65. Cómo es el parto natural, con Ortrud Lindemann
14 de noviembre, 2019
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Un acercamiento a cómo se enfoca un parto natural y por qué preferimos esta forma de dar a luz.Transcripción del episodio
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¡Hola! Aquí tienes la transcripción literal del audio, dividida en párrafos para facilitar su lectura:
Vida en Salud, episodio 65. ¿Cómo es el parto natural con Ortrud Lindemann? Ortrud es médico de familia. Ella se ha formado en Alemania, Reino Unido y Canadá, y durante muchos años ha estado asistiendo partos. Pero no cualquier tipo de partos. Ella ha atendido partos respetados, partos que empoderan a las mujeres para que ellas tengan libertad de decisión, libertad de movimiento, absoluta libertad hasta donde se puede y es seguro en ese parto.
Hoy nos explica qué tipo de apoyo recibe una mujer que opta por lo que se conoce como parto humanizado, o parto natural, parto respetuoso o respetado, parto sin violencia, parto con amor, incluso parto con placer o parto orgásmico. En definitiva, un parto que empodera a las mujeres y esto es un parto informado y consciente.
Te doy la bienvenida al podcast Vida en Salud, el podcast que te inspira a llevar una vida saludable. Esta propuesta es mi iniciativa y yo soy Diana Valerio. Nosotros apostamos por una visión de la salud en que tú eres el protagonista. Protagonista de tu salud y de tu vida, y eso te convierte en la persona más adecuada para cuidar de ti y nadie más que tú puede ser responsable de tu salud.
Y por esto hemos decidido ofrecerte información, conocimiento, inspiración y motivación que te acerquen a tener la capacidad de tomar las decisiones más acertadas sobre tu salud y la de quienes dependen de ti. Entendemos la salud desde un punto de vista muy amplio, así que no te extrañe encontrar por aquí información sobre los muchos aspectos que afectan a la vida y que no se suelen vincular con la salud, aunque para nosotros sí que lo están.
Las comadronas y nosotras, médicas y médicos, más que nada vigilamos que la fisiología del parto sea guardada. Quiere decir que todo esté dentro de los márgenes de la normalidad y de la fisiología. Pero esto es como una visión y un enfoque. Cuando vas al hospital vas a la casa del médico, por lo tanto estás fuera de tu casa y fuera de tu poder. Quien toma las decisiones son las comadronas y el médico.
Cuando estás en tu casa es tu casa, y el médico y la comadrona o la profesional de hecho adecuada para el parto en domicilio es la comadrona, tiene que adaptarse a las realidades, a las formas, a los olores, a los requisitos y recursos que tiene la mujer y utiliza para ella misma estar en su mejor momento.
Esto es una diferencia fundamental y para llegar donde he llegado he tenido que desaprender mucho de lo que aprendí en la universidad, porque la formación del médico habitualmente es para actuar, y el arte en la asistencia del parto es precisamente estar en la máxima presencia sin tener que actuar, sino guiar a la mujer y ayudarla para que ella vea exactamente qué más puede dar de ella como para relajarse, para abrir mejor, para empujar de otra manera, para que el bebé nazca con toda la normalidad y sano y muy despierto.
Esto para mí es el fundamento de la asistencia al parto respetado. Se ha acogido en un ambiente que le espera con amor. Cuando cambias el cóctel de las hormonas hacia la recepción, hacia la aceptación, las hormonas que se liberan más que nada son las hormonas que son las mismas hormonas que forman parte del cóctel de la felicidad.
Michel Odent habla de esto en un libro muy excepcionalmente, y me gustó mucho siempre su investigación, que la serotonina, que la oxitocina, que la endorfina son las hormonas que hacen la autopista hacia el amor. Por tanto, la receptividad de la mujer después de ver a su bebé como parte suya y recibirlo con amor depende mucho de cómo ella llega a conocerlo.
Y por tanto para mí es fundamental para el nacimiento y también para el acompañamiento y un camino hacia la creación de una medicina más respetuosa hacia una humanidad más humana. Para mí es fundamental que los que vienen detrás de nosotros sean recibidos desde el amor y no solo con toda la tecnología.
La seguridad del parto es importante. Un parto seguro es un parto que tiene como respaldo los hospitales, la aceptación por los hospitales, una buena colaboración con instituciones que a veces tengan recursos tecnológicos que en casa no disponemos de todos. Pero en los estudios recientes, incluso de Australia y otras partes del planeta, sale que el parto es igual de seguro, incluso un primer parto en domicilio que no en un hospital.
Y esto realmente nos hace cuestionar muchas de nuestras actuaciones. Como médicos tenemos que revisar nuestros protocolos en favor del empoderamiento de la mujer, en favor del nacimiento de unos bebés que desde el principio reciben el amor de su madre y su padre que estaban presentes en cada momento, y en favor de nosotros mismos, porque asistir un parto en estas condiciones realmente es un regalo de la vida misma.
O sea, el reembolso de nuestro trabajo, si lo valoráramos por horas, sería mínimo teniendo en cuenta todas las horas también que estamos de guardia, que estamos en la buena espera, que una persona tal vez ya está en casa con la familia, con la mujer, con el bebé, y la otra persona está esperando cuando se le necesita.
Son muchas semanas, muchas horas, muchas noches, navidades, fiestas, vacaciones. Pero quien ha asistido partos de forma respetuosa y natural y ha trabajado en equipos que logran siempre llegar a la armonía de la colaboración entre la comadrona, que es la especialista del parto en domicilio, y otras partes del equipo, que pueden ser la pediatra, la ginecóloga, yo que soy médico de familia, doulas, otras personas, mujeres habitualmente, pero también hay hombres super valientes y super buenos que se dedican a esto a tiempo pleno.
Quien ha podido colaborar y luchar por la armonía en la colaboración con varios miembros del equipo sabe que el premio es un bebé sano, una familia sana y feliz. Y mirando para atrás veo que tenemos muchas menos separaciones de las familias, tenemos muchos meses más de lactancia materna a demanda, tenemos menos patologías, tenemos activación de los recursos de la mujer.
Y esto me pone en un lugar de estar muy contenta con mi trabajo, con mi tarea, con las muchas noches en la buena espera y a veces ni la familia ni los amigos te lo comprenden del todo. Es verdad. Es aquí encima mío está un gato. Michel Odent ha hecho un estudio sobre la presencia de gatos en los partos. Relajan y por tanto hay un mejor birth outcome, quiere decir que los bebés nacen más sanos porque la mujer está más calmada, por tanto con más facilidad va a abrir el cuello uterino.
O sea, hay una relación entre un buen parto y una comadrona que hace tricotado, porque la comadrona está tranquila y contenta, la mujer ve la cara de una comadrona que está relajada y por tanto se relaja con más facilidad. Tú aquí ves una gata, esta gata es de mi pequeña república libre, el ministerio de la relajación y la valoración.
Uno de los argumentos que se dan para defender que el parto en el hospital es más seguro que en casa, como se ha hecho tradicionalmente siempre, es que hay menos muertes de neonatos ahora que antes. Los estudios recientes realmente están hablando de que si tenemos a mujeres y a familias con bajo riesgo, tanto económicamente, socialmente como físicamente, los partos asistidos de forma natural tienen igual o mejor supervivencia.
Pero no solamente esto, sino bebés más sanos, mujeres más sanas. Acabo de recibir unos estudios hechos por unas mujeres en Australia que han valorado un número importante de mujeres que lo pone de manifiesto. Otro colectivo que ya ponía de manifiesto que el segundo parto está igual o más seguro en domicilio que no en un hospital son las comadronas en Holanda, el colectivo de comadronas en Holanda.
Esto es un estudio ya que se presentó a la OMS hace años y lo sabíamos todos. En Barcelona se está haciendo una recolección de todos los datos de mujeres que paren en casa, de bebés que nacen en casa, y parece favorable en este mismo sentido que nombraron antes el estudio de Australia y de Holanda también. Y no me sorprende porque las profesionales que trabajamos con partos en domicilio son profesionales muy bien formadas, con una formación extra para respetar la fisiología del nacimiento y del parto.
Las dos cosas están súper bien preparadas y altamente motivadas. Y esto es una parte importante. Y las mujeres que deciden para un parto activo, un parto que ellos deciden, estas mujeres también tienen otra motivación, tienen otra colaboración y la clave está en la preparación hacia el parto. Quiere decir conocer las mujeres, las familias, conocer el lugar, saber dónde cada persona tiene su bloqueo, su parte difícil, haberlo trabajado en muchos o pocos encuentros en el embarazo, dependiendo, tanto a nivel psicológico, a nivel emocional, a nivel físico para liberar los caminos antes del momento del parto y nacimiento.
O sea que vosotros los que atendéis partos domésticos, partos familiares, hacéis un trabajo que dura casi la totalidad del embarazo y posteriormente también. Depende de cuándo nos contacta la mujer. Hay varios, pero si te contactan al principio del embarazo dura todo el embarazo. Esto es fantástico, sí, sí. Nos encontramos de forma regular, sobre todo para contrastar las opiniones de personas que miran a la embarazada desde el miedo, y traducimos los valores de la analítica de sangre, también a los signos que envía un cuerpo, explicamos qué es lo que hay y de esta manera la mujer participa activamente en su propio cuerpo, en la salud, en las decisiones que se tienen que tomar.
Ofrecemos todo tipo de control y de información. O sea, una mujer que pare en casa con un equipo como el vuestro va a un parto completamente informada sabiendo incluso siendo primeriza, sabiendo más o menos a qué se enfrenta. Nunca lo sabes porque un primer parto es un primer parto, pero sí, es muy diferente que cuando te atienden en un hospital que no sabes normalmente una primeriza va sencillamente con miedo y ya está.
Esto es la parte más grande del trabajo, es quitar miedos. Es, o sea, de todo lo que hago día y noche, lo más importante es quitar miedos. Explicar, dar información, hacer participar en las decisiones que se tienen que tomar y siempre estar abierto a todas las posibilidades que tenemos para que salga todo bien tanto para la familia, para el bebé que tiene que nacer que es el centro de nuestra atención, como para nosotras también.
O sea, nosotras estamos contentas cuando todo haya salido bien. ¿Y qué piensas de la oxitocina, de la oxitocina en vena y de la epidural que son digamos las dos prácticas que se llevan a cabo de forma protocolaria, sistemática en un hospital? Vale. La epidural es una técnica excelente de última generación, o sea solamente en este país existe unos 30 años más o menos, no más.
Y es excelente para la mujer que lo necesita. Ahora bien, en un estudio en el Instituto Karolinska en Suecia han relacionado los bebés que luego van a ser jóvenes adultos más inclinados a tomar drogas cuando su parto ha sido drogado, para decirlo así. Esto suena muy crudo y es mucho más fino el estudio, pero básicamente viene a decir esto.
Quiere decir como cualquier medicación intentamos de evitar esta medicación siempre cuando se puede y cuando la mujer está dispuesta a aceptar otras maneras de transformar el dolor en amor, que es el trabajo principal de la mujer y de la comadrona que le acompaña. La oxitocina es un medicamento que es de las propias hormonas del organismo y se administra de forma regular cuando se ha dado la epidural casi siempre porque la epidural baja el nivel de las contracciones, quiere decir ni son tan frecuentes ni tan fuertes.
Y el cuerpo se duerme y no puede producir tanta oxitocina. Por tanto necesitamos este medicamento si tenemos otras intervenciones. Si no las tenemos, hay muchas maneras para estimular de forma natural que la mujer tenga más oxitocina y por tanto se le acentúan, se le hacen más fuertes sus contracciones nuevamente, si fuera necesario.
Si fuera necesario absolutamente y solo, por ejemplo, la influencia de la luz es muy importante para que la mujer tenga más o menos oxitocina. La presencia del miedo frena a la excreción, quiere decir a la disponibilidad de la oxitocina en la sangre. Entrar en una situación de emergencia frena a la excreción, quiere decir la disponibilidad de oxitocina en sangre.
Todo esto son equilibrios de hormonas que están estudiados desde hace mucho tiempo y sabemos que con más naturalidad, con menos luz, con menos interferencias, con menos personas presentes, una mujer se le permite parir a su ritmo, en su lugar y de su manera, hay más oxitocina en esta mujer y por tanto el parto tiene lo que justamente necesita para que nazca bien este bebé en la mayoría de casos.
Si no es así, para eso están las comadronas y el personal sanitario como para reconocer el límite y por tanto disponer de esta hormona excelente también en ampollas como para ayudar en un momento que la mujer se ha cansado mucho por otras causas para ayudarle con una inyección tanto intramuscular como endovenosa a una parturienta.
O sea que en casa también lo podríais hacer. Llevamos todos los medicamentos que se utilizan para los partos a domicilio igualmente y solamente en casos muy excepcionales se les tiene que administrar. Vuelvo a decir hay muchas maneras de estimular la presencia de la oxitocina en una mujer y agotamos primero casi siempre todas las demás maneras, caminos, recursos para que la mujer tenga las contracciones no que le superan, porque un exceso de oxitocina número uno tiene efectos secundarios a largo plazo estudiados por el mismo doctor Michel Odent, y número dos a veces son contracciones que le superan a su posibilidad de respiración, de compensar, de transformar y por tanto tenemos que ir con muchísimo cuidado.
Y bueno, otra cosa que quisiera también que nos contaras es porque hay un algo que se habla mucho también que es el parto orgásmico. El primer ginecólogo de hecho hombre que lo presentó en un congreso de Atenas hace muchísimo tiempo, hace más de 20 años, era Max Progh y lo presentó en Atenas y tenía vídeos. Y estos vídeos hicieron dieron la vuelta al mundo.
Yo he conocido mujeres que han podido vivir un orgasmo durante el trabajo del parto en el mismo expulsivo y la verdad que han sido momentos que todo el mundo se va muy para adentro para permitir a la mujer de vivir en toda su plenitud, y el orgasmo es de lo más pletórico que ella lo puede vivir la salida de su bebé. Es posible, lo fomentamos, invitamos a la mujer de transformar el dolor en amor y en placer.
Hay mujeres que lo buscan, que lo preguntan, la gran mayoría de mujeres lo encuentran y se alegran y a veces lo comparten con nosotras. Y esto es un regalo más, no solamente el parto sano, el parto seguro, el parto que nos pone a todos felices y contentos, sino el parto placentero. Esto es algo que algunas mujeres logran y es una maravilla. Un bonus track. Sí. Muy bien, sí, pero está muy bien, yo creo que esto es natural, es lo natural. Es una de las posibilidades que tienen las mujeres en las situaciones que nunca te lo esperas.
Y ya para terminar, ¿tú qué le dirías a una chica que está embarazada y va a enfrentarse a su primer parto y ha decidido, bueno, no ha decidido todavía qué va a hacer, no?, pero sí está condicionada por un colectivo muy concreto porque es como que a parirse tiene que ir a parir al hospital. Yo le diría que lo más importante para mí es donde ella se siente mejor atendida, más segura y más en armonía con su forma de vivir, con su forma de sentir y con la profesional o las profesionales que ella va conociendo y busque su camino, busque su lugar, busque su manera.
Y hasta entonces yo le voy a dar toda la información necesaria para que ella pueda elegir libremente. Para mí uno de los logros más importantes de nuestros tiempos es la posibilidad de la libertad. Libertad de elección, libertad de movimiento, libertad de tomar decisiones la mujer por encima de todos a su alrededor y luego encontrar la persona. Para mí el parto natural es seguro cuando hay profesionales adecuadas, quiere decir comadrona y o médico y o otra persona que sabe asistir partos y sabe de la fisiología de los partos y sus limitaciones, que se busque el equipo, la persona que le pueda acompañar en este camino.
Porque para mí es importante su decisión, pero es importante también la valoración, el beneplácito de la persona quien le acompaña a este parto. Para mí es muy importante que exista una situación de compenetración, de confianza, un aire que permite que todos estén como a gusto con las decisiones que se vayan tomando tanto al nivel fisiológico, al nivel físico, al nivel médico, emocional, mental y hasta espiritual. Para mí es muy importante que la mujer siente que sean sus deseos los que sean, que sean como mínimo escuchados y que si no puede ser que se le dé una muy buena respuesta de por qué no puede ser una cosa o la otra.
Tienes los enlaces a los diferentes recursos que hemos hablado por aquí en las notas del programa. Muchas gracias por escucharme. Gracias por participar. Gracias por tus comentarios y sugerencias. Gracias por tus likes. Gracias por compartir los episodios de Vida en Salud. Gracias por estar dándole sentido a este programa. Gracias a Ortrud por el conocimiento que ha compartido con nosotros y por todos los años de asistencia a mujeres que han querido recibir a sus hijos con un abrazo más humano y menos tecnológico mediante un parto más empoderado y más respetuoso.
Gracias también a Kitflus por la cesión de las melodías del programa. ¿Te gustaría mantenerte en contacto con las novedades de Vida en Salud? Pues suscríbete en vidaensalud.es/suscripcion. ¿Quieres apoyar al podcast para que pueda tener una larga vida y aportar cada vez mejores contenidos? Hazte mecenas en patreon.com/dianavalerio. Nos reencontramos hablando con una persona muy especial para mí, porque es el máximo responsable de que hoy puedas estar siguiendo este programa. Y no te olvides de mantener la conciencia de que si cedes tu responsabilidad estás renunciando a tus derechos y a tu libertad. Que pases muy buenos días y excelentes noches. Hasta la próxima.