7. La linfa y su función
30 de mayo, 2018
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La linfa o circulación linfática o sistema linfático es uno de los más importantes elementos del organismo, aunque se suele hablar muy poco de ello. Conocerlo es fundamental para saber cómo plantearte el cuidado de la salud.Transcripción del episodio
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Aquí tienes la transcripción literal del episodio dividida en párrafos para facilitar su lectura:
**Vida en Salud, episodio 7: La linfa y su función.**
Te doy la bienvenida al podcast Vida en Salud, el podcast que te inspira a llevar una forma de vida saludable. Este proyecto es mi iniciativa y yo soy Diana Valeria. Este podcast tiene la intención de difundir información que nos inspira y ayuda a reflexionar sobre qué es salud, preservarla o recuperarla y mejorar nuestra calidad de vida, entendiendo la salud desde el punto de vista más amplio que te puedas imaginar. Tu salud incluye todo lo que eres y todo aquello con lo que, de una manera u otra, mantienes contacto. Así que aquí toco una amplia variedad de temas que son los muchos aspectos que afectan, influyen y están relacionados con tu salud. Si quieres que hable de algo en concreto, contáctame en dianavaleria.eu/contacto y dime qué quieres, que yo haré lo posible por incluirlo en la programación.
Hoy voy a hablarte de la linfa. La linfa es uno de los componentes del sistema linfático. Y aunque ya hablé un poquito de este sistema orgánico en el quinto episodio dedicado a la fascia, considero importante profundizar más en él. Y además, le voy a dedicar más de un episodio. Este sistema, el sistema linfático, contiene la linfa, que en este episodio te voy a explicar lo que es y cómo funciona.
La linfa se reconoce desde hace muchísimo, muchísimo tiempo. Las medicinas más antiguas que existen en la historia de la humanidad, como la ayurvédica, ya la reconocían y le dieron el título de elixir de la vida, o elixir de la juventud, o fluido de la longevidad. Imagínate lo importante que es la linfa para mantener la vida, la salud, la juventud. Fíjate que a nuestro organismo se le llama sistema precisamente porque está conformado y opera como un sistema. Y un sistema es un conjunto de estructuras, componentes, partes que comparten unas normas (que pueden ser reglas, o principios, o protocolos, o medidas) que les sirven para organizarse en el momento de llevar a cabo las acciones que toman dirigidas a cumplir un propósito que es común a todas esas subpartes, a todas esas estructuras que tienen algo en común.
Esto puede parecer un poco lioso, pero en cuanto recuerdas que todo este universo conocido tiene un comportamiento fractal, se hace muy sencillo de comprender. ¿Sabes lo que es un fractal, verdad? Bueno, si no tienes la seguridad de saberlo, no te preocupes; le voy a dedicar un episodio por lo menos a la fractalidad y entonces lo vas a ver todo desde otra perspectiva, una descripción de la realidad diferente a la que estamos acostumbrados a recibir.
Bueno, ¿pues qué es la linfa? Pues venga, la linfa no es más que el líquido intersticial. Y el líquido intersticial es el líquido en el que nada, flota y se sumerge la célula. O sea, el intersticio es el espacio que hay entre las células, que está lleno de un líquido, y este líquido se llama intersticial. Y entonces la linfa es ese líquido, pero no cuando está en el intersticio, sino cuando está moviéndose por el cuerpo en un viaje que emprende desde la célula hasta la sangre, y hace unas cuantas paradas por el camino.
Seguramente ya sabes que nuestro cuerpo está compuesto aproximadamente de un 70% de agua, ¿no? Por eso no es nada extraño que las células estén nadando, sean células submarinas. Y por este hecho, hay muchos autores que atribuyen nuestros orígenes al fondo del mar; dicen que somos descendientes de organismos submarinos. Y yo pienso que no les falta razón, pero bueno, esto ya es harina de otro costal y entraremos en esto en otro momento si lo vemos necesario, si queremos.
Vale, vamos a seguir con la linfa. Pues este líquido que está en el intersticio, hablando del líquido intersticial cuando todavía no es linfa (porque hemos de explicar de dónde proviene la linfa para que nos podamos hacer una visión global de lo que es y de cómo funciona), vamos a hablar de qué es el intersticio, que es de donde proviene la linfa. Entonces, el intersticio es un líquido que sirve de alimentación a las células. O sea, todo lo que tiene que alimentar o supuestamente alimentar a la célula está ahí suspendido en esa agüita. Pero también es su cuarto de baño; también le sirve para lavarse, para higienizarse.
Y la linfa forma parte del sistema de la célula. La linfa está compuesta por los mismos elementos casi que la sangre, solo que con menos moléculas proteínicas o proteicas y con muchas más moléculas adiposas, lipídicas, de grasa. Y también tiene lo que le llaman glóbulos blancos (y digo lo que le llaman porque todos son, digamos, es como le han querido llamar en la interpretación que ha hecho la ciencia moderna, la ciencia médica moderna, de cómo es el sistema humano, de cómo es la fisiología humana). Por eso digo que se le llama; no digo que es, sino que se le llama así. Entonces, bueno, la linfa, en lugar de tener glóbulos rojos (que es lo que da el tono rojizo a la sangre), tiene lo que llaman glóbulos blancos y le da un tono blanquinoso; o sea, es de un color blanco.
Pero en realidad, la sangre y la linfa son lo mismo, lo único que en un estadio diferente del cuerpo, cumpliendo unas funciones diferentes. Y la llamamos sangre cuando cumple unas funciones concretas en una parte del organismo concreta que tiene unas condiciones determinadas; y la llamamos linfa cuando cubre unas necesidades diferentes a las de la sangre en unos espacios diferentes también. Y el líquido intersticial también, pues se le llama a ese mismo líquido, que es el líquido de nuestro cuerpo (esa agua que todos somos), pues se le llama líquido intersticial cuando está en el entorno de la célula. Y se le va cambiando de nombre según sea el lugar donde está ubicado, por qué conductos se mueve y las funciones que cumple.
Mientras la sangre aporta los nutrientes descompuestos de la digestión hasta la célula, la linfa se encarga de recoger, digamos, las caquitas y los pipís que deja la célula en el intersticio para llevarla hacia los órganos de eliminación. Las células, en sus procesos metabólicos, también pues tienen sus necesidades de eliminación, como nosotros mismos, ¿no? A esto me refiero cuando hablamos de fractalidad, a este comportamiento que se da en esta realidad (diría, porque no solo es en nuestro cuerpo) de que las porciones más pequeñas que nos conforman tienen el mismo comportamiento que las estructuras mayores. Pero bueno, poco a poco iremos entrando también.
Entonces, las células, digamos, comen lo que hay en el intersticio, en el líquido intersticial, y lo eliminan soltándolo al líquido intersticial también, y la linfa lo recoge y se lo lleva. La sangre llega hasta la célula a través del sistema cardiovascular, a través de las venas y las arterias, y la linfa se va del intersticio hacia los órganos de eliminación a través de aquello que habíamos visto en el episodio número cinco, que hablábamos de la fascia, que son unos canales que forma la fascia y que son llamados también canales linfáticos o capilares linfáticos cuando se hacen más finos para llegar a rincones más pequeñitos del cuerpo o adentro de los órganos de eliminación.
Es curioso porque hay procesos que suceden en nuestro cuerpo que tienen muy poca fama; o sea, no se habla casi nada de ellos, es como casi si no existieran. Sí, lo sabemos todos porque nos pasan, pero es como si no existieran. Y ahora me refiero al conjunto de la digestión, ¿no? Nosotros comemos, descomponemos los componentes de lo que ingerimos a través de la digestión para que pueda ser asimilable por el organismo y la sangre pueda transportarlo, porque necesitamos que todo sea partido en porciones más pequeñas (por decirlo de alguna manera, hay que hacerlo más sencillo). Y es como si ahí se terminara la digestión, pero no es verdad, porque además de descomponer y nutrirnos incluso hasta llegar al nivel celular, este proceso mismamente genera toda una serie de residuos que hay que eliminar, ¿no?
Que hay que eliminar normalmente; lo eliminamos en la defecación por el intestino grueso, o por el sudor, por la orina, ¿no? Hay que eliminarlo. Y es como que no se acaba de asociar que todo forma parte de un mismo proceso, pero en realidad es que forma parte de un mismo proceso; lo uno no puede vivir sin lo otro. Es imprescindible que la alimentación y digestión vaya acompañada de la eliminación, porque si no el sistema no se renovaría; estaríamos siempre añadiendo materia, añadiendo materia, añadiendo materia y acumulando la porquería que se genera, ¿no?
Entonces, bueno, a nivel de la célula, esto se da de la misma manera: la célula se alimenta (el proceso de digestión de la célula no se llama digestión, no es el proceso digestivo, sino que se llama metabolismo) y hay una parte que se llama anabolismo y otra que se llama catabolismo. El catabolismo es el proceso de destrucción de la materia y el anabolismo es el proceso de construcción y regeneración dentro de la célula. Entonces, bueno, se me hace muy, muy curioso porque a nivel de la célula sí que está reconocido como un mismo proceso que tiene dos partes, pero en el nivel mayor (que sería nuestro organismo) no se reconoce así. Es muy curioso.
Bueno, la verdad es que ahora hay varios, puedes encontrar libros que hablan de depuración, desintoxicación, hablan de las heces, de la calidad de las heces, de la importancia de la defecación, de cómo ayudarla, etcétera, etcétera. Pero aún hay muchas personas por el mundo que les parece normal estar varios días sin defecar y no ponen ningún remedio. Esto es muy peligroso; hay que eliminar todos los desechos que se generan en el organismo, y en cada digestión se generan, así que tendríamos que poder expulsar varias veces al día si comemos varias veces al día también, ¿no? O por lo menos una. No estar varios días así sin ir al baño y decir: "Ay, bueno...". No, hay que poner remedio, es muy peligroso, y ahora verás por qué.
Bueno, parece que me estoy yendo por las ramas hablando de heces y de eliminación. No, para nada; todo esto tiene que ver mucho con la linfa, su trabajo y lo que transporta. Pues bueno, volvamos a la célula, ¿sí? La célula se alimenta mediante el metabolismo y en el catabolismo expulsa hacia afuera (por los poros de su membrana) va a soltar en el líquido intersticial todos los desechos que genera en este proceso. Entonces, el propio movimiento del cuerpo (como ya expliqué en el episodio cinco, en el que hablaba sobre la fascia) genera un efecto de bombeo sobre el líquido intersticial y hace que transcurra y fluya por los canales linfáticos, por esos pliegues que genera la fascia, y se deslice hacia su objetivo, que son los órganos de eliminación, para poder abandonar allí toda la basura que transporta.
La función dentro de este sistema que trabaja todo al unísono por un propósito común (que es el mantenimiento de la vida), los órganos de eliminación tienen el cometido de expulsar hacia afuera del cuerpo todo lo que la célula ha expulsado. Y además, no solo eso, sino también todo lo que pueda haber ingresado en el organismo junto con la comida, o en la respiración, o a través de la piel. Porque a veces no solo ingresamos alimento a nuestro organismo; muchas veces también ingresamos tóxicos. Podemos tomar veneno sin quererlo y nuestro entorno está altamente contaminado, y seguro que entran tóxicos. Pues la linfa es la encargada de transportar todo eso para que sea expulsado del cuerpo de nuevo, porque todo eso le daña a nuestro cuerpo.
Y como he dicho, este sistema está trabajando en equipo, al unísono, con el único objetivo de mantener la vida. Y para mantener la vida, no puede conservar tóxicos dentro. Entonces, el sistema que contiene la linfa se comporta como las cloacas de una urbe; o sea, distribuye la linfa por el cuerpo hacia los diferentes órganos que se encargan de echar esa mierda fuera. Y en este mecanismo la linfa viene a ser como el agua que drena las tuberías, que transporta los residuos desde las casas hacia las depuradoras. Y los órganos de eliminación vienen a ser las depuradoras, porque además se encargan de filtrar todo lo que les llega a través de la linfa; lo iremos viendo.
Y el motivo por el cual la sangre tiene una composición diferente a la de la linfa es precisamente eso: porque cumplen diferentes funciones. La sangre transporta nutrientes (aunque también tóxicos, porque ya hemos visto que también entran tóxicos con los alimentos), pero en principio su función es entrar los nutrientes hasta la célula; y la linfa tiene la función de transportar los tóxicos, los desechos desde la célula hasta los órganos de eliminación. Esa es la diferencia, aunque el líquido sea el mismo.
¿Y cómo se relacionan con la linfa los diferentes órganos de eliminación? Primero veamos cuáles son los diferentes órganos de eliminación, y estos son: el pulmón, el colon, el riñón y la piel. Según está documentado, el pulmón sano puede llegar a expulsar hasta el 80 o 90% de los tóxicos que existen en nuestro cuerpo, en su mayoría en forma de gas. O sea, la responsabilidad natural del pulmón es absorber los nutrientes, las partículas volátiles que hay en el aire y que nos sirven a nosotros para las funciones del órgano (o nos ayudan de alguna manera, nos aportan energía, nos aportan algo que nos ayuda... no lo digo así porque no lo sepa; sí, sí que lo sé, lo que se supone que nos aportan, pero lo que yo no estoy segura, o sea, científicamente se sabe qué es lo que hay en suspensión en el aire y qué es lo que se supone que ingresamos).
Lo que no se sabe en realidad (y nadie puede poner la mano en el fuego) es qué es lo que aprovecha nuestro organismo de todo eso, porque es muy probable que dentro de nuestro cuerpo todo eso que entra se transforme en otras cosas completamente diferentes. Por eso hablo como si no supiera, pero sí sé lo mismo que todo el mundo, pero yo no quiero decirte lo que se dice porque me parece que es bastante inexacto y es dar por supuesto cosas que en realidad no están suficiente comprobado. Por eso vamos a ser como simples a la hora de explicar.
Entonces, bueno, el pulmón gestiona las sustancias volátiles que hay, las partículas volátiles que hay en la atmósfera, ¿sí?, y expele también los gases tóxicos que se generan dentro del organismo o que llegan a entrar en el organismo y este tiene que expulsar. Lo que pasa es que también el pulmón a veces ha de excederse en su funcionalidad y se ve en la obligación de expulsar sólidos mediante la formación de moco. Y también tendré que dedicar un capítulo, o sea, un episodio o más de uno al moco. Pero bueno, yo diría que el moco es una sustancia que genera el organismo de forma funcional por las condiciones en que vive, pero porque se ve obligado a ello; que seguramente su función natural no implica la generación de moco si no estuviéramos expuestos a unas condiciones tan contrarias a la vida como estamos expuestos ahora.
Vale, luego está también la piel, que si está sana y en condiciones, apoya al pulmón (y no solo al pulmón, sino a todos los otros órganos de eliminación, la de nutrición también). La piel es el órgano más extenso de nuestro cuerpo, el mayor, y tiene la posibilidad de ayudar a cualquiera de los otros órganos de eliminación y de alimentación (lo he dicho ya dos veces, perdóname), porque también expulsa partículas volátiles mediante el sudor; respira la piel y las absorbe también. La prueba está cuando te pones un aceite esencial sobre la piel, también te hace efecto; o puedes absorber sustancias tóxicas también a través de la piel.
De todas maneras, vamos a dedicar también por lo menos un episodio a la piel, porque se está desinformando mucho sobre ella, se está dando un trato muy inadecuado, hay muchos intereses económicos que están moviendo la información que se mueve sobre la piel y yo quisiera pues también aportar alguna visión que rellene algún hueco. Vale, sigamos con los órganos de eliminación y con la linfa.
Vale, luego está el hígado, que procesa las grasas, las descompone (o sea, las rompe y las vuelve más pequeñas de lo que son cuando entran al organismo) y las envía a la linfa. Y entonces, oficialmente se considera que la linfa es la encargada de transportar las grasas a la célula para que la célula se nutra de grasas; es lo que dice la ciencia médica, la fisiología médica. Pero yo te confieso que es muy dudoso que realmente la célula se alimente de grasa. Es probable que sí que la linfa transporte esa grasa (es uno de los motivos por los cuales la linfa es blanca también, o tiene ese color blancuzco amarillento de la grasa), pero tal vez la transporta para expulsarla fuera del cuerpo aunque haya nosotros la hayamos hecho entrar en él. Pero bueno, lo iremos viendo y mi propósito es que tú realmente puedas llegar a tus propias conclusiones teniendo información contrastada. Porque lo que yo te digo es lo que yo te digo, pero hay otras informaciones que corren por todas partes y que siempre es el mismo discurso porque todo el mundo repite lo mismo pero nadie lo... no me sale la palabra... nadie lo pone en duda ni intenta encontrar explicaciones que no sean esa misma; sencillamente nos hemos vuelto repetidores, ¿no?, de un discurso.
Bueno, y luego está el órgano de eliminación por excelencia, que es el colon, que es el encargado de deshacerse de los sólidos mediante la defecación. Y por último está el riñón, que es el órgano más delicado; por eso la linfa es el que visita el último, después de que todos los demás han hecho su filtro, y el riñón tiene que filtrar lo que los otros órganos pues dejan de filtrar y lo expulsa del cuerpo por medio de la orina (ya lo sabes, a través del sistema urinario).
Entonces, cuando hablamos de desintoxicación, estamos hablando de este proceso: el de transporte de los tóxicos por parte de la linfa hacia los órganos de eliminación y desde ellos hacia afuera del cuerpo, hacia expulsarlos fuera del cuerpo. Tal vez tu atención se ha quedado un poco enganchada en el momento en que hemos hablado del pulmón y del moco, ¿no? Porque bueno, a lo mejor has vivido algún proceso de acatarrarte, de tener algún problema pulmonar, de sentir los pulmones muy sobrecargados (y es una experiencia realmente desagradable) o, por ejemplo, sinusitis o el estado este tan desagradable de estar acatarrado también; y te estás igual preguntando qué deberías hacer para no saturarte de esta manera, para no saturar al riñón (ay, perdón, al riñón, al pulmón) y no tener estos estas crisis de moco.
Y quiero decirte que esto es lo que estoy intentando transmitirte: cómo evitar que estas crisis estén fuera de control, ¿sí? Pero tienes que prestar atención; para eso es importante entender el funcionamiento de nuestro cuerpo, y el funcionamiento de la linfa es muy importante para entender qué es lo que nos está enfermando y cómo funcionan los mecanismos que nos enferman, que nos hacen sentir mal y que hacen que perdamos totalmente el control sobre nuestro estado físico.
Así que vamos a seguir con la linfa. Vale, entonces, hemos quedado que la linfa transporta porquería, porque es porquería, y esta porquería está dentro de nuestro cuerpo. Sí, puaj, pero está dentro de nuestro cuerpo. En nuestro organismo se están dando multitud de muertes a cada segundo de microorganismos que viven dentro de nosotros; la linfa transporta esos cadáveres. También transporta todas las sustancias que entran que son reconocidas como no gratas, como tóxicas, como algo que no es bueno para nuestro organismo, como por ejemplo los metales pesados, las sustancias de síntesis química, los venenos naturales (que también los hay), los residuos producidos por los excesos a los que sometemos a nuestro cuerpo, microorganismos (bacterias, virus, hongos y levaduras) y se dice que también transporta los residuos resultantes de los procesos naturales del organismo como la digestión y los diferentes procesos que se dan precisamente para cumplir esa finalidad común que es el mantenimiento de la vida.
Nuestros hábitos alimentarios, por el hecho de que vivimos en sociedades extremadamente abundantes, favorecen muchos de los excesos que sobrecargan la linfa, porque la linfa en general va sobrecargada en todos nosotros porque vivimos sometidos a montón de excesos en muchos sentidos. Por ponerte algunos ejemplos: las hormonas que se suministran como tratamiento de algunas enfermedades o para la regulación de la natalidad (como anovulatorios, la píldora antibaby), o el control del parto (la oxitocina que se mete vía intravenosa para provocar y facilitar el parto en demasiados casos ya hoy en día y también se usan en muchos síntomas que la medicina convencional considera patológicos) son sustancias tóxicas que tiene que transportar la linfa hacia los órganos de eliminación. Los medicamentos de síntesis química no orgánicos también son tóxicos que la linfa ha de transportar hacia los órganos de eliminación. La contaminación producida por los combustibles fósiles al ser liberados en la atmósfera contiene muchísimos metales pesados que son tóxicos para nuestro organismo y la linfa tiene que transportarlos hacia los órganos de eliminación. Los cosméticos y productos para la higiene tanto corporal como de la casa, de la ropa, o incluso de los cultivos del jardín, etcétera, contiene unas sustancias que además de ser químicas también son disruptores endocrinos que alteran los ciclos hormonales de los seres vivos y también son reconocidos como partículas que hay que expulsar de nuestro organismo, así que la linfa los tiene que transportar hacia los órganos de eliminación.
Y la linfa está para eso, solo para eso: su cometido es transportar toda la porquería que haya en nuestro cuerpo hacia los órganos de eliminación. Pero además, a un ritmo que los respete; quiero decir que no puede estar dejando ir sobre el pulmón, por ejemplo, más mierda de la que el pulmón puede expulsar hacia afuera porque lo dañaría demasiado, lo colapsaría y al final pues se dañaría. Hay muchos casos de esto; hay una patología muy grave que se llama enfisema pulmonar, que es que prácticamente, literalmente, los riñones (ay, perdón, los riñones, los pulmones) revientan porque no pueden gestionar toda la porquería que les llega a través de la linfa, ¿no? O sea, la linfa tiene la cruz de transportar eso hacia los órganos de eliminación, pero también tiene el cometido que todo el organismo le pide de preservar también la seguridad de esos órganos de eliminación en cierto modo, hasta cierto punto.
Y también quiero añadirte, porque quiero que veamos también todo desde un punto de vista un poco más global, vale, que estos tóxicos que ahora estamos hablando que hay en nuestro cuerpo, que intoxican nuestro organismo y que la linfa tiene que expulsar fuera del cuerpo y se encuentra con sus problemas para ello, ¿vale?, no solo afectan a nuestro cuerpo, a las personas, sino también al cuerpo de los animales, de todos los tipos de animales, a las plantas, a los vegetales y a la misma tierra y al agua, en un ciclo sin fin en que todo es contaminado y autocontaminado constantemente. Es muy grande lo... volvemos otra vez al concepto de fractal que ya profundizaremos en su momento, ¿no? O sea, que no es que sea una cosita aislada y pequeña; realmente es muy importante de esto de lo que estamos hablando y se transmite a una dimensión muy amplia también.
Pero vamos, creo que estoy consiguiendo darte a entender que hay muchísimas sustancias que van a parar a la linfa para que esta las ponga a disposición de los órganos de eliminación y que los órganos de eliminación han de eliminar muchísimas sustancias también; o sea, han de expulsar hacia fuera del cuerpo muchísimas sustancias. Y que nuestra forma de vida además provoca que cada vez sean más, cada vez sea más abundante toda esta toxicidad que hay que gestionar y que es gestionada por la linfa y los órganos de eliminación.
Y también quiero que entiendas que el funcionamiento, el protocolo que sirve de funcionamiento a la linfa tiene unos condicionantes y tiene unas limitaciones muy determinadas, como por ejemplo la capacidad que tienen los órganos de eliminación. Voy a hacerte un símil: si tenemos un arroyo por el que baja el agua y el agua es pura, limpia y cristalina y va bajando hacia abajo, hacia el mar, ¿no?, o hacia un lago, bueno, pero al final llega al mar, así que hacia el mar... si le vas tirando barro, ¿no?, el movimiento del agua lo va arrastrando y se lo va llevando hacia abajo y el agua continúa estando limpia, cristalina, transparente, ¿sí? Pero si le vas tirando, y le vas tirando, y le vas tirando, y le vas tirando, y al final el ritmo a la que le estás poniendo barro, le estás añadiendo barro a esa agua, es mayor que el ritmo que tiene el agua para ir bajando, para ir moviendo todo ese barro hacia abajo, llegará un momento que se iría haciendo densa, ¿no?, y densa y densa, ¿no? Incluso podría llegar a perder su condición de agua y convertirse en lodo, ¿no? Y si además esto se sostiene en el tiempo, o si se encuentra con un obstáculo que dificulte todavía más la tarea de poder ir arrastrando ese barro hacia abajo, puede convertirse en el mismo barro, puede dejar de ser agua y convertirse en barro. Y si se sostiene aún más en el tiempo y las circuns... o sea, y las condiciones son las adecuadas para que eso pase, se puede convertir en un pedregal, lo que es el proceso de desertización. Lo he dicho bien.
Pues bueno, esto que te acabo de explicar es un símil de lo que pasa en tu cuerpo, en tu cuerpo y en el mío y en el cuerpo de todo hijo de vecino. A la linfa le va cayendo la porquería y pierde su fluidez, se se va haciendo densa. Incluso si va muy cargada, puede llegar a formar diques de materias que se van depositando a lo largo del recorrido en las paredes de los canales y los capilares linfáticos. Y para evitar obstaculizar el paso de la linfa demasiado, los tejidos pueden ir absorbiendo toda esa porquería que la linfa va depositando con el objetivo de no sobrecargar los órganos de eliminación, de poder llevar el ritmo que... o sea, respetar el ritmo de eliminación que pueden llevar esos órganos. Y todo esto pasa no porque sí, sino porque la linfa va demasiado cargada de porquería, demasiado cargada de tóxicos, de cosas que el organismo no puede gestionar, no necesita y tiene que expulsar.
Y esto genera la grave condición de dejar dentro del cuerpo acumuladas por los rincones las sustancias que dañan nuestro cuerpo y que nuestro organismo, nuestro sistema, previamente había seleccionado para expulsar porque por esto, porque le dañaban, ¿no? O sea, que vamos acumulando escoria que el cuerpo quiere fuera y no dentro, pero que no puede expulsar porque no porque está saturado y porque toda la homeo... la homeostasis que se llama del sistema (que es la capacidad que tiene todo el organismo, todo el sistema de funcionar al unísono para equilibrarse, pues esa cualidad que tiene el sistema que se llama homeostática) no deja que la linfa pueda sobrepasar el ritmo de los órganos de expulsión.
Y los ejemplos de esto que te estoy explicando son la práctica totalidad de los problemas de salud que se desencadenan en nuestro cuerpo: desde una cosa tan simple como un grano, a la celulitis, o al edema (que el edema es el primer síntoma que deja la linfa cuando empieza a ir sobrecargada, que genera una inflamación general cuando se hace densa y ya va lenta; el organismo se edematiza, entonces deja una sensación de inflamación, ¿no?, como de hinchazón, ¿no?). No sé si te ha pasado alguna vez, ¿no?, que te encuentras con alguien que la recuerdas de una manera y al cabo de mucho tiempo la vuelves a ver y te da la sensación de que de que está más delgada esa persona, pero no es porque esté más delgada, sino porque está como desinflamada, como si... no sé si me explico, ¿sí? Esto sucede también y esto es el edema, que es la linfa sobrecargada.
Y bueno, esto pues bueno, puede ser desde un grano al edema a disfunciones y problemas muy graves de diversos órganos y tejidos, ¿no?, pasando por todas las las sintomatologías que te puedas imaginar y que se dan. Digamos, todas están originadas en esto: en que la linfa está sobrecargada, en que en tu cuerpo hay demasiados tóxicos para que la linfa pueda estar actualizando su información y pueda los órganos de eliminación poder estar expulsando eso hacia fuera.
Y bueno, yo quiero dejar la explicación de de esto aquí, ¿vale?, porque creo que ya te he dado bastante información, ya he removido muchas cosas, sé que que he despertado muchas alarmas en ti porque sé que has reconocido como reales muchas de las situaciones que te he explicado que suceden en tu propio cuerpo. Y se seguiremos hablando de la linfa porque hay mucha información, pero no quiero darte montón de información que no puedas asimilar; prefiero dejarlo aquí y que tú puedas ir asimilando hasta el próximo episodio que podamos hablar un poquito más que te pueda ayudar a ir atando cabos para ir encontrando tu fórmula de mejoramiento de la salud, para ir reconociendo el estado actual en que te encuentras, que eso es lo más importante, es lo que más necesitas para poder mejorar y preservar tu salud: reconocer cuál es el estado, la situación en que en este momento te encuentras.
Entonces quiero, antes de despedirme, explicarte cuál es el recorrido de este viaje que hace la linfa. La linfa forma un circuito cerrado dentro de nuestro organismo, y este circuito se va renovando mediante los líquidos que ingerimos o que incorporamos a través de la piel, y nos ayuda a esta renovación el hecho de estar eliminando líquido a través de la orina y de la del sudor a través de la piel. Y el circuito que quede claro que es infinito, no tiene ni principio ni final, y no se termina siempre. Y es y ya he dicho antes también que es el mismo líquido todo el tiempo, lo que pasa es que va cambiando de condiciones y características porque cumple diferentes funciones, pero es un circuito cerrado y se va repitiendo y repitiendo y repitiendo en un bucle sin fin.
Entonces voy a adjudicarle un principio y un final para poder explicarte cómo es este ciclo, aunque en realidad no hay principio y final. Yo ahora para explicarlo empezaré por la acción de nutrirnos: comemos, descomponemos, nos nutrimos. Tengamos en cuenta que nuestra alimentación puede ser sólida, líquida, gaseosa o emocional, pero de la nutrición emocional no vamos a hablar ahora, ¿vale? Vamos a hablar de los mecanismos fisiológicos puramente físicos, vamos a dejar las emociones para otros ámbitos, que también forman parte, también están vinculados, vinculadas al proceso de la linfa igualmente.
Los órganos específicos que gestionan esto que ingerimos, tanto por la inhalación a través del pulmón en la respiración, como por la absorción a través de la piel, como por la ingesta a través de la boca y de la digestión, todo esto que ingerimos es descompuesto en órganos como el estómago, el hígado, el bazo y el intestino delgado. Estos órganos se encargan de descomponer los alimentos que, digamos, tienen unas estructuras complejas para tener los tamaños y las formas que tienen, y estos órganos de digestión (el estómago, el hígado, el bazo y el intestino delgado) lo que hacen es secretar sustancias que rompen esas estructuras y las convierten en pedazos más pequeños, por decirlo de una forma simple.
Entonces, estos pedazos más pequeños, desde cada uno de estos órganos, desde el estómago, desde el hígado, desde el bazo y desde el intestino delgado, son volcados a la sangre; la sangre los recoge de ahí. Y la sangre se encarga de hacer llegar estos nutrientes hasta el intersticio celular, en ese agüita, el líquido intersticial. También quiero que entiendas que los órganos de nuestro cuerpo, estos que te he hablado y otros que también hay, suelen ser multifuncionales y sirven a la digestión como apoyo a lo que llaman la asimilación de nutrientes, y también sirven al sistema depurativo. Para depurar lo que hacen básicamente es filtrar y separar lo que es aprovechable para el organismo y lo devuelven al torrente sanguíneo para que vuelva a ir a la célula de lo que es escoria, que lo depositan en la linfa; o sea, que recogido en realidad es la linfa la que baña todo el cuerpo. La sangre baña todo el cuerpo para recoger los nutrientes como un río que va arrastrando, y la linfa baña todo el cuerpo como un río que va arrastrando todos los desechos para llevarlos a los órganos de eliminación, que son los mismos que de digestión básicamente.
También quiero que entendamos que, o sea, esta tría que hacen nuestros órganos no es tan fácil de hacer porque muchas sustancias tóxicas vienen incorporadas en la estructura molecular de lo que son alimentos para nosotros; el proceso de filtrado se hace muy complicado. Entonces, recordemos que lo que he explicado antes: que si la escoria que transporta la linfa es más de la que los órganos de eliminación pueden expulsar hacia fuera, la linfa se va a colapsar y va a hacer esos depósitos y vamos a empezar a tener diferentes sintomatologías que van a darnos a entender que nuestra salud se está debilitando porque la linfa y los órganos de eliminación no están pudiendo llevar a cabo su objetivo dentro de su cometido para mantener el cuerpo en óptimas condiciones para la vida.
También quiero que entiendas que el objetivo último, el objetivo primordial de la linfa no es proteger el ritmo de los órganos de eliminación. El objetivo primordial y último de la linfa y de todo nuestro organismo es proteger la calidad de la sangre. Así como al principio te he explicado que en las medicinas más antiguas, los saberes más antiguos, a la linfa se lo llama el elixir de la vida, del rejuvenecimiento y de la regeneración, a la sangre se la llama el portador de la vida. La sangre es la vida para el conocimiento antiguo y ancestral. Y además es así, porque cuando la sangre está en peligro no le importa sacrificar otra de las prioridades que están por debajo de esa; es como los protocolos de seguridad que tienen niveles de seguridad, pues el nivel de seguridad más alto para nuestro organismo es la sangre. Entonces, para proteger a la sangre no le importará dar un fallo pulmonar, como he explicado antes que pasa en el enfisema pulmonar, o un fallo renal, o el fallo que sea necesario, que iremos viendo, iremos viendo mucho más de todo esto, ¿no?
Esos protocolos son una suerte para nosotros; son los que nos ayudan a mantener la vida hagamos las burradas que hagamos, pero dentro de unos límites. Y la prueba está en que no somos eternos y nuestra salud tampoco es eterna. Por desgracia, tristemente, cada vez personas más jóvenes tienen problemas más graves de salud. Bueno, ya no te voy a explicar ya nada más, porque ya llevo casi una hora y no quiero seguir hablando. Siento no poder aportarte muchas soluciones en este episodio; soy consciente de que he abierto muchos inquietudes en ti hoy. Pero como he dicho, pronto seguiré con nuevos episodios y podré empezar a aportar recursos que podemos poner en práctica para mejorar la delicada situación en que se encuentra nuestra salud, nuestro cuerpo y nuestra vida. Pero si quieres hacer algo, en las notas del programa te dejo una lista de alimentos que puedes empezar a disminuir para ayudar a la linfa a disminuir su sobrecarga.
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Muchas gracias por escucharme, muchas, muchas gracias por acompañarme en este viaje en que nos propones mejorar un poquito el mundo en que vivimos, tanto tú como yo, aportando herramientas que pueden ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas que componemos esta amada humanidad. Gracias también a Kickfluous por cederme las fantásticas melodías que animan la cabecera y el final de cada programa. Te dejo los datos de este músico en las notas del programa por si quieres contactar con él y necesitas algo de él. Y recuerda, mantente en contacto. Que pases muy buenos días y excelentes noches. ¡Hasta la próxima!