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6. Qué es la Kinesiología

21 de mayo, 2018

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Estoy muy contenta de hablar con mi primera invitada en este episodio. Ana es terapeuta especializada en kinesiologia y nos explicará cositas sobre ella. Verás qué interesante resulta.

Transcripción del episodio

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¡Hola! Claro, aquí tienes la transcripción literal del audio del video sobre kinesiología:

Vida en salud, episodio 6: ¿Qué es la kinesiología?

Te doy la bienvenida al podcast Vida en Salud, el podcast que te inspira a llevar una forma de vida saludable. Este proyecto es mi iniciativa y yo soy Diana Valeria. Este podcast tiene la intención de difundir información que nos inspire y ayude a reflexionar sobre qué es salud, preservarla o recuperarla y mejorar nuestra calidad de vida, entendiendo la salud desde el punto de vista más amplio que te puedas imaginar.

Para mí, tu salud incluye tu entorno y tu interior, tu familia, tus amigos y enemigos, tu forma de relacionarte, tu trabajo, la sociedad en que vives, tu religión o prácticas espirituales, tu alimentación, tus vecinos, tu comunidad, tus creencias, estudios, sentimientos y emociones, tu forma de pensar, las limitaciones con que te encuentras, tu economía y finanzas, el ambiente político de tu país, tu tendencia política personal, tu cultura, el aire que respiras, tus hobbies, tus aversiones, lo que eliges, dónde diriges tu atención, tu dedicación, tu pareja, tus hijos... En fin, todo aquello con lo que, de una manera u otra, mantienes contacto.

Así que toco una muy amplia variedad de temas, que son los muchos aspectos que afectan, influyen y están relacionados con tu salud. Como no sé en qué punto estás, te propongo que si te interesa el tema, me contactes y me digas, me expliques, qué aspecto de la salud te está preocupando en este momento. De esta manera, podemos colaborar y darle al programa el contenido que tú estás necesitando en cada momento. Puedes contactar conmigo en dianavalerria.eu/contacto.

Hoy estamos con Ana Pau. Ana Pau es terapeuta y sanadora de sí misma, principalmente. Y en esta ocasión, Ana Pau nos va a hablar sobre kinesiología. Pues bien, os dejo con Ana Pau, que nos explique un poquito quién es, de dónde viene, un poquito su trayectoria, para que la conozcáis.

"Muy bien, pues... bueno, me llamo Ana Pau. Ese nombre me lo pusieron mis padres cuando nací, aunque esperaban un niño (risas). Bueno, pues mi vida... no he sido terapeuta toda la vida. Pues como la mitad de los terapeutas que existen en este planeta, lo hacemos a título personal, por un crecimiento personal. En mi caso, yo empecé trabajando en el mundo audiovisual como montadora y sonidista.

Entonces, bueno, un poquito lo que me hizo cambiar un poquito la vida fueron varios aspectos que sucedieron en mi vida. Uno fue que, de pronto, empecé a tener una alergia de gato brutal. Una alergia que no tenía ni que ver los gatos; simplemente, si me encontraba a alguien... perdona... me encontraba a alguien y me daba dos besos y si tenía gato, a mí automáticamente pues me salían ronchas en la cara, lo típico: llorar, moqueo, insuficiencia respiratoria... o sea, era como muy heavy, muy, muy heavy.

Entonces, ahí me hablaron de la kinesiología por primera vez. Y me hablaron de una mujer que vive en Montmeló, 'Vida Kinesiología' se llama el centro. Me dijo que en los años 80 estuvo trabajando simplemente alergias. Y entonces pues quise probar. Digo: 'A ver, me ha llegado esta información, pues vamos a probarlo'. Y fue algo mágico. Yo si tocaba un gato se me hinchaban las manos... o sea, te estoy hablando de una alergia muy severa, muy, muy exagerada.

Y en una sesión, en una sesión, Francesca me testó el cuerpo (la kinesiología se testa el cuerpo, ahora te explicaré cómo va, ¿no?), pero me testó el cuerpo y me sacó cinco emociones. Me hizo visualizar el crecimiento de un rosal, me hizo visualizar que me metía en una cueva de amatista y cuando salí de ahí, toqué un gato y ni se me hinchó la mano, ni moqueé, ni me salieron ronchas ni nada. Y yo me fui a mi casa en el tren llamando a mi madre, mirándome la mano con la que había tocado el gato y: '¡Mamá, no tengo alergia!'. Mi madre: 'Eso es imposible'. Y yo: 'Mamá, estoy mirando mi mano y mi mano no está hinchada, no tengo alergia'. Mi madre a día de hoy aún no se lo cree (risas). Y vivo con tres gatos, o sea que es como así de tal.

Eso fue como un choque, ¿no? Ahí tuve el primer contacto con la kinesiología y fue algo que me emocionó. Ahí empecé a entender lo que es la repercusión mental y emocional en el cuerpo. Y entonces ahí entré en la kinesiología. La kinesiología es un árbol amplísimo que empezó con 'Toque para la Salud' (Touch for Health). Fue el inicio de la kinesiología con John Thie y George Goodheart. Y ellos empezaron con quiroprácticos y médicos a investigar un poquito... y la medicina china, claro, evidentemente. Empezaron a investigar un poquito la relación entre las emociones, los órganos, los meridianos y dolores, sin más.

Entonces de ahí empieza todo un árbol, un tronco, que después llega a las ramas y tenemos kinesiología educativa como Brain Gym, tenemos kinesiología más emocional como podría ser 'Metáforas de Toque para la Salud' o podría ser 'Kinesiología del Comportamiento y las Relaciones Humanas', etc. Son los 40 primeros quiroprácticos y médicos que empiezan a entre ellos a probar que si viene una persona a consulta con una ciática, pues qué puntos de acupuntura son los que funcionan (o sea, lo que sería un 'touching' o una estimulación suave o una estimulación fuerte, porque la kinesiología tiene como muchas técnicas) a de ahí pues ir preguntando qué situación está viviendo esa persona. Y entre todos los quiroprácticos pues poner en común y decir: 'Ah, bueno pues mira, un dolor ciático pues las personas tienen miedo económico y demás...'. Se están encontrando en situaciones en las que no saben cómo avanzar con lo que están arrastrando, etc. Entonces ahí se empieza como a construir todo.

La kinesiología sería como una terapia alternativa, lo que llamaríamos alternativa en el mundo en el que estamos viviendo hoy en día, que lo que trabaja es el ayudarte a poder recuperar lo que es el empoderamiento, tu capacidad de elección. Porque al fin y al cabo, la kinesiología lo que engloba es todos aquellos desarreglos, desequilibrios, desarmonizaciones o consecuencias que tiene pues una vida de estrés, de mala gestión en el día a día a cualquier nivel. Quiero decir que cualquier enfermedad aparece por 'cuatro demonios', que se le llama en la medicina china, que sería el genético (es la tierra con la que naces), el alimenticio (un demonio de cómo te alimentas), el social (cómo te relacionas) y el emocional.

Cualquiera de esos ámbitos, y muchos más, pero cualquiera de esos pequeños pilones, cualquier desarreglo que pueda haber o desarmonización que haya, lo que está provocando es una falta de capacidad de elección. Está provocando un estrés, está provocando una alteración emocional por una dificultad de elección de poder manejar tú tu vida por equis motivos. Y la kinesiología lo que hace es un poquito reencaminar, ayudarte, acompañarte a poder volver a sentir ese empoderamiento, esa capacidad de elección, ese saber.

Digamos que cuando vives en un estado de presión, tú pierdes tu capacidad de elección. O sea, las circunstancias externas te presionan hasta el punto que no puedes elegir, no tienes la libertad. El cuerpo tiene un sistema de supervivencia, de mantenimiento animal, por decirlo de alguna forma. Entonces, cuando estás durmiendo mal porque tienes mucho trabajo y te estás cogiendo más cosas de las que tienes que hacer, pues esto te lleva a acostarte más tarde porque tienes que acabar proyectos y tienes que levantarte temprano porque tienes que llevar a tu hijo a la escuela... cualquier cosa. Estás comiendo mal, estás comiendo deprisa, rápido, cualquier bocadillo, cualquier cosa. No estás descansando bien, no estás pudiendo tener tu momento para interiorizar cómo te sientes emocionalmente con la situación o demás. Eso acarrea a tu cuerpo un estrés.

Entonces, inicialmente hay un estrés muy suave. Todo el mundo descubre ese estrés que con un fin de semana de 'me relajo', pues vuelves otra vez a la homeostasis, vuelves a un punto de equilibrio normal. Te relajas un fin de semana y ya puedes seguir otra semana más de trabajo normal y corriente. Vale, cuando ese estrés no ha sido depurado, por decirlo de alguna forma, cuando no ha sido tratado, no has tenido tu momento de descanso, tu momento de decir: 'Vale, pues ya por fin voy a dormir, vale me voy a poner con la comida que he estado comiendo fatal, pues voy a beber más agua...'. Como aquello que nos pasa los fines de semana que terminamos de trabajar y nos quedamos catatónicos, ¿no? Y ya no hacemos nada más. Ese es el primer nivel de estrés que vive el ser humano en el momento en el que vivimos ahora.

Entonces bueno, evidentemente, podríamos ahí hacer una sesión de kinesiología para no quedarte el fin de semana catatónica sin poder hacer nada, o coger ese leve resfriado de dos días... o todo ese sistema de defensa y de mantenimiento que tiene el cuerpo, pues poderlo vivir de forma sana, no de forma 'me tengo que reponer' porque me he pasado.

¿Qué es lo que, si yo por ejemplo digo: 'Pues el viernes por la noche me voy a ir a ver a Ana para no pasar el fin de semana como si fuera una zombi con necesidad de dormir solamente y de que no me digan nada, yo no estoy', ¿no? ¿Qué es lo que abordarías tú para que yo durante esa hora y media tuviera el descanso que necesito y pudiera dedicar el fin de semana a vivir?

Bueno, una sesión de kinesiología... hora y media depende, porque bueno, yo mezclo muchas cosas, no... llevo 10 años de formación, entonces mezclo mucha información de lo que es la estructura mental emocional del ser humano para poder eliminar patrones, herencias y cositas así, que es al fin y al cabo lo que estamos corrigiendo, redirigiendo con la kinesiología. Una sesión de kinesiología puede ser por un 'no duermo lo suficientemente bien, me despierto muchas veces por la noche', un 'quiero dejar de fumar'... una sesión de kinesiología podría ser un 'tengo un dolor cervical que me cogió un día que tuve una bronca con mi suegra y no se me va', pues ahí tenemos una...

¿Pero tú qué harías para conseguir que yo tuviera durante esa hora y media el descanso que necesito y pudiera dedicar el fin de semana a vivir?

Bien, pues inicialmente en esa primera parte de la sesión lo que hacemos es buscar dónde está lo que quieres cambiar. En tu caso, vale, pues llega el fin de semana y los fines de semana siempre estoy agotada. Vale, entonces entraríamos en una búsqueda mental, porque lo que hacemos la primera parte de la sesión es entrar en conciencia (y conciencia interviene la mente). Vamos a entrar en conciencia de por qué llegas agotada el fin de semana. Cuál es el motivo de que todos los fines de semana se te anule tu energía. ¿Sí?

Y entonces ahí lo que hacemos con esa parte de raciocinio es encontrar cuál es el conflicto o cuál es aquel patrón o aquella cosa que no te está permitiendo disfrutar las 24 horas de tu energía durante los siete días del año. ¿Y cómo lo buscamos? ¿Cómo lo buscaríamos? Porque yo lo sé o no lo sé... Sí, sí, sí, la persona siempre tiene la respuesta, lo único es que no sabe llegar a ella por ese mismo estrés. El estrés es como una culebrilla que está todo el rato ahí como jugando con tu energía y desorganizándola, por decirlo de alguna forma.

Una sesión de kine lo que hacemos es organizar, organizar, por decirlo de alguna forma. Lo que hacemos es intentar ser consciente de aquellos sabotajes a los que nos estamos repitiendo, nos estamos... no estamos ni siendo conscientes de que los estamos aplicando, entonces es destapar todo eso. Y decir: 'Ah, bueno claro, acabo el fin de semana agotada porque precisamente siempre me quedo hasta las dos de la mañana viendo pelis en la cama y por la mañana no desayuno y como a las cuatro de la tarde y siempre estoy para arriba y para abajo corriendo porque tengo que hacer...'. Entonces como: 'A ver, me estás diciendo que te sientes cansada pero porque tu descanso no te lo tomas en serio'. O que no lo priorizas. Claro, no... tienes tus prioridades un poco alteradas.

La primera parte de la sesión como kinesiología es ser consciente de qué es aquello que debes cambiar para conseguir lo que quieres. Siempre la kinesiología lo basamos con: '¿Qué es lo que quieres?'. Nos basamos en la parte positiva: ¿qué es lo que deseas?, ¿qué es lo que quieres?, ¿qué es lo que te hace falta?, ¿qué es lo que necesitas? Y el kinesiólogo ahí lo que está haciendo es sacarte esa información de la mejor forma posible, ya sea con preguntas, ya sea con metáforas (no con un foco ahí, '¡confiesa!'). Con metáforas... o sea, al fin y al cabo, por eso te digo, a veces las sesiones pueden ser de una hora, a veces pueden ser de dos, depende de la apertura de la persona.

Pero hay una cosa de la que se habla mucho, ¿vale?, que es... creo que vosotros lo llamáis test kine siológico. Vale, eso es la segunda parte. Pero eso no es solo... o sea, eso no es kinesiología. El test kine siológico diríamos que es una herramienta de la kinesiología, pero la kinesiología engloba más cosas que ese test kinesiológico, por lo que voy entendiendo.

Claro, claro, claro. O sea, la primera parte es construir ese objetivo, ¿vale? Trabajamos de forma holística, quiero decir que tú eres parte de tu cuerpo y tu mente, y tus emociones y todo, ¿no? Evidentemente, pero somos eso. Entonces lo que hacemos la primera parte es hablar con tu... la mente es como un niño de cuatro años que lo entiende todo literalmente. Es como así, como muy muy simple y muy sencillo, y quiere todo el rato quiere ayudarte y hacerte caso. Y lo hace entendiendo todo literalmente. Entonces la primera parte construimos ese objetivo de qué es lo que quieres: 'Pues quiero sentirme activa y relajada los fines de semana'. Ya está, ya tenemos el objetivo. Hemos buscado antes, te he podido sacar información o no, pero construimos ese objetivo.

Entonces a partir de ahí entramos a lo que le llamo yo la segunda parte de la kinesiología, en la cual preguntamos al cuerpo. Anulamos la cabeza. Yo la cabeza no la quiero ya. Porque la cabeza es muy buena justificándose, es muy buena escondiéndose, es muy buena saboteándose. Exacto. El raciocinio. Me sirve para construir el objetivo, pero una vez ya tengo el objetivo, paso a preguntarle al cuerpo. Y ahí está el test muscular. El test muscular de la kinesiología se llama AR (Arm Reflex) e inicialmente, bueno, lo descubrieron, lo pusieron en práctica y vieron el funcionamiento y la efectividad que tenía los quiroprácticos cuando empezó la kinesiología. Entonces lo que se hacía era el que se utiliza en el par biomagnético, que es el de estirar los brazos y ver el acortamiento de un brazo o el alargamiento de otro, depende la percepción que tengas, o de las piernas.

¿Pero se acorta o se alarga por qué? Porque lo que está sucediendo es que a nivel energético, la pregunta que estás emitiendo... o sea, haces una pregunta al cuerpo. El cuerpo te contesta sí o no, me estresa o no me estresa. Es binario. No te va a dar el número de la cuenta corriente (risas). Es sí o no, me estresa o no me estresa. O sea, le preguntamos al cuerpo y él lo que nos dice sí o no... depende de cómo... has dicho los brazos. Inicialmente, claro, inicialmente se hacía con los brazos o con las piernas. Separabas los pies, cogías los pies por los tobillos, separabas, juntabas y había uno más largo que el otro... Pero con una persona estirada. El paciente está estirado en la camilla.

Ahora ya a estas alturas se ha evolucionado todo el test kinesiológico y ya se hace el test del deltoides que se llama. Que es nada, simplemente estirarse el brazo unos 30 grados hacia adelante contrayendo levemente el deltoides, y entonces haces una presión suave hacia abajo, hacia el suelo. A ver un momento que me estoy liando. ¿Quién adelanta el brazo? El paciente. El paciente es el que te va a dar el sí, el no, el me estresa o no me estresa a las preguntas que vas a hacer para poder hacerle la sesión. Entonces yo soy el paciente, ¿vale? Y entonces yo adelanto el brazo.

Vale, simplemente yo hago una leve presión de unos 700 gramos, por poner un peso, pero es un tono suave en el cual yo aprieto tu brazo, te digo que lo mantengas en esta posición como si te dijera: 'Manténme un lápiz a esta altura en la mano'. Yo estoy aquí sosteniendo mi brazo a unos 60 grados aproximadamente hacia abajo... Y entonces hago una presión hacia abajo. Lo empujas hacia abajo. Le pido al cuerpo: 'Dame un sí' y 'dame un no'. Dame un sí se mantiene, dame un no se baja, se debilita. Estamos trabajando con el huso neuromuscular. El huso neuromuscular son unos minicerebritos, para que nos entendamos, que hay en todas las fibras musculares de nuestro cuerpo, y trabajan con el sistema reptiliano... bueno, es algo mucho más complicado que todo eso. Pero lo que tenemos es una respuesta binaria. Es un 'sí, estoy lista, preparada, estoy bien', entonces el tono del muscular se mantiene fuerte; si yo te he dicho que mantengas esto aquí, lo mantienes. Y cuando hay un 'no' o un 'me estresa', el tono muscular se debilita unos segundos. Como hay una desconexión ahí con la voluntad. Hay una... sí, hay como un 'ay, mierda, me voy'.

Es como, mira, hay una... el huso neuromuscular se explica de una forma muy fácil. Podemos estar tú y yo tomando un café, ¿vale? Y yo estoy pues con la taza cogida en la mano y te estoy escuchando algo que me estás explicando que te ha pasado, un accidente o cualquier cosa así como muy potente. Estoy súper metida en la historia, estoy visualizando todo lo que me estás contando, estoy contigo. Y entonces de pronto, tú tienes un gato, y el gato se acerca y se apoya en mi brazo donde tengo la taza. Entonces el huso neuromuscular tiene varias reacciones: tiene una reacción que puede que yo estoy tan en tensión por todo lo que me estás explicando que quedo bloqueada, no me muevo (o sea, el gato me toca y la taza no se cae ni nada); puedo estar tan absorta en tu historia y tan salida de mi cuerpo que en cuantito el gato se apoya en mi mano a mí se me va para abajo, se me va para abajo, se me va para abajo y se cae la taza; y después tenemos una tercera reacción que sería la de me asusto (estoy contigo y de pronto viene el gato, me toca y me pega un rebote en mi cuerpo, se asusta y la taza la lanzó al aire).

He ahí lo que está funcionando es el huso neuromuscular, que es con lo que trabaja el test muscular. Y al fin y al cabo, te explicaba las tres opciones porque tenemos el bloqueo, pero eso ya es para ponerlo sencillo. Tenemos el sí, el no y el me estresa o no me estresa. Entonces todo funciona a base a preguntas. Hay unas preguntas básicas siempre para empezar que todo kinesiólogo hace: ¿podemos trabajar este objetivo?, y el cuerpo dice sí o no. ¿Hay que añadirle algo?, sí o no. ¿Hay que quitarle algo?, sí o no. Claro, porque podría ser que yo no estuviera preparada para trabajar eso que yo he venido a trabajar. Evidentemente. Otra pregunta es: '¿Eres 100% responsable de los efectos que vayamos a efectuar en esta sesión?'. Porque a veces la gente no es responsable de los cambios que se puedan efectuar. Entonces hay que limpiar también esa memoria o ese patrón de victimismo o lo que sea.

Y bueno, unas cuantas preguntitas más. Entonces todo eso es como ya ponerte en sintonía con el paciente y con la sesión en sí. Es como entrar en harina, ¿no? Digamos. Es como preparar el terreno, tomamos conciencia de qué hemos venido a hacer, vamos a ver cómo estás, tu cuerpo cómo responde... Es como saber un poquito, entiendo que el test kinesiológico lo que hace es como despejar las explicaciones que tú te das sobre lo que te está pasando y pasa directamente a que tu cuerpo se exprese, diga lo que está pasando. El cuerpo no miente, el cuerpo es sincero, el cuerpo es presente, el cuerpo quiere estar bien... O sea, el cuerpo no tiene mente. Entonces es un niño que te está hablando con toda la sinceridad del mundo.

Entonces ahí, cuando ya has construido el objetivo y empiezas ese preámbulo inicial de la sesión, entonces es cuando se puede entrar a testar el gran y amplio abanico de técnicas que tiene la kinesiología. La kinesiología es enorme, es grandiosa. Quiero decir que hay kinesiología educativa, emocional, de relaciones humanas, aplicada, física, de pH, de alimentación, de todo. Laboral... Claro. ¿Cuál es la mejor técnica para poder solucionar el conflicto que tienes para poder vivir este objetivo? Ahí es donde testamos al cuerpo y es como... yo miro mi estantería, tengo todos los carpesanos y toda la información ahí de todo lo que he estudiado y es como el cuerpo me dice: 'Quiero trabajar con esa técnica de ahí, con ese carpesano de ahí'. Entonces yo me cojo el protocolo y hacemos lo que tu cuerpo me pida. Que puede ser a nivel emocional... siempre cualquier dolor crónico, cualquier problema, cualquier conflicto, todo tiene un concepto emocional porque es el centro de nuestro cerebro. O sea, tenemos el reptiliano que es supervivencia, tenemos el límbico que tenemos todas las emociones ahí, y después tenemos el neocórtex, o sea tenemos el hemisferio derecho y el izquierdo. No existe la vida sin emoción, no existe la memoria sin emoción.

Podemos no poner la atención en las emociones y vivir como si no estuvieran o hacer ver que no están, pero están ahí porque si no estaríamos muertos. Somos seres emocionales. Yo siempre, toda la sesión, siempre inicialmente pregunto cuál es la dicotomía emocional, cuál es la pareja emocional, cuál es el estado deseado y en el que vives... llámalo como quieras. La pareja emocional: optimista-pesimista, o por ejemplo sumiso-positivo... La kinesiología trabaja con 64 emociones que están sacadas del I Ching, que son los dos polos de esa emoción. Fue un estudio que hizo una francesa y es muy potente porque tenemos las 64 posiciones en las cuales trabajamos el consciente, subconsciente y la memoria celular. Son historias. O sea, yo te saco una emoción... Es la mitad de las flores de Bach (38).

32, 64... son números mágicos. Porque Bach no trabaja los polos, trabaja una que está trabajando los dos extremos. O sea que es una dualidad emocional. Tal cual. Pues inicialmente lo que hago es sacar esa dicotomía, esa dualidad, para que empieces a ser más consciente por qué no estás viviendo ya tu objetivo. Y de ahí ya sí que iba lo de la lista de cuál es el protocolo y qué es lo que necesitas. Qué protocolo es el que te va a ayudar a eliminar el estrés con el que has venido a la sesión. Que podrían ser pues, yo qué sé, pues por ejemplo gemoterapia, podría ser magnetoterapia, cromoterapia, terapia floral, acupuntura, más físico de hacerte el test muscular de los 14 o los 42 músculos que tienes en relación con los cinco elementos de la medicina china.

La kinesiología tiene una base muy potente que es medicina china, tiene una base también de osteopatía y quiropráctica. La base de diagnóstico, digamos, de trabajo se trabaja sobre los meridianos. Ya te digo, es una base medicina china, quiropraxia y osteopatía, porque trabajamos el cuerpo y trabajamos las emociones y trabajamos los cinco elementos.

Pero la técnica a través de la que abordas estas finalidades... porque digamos, la osteopatía tiene una finalidad que es la reestructuración, la reorganización de las estructuras óseas y faciales también, de la fascia; la medicina china también, la reorganización de la energía, el equilibrio energético; y la quiropraxia también... Estamos hablando de organizar todo el tiempo, de organizar estructuras. Es que somos un saco de emociones.

Tú ves una persona que está andado con el pecho hundido hacia adentro y la mirada hacia al suelo, muy feliz no está. Es eso. A eso me refiero a saco, quiero decir que tu cuerpo habla de cómo estás emocionalmente. Y una persona que anda con el pecho sacado para fuera y para arriba y mirando por encima del hombro, pues ahí tendríamos otra persona que está en el lado opuesto.

Lo que al fin y al cabo es el punto de lo que estamos consiguiendo... porque después es la técnica que salga, que es que eso es infinito, tendríamos que hacer horas y horas de explicación aquí de cuáles son todas las técnicas que engloba. Que de alguna manera no es lo importante, lo importante es entrar en ese diálogo con el cuerpo, con la mente también porque dedicas un tiempo a entrar en diálogo con la mente porque la conciencia es importante también, y es la mente la que toma conciencia, la que decide. Y el diálogo con el cuerpo para obtener la verdad de alguna manera, porque la mente es muy engañosa. No te puedes fiar de ella, en realidad. Y después, la técnica que vayas a utilizar para conseguir el objetivo que esa persona tiene en toda su integridad, pues tampoco es lo más importante.

Lo es porque es lo que necesita esa persona. Claro, viéndolo así sí. Ya está. Pero que digamos que no es lo que tiene relevancia, ¿no? 'Me voy a hacer terapia floral', no, voy a hacer kinesiología y ya veré de qué manera resuelvo mi conflicto. Eso sí. Porque al fin y al cabo es como entrar en un abanico enorme de posibilidades en las cuales sabes que de ahí vas a salir con un empoderamiento, con una liberación. Muchas cosas de las que me comparten los pacientes cuando salen es: 'Me siento más ligera, es como si me hubiera quitado 5 kilos en esta sesión' o 'Me siento más lúcida, lo veo todo con mucha más claridad, le estoy viendo la importancia de las cosas reales'. Después de una sesión, la persona es como que se empodera, se pone en su sitio y realmente efectúa los cambios que son productivos para él. Deja de sabotearse. O desaparece ese dolor crónico, empieza a desaparecer ese dolor crónico, consigue dejar de fumar, elimina una alergia... cualquier cosa. Al fin y al cabo, es todo una desconexión entre mente y cuerpo, y alma y emoción. Vamos a poder delimitarlo y poner las palabras que tú quieras para que nos entendamos, pero es el concepto de quién eres, qué eres... ¿te reconoces?, ¿sabes quién eres?, ¿sabes qué eres?, ¿sabes cómo te mueves o simplemente vas andado como un zombi por la vida porque te enseñaron que así era la forma de sobrevivir y ni siquiera te planteas si eso es lo que tú quieres hacer y si te está haciendo bien o te está haciendo mal?

Exactamente. Es como despierta, la kinesiología despierta. Son mujeres que han sido maltratadas y de pronto se divorcian, salen de casa, consiguen trabajo... ¿y cómo lo has conseguido? Pues la kinesiología me ha dado poder de elección, la kinesiología me ha empoderado. Una persona tiene una alergia: 'Ostras, que no puedo relacionarme con las personas porque todo el mundo tiene gato y me salen alergias de caballo'. Pues de pronto te puedes relacionar con la gente. Es verdad que tú tenías una alergia de caballo a los gatos. Y puedes tener gatos y puedes hacer vida normal. Al fin y al cabo lo que consigues es hacer vida normal, ser consciente de que, ostras... es eso.

Una situación en la cual una mujer pues tiene unos problemas exagerados con toda la piel, un herpes de caballo que se la come viva, problemas vasculares, sequedad en la piel y demás. Y estamos hablando de que tiene un desequilibrio de hígado y pulmón porque tiene una relación en la cual se está tragando constantemente un marido que tiene un carácter así como muy peculiar, un hijo ya con cuarenta y tantos que no se va de casa y que también tiene un carácter peculiar... y ella se preocupa por todo eso y no sabe gestionarlo (lo está gestionando de una forma que está envenenándose a sí misma). Entonces la kinesiología lo que hace ahí es darte cuenta de cómo te estás envenenando sin ser consciente, cómo tu gestión, que lo haces de todo corazón (porque siempre funcionamos por lo general de corazón, lo hacemos con nuestra mejor intención y todo lo hacemos porque nos queremos y queremos un montón a nuestro entorno), a veces nos estamos equivocando. Y esa equivocación por esa ceguera emocional, por esa desinteligencia emocional o llámalo como quieras, patrones que son heredados, inculcados... eso hace que esa persona pues su cuerpo esté gestionando todo ese mal manejo emocional y esté llegando a una homeostasis, esté llegando a un equilibrio de supervivencia sacando síntomas. Pues me saco un herpes para poder liberar toda esa rabia que no expreso, me saco esa psoriasis, me saco esa sequedad en la piel porque no me siento bien con mi entorno, etc.

El cuerpo habla y tiene una... o sea, ya hemos llegado a un punto que no es solamente la kinesiología, ya muchas terapias alternativas trabajan como diccionario-traductor del cuerpo. Y muchas veces creemos que ahí estamos encontrando una solución. La kinesiología te ayuda a ser consciente de lo que es real, porque ahí lo estás haciendo desde la mente y estás racionalizando desde la mente. Y la mente, como hemos dicho antes, le encanta quedarse con todo tu poder y con toda tu energía y desvaloriza o desequilibra la energía del cuerpo. Entonces ahí salen los problemas.

La kinesiología lo que haría era testar tu cuerpo para ser consciente de la realidad de ese conflicto, de ese síntoma, qué emoción hay ahí o qué emociones, y qué técnica es la que necesita tu cuerpo para eliminar ese estrés y poder empoderarte en la toma de decisiones o en el cambio de patrones o lo que sea que necesites. Exactamente. Cuando tú tienes muy claro lo que está pasando, cuando ves la realidad, puedes tomar la mejor decisión. Si no estás viendo lo que está pasando, estás dudando todo el tiempo y cualquier cosa de alguna manera te arrastra. Y no lo estás viendo por ese estrés, por esa mente, por ese desajuste, por ese sistema de supervivencia. Vamos a sobrevivir, estamos viviendo para sobrevivir, entonces ese es el conflicto.

Estudié kinesiología y estudié acupuntura porque vi que era mucho de medicina china y dije: 'Bueno, necesito más información'. Entonces, en China, al médico lo vas a ver para mantenimiento. La filosofía es: 'No me voy a esperar a estar enfermo, sino que me voy a mantener para no enfermar nunca'. Si enfermo, el médico no ha hecho bien su trabajo y entonces ahí no le pago. Exacto, el médico cobra mientras la persona está sana. Pues la kinesiología un poquito el concepto es ese. El concepto de kinesiología tendría que ser un 'no esperes a ponerte malo'. ¿Por qué tenemos ese concepto de que solamente me voy a cuidar cuando esté mala? No, perdona, para estar mala has hecho un trayecto de abandono, de dejadez y de mala gestión de tu salud.

Entonces la kinesiología lo que te está ayudando desde el minuto cero es a gestionar todo lo que te pasa en el momento presente para prolongar tu vida y tu calidad de vida y tu estado. Por suerte o por desgracia, en mi consulta cuando llegan están todos ya en necesidad de hacer cambios radicales en su vida y un poquito lo que intento siempre es... hazte una sesión de cambio estacional. Decir: 'Bueno, ha terminado el invierno, empieza la primavera, qué es lo que he matado, qué es lo que estoy enterrando de mí, de qué me estoy desprendiendo para nacer, para salir en esta primavera'. Pues gestionar eso: si ha estado bien gestionado, si se han cerrado bien las puertas que se tenían que cerrar, si se están abriendo las que se tienen que abrir. Es una muy buena propuesta: hacer los cambios de estación haciendo como una especie de revisión de cómo ha ido este ciclo. Todas las noches nos lavamos los dientes, tenemos un mantenimiento de nuestro cuerpo, ¿pues por qué no lo hacemos a nivel emocional?, ¿por qué no lo hacemos a nivel escucha física de mi cuerpo?

'Uy, pues tengo una contractura'. Hay tantos problemas en el sistema digestivo... ¿Por qué hay tantos problemas en el sistema digestivo? Estamos gestionando muy mal nuestra vida. Nos estamos tragando un montón de cosas que no queremos y no estamos haciendo nada para cambiarlo. No nos estamos deshaciendo de lo que realmente nos perjudica. Estamos acumulando muchas cosas. Entonces bueno, la kinesiología ahí todo el rato lo que nos está ayudando es en ese empoderamiento, en ese volver a ser tú realmente, ser consciente de quién eres, cómo estás y demás.

Entonces, Ana, te voy a pedir que nos des algún tip, algo que cada uno pueda hacer de en su casa o donde sea, que cada una de las personas que están escuchándonos ahora pueda aplicar en su vida para empezar a experimentar lo que es la kinesiología.

¡Guau! Elegir uno (risas). A ver, sencillo... una herramienta que pueda ser útil... uno de test muscular para poder comunicarnos con nuestro cuerpo. El Brain Gym trabaja un test muscular que se llama 'Noticing', que es más sencillo, trabajas con todo el cuerpo. Te pones de pie —hay mucha gente que lo utiliza para ir a comprar comida, es muy fuerte— te pones de pie, flexionas un poquito las rodillas (es como posición de chi-kung, como que te tiran de un hilo de la parte de arriba de la cabeza y eres como un monigote), te quedas en una posición así como suspendida en el aire, centrando tu equilibrio en el hara, en el vientre, con un poco de flexión, sobre todo con las rodillas flexionadas (porque si las tienes bloqueadas no funciona).

Y de ahí, bueno, el ejercicio que hacen muchos de mis alumnos es: van al supermercado y cogen, yo qué sé, esto de mantequilla, y te lo pones en el pecho. Y entonces ves, en ese punto de relajación, si tu cuerpo se va hacia adelante o hacia atrás. Hace un pequeño balanceo. Si se va hacia adelante, es que esa mantequilla te va bien para tu cuerpo; y si se va hacia atrás, es que esa mantequilla no te va bien para tu cuerpo (o en ese momento, porque también puede ser en ese momento). Entonces la dejas y coges otra cosa. Es como un test que tú puedes utilizar muy sencillo, más que el test del deltoides porque es muy complicado (la gente a la que le enseño kinesiología, aprender a dominar el test muscular son mucha práctica). En cambio con el 'Noticing', desde el minuto cero tú ya puedes testar a tu cuerpo. Y estoy hablando de un alimento, como puede ser de una idea. O te puedes preguntar si te está doliendo algo, puedes preguntarle: '¿Esto es el riñón?, ¿esto es el...?' de la misma manera. Simplemente te quedas con la pregunta, no piensas en la respuesta porque entonces ya estás condicionando, solo la pregunta y dejas que tu cuerpo se balancee hacia donde quiera ir. Habrá personas que se balancearán para un poco a la derecha o un poco a la izquierda, bueno, ahí nos está hablando del desajuste que puede tener entre sus dos hemisferios, pero bueno, no hay nada que una equilibración no pueda hacer.

Muchísimas gracias. Y otra cosita, aunque voy a poner en las notas del podcast todos tus datos para que cualquiera pueda ponerse en contacto contigo si necesita o quiere aprender kinesiología o quiere tratarse con kinesiología o quiere hacerte una pregunta, ¿dónde te podemos encontrar?

Mi página web es creandocieloenlatierra.com y en el Facebook me podéis encontrar como Ana Pau Alcaraz.

Muchas gracias. Y hasta la próxima.

Y bueno, esto es todo por hoy. Nos vamos viendo por aquí. Un saludo.

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Muchas gracias por escucharme. Gracias por acompañarme en este viaje en que nos proponemos mejorar un poquito el mundo en que vivimos, aportando herramientas y recursos que pueden mejorar la calidad de vida de las personas que componemos esta amada humanidad. Gracias también a Kitflus por cederme las fantásticas melodías que animan la cabecera y el final de cada programa. Son creación suya. Kitflus es músico internacionalmente reconocido que ha formado parte de las bandas de jazz más destacadas y mundialmente conocidas. Si quieres conocer más de su trabajo, te dejo su perfil en Facebook: facebook.com/kitflus.josemasportet. Y si quieres contactar con él directamente, te dejo su email, que es kitflus@kitflussound.com.

Y recuerda: comenta en el apartado de comentarios, contáctame y cuéntame de ti, pídeme lo que necesites, mantente en contacto. Que pases muy buenos días y excelentes noches. ¡Hasta la próxima!"