67. Cuidar a nuestras mascotas. Perros y gatos. Con Diana Valeria
28 de noviembre, 2019
📬 ¿Te gusta este podcast? Suscríbete a la Newsletter y obtén ofertas especiales
Hace ya unos cuantos meses que María Josep me solicitó un episodio sobre el cuidado de nuestras mascotas. Y hoy voy a abordar generalidades sobre el cuidado de perros y gatos, que son las mascotas que más solemos escoger.Transcripción del episodio
Leer transcripción completa
Esta es la transcripción literal del audio, organizada en párrafos para facilitar su lectura:
**Vida en salud, episodio 67.**
Hace ya unos cuantos meses que María Josep me solicitó un episodio sobre el cuidado de nuestras mascotas. Hoy voy a abordar generalidades sobre el cuidado de perros y gatos, que son las mascotas que más solemos tener y, además, las que yo más conozco también.
Te doy la bienvenida al podcast Vida en Salud, el podcast que te inspira a llevar una vida saludable. Esta propuesta es mi iniciativa y yo soy Diana Valeria. Nosotros tenemos una forma diferente de entender y vivir la salud. Apostamos por una visión en que tú eres protagonista, protagonista de tu salud y de tu vida. Esto te convierte en la persona más adecuada para cuidar de ti y nadie sino tú debe hacerlo. Para esto, te ofrecemos información, conocimiento, inspiración y motivación que te acerquen a ser capaz de tomar las decisiones más acertadas sobre tu salud y la de quienes dependen de ti. Tenemos un punto de vista muy amplio de la salud, así que no te extrañe encontrar por aquí información sobre los muchos aspectos que afectan a la vida y que no se suelen vincular con la salud, aunque para nosotros sí que lo están.
¿Por qué es que tenemos mascotas? Bueno, pues cada cual tendrá sus motivos, pero hay algunos que son bastante comunes a todos nosotros. Invitamos a algunos animales a vivir con nosotros porque necesitamos algo de ellos, incluso si los recogemos de una protectora o de una perrera, lo hacemos porque necesitamos de ellos, ya sea compañía, su cariño, su reconocimiento, volcar nuestra atención o nuestros instintos paternales o maternales en alguien, o simplemente porque cumplen alguna función para nosotros, como los caballos, por ejemplo, o incluso los gatos en el campo, que mantienen a los ratones alejados de la casa.
¿Te has preguntado alguna vez qué es lo que pueden necesitar ellos de nosotros? Seguramente sí que lo has hecho. El caso es, ¿te estás respondiendo coherente y honestamente? Ahí lo dejo. Bueno, yo pienso que tal vez lo que más necesitan ellos es respeto, respeto a su particular naturaleza. Lo más importante, creo yo, a tener en cuenta de las necesidades de los animales de compañía es que no son personas, que ellos no viven las cosas como nosotros y que no sienten como nosotros. Y creo que para respetarles es necesario comprenderles. Ellos tienen otra forma de expresarse, otra forma de vivir y otras prioridades.
Por ejemplo, los perros tienen raíz común con los lobos y los gatos son felinos. Ellos sienten como tales y lo que podemos llamar su memoria hipotalámica hace que sientan los acontecimientos igual que sus ancestros los sentían. Por eso, el carácter, comportamiento y forma de vida de los lobos en su hábitat natural nos ayudan a comprender las necesidades naturales de los perros. Los lobos viven en manada y los perros llevan en sus genes esa forma de vivir y sentir su comunidad. Por eso un perro vive a sus amos como su familia; la familia que lo acoge es su manada. El perro se siente muy vulnerable si no forma parte de una manada. La manada le apoya, le protege y le cuida. Y los perros, a su vez, cuidan muchísimo a su manada, protegen a los más débiles y buscan la manera de hacer las cosas de forma que todos tengan las necesidades cubiertas y no corran ningún peligro.
Por otro lado, su forma de entender las relaciones es extremadamente jerárquica, incluso para los de razas con ejemplares de menor tamaño, los que no levantan un palmo del suelo, digamos. Ellos necesitan un referente, un macho alfa, y lo buscarán hasta encontrarlo. Si no lo encuentran, ellos pueden tomar ese papel y tomarán las decisiones por ti. Esto se convertirá en un problema de verdad porque ningún perro de compañía está capacitado para tomar las decisiones que afectan a un humano, esto como norma general. Será un perro desobediente y te supondrá un problema llevar una vida social satisfactoria con él. Tendrás que aislarlo, dejarlo en casa cuando te reúnas con tus amistades y durante los paseos puede generarte problemas también. Créeme si te digo que es mejor que el papel de macho alfa lo cojas tú y, además, el perro va a aceptar esto encantado.
Los perros son animales altamente relacionales y necesitan de ti eso: que te relaciones con ellos y que les facilites la posibilidad de relacionarse con otros perros. Incluso disfrutan relacionándose con animales de otras razas, claro que después de un proceso de adaptación. Para relacionarte con ellos tendrás que tener en cuenta sus preferencias, la forma en que ellos interactúan y qué cosas disfrutan. Tienen un lenguaje corporal muy amplio y observándole puedes conocer mucho sobre él. Te dejo una guía de las actitudes corporales más comunes de los perros en las notas del programa: vidaensalud.es/podcast/67.
Y lo que más disfruta tu perro es jugar contigo y, sobre todo, que le plantees retos. Los retos que más disfrutará este peculiar amigo tuyo son los que le acerquen a estrechar la relación con su familia, tu familia, contigo. Los juegos educativos son los mejores porque el resultado de este entrenamiento tiene como consecuencia una mayor integración del perro con la familia. Y esto le va a encantar, esto es lo que adora un perro: sentirse parte de esa manada. Enseñarle las pautas de educación básicas es lo mínimo que deberías hacer por él, por ti y por toda la manada de la que tú y él formáis parte. Si lo educas de esta manera, la relación será satisfactoria para todos y los vínculos serán todo lo estrechos que necesita el perro para sentirse seguro.
Pues puedes enseñarle a obedecer órdenes sencillas como, por ejemplo: *échate*, para que se estire sobre el suelo u otra superficie; *siéntate*, para que se siente donde tú le indiques; *levántate*, para que se levante, claro; *ven*, para que se acerque a ti cuando quieres que se aleje de una situación concreta o lo quieres cerca de ti; *junto*, para que camine junto a ti o sencillamente se coloque a tu lado y se mantenga alerta; *quieto*, para que se quede quieto sea cual sea la actividad que esté haciendo (esta tal vez es la orden más difícil de conseguir); *muy bien*, es muy importante, estas son palabras de premio que le dices con reconocimiento y cariño y pueden ir acompañadas de un juguete, algo de comida o una chuche. También es interesante que tenga una orden que le libere de cualquier otra orden que le hayas dado anteriormente, que puede ser algo como *ya* u *okay*. Por ejemplo, si le has dicho *siéntate* o *junto* y le dices *ya*, sabe que ya no necesitas que esté junto a ti, por ejemplo, o sabe que ya se puede levantar.
Este sería el primer paso y que no te sepa para nada mal darle órdenes a tu perro; a él le hará feliz obedecerte y que le dediques esta atención. Dentro de estos juegos, lo más importante es el contacto visual, que tú le mires a los ojos, pero es muy importante que él te devuelva la mirada, que os miréis. Así que no debes dar los juegos por concluidos si no se ha establecido el contacto visual. Si estás jugando a que aprenda a dejar lo que tiene entre manos, por decirlo de alguna manera, para obedecer la orden *ven*, por ejemplo, tiene que haber un momento en que vuestros ojos estén en contacto; si no, el juego no está completo.
Cuando el perro ha cumplido la orden, siempre le das un premio. El premio puede ser una chuche, galletititas para perros, trozos de jamón de jamón dulce, cosas así, pero también puede ser un juguete, una caricia, amables palabras de cariño y reconocimiento acompañadas de una profunda mirada. Todo esto también son premios para ellos. Es importante que tengas en cuenta que las órdenes que le das no han de generar confusión en él. Así que si su nombre es muy parecido al de una orden, cambia el idioma con que le das las órdenes: usa el inglés, el francés o cualquiera de las lenguas que tenemos en España o las que haya en tu país, las de tu comunidad. Por ejemplo, si le has puesto "Ben" a tu perro, tendrás que usar otro idioma o lengua que no sea el español para darle órdenes porque no podrás decirle "ven" sin que se confunda. Tendrás que decirle "come". Si le has puesto "Kiss", no podrás darle órdenes en inglés porque es demasiado parecido a "sit".
Conseguir que tu amigo perruno obedezca tus órdenes lleva tiempo. Has de intentarlo una y otra vez para que él entienda las reglas de cada juego. Así que las primeras veces, si no lo consigue, has de saber que es totalmente normal. Insiste, continúa proponiéndole los mismos juegos hasta que él los entienda y juegue con las mismas reglas que tú. Si haces esto, disfrutarás de la compañía de un perro cariñoso, despierto, motivado y atento a ti. Y te aseguro que esta es la mejor compañía del mundo.
El ejercicio es imprescindible para su equilibrio. Los perros necesitan hacer mucho ejercicio: moverse, correr y cansarse. El ejercicio va a evitar que tu perro tenga problemas de conducta. Él necesita cansarse y mantenerse activo tanto física como mentalmente. Si esto falta, el perro sufrirá ansiedad y estrés, se sentirá inseguro y esto afectará su comportamiento. Que le pasees y camine contigo no es suficiente para él, por eso es importante introducir los juegos. Así que no debes ignorar esta necesidad y llevártelo a correr y a jugar en el exterior cada día. Puedes plantearle juegos de complicidad, plantearle retos en que tenga que hacer cosas para ti, cosas como por ejemplo pasar por entre tus piernas medio abiertas, caminar a tu lado mientras tú vas cambiando de dirección (incluso caminando hacia atrás), esconderos juntos de un tercero imaginario como si fuerais espías o simplemente tirarle una pelota o un palo y que te lo devuelva cuando tú se lo pidas o que lo deje donde tú le digas.
Todos estos juegos estimularán su inteligencia y afianzarán el vínculo entre vosotros. El perro necesita retos mentales, retos a su inteligencia. Esto es lo que más le gusta y le relaja. Por eso añadimos la complicación de que tenga que darte la pelota en un momento específico o dejarla en un lugar específico. Todo esto lo conseguirás a base de premios, que ya te he comentado cuáles pueden ser, y aprovecho para comentarte que si optas por comida, tienen que ser cosas que se consuman rápidamente. No le des un hueso para roer durante los entrenamientos; los premios son un recurso, la atención ha de estar centrada en el entrenamiento.
Si por lo que sea no puedes salir con él, podéis hacer ejercicios en casa, ejercicios simples como por ejemplo ordenarle que se siente y se levante una y otra vez o que se estire y se levante una y otra vez o que pase entre tus piernas. Otros ejercicios que son muy buenos tanto para el interior como para el exterior son los ejercicios de olfato. Es tan sencillo como esconderle comida, chuches, granitos de pienso o galletas para que la encuentre o tirarla por el suelo y apagar la luz para que vaya encontrándola. También puedes usar juguetes para perros. Por supuestísimo que un perro ha de tener muy claro dónde puede y ha de hacer sus necesidades, de forma que no entorpezca la marcha cotidiana de una casa. Si no le educas en este sentido, vas a exponerle a un sufrimiento crónico innecesario. Hay muchos más juegos y pautas para perros. Si te interesa este tema, házmelo saber por el canal que te sea más cómodo y profundizaremos más en esto.
Hablemos de los gatos. Estos hermosos, elegantes y reservados animalitos. Ellos son tal vez la mascota más limpia que podrás tener nunca. A un gato no es necesario enseñarle dónde ha de hacer sus necesidades; con que le pongas una caja de arena por la zona en que ellos suelen estar, enseguida empezarán a usarla. Solo has de poner atención a que la caja de arena esté alejada del lugar donde les sirves la comida. Ellos detestan la suciedad y por ello se ocupan de mantener los espacios y a sí mismos muy limpios. Detestan los areneros sucios y tu gato se molestará mucho contigo si no lo mantienes limpio.
Utilizan las uñas para todo. Les gusta estirarse enganchando las uñas a una superficie rugosa y tirando de todo su cuerpo en dirección contraria. También les gusta colgarse de las uñas, sobre todo de pequeños. Se agarran con las uñas a un sitio elevado y suspenden su cuerpo balanceándolo. Les encanta ver todo desde arriba, forma parte de su instinto felino. Tal vez te suene haber visto fotos de tigres y panteras descansando plácidamente sobre la rama de un árbol o la pantera del Libro de la Selva, la amiga de Mowgli, siempre estaba en una rama de un árbol. Entonces, si vives en un piso con uno o más gatos, les harás felices si les montas estructuras a las que puedan trepar y quedarse descansando allá arriba. Puedes usar cajas de fruta o cajones de madera reciclados para construir refugios elevados colgados de las paredes o incluso del techo, poner estanterías accesibles para ellos o torres con distintos niveles como las que venden ya construidas en las tiendas de productos para mascotas. Yo te recomiendo que construyas tú las estructuras para tus gatos; las que puedes encontrar en los comercios especializados son bastante endebles y se rompen enseguida. Vi una vez un pasillo para gatos que se extendía por la pared justo debajo del techo de una casa, casi como una montaña rusa con rincones en las esquinas y espacios en los que hacer paradas, subían y bajaban, y seguro que los gatos que vivían en esa casa debían estar encantados de su hogar. Lo buscaré e intentaré ponerlo en las notas del programa para que lo veas.
Para un gato, la casa donde vive es su casa, no la tuya. Son animales muy territoriales y para un gato, la casa donde vive es su casa, no la tuya, no: la suya. Y tú eres un miembro más de su comunidad felina. Son muy individuales y suelen pasar muchas horas durmiendo, bueno, dormitando, porque siempre tienen algo de atención puesta en la alerta. El gato es un depredador y como tal nunca baja la guardia. Los gatos adultos son muy territoriales y rutinarios; cualquier pequeño cambio en su rutina les genera unos altos niveles de estrés. Tienden a marcar todo el espacio que consideran su territorio con arañazos, incluso con orines.
Una cosa que es útil que sepas es que los gatos tienen unas glándulas en las mejillas, justo encima de las mandíbulas, que segregan una hormona que les relaja. Entonces, si te fijas, a ellos les gusta frotar su cara contra ti, contra tus piernas, contra los muebles de la casa, y esto es porque así estimulan la secreción de esta hormona e impregnan con ella todo el espacio y a ti mismo. Esto de alguna manera lo hacen para demostrar que es su territorio, que tú eres su dueño (porque para ellos tú eres suyo, no ellos son tuyos) y también es un recurso que puedes utilizar cuando el gato está estresado: puedes intentar cogerlo y acariciarlo en esta zona, en la mejilla, para que segregue esta hormona y se calme. También tienden a marcar todo el espacio que consideran su territorio con arañazos, incluso con orines. Esto lo hacen los gatos machos, sobre todo cuando están en celo o cuando están estresados, cuando tienen miedo y se sienten inseguros. Durante el celo, las hembras están muy quejosas y lloriquean si no pueden salir a buscar un novio. Los gatos se escapan de las casas para salir a ligar; es por esto que está tan extendida la costumbre de esterilizarlos, porque es más fácil que tengan una conducta equilibrada para convivir con nosotros. Bueno, por esto y porque tienden a criar muchísimo: una gata puede criar a partir de la edad de un año dos veces al año y en cada camada tendrá por lo menos cuatro gatitos.
Hay un estudio científico muy curioso que determina que la personalidad de los gatos es diferente dependiendo del color y del largo del pelaje. Este estudio dice que los gatos de pelo largo son más tranquilos y cariñosos, aceptan muy bien las caricias y no son demasiado activos; son gatos de arrullar, comer y dormir. En cambio, los de pelo corto parece que son más activos, curiosos, inteligentes, ingeniosos y juguetones. También este estudio le atribuye diferencias de comportamiento entre los diferentes colores que tienen los gatos. La historia de los gatos negros es muy curiosa: ellos fueron los preferidos de los egipcios, que los elevaron a la categoría de dioses, y en la Edad Media se los demonizó, eran hijos del diablo. Pero aún así, a pesar de los caprichos del ser humano, los gatos negros parece ser que son los de mejor carácter: son muy tímidos y reservados, por lo que cuesta ganarse su confianza, pero cuando la ganas tienes un amigo fiel y cariñoso.
De los gatos rubios o rojos o naranjas, como quieras decirles, el estudio dice que son los más ariscos y con peor carácter. Los gatos blancos tienen fama de ser los menos confiables porque parece ser que son algo agresivos con los extraños, aunque son muy fieles con las personas en quien confían y son muy amables y cariñosos con su familia humana, disfrutan de estar encima de la cama. Pero son biológicamente muy delicados: pueden tener sordera congénita y todo tipo de problemas de visión, así como trastornos de la piel. Los gatos grises son traviesos, divertidos y cariñosos; se dejan manipular y acariciar. Se dice que son intensos y emocionales y les encanta jugar. Los gatos marrones son elegantes y sofisticados, nada torpes, y les gusta ser el centro de atención especialmente. Los gatos tipo siameses, que también son marrones, son honestos, asertivos y los más habladores, o sea, los que más establecen conversaciones contigo. Los gatitos bicolor son los más distantes, aunque pueden ser muy cariñosos: toleran tus caricias y abrazos pero por un corto espacio de tiempo y enseguida quieren salir huyendo de tus mimos. Los atigrados mantienen su naturaleza de cazador muy acusada: son curiosos y les encanta explorarlo todo. Los blancos y negros son ingeniosos, cariñosos e inteligentes. Los blancos y grises son traviesos pero tan tiernos. Los gatos tricolores suelen no ser gatos, sino gatas; se dice de ellas que son más independientes y curiosas, auténticas exploradoras que suelen necesitar mucho espacio entre tú y ellas, aunque pueden tener momentos de profunda comunión contigo y estar muy cariñosas. Son sorprendentemente variables; su personalidad no es estable ni predecible. Como dato curioso, en Japón se cree que las gatas tricolor traen buena suerte a sus dueños.
Estas son algunas líneas generales que te pueden ayudar a comprender mejor por qué tu gato se comporta como lo hace. Pero la verdad es que cada gato es único y tiene su propia personalidad, aunque seguramente estos rasgos comunes son acertados. Aún así podemos decir que, en general, el carácter de los gatos es muy complejo y los humanos sabemos poco sobre él. Ellos también necesitan juegos y aunque no necesitan estrechar la relación contigo como un perro, es una muy buena forma de ganarnos su confianza. A los gatos, en general, lo que les interesa es cazar o dormir, así que los juegos que van a despertar su atención serán los que les permitan desarrollar las habilidades para la caza.
El gato, nos guste o no, es un animal carnívoro. Su naturaleza es carnívora, su fisiología está concebida para cazar, devorar y digerir carne de otros animales. Así que la carne, las vísceras y los huesos son su alimento fisiológico; es lo que necesitan comer. Sus jugos gástricos son muy ácidos y necesitan carne, vísceras y huesos. Si les das verduras y cereales o frutas, ese ácido, en lugar de atacar a la carne de su estómago, atacará a su estómago mismo y estarás causando un problema de salud. Los lobos son carnívoros, pero los perros adiestrados para convivir con el hombre no tienen esta característica tan marcada. Nuestras mascotas perrunas son carroñeras en realidad; se han acostumbrado a comer sobras. No obstante, cuando les das una buena comida de carne y vísceras bien balanceada, además de recibirla con muchísima alegría y disfrutarla con muchísimo placer, se mantienen más relajados, se reduce la ansiedad y su conducta mejora.
Por eso nosotros les damos pienso solamente una vez al día o una vez cada dos días. En casa les preparamos una cazuela de comida una vez a la semana, luego la envasamos en porciones individuales y las guardamos en el congelador, tanto para los gatos como para los perros. En este preparado ponemos carne de vacuno picada, pechuga de pollo troceada, hígados y corazones de pollo o cordero (estos son muy importantes). También ponemos verdura en menor proporción; solemos usar zanahoria o calabaza o patata, porque otras verduras pueden ser tóxicas para los gatos. También ponemos un poco de fruta y un par de huevos crudos. Las verduras han de estar bien cocidas, pero todo lo demás ha de ser prácticamente crudo, sobre todo las vísceras, los hígados y corazones y riñones y así, porque la taurina que contienen es muy importante en la dieta de los gatos y se descompone con el calor, así que si la cocinas la eliminas. También de vez en cuando les damos trocitos de cuello de pollo o de gallina, alitas o carcasa de pollo, o sardinas o boquerones enteros, todo crudo. Esto es muy importante porque esto se lo damos para que obtengan calcio y minerales de los huesos. Los huesos en crudo los pueden trocear, masticar, pero si están cocinados se astillan y pueden herirles. Por eso, tanto a los perros como a los gatos les tienes que dar los huesos crudos, nunca cocinados.
La carne cruda a un perro hay que dársela con medida: si le damos demasiada va a despertar el instinto salvaje en él y va a ser mucho más difícil que nos obedezca; puede activar problemas de conducta y exponerse a riesgos innecesarios. También les damos trocitos de jamón en dulce, queso fresco, yogur o kéfir; les encanta, les gusta mucho. Pero no se lo puedes dar muy seguido porque se cansan de esto, no necesitan mucha cantidad de lácteos. Es la única forma en que los gatos pueden tomar la leche: fermentada, en forma de queso, yogur o kéfir.
Bueno, hay mucho más que podríamos decir sobre la alimentación de gatos y perros, sobre los juegos y el adiestramiento de los perros, sobre las necesidades de los gatos. Pero bien, como ya he dicho, si os interesa especialmente el tema, me lo decís por correo, por WhatsApp, en el formulario de la web, por Messenger, por donde te sea más cómodo y seguiremos profundizando en este tema. Te dejo todos estos recursos que te he dicho en las notas del programa en vidaensalud.es/podcast/67. Y muchas gracias por escucharnos, gracias por participar, por tus sugerencias, por tus likes y comentarios, por compartir los episodios del podcast. Gracias por estar dándole sentido a Vida en Salud. Muchas gracias a todos los educadores caninos que han puesto esta información al alcance de todos. De hecho, yo había intentado que este episodio lo grabara un vecino que es uno de los mejores entrenadores caninos y gatunos que hay en todo el mundo hispanoamericano, pero parece que no le apetece mucho salir en el podcast. Gracias también a KitFlus por la cesión de las melodías del programa.
¿Te gustaría mantenerte en contacto con las novedades de Vida en Salud? Pues suscríbete en vidaensalud.es/suscripcion, donde recibirás todas las historias que te cuento a través de mi newsletter que te pueden ayudar a gestionar mejor tu salud en todas las dimensiones que contemplamos aquí. No reencontramos hablando de nuestro árbol genealógico con Mireia Nieto, de "tataranietos", que nos contará sobre la importancia que tiene en nuestras vidas y sobre todo en nuestros hábitos el conocimiento de nuestros ancestros. Y no te olvides de mantener la conciencia de que si cedes a otros tu responsabilidad, estás renunciando a tus derechos y a tu libertad. Que pases muy buenos días y excelentes noches. Hasta la próxima.