60. El debate por la legitimidad de los medicamentos de síntesis
12 de octubre, 2019
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Hoy abrimos una nueva serie en el podcast, dedicada a la historia de la medicina y empezamos con el más simple de los 3 grandes debates previos a la implementación de la medicina industrial.Transcripción del episodio
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Aquí tienes la trascripción literal del audio, dividida en párrafos para facilitar su lectura:
**Vida y Salud, episodio 60: El debate por la legitimidad de los medicamentos de síntesis, con Octavi Piulats.**
Hoy abrimos una nueva serie dedicada a la historia de la medicina. En esta serie contamos con el conocimiento de Octavi Piulats, doctor en filosofía por la Goethe-Universität de Frankfurt am Main y que ha sido, durante 25 años, profesor titular de la Universidad Autónoma de Barcelona, entre otras muchas cosas, además de escritor de varios libros. Te doy la bienvenida al podcast Vida y Salud, el podcast que te inspira a llevar una vida saludable. Esta propuesta es mi iniciativa y yo soy Diana Valeria. Nosotros pensamos que tú eres la persona más adecuada para cuidar de tu cuerpo y de tu vida, que nadie más que tú es responsable de tu salud. Y por esto, hemos decidido ofrecerte información, conocimiento e inspiración que te ayuden a tener la capacidad de tomar las decisiones más acertadas sobre tu salud y la de los tuyos. Entendemos la salud desde un punto de vista muy amplio, así que no te extrañe encontrar por aquí información sobre los muchos aspectos que afectan a la vida y que no se suelen vincular con la salud, aunque para nosotros sí que lo están.
Para intentar explicar, aunque sea brevemente, la historia de la medicina occidental, y dejando aparte el arte de curar en la época paleolítica, que se merecería una conferencia por sí mismo, tenemos que referirnos a la medicina en los grandes imperios del neolítico. Es decir, tenemos que ir a los primeros imperios que practicaron la medicina, y en este caso debemos referirnos a Egipto, Mesopotamia y también a la península del Indostán, a la cultura ayurvédica. Naturalmente, esto no nos interesa directamente; la medicina egipcia era una de las medicinas más interesantes, inclusive en la actualidad para los médicos, porque aparte de que estaba especializada, tenía una interesante teoría médica, la teoría de los "metu", que se basaba en la dieta y en las digestiones, que es un tesoro realmente para la humanidad y que muy poca gente ha desarrollado.
Naturalmente que, desde la perspectiva occidental, se refiere, nos referimos siempre a Hipócrates como el padre de la medicina. La medicina hipocrática, ¿no? Hipócrates se inspiró básicamente en Egipto con esta medicina, ¿no? Y la máxima explicación de Hipócrates a nivel médico es la famosa teoría de los humores y el comprender exactamente cómo funciona a nivel de physis, de naturaleza, tanto el cuerpo humano como la naturaleza misma. Pero en fin, dejando aparte esos dos momentos, la medicina egipcia y la medicina hipocrática —medicina hipocrática que, no olvidemos, va a estar vigente en Europa, el paradigma hipocrático va a estar vigente hasta el siglo XIX—, nos tenemos que hacer un salto histórico, saltar por encima de la época helenística de Galeno y de la época medieval con los médicos medievales y renacentistas hasta Paracelso, y centrarnos en el origen de la medicina moderna, lo que llamamos normalmente la tecnomedicina.
Y este origen se sitúa a finales del siglo XVIII y principios del XIX con tres grandes debates: el debate básicamente sobre la bacteriología, es decir, sobre los gérmenes patógenos; el segundo, el gran debate sobre la patología celular; y el tercero, el gran debate sobre el origen de la medicación química de síntesis. Estos tres debates y lo que se produce a través de esos debates es lo que nos explica los fundamentos, la base —aparte de la cirugía—, la base de lo que entenderemos en el siglo XX por tecnomedicina o medicina ortodoxa. O sea, la medicina que se practica actualmente y que se tiene como la medicina correcta, que se yergue por encima de cualquier otra medicina como la única válida, digamos, sería esta.
Efectivamente, esto es un producto de esos tres grandes debates y, por lo tanto, hay que investigar esos tres debates. La tesis previa de esos debates es de que, en esos momentos, la medicina oficial está creando un nuevo paradigma médico. Está dejando atrás el paradigma de Hipócrates y está creando una nueva forma de entender y de practicar la medicina. Pero precisamente en estos momentos, estas grandes personalidades que van a realizar esta tarea se van a encontrar con contestación desde dentro mismo, de los mismos científicos y de las mismas universidades, que impugnarán los resultados de esos tres grandes debates.
Y los médicos y científicos que van a impugnar esos debates normalmente van a ser despedidos de la universidad, van a ser postergados también a nivel de literatura científica y, sobre todo, a través de la presión de los grandes complejos farmoquímicos que se inician ya en el siglo XIX. Hay dos grandes complejos farmoquímicos: que es la Hoechst, de Frankfurt am Main, y la Bayer, de Elberfeld y Leverkusen, que son los dos grandes complejos que van a mezclarse en estos debates y van a decantar la balanza en favor de los médicos que sostienen, por decirlo así, la tesis de la necesidad de una nueva medicina y de unos nuevos medicamentos.
Porque de alguna manera, ya en ese tiempo, las farmacéuticas ya habían entrado a financiar los estudios de medicina, las facultades de medicina, ¿no? Y habían, y tenían allí un representante dentro del claustro que decidía las materias también a cambio de eso. Bueno, había contactos, había contactos directos, sobre todo en las áreas de investigación. En las áreas de investigación, representantes de Bayer y de Hoechst AG sí que tenían con esos científicos un, por decirlo así, un conducto de discusión y ofrecían ya financiación para determinados experimentos. Por ejemplo, el caso clásico de Paul Ehrlich. Paul Ehrlich es el creador del primer medicamento de síntesis, el Salvarsán. El Salvarsán es el primer medicamento. ¿Qué hacía este medicamento? Es para combatir la sífilis de los varones, básicamente.
El Salvarsán, este medicamento es, en gran parte, financiado a nivel de laboratorio; hay una ayuda muy importante de la Hoechst AG. Y cuando Paul Ehrlich finaliza los estudios, los publica y hace las patentes, naturalmente es la Hoechst que tiene una prioridad para crear ese medicamento que él ha diseñado y lanzar las patentes y comercializarlo. Sí, hay que resaltar que, sorprendentemente, la casa Hoechst va a comercializar este primer medicamento de una forma prácticamente secreta, sin tener cien por cien la seguridad de que ese medicamento funciona. Todavía no habían terminado los análisis clínicos, dijéramos, ¿no? Las pruebas y todo. Se habían hecho algunas ya, pero totales no.
Ahora todavía se hace esto; de hecho, se comercializan muchos medicamentos que deberían ser probados en generaciones, no solamente unas pruebas de unas personas y ya está, sino ver las repercusiones que tiene en generaciones posteriores antes de comercializarlos y darlos por buenos, pero se comercializan igualmente, ¿no? Si bien, a ver, el caso de Paul Ehrlich es paradigmático porque es un caso de estudio para la medicina, porque es un caso que es el hombre que hace el primer medicamento sintético, de síntesis, que luego explicaremos qué es. Y lo hace creando por primera vez investigación animal en serio. De hecho, la gran investigación animal se inicia, o sea, a nivel fuerte, se inicia con él. Es decir, antes habían grupos de investigación, pero de los seiscientos seis ensayos clínicos durante cuatro años que él hace, utiliza cientos de animales, ¿no? Y de hecho, el movimiento animalista alemán se crea en parte, en parte, como reacción a esta creación del primer medicamento de síntesis, dijéramos.
Entonces, este medicamento es un medicamento que, como te he dicho, no se prueba del todo y es un medicamento que contiene arsénico, que es un peligro. Contiene la arsacetina. Es decir, la idea es: el microbio causante de la sífilis es el treponema, Treponema pallidum. Ehrlich lo que hace es se da cuenta que en una enfermedad de las aves de corral hay un germen que se parece mucho al Treponema pallidum, que se llama tripanosoma. Y que este tripanosoma reacciona fatal, es decir, o sea, es eliminado en parte gracias a preparados de arsénico. Entonces él aísla la sustancia arsacetina y la convierte en un medicamento contra la sífilis porque se da cuenta, a nivel de diseño, que se parece mucho el tripanosoma con el treponema.
Pero claro, al hacer la arsacetina, él aísla esa sustancia fuera de los compuestos de arsénico clásicos y automáticamente, cuando hace esto, desliga la arsacetina de miles de contactos que tiene con otras plantas y otras sustancias. Es una sustancia pura. Y él cree que esa sustancia pura es muy potente y que puede eliminar por isomorfia, porque se parece mucho, puede eliminar al treponema de la sífilis. Pero el resultado del medicamento es muy negativo, porque resulta que la arsacetina sí, sí, ataca al tripanosoma, pero ataca el riñón de los pacientes y hay muchas muertes y hay envenenamientos de riñón de la gente que toma el Salvarsán. Salvarsán es "arsénico que salva"; significa arsénico que va a salvarte la vida. Y lo que consigues es lo contrario, evidentemente.
Evidentemente. Entonces, este caso es un caso paradigmático, es el primero, es el origen de la química. O sea, a partir de Paul Ehrlich se termina la farmacopea. Antes, las farmacias hacían fórmulas magistrales; se termina la farmacopea y empieza la química en los medicamentos que conocemos hoy. La química industrial, digamos, ¿no? La química de síntesis. Se llama química de síntesis. Porque se aíslan sustancias que les interesan a los científicos y cortan sus conexiones con otras sustancias y las obtienen puras. Y esas sustancias son incorporadas en el medicamento automáticamente. Lo que hace la farmoquímica es hacer excipientes y, aparte de estos excipientes, colocar esta sustancia de síntesis. Que los excipientes pueden ser sacarosa y cosas así para que tengan buen sabor. Sí, pueden ser cositas así, con cosas añejas.
Pero bueno, esto es como... era la primera vez que se hacía, porque en la naturaleza todas estas sustancias siempre vienen asociadas con otras que se compensan y generan sinergias y así. Y cuando se hacía la medicina galénica o cualquier otra de las medicinas con preparados de plantas que se habían aplicado hasta entonces, siempre eran con todas las sustancias compensándose. Y esto era la primera vez que se hacía de una forma muy generalizada, ¿no? Sí, el ejemplo, el ejemplo clásico es lo que ocurre con las drogas. Vamos a ver, las drogas actuales —heroína, cocaína, etcétera, no las de diseño, no las sintéticas—, pero sí las clásicas, son conocidas en los pueblos indígenas como plantas sagradas. Las plantas sagradas utilizadas en farmacopea, es decir, con la planta, cociéndolas o comiéndolas, naturalmente llevan principios activos de la heroína, pero llevan otros principios que la moderan. Que la moderan y la que hacen que tú tomes una coca o mastiques una coca o tomes un principio de la "mon blumen" del opio o de la marihuana, y directamente hay una compensación entre sustancias y esas plantas, en un momento determinado, te pueden dar pues visiones, alucinógenos, pero no dañan la salud en directo en estas tomas cuando son de la naturaleza como plantas.
En cambio, lo que hace la química moderna de síntesis que creó Paul Ehrlich —nadie había hecho esto, él lo descubrió a base de la química a través de la química de Lavoisier y la tabla periódica de los elementos de Mendeléyev—, a través de esta idea de diseño de síntesis que él hace, Paul Ehrlich, se aíslan las sustancias base de la heroína y de la cocaína, y son estas sustancias desligadas las que matan, ¿entiendes? Sí, las que hacen daño realmente. Hacen daño. Es de sentido común. Y esta fórmula, estas fórmulas, esos sistemas que creó la química alemana a finales del siglo XIX son los que usan los narcos en Colombia. Los químicos que trabajan para los narcos siguen estas instrucciones de la química alemana de las casas Hoechst y Bayer de principios del siglo XX. ¿Me sigues, no?
Pero también las propias farmacéuticas que fabrican los medicamentos de síntesis que se están comercializando actualmente en la sanidad pública también los siguen, ¿no? Sí, no, las farmacéuticas no lo fabrican, lo fabrican los grandes complejos farmoquímicos. Eso, los farmoquímicos. Hay unos doce grandes complejos: Suiza, Alemania, Estados Unidos, Inglaterra, Procter & Gamble, etcétera. Hay de doce a catorce grandes complejos farmoquímicos que son los que fabrican estos medicamentos. Las farmacias solo lo venden, nada más, evidentemente, en este aspecto. Hay un inciso que hay que tener en cuenta: que estos grandes complejos farmoquímicos son los responsables de un treinta por ciento de la contaminación industrial y atmosférica de Europa. Para que te des una idea... por ejemplo, las farmoquímicas que se dedican básicamente a antibióticos. Y vamos a poner el ejemplo de Cataluña para poner un ejemplo clásico. En Cataluña hay dos o tres fábricas que se dedican a la fabricación de antibióticos, nada más, o básicamente. Una la tenemos al lado de aquí cerca, en Cardedeu, es la Gema. Estos grandes complejos farmoquímicos que fabrican antibióticos no contaminan al aire, pero sí contaminan en residuos. Son responsables del veinte por ciento casi de los residuos tóxicos que se fabrican en Cataluña.
Eso es una derivada, una derivada dentro de la ecología en la medicina. Bien, yo creo que con esto hemos clarificado el debate sobre la química de síntesis. Ahora otro día hay que entrar en los otros dos debates: en el debate de la bacteriología, que es el debate sobre el cólera y sobre, en este caso, la diabetes, etcétera; y el debate sobre la patología celular, que es el debate sobre el cáncer y sobre todos los problemas de los tumores, etcétera, etcétera. Esos otros debates son muy complejos. El que hemos explicado ya lo es, pero se puede explicar de una forma más clara. Paul Ehrlich recibió el Premio Nobel por conseguir el primer medicamento de síntesis. Y luego fue inmensamente rico porque se benefició enormemente de las patentes. Ahora, sin embargo, los pacientes atacados por el medicamento se reunieron y le hicieron un par de escraches; le insultaron a la salida de la universidad. Hay una historia en ese aspecto, ¿no? Pero él se convirtió en un hombre rico, evidentemente, y súper reconocido en el mundo con el Premio Nobel en 1904, si no recuerdo mal.
¿Y no hubo ningún médico, ningún profesional de la medicina que se opusiera a este tipo de experimentación porque viera claro que era peligroso en ese momento? Sí, sí, claro. Hubieron los médicos naturistas: el médico Heinrich Lahmann y hubo también Bircher-Benner. Bircher-Benner y Heinrich Lahmann se opusieron y escribieron artículos, etcétera, contra Paul Ehrlich básicamente, ¿no? Pero tenía mucha faena luchando contra Robert Koch y contra Pasteur, que era el problema de las infecciones. Sí, que era muy peligroso lo suyo. Sí, porque claro, el debate de Paul Ehrlich es un debate importante, pero el fundamental es la bacteriología y la patología celular, de la cual hablaremos en los próximos las próximas audiciones. En los otros dos debates explicaremos exactamente porque la contestación contra Ehrlich y contra Koch y contra Pasteur no vino nada más de médicos externos naturistas o médicos orientados a la medicina natural, sino que vino de alumnos de ellos. De ellos mismos. Ayudantes que se enfadaron con ellos. Ayudantes mismos que intentaron boicotear esto. Esto no se sabe, en la historia de la medicina nunca se dice. No se explica demasiado bien. No se explica que todos los grandes descubrimientos médicos han sido, casi todos, refutados por mismos médicos que han sido borrados de esta historia de la medicina.
Bueno, como ahora también se hace; ahora hace poco inhabilitaron a una pediatra porque recomendaba a las personas que encontraran una alternativa a las vacunas, porque se dio cuenta de lo que eran las vacunas. La han inhabilitado directamente. Sí, y a Ghislaine Lanctôt también, y en Alemania hay dos grandes publicaciones contra los medicamentos de médicos. El Dr. Shimansky; Shimansky también ha sido perseguido. Pero bueno, ahora ya estamos hablando del siglo XX-XXI, ¿no? Yo me estoy refiriendo al origen. Que desde el principio estamos así, vamos. Desde el principio. Y esto del origen, así como tú ahora eres capaz de decirme "hay una pediatra" o "la Ghislaine Lanctôt", sí, tal, esto porque lo sabemos ahora. O el Pamiès, ¿no?, por decirlo así. Los nombres de estos héroes de hace cien años no los sabemos. Claro. Los grandes médicos, por ejemplo, el discípulo más importante de Virchow, de Rudolf Virchow, el de la terapia del cáncer, Cohnheim. Este hombre luchó toda su vida contra su maestro. ¿Y a ti te suena Cohnheim? No. Pues ya está.
Muchas gracias por escucharme. Gracias por participar. Gracias por tus comentarios y sugerencias. Gracias por estar dándole sentido a Vida y Salud. Gracias a Octavi por la información que nos ha compartido en este episodio y por todos los años de incansable investigación y difusión de las verdades ocultas tras el velo de los intereses que están destrozando el mundo. Gracias también a Kirtan Flutes por la cesión de las melodías del programa. ¿Te gustaría mantenerte en contacto con las novedades de Vida y Salud? Pues suscríbete en vidayalud.es/suscripcion. Si quieres apoyar al podcast para que pueda tener una larga vida y aportar cada vez mejores contenidos, hazte mecenas en patreon.com/dianavaleria. Nos reencontramos la próxima semana para hablar de algunos cuidados que podemos darle al cuerpo desde la perspectiva de una osteópata miofascial. Bien, pues hasta pronto. Hasta pronto, Octavi. Muchas gracias. Hasta luego. Y por favor, sigue manteniéndote muy consciente de que si cedes tu responsabilidad, estás renunciando también a tus derechos y a tu libertad. Que pases muy buenos días y excelentes noches. Hasta la próxima.