mi excusa para salir al campo.
**Diana:** Muy bien. Lo que pasa es que esto que dices de que apetece el fresquito no sé si podemos compartirlo, porque esta semana pasada que hubo frío, por lo menos aquí hizo bastante frío. No sé qué tal por allí, pero bajó la temperatura de golpe mucho y ya estábamos con miedo de que ya se ha acabado el verano.
**Jordi:** Sí, es que son días un poco feos porque coincide el frío con el aire acondicionado. La gente no se atreve a quitar el aire aún de las oficinas porque las casas están calientes y esa sensación de frío que te la multiplica el aire acondicionado te hace sudar a veces cuando tienes calor, tener mucho frío después y hay mucha gente resfriada estos días. Así que ya empezamos a trabajar, empezamos a hacer curas de cambio de estación.
**Diana:** Cuando has dicho lo del aire acondicionado pensaba que ibas a decir lo del aire, porque ha hecho mucho aire, mucho.
**Jordi:** Ah, sí, os lo advertí a primeros de año cuando hablábamos del año del Cerdo, que este año iba a ser más fresquito y con más viento.
**Diana:** Bueno, el verano no ha sido nada fresquito.
**Jordi:** No, lo que pasa es que yo no me quejo. Sobre todo después de venir de México a 40 grados todos los días, que en Google te pone que hace 30 para que la gente no se asuste, pero son 40, y luego vienes aquí y no es nada. Claro, si has pasado por esa cura de calor... sí, y yo tengo bastante memoria táctil. De hecho, he aprendido muchos cursos de terapias manuales por el tacto, más que viendo al profesor, recibiendo. Y me acuerdo perfectamente el calor que hacía en 2013, 14, 15, 16, cómo se pasaban los veranos y este ha sido bastante mejor. Ha sido bastante más sano.
**Diana:** No ha hecho tanta calor como otros.
**Jordi:** No, así que las previsiones del año del Cerdo, que era pues que iba a hacer un poco más de fresquito, es decir, que la media de temperatura de este año iba a ser la de un mes de noviembre, más o menos me cuadra. Así que vamos a tener pues eso, un poco menos de humedad que el año pasado, lo cual hace que el calor sea más soportable. El año pasado era doble Tierra, el doble ración, así que la humedad era altísima, rozaba el 80% el año pasado. Y este año está por el 60 y tantos ahí en Barcelona.
Así que se aguanta bastante mejor el calor, el aire del ventilador es suficiente, ya no tienes que pasar al aire acondicionado y, bueno, vamos a tener el frío más temprano. Nos va a venir más pronto. Y ahora lo que tenemos es un cambio de verano a otoño, es decir, del más o menos del 12 al 30 de este mes estamos en los 18 días alrededor del cambio de estación de verano a otoño, que es cuando uno hace un poquito de cura. Es en lo que recomendamos un par de días de cura de interestación, pues con la fruta del tiempo, básicamente.
**Diana:** Que serían uvas, ¿no? Es lo que hay en el mercado.
**Jordi:** Sí, la mejor es la cura de uvas sobre todo.
**Diana:** Ah, sí, es verdad, es la que es típica de esta estación.
**Jordi:** Sí, sí, te compras un montón de uvas de dos colores y te estás dos días a base de uvas solamente. Y adquieres un montón de vitaminas, te descansa el aparato digestivo, tiene unos azúcares que entran muy bien en el cuerpo, que se asimilan muy bien y que no son excitantes ni te sube el Yin del organismo, así que se lleva bastante bien e ir con eso ya previenes sobre todo para los enfriamientos de otoño-invierno.
**Diana:** Esto nos lo tendrías que explicar, lo de que no te sube el Yin, porque claro, a lo mejor los que conocemos un poco sobre medicina china o así sabemos de qué hablas, pero habrá quien no.
**Jordi:** Sí, bueno, el Yang es la energía que te provoca la sal y las carnes, que es la que te convierte en activo agresivo, y el Yin es la que te provocan los azúcares o cosas más debilitantes, que te vuelven una persona pasiva. Una víctima. Más o menos, sí, o eres un agresor o eres una víctima.
Entonces eso en cuando vemos en fisionomía del rostro hacia dónde miran los ojos, cuando se te ve el blanco de los ojos por encima de las pupilas, por encima del iris, quiere decir que estás mirando para abajo, o sea que eres un agresor. Estás mirando a la víctima que está debajo. Lo miras desde encima, como un superior. Si se te ve el blanco de los ojos por debajo del iris, quiere decir que estás mirando hacia arriba, que tu mente está en las nubes prácticamente o que estás mirando al que está encima tuyo, o sea que eres una víctima. Las personas que toman mucho azúcar o mucho alcohol, muchos medicamentos o muchas drogas tienen los ojos mirando para arriba. Son malos supervivientes, digamos. Pues eso sería el Yin. Que eso lo veremos más a fondo cuando hablemos del elemento Tierra, porque gestiona eso, gestiona el dulce, los azúcares y cómo su exceso te convierte en una persona inmóvil, en una persona sin capacidad de reacción, sin capacidad de defensa.
Bien, y ahora pues estamos en el elemento Metal, a punto de entrar, cuando cambiemos a otoño entramos ya en el elemento Metal. Nos salimos del elemento Fuego, que es la alegría, la felicidad, cantar, reír y que parece que todo resulta fácil en verano. En verano pues no se nos contraen los músculos, a no ser que pasemos mucho rato bajo el aire acondicionado no tenemos contracturas musculares, todo está dilatado dentro de nuestro cuerpo, así que la dilatación hace que nos duelan muy pocas cosas. Estamos así tan felices pensando que nos vamos a pasar toda la vida dentro del útero y no, llega el otoño y empiezas a sentir el frío y con el frío te empieza a doler la rodilla esa que tenías medio lesionada. Se te contrae la piel y tu cuerpo se vuelve más sensible al dolor. Eso te vuelve un poquito más activo y eso permite que nos volvamos a poner en marcha después de la quietud del verano que nos ha servido de descanso físico y mental también.
**Diana:** Sí, sí, se nota mucho, es verdad. La gente ya empieza a decir: "Bueno, ya empezamos, ya empieza otra vez, volvemos, ya empezamos", ¿no? Es la palabra que más se usa. Ya empieza el traca-traca.
**Jordi:** Sí, sí, es con pocas ganas, ¿eh? Ves a la gente que es cierto que a los tres días se les ha olvidado que estuvieron de vacaciones y que no vienen motivadísimos, entre otras cosas por los sueldos que se pagan en este país últimamente, la gente no va motivadísima a la vuelta al cole. Pero sobre todo habíamos dicho otras veces que las personas tenemos energía creativa, energía Madera en primavera. Entonces es cuando se hacen las grandes cosas, se crean proyectos, se abre la moda para la temporada que viene, se hacen las ferias, los congresos y todo aquello que es promoción, es decir, se plantan semillas. En primavera se ponen semillas y esa energía creciente, pujante de la naturaleza hace que todo lo que plantas crezca.
En verano se cuece al sol y se madura, y en otoño se recoge. Es decir, que ahora es época de cosechas. Una empresa no te puede pedir que seas creativo en otoño. No te pueden pedir que batas récords de absolutamente nada en otoño, ningún deportista debe pretender batir récords en otoño porque se va a hacer daño. Porque el otoño es lo contrario de la primavera. Es decir, el pulmón, que es la energía que predomina en otoño, es lo contrario del hígado. Así que en otoño el hígado no funciona, quiere decir que el hígado no se limpia y que el hígado no tiene energía para combatir, para ser un buen depredador, un buen superviviente o una persona competitiva.
**Diana:** O un buen creativo, porque el hígado también crea.
**Jordi:** Exacto, no puedes pedirle a las musas en otoño que te llenen de energía creciente, de crear grandes cosas. Así que en otoño cosechas lo que sembraste en primavera. En otoño lo único que puedes hacer es vivir de rentas de lo que has trabajado antes. Si preparaste algo pues ahora es cuando lo puedes utilizar, lo puedes poner en práctica. Por eso ahora la gente vuelve de vacaciones, se pone a trabajar pues con unos objetivos que les ha puesto su empresa o su jefe, intentan cumplirlos y al cabo de una semana tienen contracturas. Mucha gente a los 15 días de volver de vacaciones está de baja. La presión hace que se cansen y se resfríen, que les duelan los riñones, que les duelan las cervicales o que se hagan una contractura muscular por falta de hábito de trabajar duro. En otoño no se trabaja duro. No se puede.
**Diana:** Entonces a una persona que trabaja para sí mismo, un emprendedor, un autónomo, un empresario, ¿tú le recomendarías que bueno, que dedique el otoño de alguna manera a qué? Dentro de las actividades empresariales, en el calendario, que tuviera que ver con sus ritmos biológicos.
**Jordi:** Sí, con la naturaleza sobre todo, es decir...
**Diana:** Por eso, ¿a qué aspecto empresarial sería bueno dedicar este tiempo?
**Jordi:** Bien, estés donde estés trabajando, ahora es cuando utilizas más la mente, ser más inteligente que fuerte. En primavera eres pujante, creativo y te pasas noches sin dormir porque la adrenalina hace que duermas poco y entonces es cuando puedes invertir muchas horas, mucha energía, mucha fuerza en crear cosas. En verano pues si eres autónomo te lo vas a pasar medio trabajando al menos, pero bajas el ritmo, intentas fluir. En verano lo que consigues son buenas relaciones sociales. Sales al exterior, es como el mediodía, ¿no? Que todo el mundo está en la calle, todo el mundo socializa un poco o interactúa al menos. Así que el verano lo aprovechas para hacer clientes, en el fondo. Y llega el otoño y tienes que poder vivir de eso. No te queda más remedio que trabajar, pero el intento de ser creativo te puede costar una enfermedad o te puede costar la frustración de que no sale todo aquello que quieres proyectar, porque la gente no te va a seguir.
En otoño ahora en estos días hay muchas fiestas, empieza a haber muchos puentes y la gente pues funciona de puente en puente. A lo mejor se esfuerzan unos días porque saben que luego van a tener un día de fiesta o dos entre semana y se van a recuperar. Pero ya no hay esa energía pujante. Así que un autónomo ¿qué puede hacer? Quizá aprovechar las horas Madera del día...
**Diana:** Estrategia a lo mejor, ¿sería una buena?
**Jordi:** Sí... sobre todo las horas de la mañana, si quiere hacer trabajo fuerte pues las horas alrededor del mediodía, que es cuando la energía está más cerca de los músculos, cuando necesitas más energía de exterior, más salir a la calle. Entonces la sangre está cerca de la piel, estás más activo, más dinámico, te puedes mover más y entonces es cuando haces el trabajo fuerte.
**Diana:** Físicamente fuerte, físico.
**Jordi:** Sí, físico de tanto de coger peso como de aguantar muchas horas de pie o sentado, como de estar hablando mucho rato, una reunión, exacto, hablar mucho rato, todo lo que te represente un desgaste pues hazlo a esas horas de la mañana.
**Diana:** Un día podíamos dedicar un episodio a esto, a cómo organizarnos el día según el elemento en el que estamos.
**Jordi:** Sí, es buena idea porque me acuerdo, había una película de La Maldición de la Flor Dorada, que en un palacio chino había unos señores que se dedicaban solamente a decir: "Es la hora del mono". Durante estas dos horas es la hora del mono, luego dos horas después es la hora del gallo, es la hora del perro, y explicaba más o menos las actividades que se podían hacer en esas horas.
**Diana:** Ah, está bien.
**Jordi:** Así que cada dos horas pues rige un animal del horóscopo chino, rige un órgano correspondiente a los cinco elementos y más o menos puedes ver la actividad que se puede realizar a esas horas.
**Diana:** Claro, que tiene que ver bastante con el animal, ¿no?
**Jordi:** Sí, bueno, el animal es una forma de representar una energía climática, una actitud de la naturaleza o cómo se comporta la naturaleza en una hora del día y entonces eso indica qué partes de tu organismo están activos. Y entonces bueno, pues el a las 9 de 9 a 11 de la noche hora solar actúa la vesícula biliar y eso quiere decir que ya tienes que haber cenado y tienes que estar haciendo la digestión, porque de 11 a 1 empezará a trabajar tu hígado y ese sí que necesita que estés en reposo absoluto para poder limpiar el organismo y quitar las penas y los estreses. Así que sí que es bueno aprovechar las horas dentro de la medida que te lo permita tu trabajo o tu vida, pero siempre puedes cambiarlas ligeramente y adaptarlas a lo que te resulte más fácil.
Así que el esfuerzo se hace a las 12 del mediodía hora solar, que es cuando el sol está más alto y la sangre está más en el exterior, más en los músculos.
**Diana:** O sea, dos horas antes de lo que aquí en España es la hora.
**Jordi:** Exacto, sí vamos con dos horas de retraso. Sí, una hora en invierno, con lo cual pues tenemos que contar con eso más o menos. Pero bueno, ahora tenemos un otoño en ciernes y toda esa energía tanto pujante, activa, agresiva, creativa de la primavera ya quedó atrás. De hecho ahora no puede haber enfermedades de hígado en otoño.
**Diana:** ¿De la primavera o del verano quieres decir?
**Jordi:** No, no, de la primavera porque las enfermedades de primavera, según la medicina china, se tienen que curar en verano. Según se decía, si la enfermedad llega al otoño el paciente muere. Hoy día no se muere la gente así como así, pero sí que se cronifica la enfermedad. Una enfermedad tipo alergia, por ejemplo, que es una enfermedad primaveral, se te tiene que curar como muy tarde en verano. Si llegas al otoño con alergias se te mezcla con resfriados y entonces se te cronifican, se te enquistan enfermedades. Así que se supone que ya tienes que tener tu hígado limpio, tu hígado va a tomarse un descanso y el pulmón empieza a sacar toxinas.
Dejas de sudar porque se acaba el verano. Hasta ahora hemos limpiado el verano, se suda simplemente, se suda todo. Todas las toxinas se expulsan por el sudor. En otoño se activa la piel también como eliminador de toxinas, pero como sudas menos eliminas menos por la piel. Empiezas a eliminar un poquito más por el riñón porque el agua pues el agua que no pierdes sudando va al riñón y por allí se elimina un poco. Y la todo lo que es tóxico patógeno el pulmón lo elimina primero por la nariz.
**Diana:** Respirando.
**Jordi:** Sí, lo primero es una rinitis, ¿no? Incluso mucha grasa que procede del hígado se expulsa espirando. Parece ser que las personas expulsamos más grasa en el aire que exhalamos que en la orina. Es decir que cuando haces espiraciones profundas y determinados mudras de hígado se utilizan para eso, para aumentar la cantidad de grasa que expulsas en la espiración. Así que espirando eliminamos mucha toxina.
Cuando estamos infecciosos se nos irrita la nariz primero y si la nariz no es capaz de combatir eso pues si tenemos demasiados mocos lo primero que ocurre es que te los tragas y al final se creará una diarrea. El intestino grueso como compañero del pulmón va a ayudar en la eliminación de toxinas. Y si con esto no es suficiente, entonces ya pasaría a vías respiratorias bajas y empezamos con los bronquios, el pulmón, sí ya empieza a ser un poco más serio. Así que en esta época nos toca un poco protegernos del frío, del frío incipiente, del frío que está comenzando y procurar cuidarnos de los sobreesfuerzos.
**Diana:** O sea, mantener nuestro calor, el calor que hemos ido ganando en verano pues procurar mantenerlo, no exponernos demasiado al frío.
**Jordi:** Sí, claro, cuando estás fuerte, valiente y mirando al exterior, tu campo energético se expande. Se vuelve más denso y empuja más hacia afuera. Entonces las otras personas o los animales o los insectos, los parásitos, como que te tienen miedo. Es decir, tu capa defensiva, incluso esa capa de bacterias que tenemos de medio metro alrededor nuestro, pueden estar más agresivas en verano y entonces la gente como que se nos acerca a menos metros de distancia. La gente no tiende a invadir tu espacio personal. Y en otoño te enfrías, te contraes y tu campo energético se contrae también, así que te vuelves más víctima. La gente se te acerca más, es más fácil que te pisen el pie en el metro, es más fácil que alguien te vea como una buena víctima para robarte la cartera o el móvil.
Cuando estás contraído, la gente te ve como una víctima. De hecho, cuando estás contraído, tu tendencia va a ser que se te encorvan los hombros hacia adelante oprimiendo el pecho, que tu cuerpo se inclina hacia adelante, la cara está mirando hacia el suelo y tu posición es de la de una persona triste, que es la energía que nos viene en otoño. La de una persona interiorizada.
Bien, pues con esto ya nos podemos hacer idea de lo que podemos hacer en otoño. De hecho, habíamos hablado en la otra ocasión de que la tristeza, eso que se asocia con el elemento Metal con el otoño, es más bien una melancolía. Es una actitud, un sentimiento tan insoportable que no nos queda más remedio que sacudirnoslo como sea. La melancolía obedece al sufrimiento de todo aquello que hemos perdido, aquello que tuvimos. Hay mucha gente añorando su infancia, sobre todo. O sea, hablando continuamente de su infancia y casi casi viviendo presentes en ella, ¿no? Y cuando los colocas en el presente o mirando al futuro se deprimen. Les entra la tristeza. Esa melancolía, tristeza o sufrimiento por aquello que hemos perdido o por aquello que no hemos podido conseguir también, se puede llamar melancolía. La melancolía solo se cura de una manera: con aceptación. Es decir, decidiendo que dejas pasar aquello que aquello ya ha pasado de largo, que ya lo has perdido y que tienes que abrirte a cosas nuevas o aquello que no puedes conseguir, pues olvidarlo y buscar otras metas, otros objetivos.
En el momento en que entras en estado de aceptación, se acaba la tristeza. Es decir, todo estrés se cura teniendo opciones. Es decir, una persona cuando es que no tengo dinero y tengo hambre. Pues en ese momento lo que tienes es un sufrimiento porque te falta el dinero y necesitas comer. Viene una persona y te dice: "Mira, en tal calle hay un comedor de beneficencia, te dan a comer gratis dentro de media hora". Ya tienes una opción. En cambio, si viene esa persona y te dice: "Mira, tienes 27 comedores de beneficencia, uno aquí, otro aquí, otro allá", entonces vuelve el estrés porque tienes sobreinformación.
Entonces, una persona que tiene algo que eliminar, lo que necesitas es darle una o como mucho dos opciones alternativas a lo que no puede tener. Ahora bien, si eres una persona que quiere evolucionar y que quiere crecer y hacerse adulta, lo ideal es sin opciones echar de tu vida ya, dejar pasar aquello que pues dejar pasar tu infancia o la pareja que perdiste o la mascota que se te murió o el trabajo en el que estabas tan bien y se acabó. Pues simplemente dejarlo ir, agradecer la experiencia, agradecer lo vivido y dejarlo ir sin sin que te tengan que sustituir eso por otra adicción, ¿eh? Por una cosa nueva.
Si hay una cosa que no podemos conseguir, acepta pues que yo qué sé, que eres pobre y no vas a tener un Rolls Royce fácilmente, ¿no? Y no pasa nada con no tenerlo, pues te vas a comprar un utilitario y a lo mejor vas a ser la mar de feliz con ello. O si quieres tener un Rolls pues crea unos pasos previos que te lleven hacia él con pequeños éxitos que te vayan motivando. Es decir, que es así de fácil, simplemente dejar pasar. ¿Qué ocurre con la mayoría de gente que se queda en la tristeza y te lo acaban llamando depresión? Que no quieren dejar pasar. No hay nada peor que decir: "No quiero que eso haya ocurrido". Porque no tiene arreglo. Estás pidiendo un imposible. Pero hay gente que lo dice.
Entonces la tristeza es una especie de autocastigo que nos ponemos y a la vez es una especie de chantaje emocional que le hacemos al mundo para que nos mire cómo sufrimos y nos dé lo que queremos. Como una pataleta, digamos. Sí, así consigues que el resto de la humanidad se sienta un poco culpable de tu sufrimiento y eso te da un cierto placer. Eso es peligroso porque es una buena excusa para quedarse mucho tiempo en la tristeza.
Lo malo de la tristeza es que te convierte en una persona inútil socialmente. Es decir, cuando estás triste sirves para muy poco. Una persona mirando al suelo no puede ir a pedir trabajo. Una persona con mucha energía, con mucho ímpetu, incluso agresiva, alguien le va a dar trabajo. Una persona muy alegre también. Una persona con mucha necesidad, que estaría en el elemento Agua, en el miedo a morir de hambre, también le vas a dar trabajo. Pero a una persona que te viene con una depresión, que a los 5 minutos de hablar con ella se te ha contagiado y te has puesto triste, la gente huye de esas personas como si fueran apestados. Así que la persona que se queda en elemento Metal, que se queda estancada en él, se aísla socialmente. Se autoaísla. En ese aislamiento cree huir del dolor, del sufrimiento que le provocan las otras personas. Pues no voy a emparejarme más porque la otra vez me hicieron sufrir y por lo tanto pues me voy a quedar aquí en soledad. O no voy a ir a trabajar porque siempre me pasa lo mismo y me acosan. Se crea un estado, que es el casi es un estado civil: deprimido, ¿no? Hay soltero, casado, divorciado y deprimido, que es un estatus en el cual la gente ya te reconoce por tu profesión de de de de depresivo, ¿no? No, no, déjalo tranquilo que es depresivo. Así consigues pues una cierta distancia con la gente para que no te hagan daño.
¿Por qué ocurre eso? Te preguntarás. Exacto. Porque buscas distancia con las otras personas porque sabes que tu campo energético se ha vuelto pequeño. Porque en ese exceso de elemento Metal la energía se ha recogido dentro de ti mismo, no tienes un campo energético fuerte que te defienda de los demás y por lo tanto te sientes en inferioridad. Por eso te aíslas más de la gente. Te juntas solo con personas a las que les puedas sacar energía, que no te la saquen a ti. Les cuentas el rollo y se van durmiendo, se van quedando tristonas como tú, les contagias y entonces a ti te sube la energía y a la otra persona le baja.
**Diana:** Guau, es un parásito energético.
**Jordi:** Pues casi, sí, sin ánimo de insultar, pero la verdad es que hace pupa. La cuestión es que cuando te quedas en elemento Metal, no te queda más remedio que parasitar para sobrevivir, porque no eres útil. No eres un elemento útil a la sociedad. Haces lo justito. A lo mejor puedes ayudar un poquito a los demás, pero muy poco. No puedes ser una persona emprendedora. Cuando decides quedarte ahí, estás viviendo un poquito de de limosna de la estructura de la sociedad porque tú no aportas lo suficiente. Es peligroso porque es una energía en la que pierdes inercia, cada vez te ralentizas más en tu vida y con el tiempo llegas a la inmovilidad absoluta. Ya tu cuerpo no se mueve, tu mente tampoco y tus emociones se quedan enquistadas ahí. Nadie te puede sacar de la tristeza así como así. La vida te puede sacar de ella pues porque te quedes sin casa, te quedes en la calle, pero una persona depresiva es capaz de quedarse tumbada en el suelo en la puerta de un cajero automático pidiendo limosna y no moverse hasta que la sociedad se haga cargo de ella. Así que la única manera de salir de eso es tocar fondo del todo, es decir entrar en el elemento Agua que sería el miedo absoluto y la desesperación para poder entrar otra vez en el elemento Madera, que es la energía del hígado, y ponerte en marcha de nuevo.
Así que la única manera de salir de un estado enquistado es tu fuerza de voluntad. Una decisión tuya y unos actos en los que te pones en marcha. Si hace falta pues pides ayuda a un terapeuta y aún así hay que ser muy sincero con uno mismo y si vas a un terapeuta no va a ser para que él te dé la razón. No va a ser para que el terapeuta te ayude a mantenerte en ese estado sin sin caer en enfermedad, sino que te ayuda a salir de ello. Es decir para eso son las terapias, no son para que una persona pues siga fumando y no se le ensucien los pulmones, sino si acaso para que deje de fumar. Así que dejamos de hacernos daño en nuestros pulmones y comenzamos dejamos de entonar el mea culpa y empezamos a vivir con lo que duele pero también con lo que place, con lo cual la descubrimos que la vida no era tan mala y que todo el sufrimiento o una gran parte de él se estaba creando en nuestra mente, porque el elemento Metal es muy de de crear las cosas en el ámbito de la cabeza, ¿no? En el ámbito de nuestra imaginación y nunca es para tanto. Después de todo la humanidad lleva muchos años aquí y siguen viviendo y no les pasa absolutamente nada por por vivir las cinco emociones, no hace falta quedarse en una de ellas.
Bien, pues ya hemos tocado bastante cosilla del elemento Metal, sobre todo pues eso: cúrate un poquito el cuerpo con las cosas del otoño, es decir un poquito de picante va muy bien. El picante hace sacarte toxinas por la piel porque te provoca una sudoración inmediata y sustituye al calor del verano. Es decir en vez de tener el calor para que te haga sudar y sacar toxinas, el picante te provoca esa esa rubefacción, ese rubor a la cara que te hace sudar momentáneamente y sacar una parte de las toxinas. Luego ahora dentro de poquito vienen los higos secos, es decir los frutos del otoño que ya se empiezan a a concentrar. El higo seco es una fuente de hierro y vitamina C, como ya habíamos dicho otras veces, y es capaz por sí solo de curarte un resfriado si no comes más que higos secos. Sobre todo los resfriados de otoño, los de invierno ya veremos que que tienen otro cariz, ¿hm? Pero una cura de un día o dos con higos secos es capaz de hacer remitir los síntomas de resfriado.
Luego está la granada, que es un buen circulatorio. Es muy bueno para esa contracción que se produce con el primer frío del otoño, pues la granada te provoca una una mejor circulación sanguínea, sobre todo la arterial. De hecho está muy recomendada para la impotencia sexual también, es una parte de los tratamientos para la impotencia. Y el gran producto del otoño, que es la uva, que es con la que es ideal hacer una cura ahora durante el cambio de estación pues entre el día 12 y el 30 de septiembre dedicar un par de días a dos días seguidos a comer uvas solamente. Pillar vitaminas, coges energía, te positiviza el estado de ánimo, una cura de uvas te optimiza, te vuelve optimista. Parece como que miras menos al suelo y más hacia los balcones y como que tienes más ganas de hacer cosas. Entonces coges una dinámica de ser un poquito más activo y lo único que tienes que tener en cuenta es que en otoño la energía no es ilimitada. Una cosa es que te haya subido la presión arterial y estés más espontáneo, más dinámico, y otra que tengas más energía. Es decir que es una estación del año para dosificar tus fuerzas. Y entonces bueno pues lo suyo es cosechar lo que sembraste en primavera, vivir un poco de rentas, estar activo pero viviendo de rentas sin tener que estar creativo, solo activo. Y así podrás llegar al invierno y comerte lo que hayas cosechado. Si no pues te tocará trabajar en invierno también como suele ocurrir.
**Diana:** Pero estoy dándole vueltas a esto de la creación tiene varias fases, ¿no? Una es la de la implementación, que igual sería la que corresponde a la primavera, pero si ahora en el Metal estamos en un momento más mental, también igual le correspondería a la creación de que se hace desde la imaginación, desde la visualización, desde antes de la implementación.
**Jordi:** Sí, algo de creatividad tenemos siempre y seguramente a primeras horas de las mañanas estamos más creativos, así que siempre nunca estamos 100% en elemento Metal. Podemos estar en otoño pero a lo mejor pues estamos en, por ejemplo, estamos en un año del Cerdo de Tierra, eso también incluye elemento Agua, elemento Tierra, así que hay varios componentes climáticos. Casi nunca estamos 100% en Metal, cuando lo estamos se nota muchísimo porque hay un montón de gente con depresión. Cuando te pillas un año Metal y dentro de ello un mes Metal y además en la hora Metal, la gente es que da pena, parecen del signo de Piscis todos. Es decir, todo el mundo llorando o buscando alguien a quien llorarle. Claro, el Metal corta la Madera, quiere decir que la energía de otoño inutiliza o anula la energía de primavera. El hígado no funciona en otoño, así que no estamos creativos, no estamos en nuestro mejor momento creativo. Después de la creatividad de primavera vino la expansión de verano, que es cuando todo fluye fácilmente, cuando no tienes que pensar demasiado. Luego llega un el estío, el final del verano, que es el elemento Tierra, que es cuando te cueces. Es cuando hace tanto calor que no puedes pensar. Ya te gustaría, pero no puedes porque no tienes fuerzas. Y entonces en esa postración obligada del elemento Tierra se prepara la actividad mental del otoño. Es decir es como si tengo que hacer un montón de cosas y tengo que estructurar un montón de trabajo, pero mira casi mejor me pongo a hacer un poquito de meditación y a ver qué sale luego. Y efectivamente te haces una hora de meditación, vacías la mente y luego tienes la mente mucho más estructurada. Eso es lo que ocurre en otoño. La mente está más lúcida porque tenemos menos energía en los músculos y no nos queda más remedio que tener la mente clara. Así que para eso aprovechamos la interestación para curar un poco el organismo, que se encuentre en situación óptima pues de hacer el trabajo de otoño, que es un poquito pues no tener que hacer muchos viajes para para vaciar la mesa por ejemplo después de comer sino ser un poquito más mental y sangre fría y tener menos prisa y juntar varios elementos para hacer menos viajes. Optimizar el tiempo, las fuerzas y los esfuerzos porque tenemos menos energía que en primavera. Aun así algo de energía creativa tenemos por supuesto. Si no malo, siempre estamos teniendo que crear o que tomar decisiones o que o que adaptarnos al medio así que un mínimo de energía de hígado tenemos pero muy poquita.
**Diana:** Muchas gracias por escucharme. Gracias por participar. Gracias por tus comentarios y sugerencias. Gracias por estar dándole sentido a Vida en Salud. Gracias también a Kit Flus por la cesión de las melodías del programa. Y muchas gracias a Jordi por su aportación en este episodio que acabas de escuchar. ¿Te gustaría mantenerte en contacto directo con las propuestas de Vida en Salud? Pues suscríbete en vidaensalud.es/suscripcion. Y si quieres apoyar al podcast para que pueda tener una larga vida y aportar cada vez mejores contenidos, hazte mecenas en patreon.com/dianavaleria. Nos reencontramos hablando sobre cómo se forma la microbiota. Y hasta que nos volvamos a encontrar, mantente consciente de que si cedes tu responsabilidad también estás renunciando a tus derechos y a tu libertad de elección.
Bueno, pues muchísimas gracias, Jordi, por esta aportación de hoy. La verdad es que es un placer.
**Jordi:** La verdad es que es un placer y bueno, vamos a seguir con esto hasta que nos cansemos o se cansen de nosotros.
**Diana:** Que pases muy buenos días y excelentes noches. ¡Hasta la próxima!